{"id":10177,"date":"2020-05-25T05:00:56","date_gmt":"2020-05-25T05:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/juan-17\/"},"modified":"2022-05-11T17:24:17","modified_gmt":"2022-05-11T21:24:17","slug":"juan-17","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/juan-17\/","title":{"rendered":"Juan 17"},"content":{"rendered":"<p>Mientras estaba con ellos en el mundo, yo mismo cuidaba con tu poder a los que me confiaste. Los guard\u00e9 de tal manera, que ninguno de ellos se ha perdido, fuera del que ten\u00eda que perderse en cumplimiento de la Escritura.<\/p>\n<p>Juan 17.12, <em>La Palabra (Hispanoam\u00e9rica)<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>En lo que es uno de los ejemplos may\u00fasculos de la manera en que Jes\u00fas de Nazaret practic\u00f3 el arte de la oraci\u00f3n, Juan 17, aparece un testimonio s\u00f3lido e irrefutable de la base en que se fundamenta la perseverancia de los creyentes. Se trata de la fidelidad divina a su proyecto de salvaci\u00f3n y el esfuerzo del propio Se\u00f1or para salvaguardar permanentemente a quienes se han integrado a ese proyecto en el horizonte del Reino de Dios. Juan 17, como conclusi\u00f3n del llamado \u201cLibro de la comunidad\u201d (cap. 13-17) muestra a Jes\u00fas dirigi\u00e9ndose solemnemente al cielo para clamar por su propia glorificaci\u00f3n y porque \u00e9l mismo glorifique a Dios. El conocimiento de la vida eterna que ha transmitido en el mundo es ya una realidad plenamente reconocible y es el camino de salvaci\u00f3n (vv. 1-3). El esfuerzo hecho por \u00e9l, la obra en s\u00ed de la manifestaci\u00f3n del amor del Dios encarnado, ha tenido fruto (v. 4) y ahora Jes\u00fas espera y solicita la honra de esa gloria que comparti\u00f3 con Dios \u201cantes de que el mundo existiera\u201d (v. 5).<\/p>\n<p><strong>Los disc\u00edpulos\/as, propiedad del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas ha dado a conocer al Padre a la nueva comunidad, \u201ca quienes me confiaste sac\u00e1ndolos del mundo\u201d (v. 6a). Ya eran propiedad de Dios (v. 6b, \u00bfpredestinaci\u00f3n?) y ahora \u201chan obedecido tu mensaje\u201d y \u201ccomprendido que todo lo que me confiaste es tuyo\u201d (v. 7b). Al haber entregado la ense\u00f1anza recibida los integrantes de la comunidad tienen \u201cabsoluta certeza\u201d de que Jes\u00fas ha venido de Dios y de que \u00c9l lo ha enviado (v. 8). La caracterizaci\u00f3n de los seguidores de Jes\u00fas es admirable: \u201cEl Padre ha entregado a Jes\u00fas el grupo de los que responden a la llamada de la vida, en el presente y en el futuro (6.37-40; 17.6-8, 20). Son aquellos para quienes la vida es luz (1.4) y que se dejan iluminar por ella (1.9); los que escuchan y aprenden del Padre (6.45) y ans\u00edan alcanzar la plenitud contenida en el proyecto divino (1.1c). Jes\u00fas ha de cumplir su anhelo d\u00e1ndoles la victoria definitiva\u201d (J. Mateos y J. Barreto).<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n adquiere, a partir del v. 9, un tono entra\u00f1able, luego del \u00e9nfasis \u201cinformativo\u201d que resume todo lo hecho por el Se\u00f1or hasta ese momento. Las palabras medidas, frase por frase, manifiestan la preocupaci\u00f3n y la inmensa responsabilidad de Jes\u00fas, asumida por la comunidad del disc\u00edpulo amado para atender el cuidado espiritual de cada integrante y su presencia en el mundo. Al llegar la manifestaci\u00f3n plena de la gloria del Se\u00f1or, \u00e9l ha cumplido su misi\u00f3n y est\u00e1 a punto de transferirla a los disc\u00edpulos: \u201cYo te ruego por ellos. No te ruego por los del mundo, sino por los que t\u00fa me confiaste, ya que son tuyos\u201d (v. 9).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Al asumir esa postura de disc\u00edpulo de Cristo, la persona, inserta en el mundo, no vive m\u00e1s seg\u00fan los criterios de ese mundo sino seg\u00fan el esp\u00edritu de ese nuevo mundo surgido de un nuevo proyecto, cuya gloria ya se revel\u00f3 en Jes\u00fas de Nazareth. Es exclusivamente por esos disc\u00edpulos que Jes\u00fas ora (Jn. 17.9), pues sabe muy bien cu\u00e1nto deber\u00e1n de enfrentar y sufrir para permanecer firmes y producir los frutos esperados por el Padre (Francisco Rubeaux).<\/p>\n<p><strong>Los disc\u00edpulos, portadores de la gloria del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p>Ellos y ellas, los disc\u00edpulos fieles, ser\u00e1n ya portadores de la gloria de Jes\u00fas en el mundo: \u201cTodo lo m\u00edo es tuyo y todo lo tuyo es m\u00edo, y en ellos resplandece mi gloria\u201d (v. 10). Y al estar en el mundo requerir\u00e1n de la protecci\u00f3n irrestricta del Padre para vivir en unidad, como ellos en la econom\u00eda divina, al interior de la Trinidad (v. 11). El discipulado anterior a la Pascua del Se\u00f1or fue intenso y seguro por la conducci\u00f3n personal del Se\u00f1or: \u201cMientras estaba con ellos en el mundo, yo mismo cuidaba con tu poder a los que me confiaste\u201d (v. 12a). Al estar f\u00edsicamente con ellos, su cuidado fue directo, personal, nadie se perder\u00eda, excepto el que ten\u00eda que perderse seg\u00fan las Escrituras (v. 12b). Mientras \u00e9l regresa a la compa\u00f1\u00eda del Padre (como parte de una \u201ccristolog\u00eda alta\u201d, es decir, una doctrina muy elaborada, manejada todo el tiempo), la presencia de Jes\u00fas al afirmar todo esto tiene como fin que ellos compartan su alegr\u00eda (v. 13).<\/p>\n<p>La perseverancia de los disc\u00edpulos se probar\u00eda en medio de la historia, las crisis y los conflictos. Jes\u00fas garantiz\u00f3 que estar\u00eda a su lado en la figura del Esp\u00edritu y aunque enfrentasen el odio del mundo (v. 14) perseverar\u00edan porque no pertenec\u00edan al mundo, como tampoco \u00e9l perteneci\u00f3 al mundo (v. 16). No deber\u00e1n salir del mundo (15a) sino que ah\u00ed es donde mostrar\u00e1n que la perseverancia no es obra de s\u00ed mismos, y al consagrarse a Dios por medio de la verdad (v. 17) el env\u00edo de que son objeto (18) los har\u00e1 vencer y estar unidos para mostrar la efectividad y autenticidad del mensaje y obra de su Se\u00f1or. Quienes vendr\u00e1n detr\u00e1s (20) tambi\u00e9n reciben la promesa de la perseverancia garantizada por la presencia del verbo, nuevamente, al lado del Padre.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La unidad entre el Padre y el Hijo garantiza la unidad de la Iglesia (21) y si ellos\/as logran vivir unidos hist\u00f3ricamente en el mundo, mediante un gran esfuerzo comunitario, el mundo podr\u00e1 creer en el Evangelio (21). Unidad, misi\u00f3n y perseverancia forman un gran conjunto de fe para los ojos del mundo. \u201cPuede decirse que, si el Pr\u00f3logo formula la realizaci\u00f3n del proyecto divino en Jes\u00fas, por la comunicaci\u00f3n de la gloria-amor leal, en esta oraci\u00f3n expone Jes\u00fas la fundaci\u00f3n de la comunidad por la comunicaci\u00f3n de la misma gloria. El proyecto divino, realizado en Jes\u00fas, ha de ser realizado en los suyos\u201d (J. Mateos y J. Barreto). La visi\u00f3n tan amplia del Cuarto Evangelio procede de una comprensi\u00f3n profunda de la divinidad de Jes\u00fas, y por ello tambi\u00e9n de su presencia en medio de la iglesia.<\/p>\n<p>Ante crisis humanitarias como la que vivimos ahora, hace falta m\u00e1s que nunca subrayar la presencia y la actuaci\u00f3n del Se\u00f1or Jesucristo como mediador y acompa\u00f1ante continuo de la vida humana, llena en ocasiones de sinsabores y sufrimiento. \u00c9l conseguir\u00e1 que el amor de Dios se siga manifestando en medio de la humanidad para protegerla y sanarla de sus dolencias. Creemos firmemente en el poder del Esp\u00edritu divino para curar la existencia humana dolida y aquejada por la cercan\u00eda de la enfermedad y a \u00c9l nos apegamos para proclamar la victoria de la vida en medio de los signos de muerte.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Jos\u00e9 C\u00e1rdenas Pallares, <em>Para seguir el vuelo del \u00e1guila. Pistas para leer a san Juan. <\/em>M\u00e9xico, Ediciones Dabar, 1993.<\/li>\n<li>Juan Mateos y Juan Barreto, <em>El evangelio de Juan. An\u00e1lisis ling\u00fc\u00edstico y comentario exeg\u00e9tico<\/em>. Madrid, Cristiandad, 1971.<\/li>\n<li>Francisco Rubeaux, \u201cEl Libro de la Comunidad (Juan 13-17)\u201d, en <em>RIBLA, <\/em>n\u00fam. 17, 2001, pp. 57-70, <a href=\"https:\/\/www.centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/17.pdf\"><em>centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/17.pdf<\/em><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5461],"class_list":["post-10177","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-juan-17"],"acf":{"biblical_books":[5461],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Juan 17 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/juan-17\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Juan 17 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Mientras estaba con ellos en el mundo, yo mismo cuidaba con tu poder a los que me confiaste. 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