{"id":10240,"date":"2019-03-07T05:00:56","date_gmt":"2019-03-07T10:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/i-tesalonicenses-5-4-11\/"},"modified":"2024-10-30T10:46:29","modified_gmt":"2024-10-30T14:46:29","slug":"i-tesalonicenses-5-4-11","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-tesalonicenses-5-4-11\/","title":{"rendered":"I Tesalonicenses 5.4-11"},"content":{"rendered":"<p><strong>NOS APOYAMOS MUTUAMENTE <\/strong><\/p>\n<p>Porque no nos ha destinado Dios al castigo, sino a obtener la salvaci\u00f3n por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo que muri\u00f3 por nosotros a fin de que, tanto en vida como en muerte, vivamos siempre con \u00e9l. Por tanto, dense \u00e1nimo mutuamente y ay\u00fadense unos a otros como ya lo hacen.<\/p>\n<p>I Tesalonicenses 5.9-11, <em>La Palabra (Hispanoam\u00e9rica)<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>En los inicios mismos del Nuevo Testamento, cuando Pablo de Tarso inaugur\u00f3 las Escrituras cristianas, aparece una serie de exhortaciones relacionadas con la necesidad de ser constantes a la luz de la esperanza postergada por el retraso de la segunda venida de Cristo. As\u00ed resume el biblista argentino N\u00e9stor M\u00edguez el horizonte espiritual de esta carta fundadora:<\/p>\n<p>Frente al horizonte cerrado del poder imperial, hegem\u00f3nico en todos los campos, la comunidad del crucificado aparece como una empresa rid\u00edcula, integrada por marginales, despojada de todo acceso a los lugares del \u201csaber\u201d y del \u201cpoder\u201d oficial. Y sin embargo, no renuncia a la esperanza. El primer documento escrito de esta \u201craz\u00f3n de la esperanza\u201d de la naciente comunidad cristiana es la m\u00e1s antigua de las cartas de Pablo: 1 Tesalonicenses. Inspirada por la apocal\u00edptica judaica y por el trasfondo de algunos cultos populares de salvaci\u00f3n en Macedonia, y afirmada por la promesa del Crucificado que resucita, levanta su esperanza como espacio de vida frente a las fuerzas de la opresi\u00f3n y la muerte. Prefiere renunciar a la \u201craz\u00f3n\u201d y no a la esperanza.<\/p>\n<p><strong>El desaf\u00edo de ser fieles<\/strong><\/p>\n<p>El biblista espa\u00f1ol Sen\u00e9n Vidal comenta: \u201cToda la carta testifica esa gran tensi\u00f3n de la esperanza mesi\u00e1nica, que animaba a todo el movimiento cristiano de los primeros tiempos\u201d. Luego de reconocer que los creyentes de Tesal\u00f3nica han sido un modelo de fe (I Tes 1.7), y de recordar la estancia entre ellos como fruct\u00edfera y estimulante en medio de la hostilidad de la gente (2.2), les insiste en la necesidad de \u201ccorregir [personalmente] las deficiencias de la fe de ustedes\u201d (3.10b). En el cap. 4 se reconoce su disposici\u00f3n para el amor fraternal y ante el problema de la muerte de algunos de sus familiares cercanos, aparece una de las frases clave de este primer documento cristiano es: \u201c\u2026y no como aquellos que no tienen esperanza\u201d (4.13b) ante la muerte de algunos de sus familiares.<\/p>\n<p>En ese contexto, se les exhorta a animarse mutuamente con base en la ense\u00f1anza de la certeza de la nueva venida de Cristo por los suyos\/as. \u201cLa \u2018deficiencia\u2019 m\u00e1s general y b\u00e1sica era, al parecer, la tentaci\u00f3n del abandono de la fe, a causa de la grave hostilidad que estaba sufriendo [la comunidad] por parte de sus conciudadanos\u201d (N. M\u00edguez). En esta carta se utiliza tambi\u00e9n la palabra <em>jupomon\u00e9<\/em> para referirse a la constancia y la paciencia: \u201c\u2026recordamos ante Dios, nuestro Padre, qu\u00e9 activa es la fe que ustedes tienen, qu\u00e9 esforzado su amor y <em>qu\u00e9 firme la esperanza<\/em> que han depositado en nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d (1.3). La segunda tambi\u00e9n lo har\u00e1 un par de veces (1.4: \u201c\u2026nos sentimos orgullosos de ustedes en medio de las iglesias de Dios; orgullosos de su <em>entereza<\/em> y de su fe ante el c\u00famulo de persecuciones y pruebas que soportan\u201d, y 3.5: \u201cQue el Se\u00f1or, pues, encamine sus corazones para que amen a Dios y esperen a Cristo <em>sin desfallecer<\/em>\u201d).<\/p>\n<p><strong>Apoyo mutuo para ser constantes<\/strong><\/p>\n<p>Ese lenguaje exhortativo domina el conjunto del texto y ya en el cap. 5, al especificar las medidas espirituales que deben tomarse ante la tardanza de la segunda venida del Se\u00f1or, se llama la atenci\u00f3n al hecho de que, la sorpresa con la que acontecer\u00e1 se ver\u00e1 precedida por ambiguos anuncios sobre la \u201cpaz y la seguridad\u201d, que recuerda \u201cel motivo de la <em>pax romana <\/em>[paz romana] de la ideolog\u00eda y del culto imperiales, a los cuales ten\u00eda que enfrentarse el cristianismo de aquel tiempo\u201d (N. M\u00edguez). El tono apocal\u00edptico advierte sobre la falsedad de tal propaganda.<\/p>\n<p>A la \u201cdeficiencia general\u201d, el riesgo de abandonar la fe, le segu\u00eda la \u201cdeficiencia concreta\u201d, esto es, la tristeza por el destino de los muertos de la comunidad. Se exhorta, por ello, a la vigilancia atenta y a permanecer fieles mediante una serie de contrastes entre pares: oscuridad-luz (5.4-5, 8a), dormir-estar despiertos (5.6) y borrachera-sobriedad (5.7b). Detr\u00e1s de todo esto se encuentra tambi\u00e9n la consabida oposici\u00f3n entre lo apol\u00edneo y lo dionisiaco, que el autor se cuida bien de no mencionar directamente. Finalmente, la esperanza com\u00fan en el premio que ha otorgar el Se\u00f1or a la fidelidad desemboca en el llamado a animarse en la comunidad y a persistir en la pr\u00e1ctica del apoyo: \u201cDense \u00e1nimo mutuamente y ay\u00fadense unos a otros como ya lo hacen\u201d (5.11). Se trata de sostenerse mutuamente y no de sabotear la fe de los dem\u00e1s, porque el destino de la fidelidad de la comunidad es responsabilidad de todos. \u00c9sa ser\u00e1 la base de la constancia para las personas y los grupos cristianos, una exhortaci\u00f3n cuya vigencia permanece hasta hoy.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Las dudas sembradas por la muerte de algunos creyentes ante un escenario en el que no acontec\u00eda la segunda venida del Se\u00f1or hicieron que el ap\u00f3stol Pablo impulsara en medio de esa comunidad una conciencia pr\u00e1ctica de lo que deb\u00edan hacer mientras eso suced\u00eda. Se trataba de una especie de \u201cmoral provisional\u201d que deb\u00eda ser como consigna firme para vivir y actuar en el mundo. La comunidad cristiana no deb\u00eda perder la esperanza en el advenimiento futuro de su Se\u00f1or y Salvador, pero, al mismo tiempo, deb\u00eda vivir todas las cosas con la mayor naturalidad. El testimonio que deb\u00edan ofrecer al mundo ten\u00eda que ser una pr\u00e1ctica equilibrada de fe, mientras su mirada espiritual apuntaba hacia ese acontecimiento supremo. El apoyo mutuo entre los integrantes de la comunidad deb\u00eda ser otra se\u00f1al de que el Reino de Dios estaba floreciendo en medio de ella.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Eduardo C\u00f3rdova Gonz\u00e1lez, <em>1 y 2 Corintios. 1 y 2 Tesalonicenses. <\/em>Estella, Verbo Divino, 2016 (Biblioteca b\u00edblica b\u00e1sica, 19).<\/li>\n<li>N\u00e9stor M\u00edguez, \u201cPara no quedar sin esperanza. La apocal\u00edptica de Pablo en 1 Ts como lenguaje de esperanza\u201d, en <em>RIBLA, <\/em>n\u00fam. 7, 2\u00aa ed., 2000, pp. 41-58, <em><a href=\"https:\/\/www.centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/7.pdf\">centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/7.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Sen\u00e9n Vidal, <em>El primer escrito cristiano. Texto biling\u00fce y comentario de 1 Tesalonicenses. <\/em>Salamanca, S\u00edgueme, 2006 (Biblioteca de estudios b\u00edblicos minor, 9).<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5572],"class_list":["post-10240","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-1-tesalonicenses-5"],"acf":{"biblical_books":[5572],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>I Tesalonicenses 5.4-11 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-tesalonicenses-5-4-11\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"I Tesalonicenses 5.4-11 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"NOS APOYAMOS MUTUAMENTE Porque no nos ha destinado Dios al castigo, sino a obtener la salvaci\u00f3n por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo que muri\u00f3 por nosotros a fin de que, tanto en vida como en muerte, vivamos siempre con \u00e9l. 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