{"id":10193,"date":"2020-02-03T06:00:10","date_gmt":"2020-02-03T06:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/ii-corintios-13-1-10\/"},"modified":"2022-01-12T11:17:35","modified_gmt":"2022-01-12T16:17:35","slug":"ii-corintios-13-1-10","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-corintios-13-1-10\/","title":{"rendered":"II Corintios 13.1-10"},"content":{"rendered":"<p><strong>EL PODER DE LA DEBILIDAD EN CRISTO <\/strong><\/p>\n<p>Cristo, que no ha dado muestras de debilidad entre ustedes, sino que las ha dado de poder. Porque es cierto que se dej\u00f3 crucificar manifestando as\u00ed su debilidad, pero ahora vive en virtud de la fuerza de Dios. Igualmente nosotros, que compartimos su debilidad, compartiremos tambi\u00e9n su poderosa vitalidad divina si hemos de enfrentarnos con ustedes.<\/p>\n<p>II Corintios 13.3b-4, <em>La Palabra (Hispanoam\u00e9rica)<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>La correspondencia a los corintios, tal como se conserv\u00f3 en el Nuevo Testamento, concluye con una exhortaci\u00f3n pastoral que no deja de incluir los postulados paulinos sobre la fortaleza de Dios manifestada en medio de la debilidad humana de los creyentes y ap\u00f3stoles. Al inicio de II Co 13, Pablo anuncia un tercer viaje a la ciudad-puerto de Acaya (v. 1a): \u201c\u2026va por tercera vez hacia Corinto (como en 12.14). La primera fue para fundar la comunidad (Hch 18.1-18; I Cor 4.15; 9.1&#8230;). La segunda fue aquella vez en que Pablo se vio \u2018entristecido\u2019 por un adversario, quiz\u00e1s por un misionero que le hac\u00eda la competencia. La tercera se presenta bajo un aspecto jur\u00eddico\u201d (M. Carrez). Ante el asunto disciplinario que tratar\u00e1 de arreglar, el ap\u00f3stol recurre a la cita de Dt 19.15 para que haya testigos entre ellos (1b) y anuncia a los dos grupos (12.20-21) que su actitud ser\u00e1 estricta y \u201csin miramientos\u201d (2). \u00c9sa ser\u00e1 la prueba, agrega, \u201cde que Cristo habla por medio de m\u00ed\u201d y de \u201cque no ha dado muestras de debilidad entre ustedes, sino que las ha dado de poder\u201d (3). En cuanto a la disciplina, asunto no menor, con base en esas palabras ser\u00e1 Cristo mismo quien la imparta (I Co 2.4; II Cor 12.12; I Co 6.11; Ro 8.37). Pero antes Pablo deber\u00e1 explicar lo que entiende por \u201cdebilidad apost\u00f3lica\u201d a fin de poder mostrar la fuerza y el poder de Cristo.<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas asumi\u00f3 la debilidad voluntariamente<\/strong><\/p>\n<p>Sobre lo sucedido con el Se\u00f1or, las palabras del v. 4a son audaces y puntuales: \u201cPorque es cierto que se dej\u00f3 crucificar manifestando as\u00ed su debilidad, pero ahora vive en virtud de la fuerza de Dios\u201d. \u201cEn la persona de Cristo, su muerte de crucificado revela su debilidad, mientras que su vida de resucitado pone de manifiesto su poder (cf. Fil 2.7-8 para la debilidad; I Cor 6.14 y Ro 6.4 para el poder)\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). La doctrina paulina de Cristo, desde la llamada \u201cteolog\u00eda de la cruz\u201d, establece s\u00f3lidamente las bases de una sana comprensi\u00f3n de lo realizado por Dios en el martirio de su Hijo, pues esa muerte, subraya, revel\u00f3 una debilidad que asumi\u00f3 y que se ver\u00eda compensada por la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pablo afirma que, con sus compa\u00f1eros, al compartir la debilidad del Se\u00f1or, tambi\u00e9n compart\u00edan su poder para confrontar a la comunidad (4b). As\u00ed afirma, al mismo tiempo, \u201cla comuni\u00f3n actual con Cristo, la plenitud de la vida con \u00e9l (futuro), la intervenci\u00f3n del poder de Dios y la aplicaci\u00f3n de la acci\u00f3n de Dios, de Cristo y del ap\u00f3stol a la vida de la comunidad de Corinto\u201d. Los fuertes y los d\u00e9biles de Corinto eran quienes deb\u00edan someterse a examen puesto que los ap\u00f3stoles ya la hab\u00edan superado (vv. 5-7). Lo que estaba en juego, verdaderamente, era la verdad del Evangelio, nada menos (v. 8) y es ah\u00ed donde reaparecer\u00e1 el conflicto entre la debilidad y la fortaleza. Pues lo que m\u00e1s importaba era que la comunidad se fortaleciera efectivamente, pero sobre la base de asumir la debilidad \u201cen\u201d y \u201cdesde\u201d Cristo, \u00fanica condici\u00f3n que el ap\u00f3stol ve\u00eda como v\u00e1lida (9).<\/p>\n<p><strong>La debilidad en Cristo es fortaleza<\/strong><\/p>\n<p>Todo lo anterior se aprecia en la experiencia del propio Pablo, fundador y responsable de la comunidad ante Dios, en varios momentos. Primero, \u201ccuando la debilidad del ap\u00f3stol es significativa del Cristo que \u00e9l anuncia y que habla en \u00e9l (13.3)\u201d, y segundo, \u201ccuando Pablo es d\u00e9bil \u2018en Cristo\u2019 (13.4), entonces es cuando mejor resalta el evangelio de Cristo y por ese mismo hecho se hacen m\u00e1s fuertes los corintios que lo reciben\u201d. La conclusi\u00f3n es clara: \u201cCuanto menos entra en juego su persona, m\u00e1s efectivo es el poder de Cristo (10.4; 12.9; 13.3)\u201d. Las palabras del v. 9 evidencian el \u00e9nfasis y la preocupaci\u00f3n pastoral de Pablo y su equipo (Timoteo, Tito): \u201cLo que nos alegra es que ustedes se encuentren fuertes, aunque nosotros parezcamos d\u00e9biles; lo que pedimos es que se corrijan\u201d.<\/p>\n<p>La prioridad es que la comunidad corrija su rumbo sobre criterios s\u00f3lidos y consistentes, no sobre una falsa idea de la superioridad y la fortaleza. De ah\u00ed surgi\u00f3 el dilema que enfrent\u00f3 Pablo, quien no quiso imponer ante ellos su autoridad apost\u00f3lica, ligada a una comprensi\u00f3n determinada del poder de Dios, sin antes dejar bien claro que el fundamento de todo fue la debilidad elegida por el propio Dios en Cristo, dado que lo m\u00e1s relevante y urgente para la comunidad era su edificaci\u00f3n: \u201cPor eso les escribo en estos t\u00e9rminos estando ausente, para que, cuando est\u00e9 presente, no me vea obligado a proceder con dureza, utilizando un poder que el Se\u00f1or me ha confiado para construir y no para derribar\u201d (10).<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n se orienta en ese mismo sentido: al marcar los l\u00edmites de su autoridad apost\u00f3lica y pastoral, Pablo cumple el prop\u00f3sito divino (y prof\u00e9tico) de no dejar a la comunidad a expensas de los debates y los conflictos en la lucha por el poder:<\/p>\n<p>Dios se ha revelado \u201cd\u00e9bil\u201d en Cristo, y as\u00ed es como ha mostrado su poder. Cristo acept\u00f3 mostrarse d\u00e9bil en la persona del ap\u00f3stol. La debilidad apost\u00f3lica no es ni distancia lejana, ni tolerancia culpable: deja que la autoridad de Cristo se muestre cuando es preciso. Pero Pablo, como Jerem\u00edas, sabe que para edificar y plantar hay que destruir y arruinar a veces; se le ha dado, a trav\u00e9s de la debilidad, la autoridad del Se\u00f1or, tanto para lo uno como para lo otro (M. Carrez).<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza del ap\u00f3stol plantea que la forma en que Dios acept\u00f3 ser d\u00e9bil en la persona de su Hijo es la norma o consigna que deben seguir quienes opten por seguir el camino de la fe cristiana. Ninguna forma de poder visible puede sustituir la intensidad con que la experiencia de la d\u00e9bilidad escogida voluntariamente es capaz de imponerse en el mundo para mostrar la salvaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Maurice Carrez, <em>La segunda carta a los corintios. <\/em>Estella, Verbo Divino, 1986 (Cuadernos b\u00edblicos, 51).<\/li>\n<li>Otto Kuss, <em> 1-2 Corintios. G\u00e1latas. <\/em>Barcelona, Herder, 1976.<\/li>\n<li>M. D\u00edaz Rodelas, <em>2 Corintios.<\/em> Estella, Verbo Divino, 2004.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5542],"class_list":["post-10193","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-2-corintios-13"],"acf":{"biblical_books":[5542],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>II Corintios 13.1-10 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-corintios-13-1-10\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"II Corintios 13.1-10 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"EL PODER DE LA DEBILIDAD EN CRISTO Cristo, que no ha dado muestras de debilidad entre ustedes, sino que las ha dado de poder. 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