{"id":10261,"date":"2018-10-11T17:18:47","date_gmt":"2018-10-11T21:18:47","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/ezequiel-3-1-5-apocalipsis-19-1-10\/"},"modified":"2024-10-29T15:07:35","modified_gmt":"2024-10-29T19:07:35","slug":"ezequiel-3-1-5-apocalipsis-19-1-10","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ezequiel-3-1-5-apocalipsis-19-1-10\/","title":{"rendered":"Ezequiel 3.1-5; Apocalipsis 19.1-10"},"content":{"rendered":"<p><strong>DIN\u00c1MICA DE LA ESPIRITUALIDAD REFORMADA EN UN MUNDO CAMBIANTE <\/strong><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Los profetas del Antiguo Testamento y los autores apocal\u00edpticos del Nuevo Testamento tienen mucho que decirnos en relaci\u00f3n con la din\u00e1mica de una espiritualidad que permita afrontar las exigencias de un tiempo cr\u00edtico. A la luz del movimiento del Esp\u00edritu atento a responder al clamor de la humanidad sufriente, unos y otros experimentaron y promovieron una forma de ver cara a cara a su Dios y los vaivenes de un mundo que a veces no entend\u00edan lo suficiente, pero ante el cual llevaron a cabo una pr\u00e1ctica congruente con su fe. Ezequiel, por ejemplo, fue llevado por el Esp\u00edritu para acompa\u00f1ar a los exiliados en Babilonia. All\u00ed, su primera acci\u00f3n es totalmente pasiva y necesaria: guardar silencio, escuchar y percibir el ambiente, la situaci\u00f3n real (3.15). Y es que, a veces, los hombres y mujeres de fe hablamos demasiado. La actitud de silencio y escucha tiene una vertiente m\u00edstica (hacia Dios) y otra de humildad (ante la realidad). Ver y o\u00edr en silencio es el primer paso para la comprensi\u00f3n y la simpat\u00eda. Antes de tomar una postura u optar por el servicio y la misi\u00f3n es necesario callar y prestar atenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Lecciones prof\u00e9ticas y apocal\u00edpticas<\/strong><\/p>\n<p>Ezequiel tuvo que aprender a convivir con los exiliados, pues, aunque la historia ense\u00f1a que su situaci\u00f3n no fue tan extrema para ellos, el cambio de lugar y contexto hac\u00eda que el trato entre ellos y hacia Dios fuera completamente distinto. Hab\u00edan perdido su naci\u00f3n y, sobre todo, la libertad de movimiento. Se trataba de una verdadera tragedia social, pol\u00edtica y espiritual. Hab\u00eda que comenzar de nuevo, desde cero, desde nuevas coordenadas en todos los sentidos. Dios hab\u00eda impuesto una atm\u00f3sfera de castigo y culpabilidad a partir de la cual hab\u00eda que vivir, luchar y levantarse. Se necesitaba una espiritualidad nueva desde el exilio.<\/p>\n<p>Ezequiel, mezcla de sacerdote y profeta, estaba ligado a la tradici\u00f3n por lo primero, pero por lo segundo sab\u00eda muy bien que la frescura de la Palabra divina exig\u00eda un cambio radical en las percepciones de lo sagrado y lo relevante para la vida. La espiritualidad para ese momento ser\u00eda el marco de referencia para empujar a la comunidad hacia un nuevo futuro, libre ya de monarqu\u00edas, templos e intereses desviados de la genuina voluntad de Dios. Era preciso experimentar la fraternidad verdadera que produjera igualdad entre los integrantes del pueblo, libres ya de la tutela de una casa real que manipulaba la religiosidad popular.<\/p>\n<p>Los escritores apocal\u00edpticos, por su parte, ve\u00edan la gloria de Dios y aspiraban a ella en medio de la desolaci\u00f3n de la persecuci\u00f3n y del martirio. Lo primero que percib\u00edan era que Dios ya hab\u00eda llevado a cabo su plan de oposici\u00f3n radical a quienes somet\u00edan al mundo con su voluntad f\u00e9rrea de confrontaci\u00f3n con su voluntad. Literalmente, ve\u00edan ese triunfo no como una posibilidad sino como algo ya realizado, cumplido. \u00c9se era el fundamento de su espiritualidad, una espiritualidad de resistencia ante la certeza de qui\u00e9n verdaderamente gobierna el mundo. No era Roma, ni el C\u00e9sar, sino el Cordero de Dios que hab\u00eda sido inmolado para la salvaci\u00f3n de la humanidad (Apoc 19.6-8). La alabanza de la creaci\u00f3n entera se fundamenta en esa comprensi\u00f3n. El gran banquete al que son convidados los redimidos es un s\u00edmbolo mayor de la cercan\u00eda con ese Dios que ha apostado por ellos. La realeza y el poder del Hijo de Dios son celebrados a partir de una conciencia probada de que es \u00e9l el gobernante pleno de este mundo. El lenguaje gr\u00e1fico y simb\u00f3lico intenta describir con im\u00e1genes v\u00edvidas la esperanza en la intervenci\u00f3n directa de Dios, quien sigue muy de cerca los acontecimientos y ha tomado partido por los seguidores de Jes\u00fas y promotores incondicionales del Reino de Dios. La lecci\u00f3n espiritual es muy clara y exigente: asumir el gobierno de Dios como una premisa que desemboque en todas las \u00e1reas de la vida para transformar el mundo seg\u00fan su voluntad.<\/p>\n<p><strong>Lecciones de la tradici\u00f3n reformada<\/strong><\/p>\n<p>Escuchemos esta oraci\u00f3n de Calvino:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Concede, Dios Todopoderoso, a quien le ha placido adoptarnos como tu pueblo, y dejar de ser tus enemigos, profanos y r\u00e9probos, para ser hijos de Abraham, que podamos obtener de ti una santa herencia. Conc\u00e9denos que a trav\u00e9s de toda nuestra vida podamos arrepentirnos de tal forma que alcancemos tu favor, el cual diariamente vemos delante nuestro en el Evangelio, y del cual nos has dado una segura muestra en la muerte de tu Hijo Unig\u00e9nito, de modo que podamos llegar a ser m\u00e1s y m\u00e1s humildes delante de Ti, y trabajar para adaptar nuestra vida seg\u00fan las reglas de tu justicia y detestarnos a nosotros mismos para que podamos, al mismo tiempo, ser atra\u00eddos por la dulzura de tu benevolencia al llamarnos y que podamos estar unidos a Ti con el fin de ser m\u00e1s y m\u00e1s confirmados en la fe, hasta que al fin alcancemos el bendito descanso que ha sido propiciado para nosotros por la sangre de Cristo, tu Hijo Unig\u00e9nito. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>La conciencia de los reformadores, como se aprecia en esta oraci\u00f3n, estaba dominada tambi\u00e9n por la certeza en que la voluntad de Dios deb\u00eda realizarse en el mundo contra viento y marea, es decir, en medio de los conflictos ocasionados por la lucha entre los diversos intereses humanos. Como humanista que fue, Calvino no dejaba de reconocer la centralidad de lo humano para Dios, pero al mismo tiempo se dio cuenta de que la integralidad de la vida humana y de la sociedad deb\u00eda traducirse en una espiritualidad inclusiva en todos los sentidos. En primer lugar, en lucha permanentemente para superar los dualismos impuestos por los h\u00e1bitos mentales del ambiente. Por ejemplo: la superioridad del alma sobre el cuerpo (de origen plat\u00f3nico), la separaci\u00f3n entre la Iglesia y los asuntos pol\u00edticos (fruto de la mentalidad liberal) o la creencia en que la otra vida es el espacio definitivo de la bendici\u00f3n plena de Dios (rest\u00e1ndole importancia a esta vida como espacio de gracia). En segundo lugar, porque el potencial de la fe debe ser llevado hasta sus \u00faltimas consecuencias, esto es, debe desdoblarse creativamente para convertirse en una fuerza de motivaci\u00f3n, alegr\u00eda y entusiasmo para transformar las condiciones de la existencia humana. Una humanidad liberada de la tutela papal y de la tiran\u00eda institucional de cualquier iglesia o instituci\u00f3n que la enajene puede llevar hasta el final el dominio de Dios sobre todas las \u00e1reas del quehacer humano. \u00c9sta es la base principal de la espiritualidad reformada.<\/p>\n<p>Por ello, todas las pr\u00e1cticas espirituales y lit\u00fargicas pueden y deben reflejar las posibilidades de una espiritualidad como instrumento de cambio y consolidaci\u00f3n de la voluntad divina en el mundo, comenzando con la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En ese esp\u00edritu, el te\u00f3logo protestante Rubem Alves retom\u00f3 una oraci\u00f3n del pensador bautista estadunidense Walter Rauschenbusch (1861-1918):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><strong>Oraci\u00f3n por este mundo<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Oh Dios, te damos gracias por este universo, nuestro lugar; por su vastedad y riqueza, por la exuberancia de la vida que lo llena y de la cual somos parte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Te alabamos por la b\u00f3veda celeste y por los vientos, llenos de bendiciones, por las nubes que navegan y las constelaciones, all\u00e1 en lo alto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Te alabamos por los oc\u00e9anos, por las corrientes frescas, por las monta\u00f1as que no se acaban, por los \u00e1rboles, por la hierba debajo de nuestros pies.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Te llevamos en nuestros sentidos: poder ver el esplendor de la ma\u00f1ana, escuchar las canciones de los enamorados, sentir el h\u00e1lito bueno de las flores primaverales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Dios, te pedimos, un coraz\u00f3n abierto a toda esta alegr\u00eda y a toda esta belleza, y libra nuestras almas de la ceguera que viene de la preocupaci\u00f3n por las cosas de esta vida y de las sombras de las pasiones, a punto de pasar sin ver y sin escuchar hasta incluso cuando la zarza, al lado del camino, se incendia con la gloria de Dios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Acrecienta en nosotros el sentido de comuni\u00f3n con todas las cosas vivas, nuestras hermanas, que est\u00e1n junto a nosotros en esta tierra.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Recu\u00e9rdanos, con verg\u00fcenza, que en el pasado nos aprovechamos del dominio e hicimos de \u00e9l uso con crueldad sin l\u00edmite, tanto as\u00ed que la voz de la tierra, que deber\u00eda haber subido hacia ti como una canci\u00f3n, se volvi\u00f3 un gemido de dolor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Que aprendamos que las cosas vivas no viven s\u00f3lo para nosotros; que ellas viven para s\u00ed mismas y para ti, que aman la dulzura de la vida tanto como nosotros, y te sirven, en su lugar, mejor que nosotros en el nuestro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Cuando llegue nuestro fin, y no podamos ya hacer m\u00e1s uso de este mundo, y tengamos que dejar lugar a otros, que no dejemos cosa alguna destruida por nuestra ambici\u00f3n o deformada por nuestra ignorancia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Permite, mejor, que dejemos nuestra herencia com\u00fan m\u00e1s hermosa y m\u00e1s dulce, sin que haya sido secada nada de su fertilidad y alegr\u00eda, y as\u00ed nuestros cuerpos puedan retornar en paz al vientre de la gran madre que los nutri\u00f3 y nuestros esp\u00edritus puedan gozar de vida perfecta en ti.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Charles E. Edwards, ed., <em>Devotions and Prayers of John Calvin. <\/em>Grand Rapids, Baker Book House, 1957.<\/li>\n<li><\/li>\n<li>\u201cEspiritualidad reformada\u201d, en \u201cIglesia presbiteriana celebra 150 a\u00f1os\u201d, en <em>Nuevo Siglo, <\/em>Consejo Latinoamericano de Iglesias, septiembre de 2006.<\/li>\n<li><\/li>\n<li>Walter Rauschenbusch, <em>Oraciones por un mundo mejor. <\/em>S\u00e3o Paulo, Paulus, 1997. La oraci\u00f3n incluida se puede escuchar, en portugu\u00e9s, en el sitio: <em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=qbwtgu4W9TM\">youtube.com\/watch?v=qbwtgu4W9TM<\/a>.<\/em><\/li>\n<li><\/li>\n<li>Walter Rauschenbusch, <em>Prayers of the Social Awakening. <\/em>Boston-Chicago, The Pilgrim Press, 1925, <em><a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/in.ernet.dli.2015.350749\/page\/n1\">https:\/\/archive.org\/details\/in.ernet.dli.2015.350749\/page\/n1<\/a>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5237,5656],"class_list":["post-10261","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-ezequiel-3","biblical_books-apocalipsis-19"],"acf":{"biblical_books":[5237,5656],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Ezequiel 3.1-5; Apocalipsis 19.1-10 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ezequiel-3-1-5-apocalipsis-19-1-10\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ezequiel 3.1-5; Apocalipsis 19.1-10 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"DIN\u00c1MICA DE LA ESPIRITUALIDAD REFORMADA EN UN MUNDO CAMBIANTE Trasfondo b\u00edblico Los profetas del Antiguo Testamento y los autores apocal\u00edpticos del Nuevo Testamento tienen mucho que decirnos en relaci\u00f3n con la din\u00e1mica de una espiritualidad que permita afrontar las exigencias de un tiempo cr\u00edtico. 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