{"id":10196,"date":"2020-01-13T06:00:11","date_gmt":"2020-01-13T06:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/i-corintios-4-8-17\/"},"modified":"2022-05-11T09:26:33","modified_gmt":"2022-05-11T13:26:33","slug":"i-corintios-4-8-17","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-corintios-4-8-17\/","title":{"rendered":"I Corintios 4.8-17"},"content":{"rendered":"<p><strong>DEBILIDAD Y FORTALEZA EN LA IGLESIA DE CRISTO<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed que nosotros somos unos locos a causa de Cristo; ustedes, en cambio, un modelo de sensatez cristiana; nosotros somos d\u00e9biles, ustedes fuertes; ustedes se llevan la estima, nosotros el desprecio.<\/p>\n<p>I Corintios 4.10, <em>La Palabra (Hispanoam\u00e9rica)<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>San Pablo es ampliamente reconocido como fundador y notable expositor de la llamada \u201cteolog\u00eda de la cruz\u201d, es decir, aquella que, partiendo del escandaloso e ignominioso episodio de la muerte violenta de Jes\u00fas en la cruz, no vacila en ir hasta sus \u00faltimas consecuencias. Gracias a ello es posible aplicar semejante crisis divina y humana a la realidad de la salvaci\u00f3n y la espiritualidad. La teolog\u00eda de la cruz surge de la debilidad asumida por el Dios todopoderoso. Esa manera de pensar y de actuar se opone radicalmente a la \u201cteolog\u00eda de la gloria\u201d, que consiste b\u00e1sicamente en dar por hecho el esc\u00e1ndalo de la cruz para negociar con los poderes de turno y conseguir, as\u00ed, beneficios para la iglesia y su acomodo en el mundo, adem\u00e1s de alardear de que cumple adecuadamente con los prop\u00f3sitos divinos.<\/p>\n<p><strong>La teolog\u00eda de la cruz en la Reforma Protestante<\/strong><\/p>\n<p>Siglos m\u00e1s tarde, en los inicios de la Reforma Protestante, Mart\u00edn Lutero optar\u00eda decididamente por la teolog\u00eda de la cruz, a fin de establecerla como modelo y raz\u00f3n de ser de la presencia de las comunidades cristianas en medio de circunstancias siempre exigentes. As\u00ed lo expres\u00f3 en su momento en la Disputa de Heidelberg (26 de abril de 1518):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">\u2026no basta ni aprovecha a nadie el conocimiento de Dios en su gloria y en su majestad, si no se le conoce tambi\u00e9n en la humildad y en la ignominia de la cruz. [\u2026]<\/p>\n<ol>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ol>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ol>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ol start=\"21\">\n<li>El te\u00f3logo de la gloria llama al mal bien y al bien mal: el te\u00f3logo de la cruz llama a las cosas como son en realidad.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Es evidente, porque al ignorar a Cristo, ignora al Dios que est\u00e1 escondido en sus sufrimientos. Prefiere as\u00ed las obras a los sufrimientos, la gloria a la cruz, la sabidur\u00eda a la locura y en general, el bien al mal. Son aquellos a quienes el ap\u00f3stol llama \u201cla cruz de Cristo\u201d (Fil 3.18), porque aborrecen la cruz y los sufrimientos y aman las obras y su gloria. De esta forma vienen a decir que el bien de la cruz es un mal y el mal de la obra es un bien, y ya hemos dicho que no se puede encontrar a Dios sino en el sufrimiento y en la cruz.<\/p>\n<p>Como se ve, y Lutero lo explic\u00f3 suficientemente, la teolog\u00eda de la gloria representa una enorme tentaci\u00f3n para la fe y para la iglesia pues propicia el triunfalismo en sus diversas variantes. \u00c9stas van desde el voluntarismo religioso individual hasta la actitud arrogante con que la iglesia se presenta, en ocasiones, ante el mundo, muy segura de s\u00ed misma y como poseedora absoluta de toda la verdad. Desde el inicio de I Corintios, el ap\u00f3stol resume su visi\u00f3n sobre c\u00f3mo debe predominar en la conciencia cristiana esta perspectiva al afirmar que no trabaj\u00f3 con ellos con el poder de la argumentaci\u00f3n o la sabidur\u00eda sino desde el horizonte del Dios crucificado en Cristo: \u201cEl lenguaje de la cruz es, ciertamente, un absurdo para los que van por sendas de perdici\u00f3n; mas para nosotros, los que estamos en camino de salvaci\u00f3n, es poder de Dios\u201d (I Co 1.18, LPH). Ese poder, surgido desde la debilidad elegida por el propio Dios es m\u00e1s efectivo que el alarde de fuerza que cualquier poderoso pudiera hacer ante los ojos del mundo. Porque la teolog\u00eda de la cruz procede de las entra\u00f1as mismas del Creador, dado que \u201ccomo el hombre lo ha trastocado todo por su abuso ego\u00edsta de los dones de Dios, Dios ha hecho por su parte de la Cruz el camino de la salvaci\u00f3n\u201d (H. Blaumeister). A partir de esa enorme realidad espiritual, fruto del esfuerzo divino por revelarse en el espacio de <em>no-poder<\/em> en Cristo, Pablo obtuvo conclusiones cada vez m\u00e1s pr\u00e1cticas en su trato pastoral a distancia con la comunidad.<\/p>\n<p>Una formulaci\u00f3n desde Jap\u00f3n (Kazoh Kitamori [1916-1998], <em>Teolog\u00eda del dolor de Dios, <\/em>1958) expres\u00f3 esta teolog\u00eda en fuertes t\u00e9rminos: \u201cDios es amor, pero amor \u2018envolvente\u2019, en virtud del cual la realidad rota del hombre es restaurada por completo, su ser es redimido, su dolor desaparece, sus heridas quedan sanadas: \u2018La voluntad de Dios de amar al objeto de su ira: eso es el dolor de Dios\u2019\u201d (M. Semeraro).<\/p>\n<p><strong>Fortaleza y debilidad desde la cruz de Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p>La teolog\u00eda de la cruz fue, pues, el arma con que Pablo trabaj\u00f3 al dirigirse a sus lectores\/as y mediante la cual asent\u00f3 la plataforma espiritual requerida para superar los conflictos que aquejaban a la comunidad cristiana. A la supuesta superioridad de los fuertes (en recursos materiales y espirituales), Pablo opuso la fortaleza de la debilidad, As\u00ed lo explica en I Co 2.1-5:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Yo mismo, hermanos, cuando llegu\u00e9 a la ciudad, no les anunci\u00e9 el proyecto salvador de Dios con alardes de sabidur\u00eda o elocuencia. Decid\u00ed que entre ustedes deb\u00eda ignorarlo todo, a excepci\u00f3n de Cristo crucificado; as\u00ed que me present\u00e9 ante ustedes sin recursos y temblando de miedo. Mi predicaci\u00f3n y mi mensaje no se apoyaban en una elocuencia inteligente y persuasiva; era el Esp\u00edritu con su poder quien los convenc\u00eda, de modo que la fe de ustedes no es fruto de la sabidur\u00eda humana, sino del poder de Dios.<\/p>\n<p>De ese modo, fund\u00f3 la comunidad sobre la base m\u00e1s confiable. Con ello no renunci\u00f3 a la \u201csabidur\u00eda divina\u201d (teolog\u00eda, 2.6-8) sino que se dej\u00f3 llevar por \u201cel modo de pensar de Cristo\u201d (2.16). Nada menos. Este golpe mortal a los autonombrados <em>gn\u00f3sticos, <\/em>maestros en una sabidur\u00eda espiritual de tipo \u201csofista\u201d estableci\u00f3 claramente la profundidad del pensamiento y la acci\u00f3n pastoral del ap\u00f3stol.<\/p>\n<p>En el cap. 3 califica como inmaduros a los creyentes de Corinto y ubica el ministerio de los ap\u00f3stoles y misioneros en el plano del proyecto divino por edificar a su iglesia (3.5-9) para luego se\u00f1alar que la prueba de fuego del trabajo de cada uno ser\u00e1 la persistencia de lo realizado al servicio de Dios. Adem\u00e1s, denuncia la banalidad con que algunos lo asumen mediante palabras contundentes encaminadas a resaltar la dignidad y el potencial de los corintios. \u201cQue nadie, pues, ande presumiendo de los que no pasan de ser seres humanos. Todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo, Pedro, el mundo, la vida, la muerte, lo presente y lo futuro; todo es de ustedes. Pero ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios\u201d (3.21-23). Y as\u00ed llega al cap\u00edtulo en donde vuelve a clarificar el papel y la responsabilidad de los ap\u00f3stoles. En el plan de salvaci\u00f3n (4.1-5), especialmente el suyo y el de Apolos (v. 6), en una especie de \u201cconferencia de cargos\u201d sobre uno y otro (\u201cpara que nadie se apasione por uno en contra de otro\u201d).<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, reprocha la altivez con que algunos se han comportado (v. 8), as\u00ed como su papel ante el mundo (9b: \u201cespect\u00e1culo\u201d) y defiende su contribuci\u00f3n a la formaci\u00f3n cristiana de cada uno de ellos. \u00c9se es el marco de las palabras del v. 10 en donde la locura \u201ca causa de Cristo\u201d fue el motor de su actuaci\u00f3n apost\u00f3lica, pero sobre todo el hecho de asumir ellos mismos la acci\u00f3n divina de debilitarse con tal de fortalecer a la iglesia. En funci\u00f3n de eso aparecen todos los trabajos, pruebas, humillaciones y necesidades experimentados (vv. 11-13).<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El \u00e9nfasis pastoral de esta reflexi\u00f3n (v. 14b: \u201cS\u00f3lo quiero corregirlos como a hijos m\u00edos muy queridos\u201d) lo conduce a recordar que \u00e9l \u201clos engendr\u00f3 en la fe\u201d (15) y a pedirles que lo imiten, as\u00ed como \u00e9l imitaba a Cristo, adem\u00e1s de introducir a su enviado Timoteo. \u00c9ste les recordar\u00eda su estilo de vida basado precisamente en esa teolog\u00eda de la debilidad autoasumida de Dios en el Cristo crucificado (17b). Luego de releer estas palabras, la pregunta acuciante que surge y golpea la conciencia es: \u00bfd\u00f3nde se habr\u00e1 extraviado ese horizonte en la historia de la iglesia posterior? Para responder, hay que sumergirse en ella y extraer conclusiones que nos ayuden ante los problemas actuales se est\u00e1n viviendo en los diferentes niveles de las iglesias.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Hubertus Blaumeister, \u201c<em>Theologia crucis\u201d, <\/em>en Walter Kasper <em>et al.<\/em>, dirs., <em>Diccionario enciclop\u00e9dico de la \u00e9poca de la Reforma. <\/em>Barcelona, Herder, 2005.<\/li>\n<li>Mart\u00edn Lutero, Disputaci\u00f3n de Heidelberg, en iglesiareformada.com\/Lutero_La_Disputacion_de_Heidelberg.doc.<\/li>\n<li>Marcello Semeraro, \u201c<em>Theologia crucis\u201d, <\/em>en <em>Vocabulario teol\u00f3gico, <a href=\"https:\/\/mercaba.org\/VocTEO\/T\/theologia_crucis.htm\">www.mercaba.org\/VocTEO\/T\/theologia_crucis.htm<\/a><\/em>.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5516],"class_list":["post-10196","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-1-corintios-4"],"acf":{"biblical_books":[5516],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>I Corintios 4.8-17 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-corintios-4-8-17\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"I Corintios 4.8-17 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"DEBILIDAD Y FORTALEZA EN LA IGLESIA DE CRISTO As\u00ed que nosotros somos unos locos a causa de Cristo; ustedes, en cambio, un modelo de sensatez cristiana; nosotros somos d\u00e9biles, ustedes fuertes; ustedes se llevan la estima, nosotros el desprecio. 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