{"id":10158,"date":"2020-10-05T05:00:54","date_gmt":"2020-10-05T05:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/isaias-42-1-7\/"},"modified":"2022-01-12T11:07:37","modified_gmt":"2022-01-12T16:07:37","slug":"isaias-42-1-7","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/isaias-42-1-7\/","title":{"rendered":"Isa\u00edas 42.1-7"},"content":{"rendered":"<p>Esto quiero de ti:<br \/>\nque abras los ojos de los ciegos,<br \/>\nque des libertad a los presos,<br \/>\ny que hagas ver la luz<br \/>\na los que viven en tinieblas.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 42.7, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico e hist\u00f3rico<\/strong><\/p>\n<p>Ante cada nueva conmemoraci\u00f3n de la Reforma Protestante, es bueno preguntarse por qu\u00e9 los \u00e9nfasis m\u00e1s radicales de la misma son los que menos han trascendido en la historia de la iglesia. Acaso se deba al hecho de que tales \u00e9nfasis estuvieron ligados a los aspectos del Nuevo Testamento que mayores demandas le hacen a la fe, al testimonio y a la misi\u00f3n. Nos referimos al Serm\u00f3n del Monte especialmente, el cual fue le\u00eddo e interpretado por las comunidades anabautistas (o menonitas) de manera casi lateral, al mismo tiempo que estos grupos de creyentes rechazaron cualquier forma de negociaci\u00f3n con los poderes establecidos. En 1525 dio inicio a lo que se conoce como \u201cReforma radical\u201d. La vida y obra de Thomas M\u00fcntzer (1489-1525) definieron el perfil de este movimiento, derivado de una s\u00f3lida lectura de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas en los cuatro evangelios. Todo esto est\u00e1 narrado en <em>La Reforma radical, <\/em>de George H. Williams (1983). De all\u00ed proceden estas palabras:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u2026los radicales, especialmente los anabautistas, tomaron muy en serio la instrucci\u00f3n de Jes\u00fas (en el evangelio de San Lucas 12.11-12), depositaron su confianza en el Esp\u00edritu Santo para que \u00e9ste pusiera en su boca, en momentos de crisis, las palabras que hab\u00eda que decir ante los tribunales ante los eclesi\u00e1sticos inquisitoriales. Pero esta confianza no les impidi\u00f3 dedicarse intensamente al estudio de las Escrituras como preparaci\u00f3n para el momento crucial.<\/p>\n<p>\u00a0<strong>El Siervo de Dios en Isa\u00edas<\/strong>Pero los antecedentes de los \u00e9nfasis liberadores del evangelio provienen directamente de los profetas del Antiguo Testamento, particularmente de diversas secciones de la segunda parte del libro de Isa\u00edas, caps. 40-55, en donde se perfila muy bien la figura de un \u201cSiervo sufriente\u201d. Su labor mediadora, cr\u00edtica y renovadora no deja margen a dudas sobre la funci\u00f3n que deb\u00eda desempe\u00f1ar el pueblo de Dios en la historia de su tiempo, con fuertes proyecciones hacia el futuro inmediato e incluso m\u00e1s all\u00e1. Los llamados \u201cC\u00e1nticos del Siervo\u201d (Isa\u00edas 42.1-9; 49.1-6; 50.4-11; y 52.13-53.12) son poemas o manifiestos que describen anticipadamente la acci\u00f3n de ese enviado divino como un \u201cliberador\u201d de todas las formas conocidas de opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir de la experiencia del \u00e9xodo antiguo, esos textos actualizaron esa experiencia al confrontarla con los acontecimientos posteriores de la historia de Israel, sobre todo los relacionados con el fin de la monarqu\u00eda, el exilio y las posibilidades del regreso a la tierra de Cana\u00e1n. Situarse de una manera genuinamente liberadora ante ese contexto de crisis y esperanza era el gran desaf\u00edo de los creyentes de la \u00e9poca. Se trataba de descubrir los nuevos elementos esperanzadores para cambiar la situaci\u00f3n desde la ra\u00edz misma del problema: la ausencia de libertad para decidir sobre su destino. Nada menos.<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas, el Siervo liberador<\/strong><\/p>\n<p>La forma en que los aspectos liberadores de la profec\u00eda b\u00edblica fueron asumidos por los autores del Nuevo Testamento pasa directamente por la interpretaci\u00f3n de Jes\u00fas como el Siervo Sufriente y fue reforzada por el episodio de la lectura de Isa\u00edas 61 en Lucas 4. Esta bifurcaci\u00f3n permite relacionar el mensaje de los C\u00e1nticos con la manera en que Jes\u00fas se apropi\u00f3 del pasaje de Isa\u00edas. Si en el caso de los primeros, Jes\u00fas vino a encarnar en plenitud la labor que originalmente estaba destinada para todo el pueblo, en el caso del cap. 61 no queda la menor duda de que se aplic\u00f3 a s\u00ed mismo la tarea liberadora del enigm\u00e1tico personaje que habla ah\u00ed. En ambos casos, los textos apuntan hacia el regreso y la reconstrucci\u00f3n del pueblo, lo que se avizoraba como un trabajo sumamente complejo, especialmente al momento de confrontarse con los imperios de turno. Llama mucho la atenci\u00f3n que en Isa\u00edas 41.2-5 se habla de una forma tan alentadora del rey medo-persa Ciro, quien es presentado como un aut\u00e9ntico verdugo en nombre de Yahv\u00e9. En ese cap\u00edtulo, una verdadera cascada de promesas a favor de Israel, se prepara el camino para el anuncio del Siervo de Yahv\u00e9, quien har\u00e1 un trabajo liberador pleno al servicio de los oprimidos.<\/p>\n<p>Este siervo se concentrar\u00e1 en la defensa de los d\u00e9biles: \u201cAl contrario, fortalecer\u00e1 a los d\u00e9biles \/ y har\u00e1 que reine la justicia\u201d (42.3b). Su labor consistir\u00eda en \u201cestablecer la justicia en la tierra\u201d (v. 4a) y en hacer universales las ense\u00f1anzas de Dios (4b). Ser\u00eda una luz que ilumine a todas las naciones (6b), tal como lo resume el biblista puertorrique\u00f1o Samuel Pag\u00e1n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La misi\u00f3n del Siervo de implantar la justicia pone de relieve un componente prioritario del mensaje deuteroisaiano [caps. 40-55] y subraya decididamente un aspecto protag\u00f3nico en la ense\u00f1anza b\u00edblica. Un poema biogr\u00e1fico o autobiogr\u00e1fico, este primer C\u00e1ntico presenta el fundamento misionero de las personas que desean contribuir a la paz: la misi\u00f3n del Siervo desaf\u00eda a las personas de bien a que trabajen para la implantaci\u00f3n de la justicia, que ciertamente no es una tarea hipot\u00e9tica ni una labor te\u00f3rica; alude, en efecto, al establecimiento real de las estructuras sociales, pol\u00edticas, educativas y espirituales necesarias para el disfrute pleno de la vida.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Se trataba de actuar radicalmente en medio de las enormes carencias sociales, es decir, de implantar un \u201cprograma restaurador que afirme los valores y principios\u201d basados en la voluntad bienhechora de Dios para todos los seres humanos. Inmediatamente se anuncia el conjunto de acciones liberadoras que el Siervo llevar\u00eda a cabo: \u201cEsto quiero de ti: \/ <em>a) <\/em>que abras los ojos de los ciegos, \/ <em>b) <\/em>que des libertad a los presos, \/ y <em>c) <\/em>que hagas ver la luz \/ a los que viven en tinieblas\u201d (7). Este gran programa restaurador de la justicia en la vida del pueblo fue la respuesta a la gran ansiedad ocasionada por la falta de claridad hist\u00f3rica en el destino de quienes hab\u00edan salido al destierro e ignoraban cu\u00e1l ser\u00eda el plan de Dios para ellos. Tal como concluye Pag\u00e1n al trasladar el compromiso liberador del Siervo de Dios a las comunidades cristianas actuales:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Los creyentes y las iglesias heredamos esta misi\u00f3n del Siervo y trabajamos por el establecimiento de la justicia y la paz en el mundo. Nuestra vocaci\u00f3n se fundamenta en la elecci\u00f3n divina, y Dios nos ha dado de su Esp\u00edritu para que llevemos a efecto ese ministerio transformador. El \u201ccontentamiento divino\u201d es el resultado de la fidelidad a la misi\u00f3n; es tambi\u00e9n el fruto del compromiso humano con los valores divinos que el Siervo promulga y promueve.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Samuel Pag\u00e1n, <em>Experimentado en quebrantos. Estudio en los C\u00e1nticos del Siervo del Se\u00f1or<\/em>. Nashville, Abingdon Press, 2000.<\/li>\n<li>Claude Wiener, <em>El segundo Isa\u00edas. El profeta del nuevo \u00e9xodo. <\/em>2\u00aa ed. Estella, Verbo Divino, 1980 (Cuadernos b\u00edblicos, 20).<\/li>\n<li>George Williams, <em>La Reforma radical. <\/em>M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1983.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5150],"class_list":["post-10158","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-isaias-42"],"acf":{"biblical_books":[5150],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Isa\u00edas 42.1-7 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/isaias-42-1-7\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Isa\u00edas 42.1-7 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Esto quiero de ti: que abras los ojos de los ciegos, que des libertad a los presos, y que hagas ver la luz a los que viven en tinieblas. 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