{"id":10256,"date":"2018-11-15T06:00:03","date_gmt":"2018-11-15T11:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/i-corintios-15-12-28\/"},"modified":"2024-10-29T15:19:51","modified_gmt":"2024-10-29T19:19:51","slug":"i-corintios-15-12-28","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-corintios-15-12-28\/","title":{"rendered":"I Corintios 15.12-28"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA CORPORALIDAD Y LA M\u00c1XIMA ESPERANZA CRISTIANA <\/strong><\/p>\n<p>La buena noticia que anunciamos es que Dios resucit\u00f3 a Cristo.<\/p>\n<p>I Corintios 15.12a, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>El Nuevo Testamento afirma rotundamente la centralidad del cuerpo en el plan divino de salvaci\u00f3n y lo hace de diversas formas. Si en las Escrituras hebreas, un punto de partida b\u00e1sico es la comprensi\u00f3n de la persona humana como una unidad indisoluble, con los inicios del movimiento de Jes\u00fas se dio una pr\u00e1ctica sostenida de reivindicaci\u00f3n del cuerpo. Hay que ver a Jes\u00fas mismo, en sus labores de sanador y dignificador de las personas, c\u00f3mo se relaciona con los cuerpos de hombres y mujeres. Cuando toc\u00f3 cuerpos enfermos y, por ende, inmundos (lo cual ya era una pr\u00e1ctica cuestionable por cuestiones rituales) y los san\u00f3, subray\u00f3 de manera pr\u00e1ctica y visible la creencia en que los aspectos materiales de la persona son una preocupaci\u00f3n permanente de Dios.<\/p>\n<p><strong>Corporalidad, salud y salvaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Hombres y mujeres leprosos, ciegos, con enfermedades prolongadas y sin esperanza, fueron objeto de su labor sanadora. Para ellas, en particular, el riesgo de vivir en contig\u00fcidad con personas sanas o no inmundas, era una carga m\u00e1s en una sociedad dominada por criterios patriarcales. En el caso de los hombres, particularmente los aquejados por la lepra. Su condena social a la invisibilidad era may\u00fascula.<\/p>\n<p>El grito <em>\u00a1Thalita, cumi! <\/em>(\u201c\u00a1Lev\u00e1ntate, peque\u00f1a!\u201d) de Lucas 8 es un portentoso llamado a la vida, lo mismo que la voz <em>Ephata <\/em>(\u201c\u00c1brete\u201d, Mr 7.34) dirigida a un sordomudo, o la pregunta \u201c\u00bfQui\u00e9n toc\u00f3 mis vestidos?\u201d (Mr 5.30) que beneficiar\u00eda a la mujer an\u00f3nima enferma durante 12 a\u00f1os o el estruendoso \u201c\u00a1L\u00e1zaro, ven fuera!\u201d (Jn 11). Todo ello fue manifestaci\u00f3n de una lucha persistente contra la muerte en acto, contra las formas dualistas que, simult\u00e1neamente, colocaban al hombre por encima de la mujer, al fuerte arriba del d\u00e9bil y al alma por encima del cuerpo. Jes\u00fas se situ\u00f3 ante todas esas situaciones y actu\u00f3 en consecuencia. Tal como escribieron Marcia Moya y Helmut Renard:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">El dualismo con el que siempre se leen los textos ha implicado que, de modo natural, al leer el evangelio se ponga como bueno lo masculino, lo varonil, y lo femenino como negativo. Y en la relaci\u00f3n de Jes\u00fas con las mujeres, se coloca a \u00e9l como el hombre bueno que las acoge, aunque est\u00e1n impregnadas hist\u00f3ricamente por el mal. Ha quedado en la memoria de hombres y mujeres, que Dios es un hombre que por intermediaci\u00f3n de Jes\u00fas se acerca a las mujeres, pero con las que no tiene un contacto directo. El dualismo ha marcado lo puro y lo impuro. Lo puro como sin\u00f3nimo de lo divino y lo impuro como la causa por lo que no se acerca ni se relaciona con lo divino. Para alcanzar lo puro, la impureza tiene que ser transformada s\u00f3lo por el intermediario que es puro y que es capaz de hacer conocer lo divino.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Ha sido muy com\u00fan mantener como tradici\u00f3n cristiana la miseria, con todos sus lados de despojo humano en el cuerpo sangrante de las mujeres. Quien sangra no es f\u00e9rtil, est\u00e1 enferma, est\u00e1 debilitada, est\u00e1 despojada de sus tradiciones y no se le considera mujer; no es persona del pueblo Dios.<\/p>\n<p>Cuerpos sangrantes, d\u00e9biles, limitados por la enfermedad f\u00edsica y social. Jes\u00fas inaugur\u00f3 con las acciones de su propio cuerpo en servicio solidario hacia los cuerpos necesitados, urgidos, un espacio de sanidad integral cuyo correlato m\u00e1ximo ser\u00eda la superaci\u00f3n del enemigo mayor, la muerte, en todas sus manifestaciones. Su cuerpo fue un <em>cuerpo sanador <\/em>con facultades especiales asignadas por el propio Dios para servir a quienes lo requer\u00edan. Por ello se relacion\u00f3 directamente, mucho antes de experimentarla f\u00edsicamente, con el tema de la resurrecci\u00f3n. Las que llev\u00f3 a cabo fueron un anticipo de su propia vivencia del triunfo de la vida sobre la muerte. Porque Dios siempre ha estado a favor de los cuerpos que sufren y una teolog\u00eda ser\u00e1 aut\u00e9nticamente liberadora solamente cuando exprese y, sobre todo, practique, la supremac\u00eda del cuerpo en la vida humana.<\/p>\n<p><strong>La resurrecci\u00f3n de los cuerpos, raz\u00f3n de ser de la fe cristiana<\/strong><\/p>\n<p>Por todo ese antecedente que hab\u00eda recibido de la experiencia de los seguidores\/as de Jes\u00fas, Pablo tradujo conceptualmente, y a trav\u00e9s de una evoluci\u00f3n personal consistente, la resurrecci\u00f3n a todas las \u00e1reas de la existencia cristiana. De esa manera subray\u00f3 la importancia fundamental de la resurrecci\u00f3n de Cristo. Atenas, Tesal\u00f3nica (a\u00f1o 50) y Corinto (a\u00f1o 56-57) fueron ciudades griegas en las que Pablo confront\u00f3 la creencia liberadora de la resurrecci\u00f3n con un ambiente ideol\u00f3gico y religioso muy hostil a la afirmaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n. Los griegos escuchaban que un tal <em>Jrist\u00f3s<\/em> hab\u00eda recuperado la vida y que tal persona era, nada menos, que el Hijo de Dios. Capas y capas de diversas creencias se confund\u00edan en el ambiente religioso y cultural, y en medio de todo ello, los creyentes corintios recibieron la primera carta del ap\u00f3stol, en cuyo cap. 15 insiste en recordarles que la creencia en la resurrecci\u00f3n de Cristo es la base misma de la fe.<\/p>\n<p>Vale mucho la pena revisar con cierto detalle este pasaje para apreciar la forma casi obsesiva con que Pablo destaca la realidad de la resurrecci\u00f3n. Primeramente, el texto enumera la experiencia de Cristo como orden de salvaci\u00f3n (vv. 3-8): desde la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas hasta sus apariciones al propio ap\u00f3stol. Inmediatamente despu\u00e9s, Pablo sigue su lucha contra la duda sobre la resurrecci\u00f3n (v. 12), porque algunos, siguiendo la orientaci\u00f3n dominante del pensamiento helen\u00edstico, la rebat\u00edan abiertamente. El rechazo de la resurrecci\u00f3n (<em>an\u00e1stasis) <\/em>era normal en el pensamiento griego y el triunfo religioso e ideol\u00f3gico de esta creencia se llev\u00f3 mucho tiempo. Pablo insisti\u00f3 en que, contra todo pron\u00f3stico, Dios resucit\u00f3 a Jrist\u00f3s, as\u00ed como tambi\u00e9n a los dem\u00e1s seres humanos. De modo que el ap\u00f3stol se atrevi\u00f3 a plantear una <em>resurrecci\u00f3n universal, <\/em>es decir, el triunfo absoluto de la vida sobre la muerte, mediante una aseveraci\u00f3n cercana a algunos planteamientos cient\u00edficos modernos. El v. 20 subraya el car\u00e1cter de <em>primicia <\/em>que representa el cuerpo resucitado de Jes\u00fas y los vv. 21-23 trazan un arco soteriol\u00f3gico hasta los inicios de la humanidad: si en Ad\u00e1n entr\u00f3 la muerte, en Cristo, como <em>segundo Ad\u00e1n, <\/em>entra la resurrecci\u00f3n de los muertos. Desde perspectivas cr\u00edticas muy modernas, Jacob Kremer explica as\u00ed el asunto:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 90px;\">La palabra <em>resucit\u00f3<\/em> es una met\u00e1fora, tomada del despertar, para expresar un hecho del que los hombres no tenemos experiencia. Aunque la Biblia use esta expresi\u00f3n otras veces para indicar el re-vivir de un muerto, no podemos entender la resurrecci\u00f3n de Cristo como un simple volver a la vida de este mundo, pues la Iglesia primitiva critica esta concepci\u00f3n jud\u00eda de la resurrecci\u00f3n (cf. Mr 12, 25) y entiende la resurrecci\u00f3n como la superaci\u00f3n definitiva del poder de la muerte (Rom 6.9). N\u00f3tese que el NT nunca describe el momento de la resurrecci\u00f3n. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 90px;\">La tumba vac\u00eda no es una prueba de la Resurrecci\u00f3n, sino un signo del comienzo del Reino de Dios en este mundo, incomprensible s\u00f3lo para el que tiene el prejuicio injustificado de que es imposible una intervenci\u00f3n maravillosa de Dios en el orden de este mundo.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>De modo que el \u00e9nfasis paulino debe ser entendido hoy en clave teol\u00f3gica, cristol\u00f3gica, existencial y hasta ecol\u00f3gica. Podemos concluir con este \u201cPoema del cristiano\u201d, del brasile\u00f1o Jorge de Lima (1895-1953), quien capt\u00f3 como pocos la profundidad de la resurrecci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Porque la sangre de Cristo<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">ha ca\u00eddo en mis ojos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">mi visi\u00f3n es universal<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">y tiene dimensiones que todos ignoran.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Los milenios pasados y los futuros<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">no me aturden, pues nazco y nacer\u00e9,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">pues soy uno con todas las criaturas,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">con todos los seres, con todas las cosas<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">que descompongo y absorbo con los sentidos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">y comprendo con la inteligencia<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">transfigurada en Cristo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Tengo los movimientos ensanchados.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Soy ubicuo: estoy en Dios y en la materia;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">soy viej\u00edsimo y apenas nac\u00ed ayer,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">estoy empapado en los limos primitivos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">y, al mismo tiempo, resueno las trompetas finales,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">comprendo todas las lenguas, todos los gestos, todos los signos,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">tengo gl\u00f3bulos de sangre de las razas m\u00e1s opuestas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Puedo enjugar con una simple se\u00f1a<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">el llanto de todos los hermanos distantes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Puedo extender sobre todas las cabezas un cielo un\u00e1nime y estrellado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Llamo a comer conmigo a todos los mendigos,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">y ando sobre las aguas igual que los profetas b\u00edblicos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Ya no hay oscuridad para m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Opero transfusiones de luz en los seres opacos,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">puedo mutilarme y reproducir mis miembros, como las estrellas de mar,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">porque creo en la resurrecci\u00f3n de la carne y creo en Cristo,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">y creo en la vida eterna, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Y, poseyendo la vida eterna, puedo transgredir las leyes naturales;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">vengo e ir\u00e9 como una profec\u00eda,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">soy espont\u00e1neo como la intuici\u00f3n y la Fe.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Soy r\u00e1pido como la respuesta del Maestro,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">soy incons\u00fatil como su t\u00fanica,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">soy numeroso como su Iglesia,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">tengo los brazos abiertos como su Cruz despedazada y rehecha<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">a cada instante, en todas direcciones, en los cuatro puntos cardinales;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">y sobre los hombros La conduzco<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">a trav\u00e9s de toda la oscuridad del mundo, porque tengo la luz eterna en los ojos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Y teniendo la luz eterna en los ojos, soy el mago mayor;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">resucito en la boca de los tigres, soy un payaso, soy el alfa y la omega, pez, cordero, comedor de saltamontes, soy rid\u00edculo, soy tentado y perdonado, soy derribado al suelo y glorificado, tengo mantos de p\u00farpura y de estame\u00f1a, soy burr\u00edsimo como San Crist\u00f3bal y sapient\u00edsimo como Santo Tom\u00e1s. Y estoy loco, loco, completamente loco para siempre, por todos los siglos, loco de Dios, Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Y, siendo la locura de Dios, soy la raz\u00f3n de las cosas, el orden y la medida;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">soy la balanza, la creaci\u00f3n, la obediencia;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">soy el arrepentimiento, soy la humildad;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">soy el autor de la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">soy la culpa de todo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Nada soy.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Miserere mei, Deus, secundum magnam misericordiam tuam.<\/em><a name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Jacob Kremer, \u201cLa resurrecci\u00f3n de Cristo en 1 Cor 15.3-8\u201d, en <em>Selecciones de Teolog\u00eda, <\/em> 6, n\u00fam. 23, <em>www.seleccionesdeteologia.net\/selecciones\/llib\/vol6\/23\/023_kremer.pdf<\/em><\/li>\n<li>Jorge de Lima, \u201cPoema del cristiano\u201d, en \u00c1ngel Crespo, trad., pr\u00f3l. y sel., <em>Antolog\u00eda de la poes\u00eda brasile\u00f1a moderna. <\/em>Barcelona, Seix Barral, 1973.<\/li>\n<li>Marcia Moya R. y Helmut Renard, \u201cLa mujer que sin nombre y sin hombre se salva a s\u00ed misma. \u2018Mujer, tu fe te ha salvado\u2019\u201d, en <em>RIBLA, <\/em>n\u00fam. 49, <em><a href=\"https:\/\/es.scribd.com\/document\/220475980\/La-Mujer-Que-Sin-Nombre-y-Sin-Hombre-Se-Salva-a-Si-Misma\">https:\/\/es.scribd.com\/document\/220475980\/La-Mujer-Que-Sin-Nombre-y-Sin-Hombre-Se-Salva-a-Si-Misma<\/a>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5527],"class_list":["post-10256","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-1-corintios-15"],"acf":{"biblical_books":[5527],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>I Corintios 15.12-28 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-corintios-15-12-28\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"I Corintios 15.12-28 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LA CORPORALIDAD Y LA M\u00c1XIMA ESPERANZA CRISTIANA La buena noticia que anunciamos es que Dios resucit\u00f3 a Cristo. 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