{"id":10130,"date":"2021-05-10T05:00:27","date_gmt":"2021-05-10T05:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/i-pedro-2-4-10\/"},"modified":"2022-03-31T09:06:41","modified_gmt":"2022-03-31T13:06:41","slug":"i-pedro-2-4-10","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-pedro-2-4-10\/","title":{"rendered":"I Pedro 2.4-10"},"content":{"rendered":"<p>Dios mismo los sac\u00f3 de la oscuridad del pecado, y los hizo entrar en su luz maravillosa. Por eso, anuncien las maravillas que Dios ha hecho.<\/p>\n<p>I Pedro 2.9b, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>En la primera de sus dos cartas, el ap\u00f3stol Pedro explora con gran profundidad el surgimiento de un nuevo pueblo de Dios, \u201cpueblo de sacerdotes\u201d, hombres y mujeres, \u201csacerdotes especiales\u201d (2.5, como se lee en la TLA) enviados por Dios a proclamar las obras maravillosas de Dios para salvaci\u00f3n. Todos los creyentes, afirma en 2.4, son \u201cpiedras vivas\u201d e integrantes del gran edificio (\u201ctemplo espiritual\u201d) que se ha empezado a construir sobre la base de la persona de Jesucristo, la piedra m\u00e1s valiosa, la \u201cpiedra del \u00e1ngulo\u201d. Cu\u00e1ntas etapas tuvo que atravesar Pedro, primero como disc\u00edpulo, luego como ap\u00f3stol y, finalmente, como candidato a m\u00e1rtir que fue, lamentablemente, para llegar a esas magn\u00edficas conclusiones acerca de la naturaleza y misi\u00f3n de la iglesia. Pues el retrato que propone de ella es, por un lado, el de su conformaci\u00f3n por personas con una gran dignidad (sin separaci\u00f3n entre laicos y clero en la l\u00ednea del <em>sacerdocio universal<\/em>) y por el otro, el de una comunidad con una misi\u00f3n concreta e interminable.<\/p>\n<p><strong>Jesucristo, \u201cpiedra viva\u201d<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl disc\u00edpulo llama a Jesucristo \u2018piedra viva\u2019 rechazada por los constructores, pero escogida y apreciada por Dios (4), en alusi\u00f3n a su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n. Sobre esta piedra viva se construye el \u2018nuevo templo\u2019 que acoge la verdadera y definitiva presencia de Dios\u201d (<em>Biblia de Nuestro Pueblo<\/em>). Estas \u201cpiedras vivas\u201d son los integrantes de la comunidad con quienes se construye dicho templo \u201cespiritual\u201d, no para indicar una realidad que pertenece a otro mundo, sino para afirmar que, al contrario del templo \u201cmaterial\u201d de Jerusal\u00e9n (o cualquier otro templo), este nuevo edificio lo forman las personas mismas, aquellas que est\u00e1n reunidas por el bautismo en una comunidad de fe. \u00c9ste es el nuevo pueblo de Dios, \u201cla Iglesia que debe caminar con los pies bien plantados en la sociedad en que vive\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa que todos y cada uno de los cristianos\/as formemos un \u201csacerdocio santo\u201d (5a)? Se explica dos veces en este apartado: <em>primero<\/em>, significa ofrecer continuamente \u201csacrificios espirituales, aceptables a Dios por medio de Jesucristo\u201d (5b). En eso consisti\u00f3 el sacerdocio de Cristo, y en eso debe consistir el sacerdocio de cada cristiano\/a. En<em> segundo lugar,<\/em> significa \u201canunciar las maravillas del que los sac\u00f3 de la oscuridad del pecado, y los hizo entrar en su luz maravillosa\u201d (9). La primera maravilla fue el testimonio de vida; la segunda, el anuncio, la proclamaci\u00f3n de la palabra viva de la Buena Noticia portadora de la luz de la liberaci\u00f3n. Estas inmensas realidades de salvaci\u00f3n deben producir permanentemente asombro, gratitud, sorpresa, en el seno de la comunidad creyente para as\u00ed compartirla tal como se merece. Con solemnidad, pero con enorme alegr\u00eda y esperanza, con todo y que, como se\u00f1ala el v. 8, la confrontaci\u00f3n con la persona de Jesucristo, siguiendo con la figura de la piedra, puede ser hasta \u201cescandalosa\u201d, esto es, que \u201cmuchos tropezar\u00e1n en esa roca\u201d si no atienden positivamente el mensaje liberador del Evangelio.<\/p>\n<p><strong>Todo creyente es misionero\/a<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan esta gran afirmaci\u00f3n apost\u00f3lica, \u201ctodo cristiano es o debe ser misionero de la Palabra de Dios\u201d, pues la predicaci\u00f3n y proclamaci\u00f3n del Evangelio no est\u00e1 reservada para unos cuantos expertos, como los obispos y presb\u00edteros. Todo cristiano\/a tiene el derecho y la obligaci\u00f3n de anunciar a Jes\u00fas, el Salvador, con sus palabras y con el testimonio de su vida. Anunciar las bondades y las grandezas de Dios debe ser una tarea grata y esperanzadora para quienes la realizan a fin de que quienes escuchan se contagien, invadan y compartan la fe que se proclama: \u201cAl igual que Israel en el Antiguo Testamento, el privilegio de ser el pueblo de Dios conlleva una misi\u00f3n y responsabilidad enormes. Los creyentes como pueblo escogido deben proclamar las obras maravillosas de Dios que ellos ya han experimentado\u201d (Carlos Ra\u00fal Sosa Sili\u00e9zar).<\/p>\n<p>El proceso de la salvaci\u00f3n mediada por Jesucristo se aplica en los fieles de manera directa: \u201cDios hace renacer a los creyentes, les da nueva vida. Esta es una de las caracter\u00edsticas de Dios. \u00c9l es por naturaleza el que regenera al creyente por pura misericordia. Pero la aplicaci\u00f3n de la regeneraci\u00f3n a los creyentes se da por medio de la resurrecci\u00f3n de Cristo de entre los muertos\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Esta experiencia de fe es una realidad grandiosa que debe compartirse con todos los seres humanos a fin de lograr que resplandezca el esfuerzo divino por redimir a la humanidad.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La tarea misionera de todos\/as los creyentes se basa en la forma en que Dios ha obrado para garantizar la salvaci\u00f3n. Compartir ese mensaje es parte de la consumaci\u00f3n de la tarea redentora y cuenta con un trasfondo antiguo muy importante, pues de all\u00ed proviene el anuncio de sacerdocio proclamador de las grandezas divinas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">La cita de \u00c9x 19.5 va acompa\u00f1ada en el v. 9 de otra cita de Is 43.20s. La elecci\u00f3n no es sino la intervenci\u00f3n de Dios con un grupo para convertirlo en testigo de su plan de salvaci\u00f3n. Ya el juda\u00edsmo alejandrino hab\u00eda percibido claramente esta obligaci\u00f3n. Con mucha m\u00e1s raz\u00f3n, los cristianos tienen que ejercer su \u201csacerdocio real\u201d proclamando las haza\u00f1as de Dios que, por medio de la pascua de su siervo, nos ha hecho pasar de las tinieblas a su luz admirable (comp\u00e1rese con Col 1.12s) (Edouard Cothenet).<\/p>\n<p>La continuidad de este nuevo sacerdocio en esa labor es parte del cumplimiento pleno de los anuncios divinos sobre la manera en que todo el mundo deb\u00eda enterarse de las acciones salvadoras del Se\u00f1or de la Historia.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Edouard Cothenet, <em>Las cartas de Pedro. <\/em>Estella, Verbo Divino, 1984 (Cuadernos b\u00edblicos, 47).<\/li>\n<li>Benedikt Schwank, <em>Primera carta de san Pedro.<\/em> Barcelona, Herder, 1970.<\/li>\n<li>Carlos Ra\u00fal Sosa Sili\u00e9zar, \u201cLa salvaci\u00f3n de Dios seg\u00fan las cartas de Pedro\u201d, en <em>Teolog\u00eda y Cultura,<\/em> a\u00f1o 6, vol. 11, 2009, pp. 45-54, <em><a href=\"https:\/\/teologiaycultura.ucel.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/raul_sosa_cartas_pedro.pdf\">https:\/\/teologiaycultura.ucel.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/raul_sosa_cartas_pedro.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5617],"class_list":["post-10130","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-1-pedro-2"],"acf":{"biblical_books":[5617],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>I Pedro 2.4-10 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-pedro-2-4-10\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"I Pedro 2.4-10 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Dios mismo los sac\u00f3 de la oscuridad del pecado, y los hizo entrar en su luz maravillosa. 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