{"id":10268,"date":"2018-08-23T06:00:22","date_gmt":"2018-08-23T10:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/ezequiel-2-3-3-9\/"},"modified":"2024-10-29T14:56:26","modified_gmt":"2024-10-29T18:56:26","slug":"ezequiel-2-3-3-9","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ezequiel-2-3-3-9\/","title":{"rendered":"Ezequiel 2.3-3.9"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u201cCOMAMOS EL LIBRO\u201d: ACTUALIDAD DE LA PALABRA DIVINA <\/strong><\/p>\n<p>Al contrario, obedece siempre todo lo que yo te ordene. Para empezar, abre la boca y come lo que te voy a dar. Entonces vi una mano que ten\u00eda un librito; esa mano se extendi\u00f3 hacia donde yo estaba, y comenz\u00f3 a abrir ese librito delante de mis ojos.<\/p>\n<p>Ezequiel 2:8-10a<\/p>\n<p>Pero hay otros libros que se escriben con la carne y la sangre del autor. Esos no son para ser le\u00eddos sino para ser comidos. \u201c\u00a1Come!\u201d, fue la orden que el \u00e1ngel dio al vidente de Patmos al entregarle un libro. Los libros escritos con carne y sangre hacen que la carne tiemble. Y precisamente, ese temblor de la carne es lo que nos dice que el libro que estamos leyendo fue escrito con la carne y la sangre de quien lo escribi\u00f3.<\/p>\n<p>Rubem Alves<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Dos veces en las Sagradas Escrituras se encuentra la orden divina de comerse un libro, de devorar y paladear el veh\u00edculo de la Palabra divina y la palabra misma. En la primera de ellas, fue un profeta procedente de familia sacerdotal que comenzaba su labor en los inicios del exilio del pueblo de Israel en Babilonia y recibi\u00f3 la presencia del Esp\u00edritu para realizar dicha labor. \u00c9l recibi\u00f3 la orden de \u201ccomer\u201d un rollo al mismo tiempo que fue enviado a sabiendas de que ese pueblo era rebelde para recibir el mensaje divino. Las implicaciones de una acci\u00f3n de esta naturaleza van m\u00e1s all\u00e1 del mero simbolismo aludido en otros pasajes b\u00edblicos, como los salmos 19 y 119, que se refieren a la exquisitez del sabor de la Ley o de la Palabra divina. Aqu\u00ed, las circunstancias son diferentes: luego de una profunda crisis espiritual, social y pol\u00edtica, el hombre enviado por Dios deb\u00eda afrontar, literalmente, aunque se trate de una visi\u00f3n, la degustaci\u00f3n de un rollo que contiene la voluntad divina. Ese mensaje ven\u00eda para un pueblo que comenzaba su cautiverio como castigo por su rebeld\u00eda. La condici\u00f3n obligada para desarrollar su trabajo fue el acto mismo de comer ese rollo.<\/p>\n<p><strong>Una gran met\u00e1fora de la apropiaci\u00f3n de la Palabra<\/strong><\/p>\n<p>El trato con los libros y el conocimiento emanado de ellos es tratado por otro libro de las Escrituras hebreas se refiere a la dificultad de tratar con ellos, porque incluso el mucho estudio puede llegar a ser fatiga de la carne (Ecl 12.12). La importancia de la lectura para acceder al mensaje divino, aun cuando \u00e9sta estuviera bastante restringida para la mayor\u00eda del pueblo, no lo exim\u00eda de la responsabilidad de apropiarse del contenido de los textos con familiaridad y profundo amor.<\/p>\n<p>Ezequiel deb\u00eda realizar este acto simb\u00f3lico para comprender los alcances del mensaje, de ah\u00ed la ambivalencia del sabor del rollo, pues al profeta le sabe a miel (Ez 3.3b), aunque su contenido era de \u201cluto, dolor y tristeza\u201d (Ez 2.10). Justamente, \u00e9l ten\u00eda que ser el intermediario entre esos dos extremos: por un lado, deb\u00eda comprender a Dios, quien su af\u00e1n pedag\u00f3gico, estaba por dar al pueblo una serie de lecciones acerca del proceso de la historia de la salvaci\u00f3n. Todo ello porque ya no exist\u00edan ni el Estado, ni un territorio, templo y sacerdocio, lo cual no era poca cosa, y por el otro, deb\u00eda valorar muy bien el contexto con que la comunidad enfrent\u00f3 este inmenso drama nacional. Como explica el biblista espa\u00f1ol Jos\u00e9 Luis Sicre: \u201cLas amenazas externas y las revueltas internas fomentan en ellos la esperanza de que el castigo enviado por Dios sea pasajero; piensan que el rey Jecon\u00edas ser\u00e1 liberado pronto y que todos volver\u00e1n a Palestina. Lo que menos pueden imaginar es la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el aumento del n\u00famero de deportados\u201d. Incluso hay quienes han discutido sobre la salud mental de Ezequiel al momento de recibir semejante encomienda: su amor por la Palabra divina no deb\u00eda estar re\u00f1ido con la comprensi\u00f3n del momento que viv\u00eda su pueblo. Se trataba de una situaci\u00f3n extrema y potencialmente da\u00f1ina para la fe si no se transmit\u00eda adecuadamente el mensaje anunciado.<\/p>\n<p><strong>\u201cComamos el libro\u201d: una orden hist\u00f3rica y actual<\/strong><\/p>\n<p>Comer el libro hoy, como represent\u00f3 la repetici\u00f3n del acto simb\u00f3lico para el vidente de la isla de Patmos (Ap 10.9-11), significa no abandonar nunca la familiaridad con la Palabra divina, pero siempre con la disposici\u00f3n para responder a los desaf\u00edos hist\u00f3ricos siempre diferentes. La lectura de los signos de los tiempos a trav\u00e9s del conocimiento de la Palabra divina es una exigencia que debe producir un discernimiento que no siempre tiene un rostro amable. El encuentro con las realidades hist\u00f3ricas, muchas veces contradictorio, contrasta con la manera en que se aprecia el valor de las Escrituras en la vida cotidiana. Pues lo que en el nivel m\u00e1s grande puede resultar complejo para aceptar, dada la fuerza y la intensidad del mensaje prof\u00e9tico, para el nivel m\u00e1s peque\u00f1o o comunitario puede ser de gran bendici\u00f3n y promesa.<\/p>\n<p>Lo mencionado al final era el caso para el ap\u00f3stol desterrado en Patmos, quien vivi\u00f3 una experiencia similar a la que experimentaron los exiliados en Babilonia. Al escuchar la orden de comer el libro, tambi\u00e9n recibi\u00f3 la exhortaci\u00f3n sobre lo que suceder\u00eda m\u00e1s tarde con su gesto prof\u00e9tico: el libro era dulce, pero amarg\u00f3 su vientre, como si la digesti\u00f3n hist\u00f3rica fuera el aspecto m\u00e1s delicado del suceso. La visi\u00f3n hist\u00f3rica y simb\u00f3lica de este ap\u00f3stol lo coloc\u00f3, igual que hoy y siempre, ante la disyuntiva de \u201cdisfrutar\u201d del sabor de la Palabra, a sabiendas de su car\u00e1cter doble. Por un lado, se trata del anuncio esperanzador para los fieles que aman la voluntad divina, pero es una denuncia prof\u00e9tica, sin concesiones, para quienes se oponen a la actuaci\u00f3n de Dios en la historia.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Coyunturalmente, como en el caso de Ezequiel y Juan, muchas situaciones parecen repetirse, aunque las exigencias divinas siempre ser\u00e1n nuevas. \u201cComamos el libro\u201d para alimentar nuestra fe y nuestra esperanza y no temamos afrontar el aspecto amargo de este acto simb\u00f3lico. Esto es, la necesidad de ser fieles a proclamar el mensaje de Dios, aun a sabiendas de que puede lastimar los o\u00eddos de quienes no escuchan y son rebeldes a la voluntad divina. La Palabra, bien transmitida, siempre ser\u00e1 resistida por las fuerzas opuestas al designio de Dios, pero es obligaci\u00f3n de los mensajeros permanecer fieles al llamado para transmitirlo y a la radicalidad del mensaje.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Samuel E. Almada, \u201cLa profec\u00eda de Ezequiel: se\u00f1ales de esperanza para exiliados. Or\u00e1culos, visiones y estructuras\u201d, en <em>RIBLA, <\/em>n\u00fam. 35-36, 2000, pp. 103-121.<\/li>\n<li>Jos\u00e9 Luis Sicre, <em>Profetismo en Israel. El profeta. Los profetas. El mensaje. <\/em>Estella, Verbo Divino, 1992.<\/li>\n<li>Luiz Alexandre Solano Rossi, <em>C\u00f3mo leer el libro de Ezequiel. El profeta de la esperanza. <\/em>Bogot\u00e1, San Pablo, 2009.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5236,5237],"class_list":["post-10268","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-ezequiel-2","biblical_books-ezequiel-3"],"acf":{"biblical_books":[5236,5237],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Ezequiel 2.3-3.9 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ezequiel-2-3-3-9\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ezequiel 2.3-3.9 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201cCOMAMOS EL LIBRO\u201d: ACTUALIDAD DE LA PALABRA DIVINA Al contrario, obedece siempre todo lo que yo te ordene. 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