{"id":10269,"date":"2018-08-16T06:00:46","date_gmt":"2018-08-16T10:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/genesis-38-2\/"},"modified":"2024-10-29T14:55:35","modified_gmt":"2024-10-29T18:55:35","slug":"genesis-38-2","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-38-2\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis 38"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA DEFENSA DE LA DIGNIDAD HUMANA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS<\/strong><\/p>\n<p>Entonces Jud\u00e1\u2026 dijo: \u201cM\u00e1s justa es ella que yo\u2026\u201d.<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 38.26, RVR 1960<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Un componente fundamental del proyecto divino de salvaci\u00f3n siempre lo ha sido la afirmaci\u00f3n y defensa de la dignidad de las personas. La idea misma de salvaci\u00f3n, promovida como superaci\u00f3n de los valores humanos distorsionados, contiene dentro de s\u00ed la posibilidad de recuperar elementos originarios de la existencia. En ese sentido, afirmar la dignidad humana implica que cualquier ser humano, m\u00e1s all\u00e1 de su condici\u00f3n social, racial, econ\u00f3mica o de g\u00e9nero, es visto por Dios como sujeto de su propia vida. Esto quiere decir que nada puede separar a las personas de sus propias decisiones o la b\u00fasqueda de significado: ni el Estado, ni la religi\u00f3n, ni las tradiciones o h\u00e1bitos establecidos. En contra de este proceso oculto a los ojos de muchos, algunos modelos culturales, leyes o instituciones funcionan para someter la dignidad y calificarla o administrarla para servir a ciertos intereses de grupos o espacios de poder. De esta manera, algo tan noble como las leyes religiosas del antiguo Israel que buscaban producir un tipo diferente de sociedad, someti\u00f3 la vida individual y colectiva mediante procedimientos que complicaron la pr\u00e1ctica de la igualdad de los derechos.<\/p>\n<p><strong>La dignidad humana en el proyecto redentor de Dios<\/strong><\/p>\n<p>Por lo anteriormente dicho, tuvieron que surgir diversas voces que, mediante relatos provocadores (como el de las hijas de Lot, G\u00e9n 19.30-38; la vi\u00f1a de Nabot, I Re 21; o de Rut y Noem\u00ed, Rut 1) mostraran las posibilidades de redenci\u00f3n de personas. Eso se logr\u00f3 mediante la superaci\u00f3n de los abusos o de la aplicaci\u00f3n arbitraria de la ley. Estas pr\u00e1cticas, interesadas en no informar m\u00ednimamente a las personas acerca de sus derechos, pod\u00edan perjudicar especialmente a los grupos m\u00e1s vulnerables como mujeres, viudas y familias pobres. Ellos no contaban necesariamente con mecanismos de defensa establecidos que reivindicaran su dignidad, puesto que las instituciones determinaron los comportamientos sociales. Ellas aplicaron los reglamentos espec\u00edficos, aun cuando no se consideraban algunas \u201csituaciones especiales\u201d.<\/p>\n<p>Las historias marginales tratan de llamar la atenci\u00f3n de los lectores, pero no solamente porque narran episodios fuera de lo com\u00fan o circunstancias en donde las personas act\u00faan de manera extraordinaria e incluso atrevida. De ah\u00ed que estas situaciones diferentes en los textos b\u00edblicos deben ser vistas como lo que son: irrupciones de sectores populares que buscaban ser escuchados en sus necesidades concretas. Ante ellas, los administradores de las leyes y costumbres no siempre estaban dispuestos a aplicarlas como un b\u00e1lsamo que respondiera a las urgencias de las personas. Hay que agradecer a los redactores de los textos que dieron cabida a estas vidas que, de otro modo, hubieran quedado en el anonimato. Eso no nos permitir\u00eda conocer desde adentro la angustia de los personajes, hombres y mujeres, enfrentados a la dureza de la aplicaci\u00f3n insensible de las leyes, escritas o no.<\/p>\n<p><strong>La historia de Tamar, un proceso reivindicador de amplio alcance<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La historia de Tamar es, sin lugar a dudas, impresionante. Primeramente, es una historia olvidada que pasa aparentemente inadvertida por encontrarse insertada en la historia de Jos\u00e9, entre relatos de hombres. All\u00ed, donde son los hombres los que piensan y act\u00faan, se nos presenta una mujer que es capaz de obrar con sabidur\u00eda y mostrar su esp\u00edritu de resistencia ante una situaci\u00f3n de sobrevivencia.<\/em><\/p>\n<p>Estas palabras de Cristina Garc\u00eda-Alfonso introducen muy bien el episodio de la vida de Tamar que aparece como entrometido dentro de la m\u00e1s amplia historia de Jos\u00e9, que importaba m\u00e1s por tratarse de alguien que escalar\u00eda los puestos m\u00e1s altos en Egipto. Es un relato de fe y poder que se consideraba de mayor relevancia para fomentar la conciencia del pueblo de Israel en t\u00e9rminos de la intervenci\u00f3n de Dios en los procesos hist\u00f3ricos. Al lado de este \u201cproyecto mayor\u201d, podr\u00eda decirse, \u00bfqu\u00e9 importaba la situaci\u00f3n de una mujer doblemente viuda que cargaba con el estigma de la muerte ignominiosa de su primer esposo, castigado por Dios? (G\u00e9n 38.7). Adem\u00e1s, fue repudiada por su nuevo esposo, en la pr\u00e1ctica del levirato (G\u00e9n 38.8-10), quien tambi\u00e9n muri\u00f3 por su actitud ante esa ley que velaba por la herencia de los varones como supremo valor familiar. Tamar, subraya el texto, deb\u00eda esperar que creciera su cu\u00f1ado m\u00e1s joven para, como decimos con tanta frecuencia, \u201crehacer su vida\u201d. Es decir, sin un var\u00f3n de por medio, estaba condenada a la marginaci\u00f3n y el olvido\u2026<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de Tamar, optar por una medida de presi\u00f3n er\u00f3tico-sexual para romper las barreras que le imped\u00edan recuperar su dignidad de persona, hoy ser\u00eda muy mal vista. Como afirma el comentario de la Biblia <em>Isha: <\/em>\u201cEl desaf\u00edo de las normas patriarcales la llev\u00f3 a transformarse en otra mujer para hacer cumplir la ley y, de ese modo, asegurar su propia existencia\u201d. En otras palabras, asumi\u00f3 un acto de prostituci\u00f3n como forma de redenci\u00f3n o, lo que es lo mismo, descubri\u00f3 que, tomando posesi\u00f3n de su propio cuerpo \u2014aun cuando infringi\u00f3 la ley\u2014 podr\u00eda recuperar su lugar social como persona. Esta forma de reapropiarse de su dignidad como mujer, muy poco \u201cnormal\u201d, entr\u00f3 en continuidad con otras historias parecidas de mujeres, como las ya mencionadas de las hijas de Lot y Rut. Se trataba de evidenciar las \u201clagunas\u201d de leyes que no las favorec\u00edan, pues estaban hechas \u00fanicamente para beneficio de los hombres.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Jud\u00e1 (quien a su vez tambi\u00e9n enviudar\u00eda, v. 12) es un hombre que act\u00faa con una enorme despreocupaci\u00f3n y, para decirlo en t\u00e9rminos actuales, no consideraba prioritario devolverle su dignidad a Tamar. Ella deber\u00eda cargar toda su vida con la mancha de ser viuda de dos hombres malvados. No era \u00e9sa la voluntad que ella esperaba de Dios, sobre todo porque estaba mediada por la ideolog\u00eda y la acci\u00f3n de varones ocupados en asuntos verdaderamente importantes. Las mujeres eran vistas \u00fanicamente como objetos sexuales y para la reproducci\u00f3n, encargadas a toda costa de dar a luz varones, de preferencia. Nuestra tarea, dice Garc\u00eda-Alfonso, consiste en \u201cdesempolvar\u201d la lucha que fue capaz de sostener Tamar en medio de condiciones completamente adversas, cuando \u201ccostumbre y ley se un\u00edan y esa alianza era mucho m\u00e1s fuerte de lo que Tamar, en su \u00e9poca, hubiera podido imaginar\u201d (C. Garc\u00eda-Alfonso). Tamar, subraya el texto, \u201cse quit\u00f3 sus ropas de viuda\u201d y fue a colocarse en el lugar de las prostitutas, en el camino (v. 14).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Usando los medios a su alcance dentro de la sociedad en la que viv\u00eda y siguiendo las leyes de esa sociedad, Tamar arriesga su vida, pero logra expandir suficientemente los l\u00edmites de su sociedad y alcanzar su prop\u00f3sito. Tamar se prostituye para obtener los s\u00edmbolos que le har\u00e1n posible reclamar que el hijo que concibe pertenece a la familia de Jud\u00e1. Tamar se apropia de las vestimentas que identifican a Jud\u00e1 como jefe de familia y patriarca y, lo que es a\u00fan m\u00e1s importante, se apropia tambi\u00e9n del cuerpo de \u00e9l a trav\u00e9s de las relaciones sexuales [\u2026]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Adem\u00e1s de la econom\u00eda y el estatus social, tambi\u00e9n la ley pasa por el cuerpo de Tamar y eso lleva, si no a un cambio de ley, por lo menos a una situaci\u00f3n en la cual la ley es suspendida, no la matan, aunque ha tenido relaciones con un hombre que no es su marido. Jud\u00e1, como representante de la ley por ser la cabeza de la familia, trata de usar la ley, para conquistar el cuerpo de Tamar: lo desecha cuando no le conviene, lo deja y usa cua<a name=\"_ftnref4\"><\/a>ndo quiere y despu\u00e9s lo rechaza (C. Garc\u00eda-Alfonso).<\/em><\/p>\n<p>La revelaci\u00f3n escrita de Dios oficialmente se puso del lado de Tamar al incluirla, con todo derecho y dignidad, en la genealog\u00eda del Mes\u00edas Jes\u00fas de Nazaret (Mt 1.3). Con ello, el proceso de reivindicaci\u00f3n alcanza su consumaci\u00f3n siglos despu\u00e9s, es decir, que estamos ante la mayor recompensa imaginable. No tuvieron la misma suerte otras mujeres, pero la proporci\u00f3n de mujeres que aparece en esa genealog\u00eda es alt\u00edsima, si se considera el grado de dominio de la cultura patriarcal. Dios dignifica mediante luchas duraderas y constantes, pero no permite que la injusticia prevalezca.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Cristina Garc\u00eda-Alfonso, \u201cEl silencio del cuerpo: la historia de Tamar\u201d, en Ada Mar\u00eda Isasi-D\u00edaz, Timoteo Matovina y Nina M. Torres Vidal, eds., <em>Camino a Ema\u00fas: compartiendo el ministerio de Jes\u00fas. <\/em>Minneapolis, The Liturgical Press, 2002.<\/li>\n<li>\u201cTamar: resistencia y subversi\u00f3n\u201d, en <em>Biblia<\/em> <em> La mujer seg\u00fan la Biblia. <\/em>Sociedades B\u00edblicas Unidas, 2008, p. 59.<\/li>\n<li>Alicia Winters, \u201cLa mujer en el Israel premon\u00e1rquico\u201d, en <em>Revista de Interpretaci\u00f3n B\u00edblica Latinoamericana, <\/em>n\u00fam. 15, 1993, pp. 19-33.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4442],"class_list":["post-10269","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-genesis-38-2"],"acf":{"biblical_books":[4442],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>G\u00e9nesis 38 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-38-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"G\u00e9nesis 38 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LA DEFENSA DE LA DIGNIDAD HUMANA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS Entonces Jud\u00e1\u2026 dijo: \u201cM\u00e1s justa es ella que yo\u2026\u201d. 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