{"id":10159,"date":"2020-09-28T05:00:42","date_gmt":"2020-09-28T05:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/daniel-9-1-19\/"},"modified":"2022-05-11T18:58:49","modified_gmt":"2022-05-11T22:58:49","slug":"daniel-9-1-19","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/daniel-9-1-19\/","title":{"rendered":"Daniel 9.1-19"},"content":{"rendered":"<p>El a\u00f1o primero de Dar\u00edo, hijo de Asuero, de ascendencia meda y rey del imperio caldeo, el a\u00f1o primero de su reinado, yo, Daniel, estuve investigando en las Escrituras sobre los setenta a\u00f1os que ten\u00eda que permanecer Jerusal\u00e9n en ruinas, seg\u00fan la palabra dirigida por el Se\u00f1or al profeta Jerem\u00edas.<\/p>\n<p>Daniel 9.1-2, <em>La Palabra (Hispanoam\u00e9rica)<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Hubo una vez un hombre llamado Daniel (\u201cDios es mi juez\u201d), profeta apocal\u00edptico, perteneciente a la \u00e9lite intelectual de su pa\u00eds, que fue llevado por los invasores del mismo a la metr\u00f3poli, Babilonia, a fin de aprovechar sus conocimientos y visi\u00f3n en las artes adivinatorias e interpretativas, adem\u00e1s de su amplia comprensi\u00f3n de la pol\u00edtica internacional. Fue parte de lo que hoy llamar\u00edamos una \u201cfuga de cerebros\u201d, pues los babilonios reconocieron que les ser\u00eda \u00fatil como alguien tan versado en esas materias. Estando all\u00e1, sin abandonar nunca la fe que recibi\u00f3 de su familia, enfrent\u00f3 una serie de circunstancias que pusieron a prueba su temple y sus convicciones m\u00e1s profundas. En todas sali\u00f3 adelante, especialmente en las que estuvieron cerca de acabar con su vida. Luego de experimentar semejantes dificultades, y de ser anunciador y testigo de la sustituci\u00f3n, incluso violenta, de imperios y dinast\u00edas, concentr\u00f3 su atenci\u00f3n y su sensibilidad religioso-teol\u00f3gica e interpretativa en el mensaje profetizado por un antecesor suyo, Jerem\u00edas, quien predijo que su pueblo y su ciudad m\u00e1s importante terminar\u00edan en ruinas. Su investigaci\u00f3n, cuenta \u00e9l mismo, se bas\u00f3 en un estudio minucioso del libro sagrado jud\u00edo, lo que lo oblig\u00f3 a utilizar las herramientas hist\u00f3ricas y religiosas de su \u00e9poca para afrontar semejante tarea (9.1-2).<\/p>\n<p><strong>La confesi\u00f3n de Daniel<\/strong><\/p>\n<p>Como parte de sus devociones personales y de su tradici\u00f3n espiritual, este hombre or\u00f3, rog\u00f3 y ayun\u00f3 en medio de un acto de contrici\u00f3n y tristeza (v. 3). En su oraci\u00f3n expres\u00f3 la certeza de que Yahv\u00e9 hab\u00eda guardado su pacto y de que el pueblo se rebel\u00f3 y fall\u00f3 al apartarse de sus ordenanzas (vv. 4-5). Inmediatamente, ubic\u00f3 la problem\u00e1tica en el marco social y cultural de la presencia de profetas que hablaron a los reyes, a las clases dirigentes, a las tribus y a todo el pueblo en su nombre (cuatro sectores bien definidos de la poblaci\u00f3n, por niveles \u201cjer\u00e1rquicos\u201d, pol\u00edticos). Pero no fueron escuchados (v. 6), y la monarqu\u00eda que, como un \u201caccidente hist\u00f3rico\u201d (\u00bfun mal necesario?) se vici\u00f3 en el antiguo Israel. Paso a paso, este profeta apocal\u00edptico fue relacionando su vida de fe con los acontecimientos hist\u00f3ricos acumulados.<\/p>\n<p>Enseguida afirm\u00f3 que, por sobre todas las cosas, estaba la justicia de Yahv\u00e9 y, al mismo tiempo, la \u201cconfusi\u00f3n de rostro\u201d (estar \u201ccubiertos de verg\u00fcenza\u201d) de su generaci\u00f3n en el exilio (v. 7) por causa de la desobediencia de \u00e9pocas pasadas. No hay nostalgia por el reino, por la corte o por los privilegios establecidos, ni mucho menos orgullo por el templo de Jerusal\u00e9n. Tampoco la idea de reconstruirlo, sino algo m\u00e1s relevante todav\u00eda: entender la forma en que la fe fue probada en medio de tiempos variados, de coyunturas diferenciadas, de contextos cambiantes. As\u00ed, surgi\u00f3 otra afirmaci\u00f3n ejemplar, que mezclaba la espiritualidad personal y familiar, \u00edntima, con los \u201cgrandes sucesos nacionales\u201d, pues para \u00e9l no pod\u00eda existir separaci\u00f3n entre ambas. \u201cSe\u00f1or, tanto nosotros como nuestros reyes, nuestros pr\u00edncipes y nuestros antepasados estamos cubiertos de verg\u00fcenza, pues sabemos que hemos pecado contra ti\u201d (v. 8). S\u00f3lo un poeta como el espa\u00f1ol Le\u00f3n Felipe (1884-1968), desde un amargo exilio tambi\u00e9n, habl\u00f3 de esta manera al dirigirse al dictador por cuya causa tuvo que salir de su tierra: \u201cFranco&#8230; tuya es la hacienda&#8230; \/ la casa, el caballo y la pistola&#8230; \/ M\u00eda es la voz antigua de la tierra. \/ T\u00fa te quedas con todo \/ y me dejas desnudo y errante por el mundo&#8230; \/ mas yo te dejo mudo&#8230; \u00a1mudo!&#8230; \/ Y c\u00f3mo vas a recoger el trigo \/ y a alimentar el fuego \/ si yo me llevo la canci\u00f3n?\u201d. Hablar a nombre de los reyes (responsables \u201coficiales\u201d de la rebeli\u00f3n y de la decadencia) y de los antepasados, fieles o no, era una responsabilidad muy grande para alguien como Daniel, representante de una nueva generaci\u00f3n del pueblo que afront\u00f3 esa circunstancia de manera ejemplar.<\/p>\n<p><strong>La fe se templa en la historia<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Esta oraci\u00f3n de penitencia reconoce los beneficios de Dios para con su pueblo. Confiesa los pecados de la naci\u00f3n a la luz de la \u201cley de Mois\u00e9s\u201d (9.11, 13), tal como qued\u00f3 fijada desde Esdras, recordando las maldiciones que contiene para los casos de infidelidad (Dt 27-28). Implora la gracia de Dios sobre Jerusal\u00e9n, insertando en el curso de su desarrollo una alusi\u00f3n a las pruebas del tiempo presente (9.16). Pide perd\u00f3n a Dios y suplica la liberaci\u00f3n (9.18-19). Este texto tiene un valor general que podr\u00eda justificar su repetici\u00f3n en otros muchos tiempos (Pierre Grelot).<\/p>\n<p>Pero Daniel tambi\u00e9n reconoci\u00f3 la doctrina tradicional recibida de labios de sus padres: Yahv\u00e9 segu\u00eda siendo misericordioso y perdonador (v. 9) y \u00e9l insisti\u00f3 en el reconocimiento de las fallas del pueblo (vv. 11-14). Yahv\u00e9 actu\u00f3 dentro de los l\u00edmites de la alianza y su justicia descendi\u00f3 sobre la naci\u00f3n entera, en lo que hubo ninguna sorpresa, pero s\u00ed el dolor de resistir tan en\u00e9rgica disciplina. Dios no dud\u00f3 en desencadenar, en \u201cvelar\u201d ese mal, esa calamidad sobre ella. Daniel recurri\u00f3 a la historia, a los dem\u00e1s episodios liberadores en la relaci\u00f3n Dios-pueblo, no Dios-naci\u00f3n, Dios-monarqu\u00eda o Dios-dinast\u00edas (v. 15). Y a partir de all\u00ed, la oraci\u00f3n canaliz\u00f3 la prueba recibida y solicit\u00f3 que se apartase la ira (v. 16), que el rostro divino resplandeciera sobre el santuario asolado (v. 17), que mirase su desolaci\u00f3n (v. 18) y que no retardara su amor. De tal manera que la investigaci\u00f3n se convirti\u00f3 en confesi\u00f3n de pecados, en redescubrimiento del rostro amable de Yahv\u00e9 y en renovaci\u00f3n de fuerzas, nuevamente en la experiencia de circunstancias dificil\u00edsimas: exilio, opresi\u00f3n, soledad, abandono y control por un imperio ajeno.<\/p>\n<p>La fe, cuando efectivamente se prueba en medio de los tiempos puede producir estas y m\u00faltiples experiencias m\u00e1s, no siempre en el mismo orden, pero con la conciencia espiritual de que Dios sigue actuando en medio de los tiempos, sometiendo imperios y confirmando la fidelidad irrestricta hacia su pueblo.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>No cabe duda de que siempre la fe se encuentra inmersa en la historia, por lo que la gran oraci\u00f3n de Daniel 9 no deja de reconocer el inmenso esfuerzo que se requer\u00eda para mantener la fidelidad del pueblo de Dios al pacto con \u00c9l. Ese marco de referencia funcion\u00f3 todo el tiempo como un verdadero dique para los excesos que muchas veces estuvieron a punto de dar al traste con la comunidad israelita como depositaria de la alianza divina. La literatura apocal\u00edptica, a la cual pertenece el libro de Daniel, represent\u00f3 una etapa cr\u00edtica de la historia del pueblo puesto que mostr\u00f3 los alcances de dicha alianza en medio de situaciones sociopol\u00edticas extremas. La forma en que el libro desarroll\u00f3 los riesgos que debi\u00f3 vivir la fe en situaciones adversas, logr\u00f3 mostrar las transformaciones que la fe deb\u00eda experimentar para \u201cactualizarse\u201d (como el surgimiento de la creencia en la resurrecci\u00f3n) y as\u00ed sobrevivir a esas tensiones tan complejas. Lo que deb\u00eda subrayarse, por encima de todas las cosas, era que la continuidad de la fe deb\u00eda sostenerse para comprender espiritualmente los planes supremos de Dios que se desplegar\u00edan continuamente en la historia humana.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Pierre Grelot, <em>El libro de Daniel. <\/em>Estella, Verbo Divino, 1993 (Cuadernos b\u00edblicos, 79).<\/li>\n<li>Juan Snoek y Rommie Nauta, <em>Daniel y el Apocalipsis: una lectura introductoria. <\/em>San Jos\u00e9, Departamento Ecum\u00e9nico de Investigaciones, 1993 (Lectura popular de la Biblia), <em><a href=\"https:\/\/ia800401.us.archive.org\/25\/items\/danielyelapocali00snoe\/danielyelapocali00snoe.pdf\">https:\/\/ia800401.us.archive.org\/25\/items\/danielyelapocali00snoe\/danielyelapocali00snoe.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Hans de Wit, \u201c\u2018\u2026Y brillar\u00e1n los entendidos\u2026\u2019. El libro de Daniel: persecuci\u00f3n y resistencia\u201d, en <em>RIBLA, <\/em>n\u00fam. 35- 36, 2000\/1-2, pp. 122-136, <em><a href=\"https:\/\/www.centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/35-36.pdf\">centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/35-36.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5292],"class_list":["post-10159","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-daniel-9-2"],"acf":{"biblical_books":[5292],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Daniel 9.1-19 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/daniel-9-1-19\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Daniel 9.1-19 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El a\u00f1o primero de Dar\u00edo, hijo de Asuero, de ascendencia meda y rey del imperio caldeo, el a\u00f1o primero de su reinado, yo, Daniel, estuve investigando en las Escrituras sobre los setenta a\u00f1os que ten\u00eda que permanecer Jerusal\u00e9n en ruinas, seg\u00fan la palabra dirigida por el Se\u00f1or al profeta Jerem\u00edas. 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