{"id":10175,"date":"2020-06-08T05:00:06","date_gmt":"2020-06-08T05:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/lucas-10-21-24\/"},"modified":"2024-09-18T11:20:31","modified_gmt":"2024-09-18T15:20:31","slug":"lucas-10-21-24","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-10-21-24\/","title":{"rendered":"Lucas 10.21-24"},"content":{"rendered":"<p>En aquel mismo momento, el Esp\u00edritu Santo llen\u00f3 de alegr\u00eda a Jes\u00fas, que dijo: \u2014Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, te alabo porque has ocultado todo esto a los sabios y entendidos y se lo has revelado a los sencillos. S\u00ed, Padre, as\u00ed lo has querido t\u00fa.<\/p>\n<p>Lucas 10.21, <em>La Palabra (Hispanoam\u00e9rica)<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>El asunto central que deber\u00eda destacarse a la hora de abordar la oraci\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret, situada en el primer siglo de la era cristiana, es el horizonte espiritual y teol\u00f3gico desde el cual surgi\u00f3. Estamos ante un profeta apocal\u00edptico que subray\u00f3 en su vida y mensaje la inminencia, la cercan\u00eda, del Reino de Dios ante la cual lo \u00fanico que permitir\u00eda responder a sus exigencias era el arrepentimiento y el cambio radical de mentalidad. Semejante trasfondo presidi\u00f3 todo lo que hac\u00eda, particularmente los momentos en los que, seg\u00fan los Evangelios, asumi\u00f3 con enorme humildad y perseverancia la tarea humana de la oraci\u00f3n dentro de los marcos de la religiosidad de su pueblo y de su \u00e9poca. Eso significa que aprendi\u00f3 desde la infancia las pr\u00e1cticas jud\u00edas y el lenguaje con que se expresaba la oraci\u00f3n, aunque progresivamente manifest\u00f3 la manera en que, precisamente por su manera de creer y de actuar, le otorgar\u00eda a ella un nuevo car\u00e1cter y prop\u00f3sito hasta tal punto que modificar\u00eda profundamente su orientaci\u00f3n como parte de la experiencia espiritual.<\/p>\n<p><strong>La experiencia de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p>Y es que Jes\u00fas se situ\u00f3 ante la pr\u00e1ctica que conoci\u00f3 de manera sumamente cr\u00edtica, pues como ha demostrado el te\u00f3logo hispano-salvadore\u00f1o Jon Sobrino, su percepci\u00f3n radical de la relaci\u00f3n con Dios puso en entredicho diversos excesos y limitaciones en la manera de orar de sus contempor\u00e1neos. Y puso el dedo en la llaga para recomponer la forma y el fondo con que debe realizarse la oraci\u00f3n si es que ha de colocarse en el mismo horizonte suyo, el de la espera militante de la presencia efectiva del Reino de Dios en el mundo y el impacto de esa cr\u00edtica llega hasta hoy. \u201cHay que considerar tambi\u00e9n la desmitificaci\u00f3n que Jes\u00fas hace de la oraci\u00f3n concreta y los peligros, inherentes hist\u00f3ricamente a la oraci\u00f3n, que observa y denuncia\u201d. Sobrino enumera cinco vicios en la oraci\u00f3n: el primero es el \u201cnarcisismo espiritual\u201d, es decir, la negaci\u00f3n b\u00e1sica de la raz\u00f3n de ser de la oraci\u00f3n. El contraejemplo es la historia del fariseo y el publicano (Lc 18.9-14), en la que \u201cJes\u00fas condena la autoafirmaci\u00f3n del yo ego\u00edsta que vicia de ra\u00edz la oraci\u00f3n al negar la alteridad del otro. Para el fariseo, el polo referencial no es Dios, ni el otro hombre, sino \u00e9l mismo. Falta el fundamento que haga posible la oraci\u00f3n: la auto-comprensi\u00f3n a partir de algo o alguien que no sea uno mismo\u201d.<\/p>\n<p>El segundo vicio es la falta de pobreza ante Dios, aqu\u00ed el se\u00f1alamiento es muy claro: \u201cCuando oren no sean como los hip\u00f3critas\u201d (Mt 6.5), pues \u201cla oraci\u00f3n supone la actitud de pobreza teol\u00f3gica ante Dios, mientras que aqu\u00ed es expresi\u00f3n de la propia grandeza; no se es honradamente humilde en un campo donde esto es indispensable\u201d. En la oraci\u00f3n, la desnudez existencial de la vida humana aflora al m\u00e1ximo al tener que reconocer la precariedad permanente que la define. El siguiente vicio es la palabrer\u00eda, la verborrea: \u201cY al orar no se pongan a repetir palabras y palabras&#8230;\u201d, Mateo 6.7)\u201d: \u201cEs una cr\u00edtica al <em>fatigare deos<\/em> [frase que significa \u201ccansar, agobiar a la divinidad\u201d] de los paganos. Condena el intento de llegar a Dios a trav\u00e9s de aquello que es lo menos profundo de la persona. Falta la confianza radical, presupuesto indispensable de la oraci\u00f3n, y hay una sacralizaci\u00f3n de las f\u00f3rmulas de oraci\u00f3n a las que parece se quiere conceder una autonom\u00eda absoluta\u201d.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Porque, en la oraci\u00f3n \u201cde lo que se trata es de encontrar aquello que el Padre ya sabe, y lo que hay que pedir es que se nos vaya revelando esta voluntad\u201d. La respuesta evang\u00e9lica a esta intenci\u00f3n se encuentra en Mateo 6.7.<\/p>\n<p><strong>La oraci\u00f3n profunda y verdadera<\/strong><\/p>\n<p>La cuarta limitaci\u00f3n es la \u201cmanipulaci\u00f3n espiritualista distanciadora\u201d, ejemplificada con la frase: \u201cNo todo el que me diga \u2018Se\u00f1or, Se\u00f1or\u2019\u201d&#8230;, Mt 7.21). \u201cEsta oraci\u00f3n es criticada porque no es expresi\u00f3n de una pr\u00e1ctica ni la acompa\u00f1a. El texto da una primac\u00eda a la pr\u00e1ctica, sin la cual no hay material sobre el cual versar una experiencia cristiana de sentido\u201d. Finalmente, se ocup\u00f3 de la \u201cinstrumentalizaci\u00f3n opresora\u201d, como cuando los escribas devoraban los bienes de las viudas \u201cbajo el pretexto de largas oraciones&#8230;\u201d, Mr 12.40. \u201cSe ataca una oraci\u00f3n que se ha convertido en mercanc\u00eda. El presupuesto de la condena es la opresi\u00f3n de las viudas \u2014s\u00edmbolo b\u00edblico del desamparado y oprimido\u2014 por medio de la oraci\u00f3n, [\u2026] que es el acceso a Dios. Es la total perversi\u00f3n del culto\u2026\u201d.<\/p>\n<p>En contraste, Jes\u00fas practic\u00f3 una oraci\u00f3n responsable, respetuosa del misterio de Dios, anclada en una aceptaci\u00f3n reflexiva de la voluntad divina que se le iba manifestando en los procesos que vivi\u00f3. Jes\u00fas critic\u00f3 la oraci\u00f3n, pero la practic\u00f3 de manera alternativa y podr\u00eda decirse que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Toda la vida de Jes\u00fas se realiza en un clima de oraci\u00f3n. Su vida p\u00fablica comienza con la oraci\u00f3n en el bautismo, el cual es interpretado como la toma de conciencia de Jes\u00fas sobre su misi\u00f3n, sobre aquello que va a totalizar y polarizar su vida. Termina con una oraci\u00f3n \u2014la del huerto\u2014, expresada diversamente como oraci\u00f3n de angustia y esperanza, pero en definitiva como relaci\u00f3n expl\u00edcita al Padre. Entre uno y otro momento los evangelios est\u00e1n jalonados de innumerables alusiones a la oraci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias de Lucas 10.21 es un modelo de concisi\u00f3n y profundidad ante las acciones de Dios mediante sus disc\u00edpulos. Sobrino la explica minuciosamente desde su marco apocal\u00edptico, primero:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La formulaci\u00f3n de esta oraci\u00f3n hay que entenderla en el trasfondo apocal\u00edptico de comunicaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n, cuyo contenido es el Reino de Dios. Jes\u00fas ha hecho la experiencia de no ser aceptado por los grandes y en este contexto de gracias al Padre porque son los \u201cpeque\u00f1os\u201d los que han comprendido. Se alegra sencillamente de que el Reino de Dios se realice entre los peque\u00f1os. Esta acci\u00f3n de gracias aparece en un contexto dial\u00e9ctico y pol\u00e9mico. Se ha hecho posible lo que parec\u00eda imposible: han comprendido no aquellos que parec\u00edan poder comprender \u2014los sabios\u2014 sino aquellos que parec\u00edan no poder comprender -los peque\u00f1os-. Se introduce en la oraci\u00f3n el elemento de esc\u00e1ndalo que se repite constantemente en los evangelios, y que es imprescindible para acceder al Padre de Jes\u00fas, y no a cualquier divinidad.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La persona de Dios el Padre fue la referencia absoluta de la vida, pensamiento y acci\u00f3n de Jes\u00fas. El perfil del Padre es n\u00edtido y convincente: \u201cEn esta oraci\u00f3n, aparece el Padre como el \u00faltimo horizonte de la persona y la actividad de Jes\u00fas. Este horizonte de trascendencia \u2014Padre\u2014 no se describe abstractamente, es un Dios parcial hacia los peque\u00f1os, alejado de una divinidad igualmente cercana o lejana a todos los hombres. Es un Dios con una voluntad determinada que debe buscarse y cumplirse: \u2018S\u00ed, Padre, pues tal ha sido tu benepl\u00e1cito\u2019\u201d. Las acciones de Dios motivan su exaltaci\u00f3n de esp\u00edritu y su regocijo: \u201cOra despu\u00e9s de su actividad hist\u00f3rica, en medio del conflicto que la origina, consciente de la divisi\u00f3n que su misi\u00f3n ha ocasionado. Y, en esta situaci\u00f3n, se dirige al Padre para darle gracias porque algo inesperado y maravilloso se ha realizado. [\u2026] No es, por tanto, la repetici\u00f3n mec\u00e1nica de f\u00f3rmulas, sino la expresi\u00f3n de una profunda experiencia de sentido\u201d.<\/p>\n<p>\u00c9se es el modelo de oraci\u00f3n que hemos de practicar en todo tiempo, en circunstancias adversas y en momentos favorables, en situaciones de prueba o de alegr\u00eda. En todo tiempo ha de acudir a nuestros labios el reconocimiento de que, si bien debemos orar continuamente, esa familiaridad no debe eliminar las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de la oraci\u00f3n que ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas de Nazaret sobre todo desde su pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Xabier Basurko, <em>Historia de la liturgia. <\/em>Barcelona, Centre de Pastoral Lit\u00fargica, 2006.<\/li>\n<li>Jon Sobrino, \u201cLa oraci\u00f3n de Jes\u00fas y del cristiano\u201d, en <em>Selecciones de Teolog\u00eda, <\/em> 18, n\u00fam. 71, 1979<\/li>\n<li>Jon Sobrino, <em>La oraci\u00f3n de Jes\u00fas y del cristiano. <\/em>3\u00aa ed. Bogot\u00e1, Paulinas, 1986.<\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Ibid., <\/em>p. 21. Cf. P. Veyne, <em>El imperio romano, <\/em>cit. por Xabier Basurko, <em>Historia de la liturgia. <\/em>Barcelona, Centre de Pastoral Lit\u00fargica, 2006, p. 24: \u201cEra usual no dejar tranquilos a los dioses, tratar de cansar a fuerza de oraciones su altanera indiferencia de patronos <em>(fatigare deos)<\/em>\u201d. Nota 6: \u201cLa r\u00e9plica evang\u00e9lica al <em>fatigare deos <\/em>se encuentra en Mt 6.7\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5429],"class_list":["post-10175","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-lucas-10"],"acf":{"biblical_books":[5429],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Lucas 10.21-24 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-10-21-24\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lucas 10.21-24 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En aquel mismo momento, el Esp\u00edritu Santo llen\u00f3 de alegr\u00eda a Jes\u00fas, que dijo: \u2014Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, te alabo porque has ocultado todo esto a los sabios y entendidos y se lo has revelado a los sencillos. 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