{"id":10258,"date":"2018-11-01T16:10:50","date_gmt":"2018-11-01T20:10:50","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/i-pedro-1-3-5\/"},"modified":"2024-10-29T15:17:54","modified_gmt":"2024-10-29T19:17:54","slug":"i-pedro-1-3-5","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-pedro-1-3-5\/","title":{"rendered":"I Pedro 1.3-5"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfINMORTALIDAD DEL ALMA O RESURRECCI\u00d3N DE LA CARNE?<\/strong><\/p>\n<p>Alabemos al Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que nos ha hecho nacer de nuevo, y nos ha dado una vida con esperanza. Esto lo ha hecho Dios por su gran amor hacia nosotros y por el poder que mostr\u00f3 cuando resucit\u00f3 a Jesucristo de entre los muertos.<\/p>\n<p>I Pedro 1.3, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Un par de preguntas pueden servir para valorar o definir la perspectiva con que asumimos el lugar del cuerpo en la comprensi\u00f3n de la salvaci\u00f3n. Ambas son complementarias y apuntan hacia la aplicaci\u00f3n de la ense\u00f1anza del Nuevo Testamento en relaci\u00f3n con la resurrecci\u00f3n, una creencia que se fue consolidando progresivamente en la mentalidad b\u00edblica. Primero, \u00bfqu\u00e9 le interesa m\u00e1s salvar a Dios: el cuerpo o el alma? Una respuesta generalizada subraya lo segundo, con la idea de que algunas afirmaciones b\u00edblicas apoyan semejante subordinaci\u00f3n del cuerpo a la parte \u201cespiritual\u201d de la persona. Especialmente se recuerdan las palabras del Eclesiast\u00e9s, las cuales, aunque ya est\u00e1n influidas por algunos elementos griegos debido a la \u00e9poca de su escritura, no necesariamente afirma la superioridad del alma sobre el cuerpo. Como parte de sus reflexiones finales, el autor del libro se refiere, como de paso, desde una visi\u00f3n casi materialista, a lo que sucede cuando mueren las personas: \u201cCuando llegue ese d\u00eda,\/ volver\u00e1s a ser polvo,\/ porque polvo fuiste,\/ y el esp\u00edritu volver\u00e1 a Dios,\/ pues \u00e9l fue quien lo dio\u201d (12.7, TLA), para destacar el buen uso de la vida. Si resulta evidente que toda forma de vida procede de Dios, el cuerpo es la expresi\u00f3n m\u00e1xima de vida en su car\u00e1cter de portador de la existencia, es el contacto directo con el mundo, la puerta de acceso a las bondades de Dios que han de ser recibidas con todos los sentidos.<\/p>\n<p><strong>El cuerpo, objeto de debate<\/strong><\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse que el cuerpo es <em>el reino de los sentidos y la conciencia.<\/em> De ah\u00ed que los estudiosos del tema se\u00f1alen que cualquier falta de respeto al cuerpo como organismo integral del ser humano, hace posible que se atente contra \u00e9l de m\u00faltiples formas. Porque si despu\u00e9s de todo no es lo m\u00e1s importante, entonces puede atac\u00e1rsele, producir violencia sobre \u00e9l, sin el temor de nadie. Hay que observar con atenci\u00f3n las im\u00e1genes de los crematorios nazis para ver hasta d\u00f3nde puede llegar este desprecio y violencia criminal contra la realidad corporal del ser humano.<\/p>\n<p>La segunda pregunta, \u00bfcree usted en la inmortalidad del alma o en la resurrecci\u00f3n del cuerpo?, es un desaf\u00edo para advertir hasta qu\u00e9 punto se han interiorizado las creencias de origen griego y de qu\u00e9 forma se confunden con los elementos fundamentales de la fe cristiana. La inmortalidad del alma es un concepto de origen griego, muy diferente de la doctrina cristiana de la resurrecci\u00f3n de la carne. La comparaci\u00f3n entre la muerte de S\u00f3crates y Jes\u00fas es un magn\u00edfico ejemplo de la oposici\u00f3n radical entre estas dos formas de ver y experimentar el asunto. El primero muri\u00f3 como un acto de congruencia por su falta de apego al cuerpo, y el segundo grit\u00f3 terriblemente a la hora de afrontar el fin de su existencia terrena<a name=\"_ftnref1\"><\/a>. Buena parte de esta confusi\u00f3n se debe a que en las iglesias se han aceptado, de manera generalizada, muchos conceptos provenientes del mundo helen\u00edstico que aparecen directamente en el Nuevo Testamento. Ellas estaban relacionados especialmente con la conformaci\u00f3n del ser humano, es decir, con su supuesta divisi\u00f3n en varias entidades: cuerpo, alma, esp\u00edritu\u2026 Con ello se deja de apreciar que la humanidad es vista en las Escrituras como un todo indisoluble, inseparable, que es objeto de la preocupaci\u00f3n de Dios. Puesto que \u00e9l no puede desatender aquellas partes de su creaci\u00f3n que precisamente por ser visibles, pueden mostrar m\u00e1s su gloria. En ese sentido, el cuerpo es una parte fundamental en el plan redentor de Dios.<\/p>\n<p><strong>Comprender la salvaci\u00f3n de manera integral<\/strong><\/p>\n<p>Precisamente, la catalogaci\u00f3n del cuerpo como algo secundario, idea eminentemente griega es lo que se combate en toda la Biblia. Como lo explica Oscar Cullmann: \u201cLa concepci\u00f3n de la muerte y la resurrecci\u00f3n [\u2026] est\u00e1 enraizada en la historia de la salvaci\u00f3n. Completamente determinada por \u00e9sta, es incompatible con la creencia griega en la inmortalidad del alma\u201d. En otras palabras, y como lo constat\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo en Atenas (Hch 17.16-34), existe una profunda oposici\u00f3n entre ambas creencias porque la idea de inmortalidad sugiere que el alma seguir\u00e1 eternamente errante en busca de un cuerpo, abriendo la puerta para una aceptaci\u00f3n de algo parecido a la reencarnaci\u00f3n. Pablo choc\u00f3 frontalmente con los griegos, en su propio terreno, porque para ellos el cuerpo era algo vil y despreciable y, por lo tanto, capaz de las peores bajezas. De ah\u00ed la preocupaci\u00f3n de Pablo en varios lugares de sus cartas por reivindicarlo y renombrarlo, ahora, como \u201ctemplo del Esp\u00edritu Santo\u201d (I Co 6.19).<\/p>\n<p>La centralidad del cuerpo en la creencia cristiana sobre la salvaci\u00f3n aparece con claridad en muchas expresiones de Jes\u00fas, en su labor sanadora (pues como comenta Cullmann: \u201cToda curaci\u00f3n es una resurrecci\u00f3n parcial, una victoria parcial de la vida sobre l<a name=\"_ftnref3\"><\/a>a muerte\u201d.) e incluso en algunas de las resurrecciones que llev\u00f3 a cabo. Su propia vivencia, al experimentar verdaderamente la muerte, no como un fingimiento sino como un verdadero \u201cinfierno\u201d (como lo afirma el Credo Apost\u00f3lico), es una declaraci\u00f3n del propio Dios a favor de la importancia del cuerpo dentro de su proyecto de redenci\u00f3n integral. Creerle a Dios en este aspecto deriva en asumir una nueva relaci\u00f3n con la corporalidad propia y la de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Ni siquiera el cuarto evangelio, con sus ideas tan elevadas sobre la doctrina de Cristo, ense\u00f1a la inmortalidad del alma, pues relaciona estrechamente la vida eterna a la historia del Se\u00f1or. Suponer que el cuerpo es inferior al alma o el esp\u00edritu equivaldr\u00eda a despreciar la obra redentora de Cristo en la medida en que \u00e9l habl\u00f3 de una recuperaci\u00f3n total de la existencia humana. Aunque esto sucede con caracter\u00edsticas diferentes a las actuales. Cullmann lo expresa muy bien: \u201cAll\u00ed donde la muerte sea concebida como el enemigo de Dios, no puede haber \u2018inmortalidad\u2019 sin una obra \u00f3ntica [que abarca al ser] de Cristo, sin una <em>historia de la salvaci\u00f3n <\/em>donde la victoria sobre la muerte es el centro y el fin. Jes\u00fas no puede conseguir esta victoria si contin\u00faa vivo en su alma inmortal y en el fondo, sin morir\u201d.<a name=\"_ftnref4\"><\/a> \u00c9sta es la dimensi\u00f3n salv\u00edfica del cuerpo: su victoria total y plena sobre la muerte, el gran enemigo de la vida. \u201cLa <em>in-<\/em>mortalidad, en realidad, no es m\u00e1s que una afirmaci\u00f3n negativa: el alma no muere (contin\u00faa viviendo). La resurrecci\u00f3n es una afirmaci\u00f3n <em>positiva: <\/em>el hombre entero, que est\u00e1 realmente muerto, es llamado a la vida por un nuevo acto creador de Dios\u201d.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n es un nuevo inicio de la vida. La transformaci\u00f3n del cuerpo carnal en cuerpo de resurrecci\u00f3n forma parte de la consumaci\u00f3n completa de la obra divina de redenci\u00f3n, pues seg\u00fan san Pablo, habr\u00e1 un \u201ccuerpo espiritual\u201d (I Cor 15.44). En ello se fundamenta la esperanza cristiana. Las consecuencias de la creencia en la resurrecci\u00f3n de la carne son m\u00faltiples, ideol\u00f3gicas, doctrinales y pr\u00e1cticas. Es reivindicar el cuerpo en todos los sentidos, afirmar su primac\u00eda en el plan salv\u00edfico y cuidarlo como parte de un proyecto de vida plena en los \u00e1mbitos individual y colectivo en la esperanza por su afirmaci\u00f3n total en el futuro de Dios.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Oscar Cullmann, \u201c\u00bfInmortalidad del alma o resurrecci\u00f3n de los cuerpos?\u201d, en <em>Del evangelio a la formaci\u00f3n de la teolog\u00eda cristiana. <\/em>Salamanca, S\u00edgueme, 1972 (Verdad e imagen, 31).<\/li>\n<li>Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez Faus, \u201cSignificado de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas para el hombre de hoy\u201d, en <em><a href=\"https:\/\/web.unican.es\/campuscultural\/Documents\/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n\/2009-2010\/CursoTeologiaSignificadoDeLaResurreccion2009-2010.pdf\">https:\/\/web.unican.es\/campuscultural\/Documents\/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n\/2009-2010\/CursoTeologiaSignificadoDeLaResurreccion2009-2010.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Max Horkheimer, Heinz R. Schlette, Claus Westermann, Albert G\u00f6rres y Karl Rahner, <em>El cuerpo y la salvaci\u00f3n. <\/em>Salamanca, S\u00edgueme, 1975.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5616],"class_list":["post-10258","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-1-pedro-1"],"acf":{"biblical_books":[5616],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>I Pedro 1.3-5 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-pedro-1-3-5\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"I Pedro 1.3-5 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00bfINMORTALIDAD DEL ALMA O RESURRECCI\u00d3N DE LA CARNE? 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