{"id":10209,"date":"2019-10-10T05:00:27","date_gmt":"2019-10-10T09:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/i-corintios-9-19-27\/"},"modified":"2024-10-31T11:40:23","modified_gmt":"2024-10-31T15:40:23","slug":"i-corintios-9-19-27","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-corintios-9-19-27\/","title":{"rendered":"I Corintios 9.19-27"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA FIDELIDAD AL MENSAJE DEMANDA DISCIPLINA ESPIRITUAL<\/strong><\/p>\n<p>Al contrario, vivo con mucha disciplina y trato de dominarme a m\u00ed mismo. Pues si anuncio a otros la buena noticia, no quiero que al final Dios me descalifique a m\u00ed.<\/p>\n<p>I Corintios 9.27, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>El pasaje elegido de I Corintios 9 comienza con las palabras que impactaron de tal manera a Mart\u00edn Lutero, que resuenan intensamente en el documento de 1520, <em>La libertad del cristiano, <\/em>uno de los textos que en ese a\u00f1o contribuyeron a delinear las l\u00edneas fundacionales del movimiento iniciado tres a\u00f1os antes. \u201cAunque soy libre, vivo como si fuera el esclavo de todos. As\u00ed ayudo al mayor n\u00famero posible de personas a creer en Cristo\u201d (I Co 9.19). La fuerza con que Lutero retom\u00f3 el esp\u00edritu de dicho texto paulino marc\u00f3 indeleblemente la concepci\u00f3n ya propiamente protestante de la libertad cristiana y consolid\u00f3 la pr\u00e1ctica de una fe que ya no mirar\u00eda hacia atr\u00e1s. Por lo que se ve, el reformador alem\u00e1n sintoniz\u00f3 a tal grado con la mentalidad de san Pablo, que la agudeza con que ley\u00f3 esta carta en particular se convirti\u00f3 en un comentario actualizado, pero de gran alcance para la marcha de la fe protestante, diferenciada ya con claridad de sus antecedentes cat\u00f3lico-romanos.<\/p>\n<p><strong>Libertad cristiana y fidelidad al servicio del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p>El punto de partida del documento es contundente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">A fin de que conozcamos a fondo lo que es el cristiano y sepamos en qu\u00e9 consiste la libertad que para \u00e9l adquiri\u00f3 Cristo y de la cual le ha hecho donaci\u00f3n \u2013como tantas veces repite el ap\u00f3stol Pablo\u2013 quisiera asentar estas dos afirmaciones:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">El cristiano es libre se\u00f1or de todas las cosas y no est\u00e1 sujeto a nadie.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">El cristiano es servidor de todas las cosas y est\u00e1 supeditado a todos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Ambas afirmaciones se encuentran claramente expuestas en las ep\u00edstolas de San Pablo: \u201cPor lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos\u201d (1 Co 9.19). Asimismo: \u201cNo deb\u00e1is a nadie nada sino el amaros unos a otros\u201d (Ro 13.8). El amor empero es servicial y se supedita a aquello en que est\u00e1 puesto; y a los g\u00e1latas donde se dice de Cristo mismo: \u201cDios envi\u00f3 a su hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley\u201d (G\u00e1l 4.4).<\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse que todo el cap\u00edtulo exigi\u00f3 una relectura centrada en la figura del ap\u00f3stol-reformador que asumi\u00f3 su papel como un genuino intermediario de Dios para las comunidades de su tiempo. La amplia auto-presentaci\u00f3n del ap\u00f3stol (I Co 9.1-18) es toda una lecci\u00f3n de sobriedad cristiana y de una firmeza digna de ser imitada siempre. \u201cYo no anuncio la buena noticia de Cristo para sentirme importante. Lo hago porque Dios as\u00ed me lo orden\u00f3. \u00a1Y pobre de m\u00ed si no lo hago!\u201d (v. 16). Lutero debi\u00f3 identificarse profundamente con esas palabras tan pertinentes para delinear el compromiso y la fidelidad a la que es llamado cualquiera que desee enrolarse en la promoci\u00f3n del Evangelio de Jesucristo. La libertad cristiana, expuesta magistralmente por el ap\u00f3stol y retomada por el reformador, viene hasta nosotros hoy con la misma exigencia de rigor espiritual y de disciplina \u00e9tica y moral para afrontar semejante tarea. Es la base de una disciplina que, m\u00e1s all\u00e1 de los h\u00e1bitos y rituales religiosos, deb\u00eda desarrollarse en cada creyente. Pues aunque todos hab\u00edan sido llamados a ser ap\u00f3stoles como \u00e9l, requer\u00edan esa visi\u00f3n y ese modelo de pensamiento y acci\u00f3n para estar en la primera fila de la iglesia y as\u00ed dar un testimonio consecuente, con su vida, de la acci\u00f3n de Jesucristo en el mundo. \u00c9l desea redimir a las personas y establecer su Reino en el mundo a trav\u00e9s de la iglesia. Pablo y Lutero son, en ese sentido, maestros de una espiritualidad y de una vocaci\u00f3n ministerial a toda prueba.<\/p>\n<p><strong>La disciplina espiritual, legado de la Reforma<\/strong><\/p>\n<p>La segunda parte de I Co 9 (vv. 19-27) es un resumen de la disciplina que necesita la fe para desarrollarse de la forma m\u00e1s plena en la vida de los seguidores\/as de Jesucristo. Con la libertad como punto de partida b\u00e1sico, es posible afrontar la realidad de servicio en la persona de los dem\u00e1s (19). Es el punto de partida que Lutero adopt\u00f3 como consigna al transformar el <em>libero arbitrio<\/em> (libre albedr\u00edo) en <em>servo<\/em> <em>arbitrio <\/em>(en su controversia con Erasmo de Rotterdam de 1524-1525), que podr\u00eda traducirse como \u201cla esclavitud de la voluntad\u201d. Por ello dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Pero \u2018cuando viene otro m\u00e1s fuerte que \u00e9l y lo vence y nos lleva a nosotros como su bot\u00edn\u2019 [Lc 11.21-22], somos otra vez siervos y cautivos de Dios mediante su Esp\u00edritu (lo cual sin embargo es libertad de reyes), de modo que queremos y hacemos gustosos lo que \u00e9l mismo quiere. As\u00ed la voluntad humana es puesta en medio cual bestia de carga: si se sienta encima Dios, quiere lo que Dios quiere y va en la direcci\u00f3n que Dios le indica, como dice el Salmo: \u201cHe sido hecho como una bestia de carga, y siempre estoy contigo\u201d [Sal 73.22-23] (M. Lutero, <em>De servo arbitrio)<\/em>.<\/p>\n<p>La compa\u00f1\u00eda con jud\u00edos y con no jud\u00edos (vv. 20-21) permiti\u00f3 al ap\u00f3stol adoptar una postura intercultural que hoy, m\u00e1s que nunca, debe seguir siendo la consigna de quien pretende transmitir el Evangelio, a fin de hacerlo comprensible para todos (vv. 22-23).<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, la carrera atl\u00e9tica es una gran met\u00e1fora de la vida cristiana fiel y constante: \u201cUstedes saben que, en una carrera, no todos ganan el premio, sino uno solo. Pues nuestra vida como seguidores de Cristo es como una carrera, as\u00ed que vivamos bien para llevarnos el premio\u201d (v. 24). Para participar, es necesario entrenarse con seriedad y dejar de hacer aquello que perjudique la competencia: alimentaci\u00f3n, sue\u00f1o, diversiones, entre otras cosas (v. 25). Privarse de algunas de ellas para asegurar un mejor desempe\u00f1o no necesariamente es un sacrificio, pues es parte de la disciplina requerida. El propio ap\u00f3stol dice que se esfuerza para alcanzar el premio anunciado, la recompensa para tanto empe\u00f1o (v. 26a). Se lucha con un prop\u00f3sito bien definido (26b). Y es ah\u00ed donde se plantea la importancia de disciplinar el esp\u00edritu como tarea personal y propia del creyente llamado para el servicio (es decir, todos). \u201cAl contrario, vivo con mucha disciplina y trato de dominarme a m\u00ed mismo. Pues si anuncio a otros la buena noticia, no quiero que al final Dios me descalifique a m\u00ed\u201d (v. 27). El comentario de Lutero a G\u00e1latas 3 es muy \u00fatil al respecto.<\/p>\n<p>En l\u00ednea con ese planteamiento, san Pablo sugiere que la disciplina espiritual, positivamente, integre al ser de cada persona la disciplina de la mente, el cuerpo y el esp\u00edritu, y el dominio propio, del que ha hablado en otros lugares tambi\u00e9n (I Co 7.9: al carecer de \u00e9l, es mejor casarse, en ese contexto). Es una actitud y un valor que deben desarrollarse permanentemente. La traducci\u00f3n de Reina-Valera es elocuente para la tarea de sometimiento personal y establecimiento de la disciplina: \u201c\u2026sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, lo esclavizo\u201d (<em>El Nuevo Testamento griego palabra por palabra, <\/em>2012), no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado\u201d.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n espiritual profunda produce una disciplina personal, no estoica (establecer el sufrimiento como valor principal), de conocimiento de uno mismo, para atender aquellos aspectos en que nos sabemos m\u00e1s d\u00e9biles, m\u00e1s vulnerables para ser sometidos por poderes ajenos a los del Se\u00f1or. All\u00ed es donde la disciplina espiritual debe manifestar el grado de madurez que hemos alcanzado en nuestro ejercicio de la fe. Eso es parte de las grandes herencias de la tradici\u00f3n protestante: la oraci\u00f3n, la confesi\u00f3n \u00fanicamente dirigida al Se\u00f1or, la lectura asidua de la Biblia, la participaci\u00f3n comprometida en el culto, la disposici\u00f3n para hacerse de un conjunto de doctrinas s\u00f3lido, etc\u00e9tera. Por todo ello, la fidelidad al mensaje cristiano deber\u00e1 traducirse a la pr\u00e1ctica sana de una disciplina espiritual que nos capacite para responder adecuadamente a nuestras responsabilidades hacia el Se\u00f1or, \u00fanico fundamento de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Maurice Carrez, <em>La primera carta a los Corintios. <\/em>Estella, Verbo Divino, 1989 (Cuadernos b\u00edblicos, 66), <em><a href=\"https:\/\/cepreaching.org\/943\">https:\/\/mercaba.org\/ORARHOY\/FOLLETOS%20EVD\/066_la_primera_carta_a_los_corintios,_maurice_carrez.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Edouard Cothenet,<em> La carta a los G\u00e1latas. Estella, <\/em>Verbo Divino, 1981 (Cuadernos b\u00edblicos, 34), <em><a href=\"https:\/\/cepreaching.org\/944\">https:\/\/mercaba.org\/ORARHOY\/FOLLETOS%20EVD\/034_la_carta_a_los_galatas_-_edouard_cothenet.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Mart\u00edn Lutero, <em>De servo arbitrio, <\/em>en <a href=\"https:\/\/cepreaching.org\/945\"><em>iglesiareformada.com\/Luther_Servo_Arbitrio_1.html<\/em><\/a><\/li>\n<li>Mart\u00edn Lutero, Comentario a la carta a los G\u00e1latas, en <em><a href=\"https:\/\/cepreaching.org\/946\">iglesiareformada.com\/Lutero_Galatas.html<\/a>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5521],"class_list":["post-10209","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-1-corintios-9"],"acf":{"biblical_books":[5521],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>I Corintios 9.19-27 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-corintios-9-19-27\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"I Corintios 9.19-27 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LA FIDELIDAD AL MENSAJE DEMANDA DISCIPLINA ESPIRITUAL Al contrario, vivo con mucha disciplina y trato de dominarme a m\u00ed mismo. 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