{"id":10289,"date":"2018-03-29T20:18:31","date_gmt":"2018-03-30T00:18:31","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/lucas-23-13-49\/"},"modified":"2024-10-23T15:29:30","modified_gmt":"2024-10-23T19:29:30","slug":"lucas-23-13-49","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-23-13-49\/","title":{"rendered":"Lucas 23.13-49"},"content":{"rendered":"<p><strong>EL AMOR APASIONADO DE DIOS EN LA CRUZ DE JES\u00daS<\/strong><\/p>\n<p>&#8230;mas esta es vuestra hora y la potestad de las tinieblas.<\/p>\n<p>Lucas 22.53b<\/p>\n<p>\u00a1&#8230;ese Cristo que est\u00e1 siempre muri\u00e9ndose sin acabar nunca de morirse, para darnos vida!<\/p>\n<p>Miguel de Unamuno, <em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em><\/p>\n<p>Dios ha constituido Se\u00f1or y Mes\u00edas a ese mismo Jes\u00fas a quien vosotros crucificasteis.<\/p>\n<p>Hechos 2.36<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico. El relato de Lucas, reconstrucci\u00f3n apasionada de los momentos cruciales de la salvaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Al estilo de Lucas, la organizaci\u00f3n de los sucesos de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas buscaba responder dos preguntas que acechaban incesantemente a los primeros predicadores y misioneros cristianos. Primero, si Jes\u00fas era el Mes\u00edas enviado por Dios \u00bfc\u00f3mo es que acab\u00f3 en una cruz?, y despu\u00e9s: si era el instrumento para salvar a la humanidad, \u00bfpor qu\u00e9 tuvo Dios que permitir que muriera?<\/p>\n<p>Los episodios, encadenados por una secuencia que proviene del primer evangelio escrito, el de Marcos, podr\u00edan resumirse bien mediante una f\u00f3rmula sumamente breve y elocuente: \u201cJes\u00fas de Nazaret muri\u00f3 crucificado en las afueras de Jerusal\u00e9n, siendo entonces Poncio Pilato procurador de Judea, el viernes 7 de abril del a\u00f1o 30 de nuestra era, a los 36 a\u00f1os de edad, aproximadamente\u201d. Pero estas palabras, en su sencillez, no alcanzar\u00edan a expresar la profundidad de los hechos y obligan a enfrentar la contradicci\u00f3n de relatar el martirio de Jes\u00fas a la luz de la condena de la ley jud\u00eda: \u201cEs maldito de Dios el que cuelga del madero\u201d (Dt 21.22-23). \u201cLa muerte de Jes\u00fas, y m\u00e1s todav\u00eda el <em>tipo de muerte <\/em>que sufri\u00f3 eran propiamente insoportables para quienes ten\u00edan familiaridad con las Escrituras\u201d (H. Cousin, p. 150), lo que no necesariamente era el caso para los lectores de Lucas.<\/p>\n<p>Esta manera personal de contar los sucesos, guiada como las otras tres por un prop\u00f3sito proclamador, no pierde calidad literaria y, por el contrario, se la agrega a la densidad teol\u00f3gica de los acontecimientos. Prueba de ello es que en Lucas 23.26-49 se introducen casi 15 vers\u00edculos propios, sin paralelo en los dem\u00e1s evangelios. Ante semejante desaf\u00edo, Lucas opta por seguir a Marcos y apartarse de \u00e9l en varios aspectos importantes, dotando a cada detalle de la narraci\u00f3n de un significado espec\u00edfico, pues a cada paso el dramatismo del relato adquiere dimensiones teol\u00f3gicas propias que no deben pasarse por alto, pues para ello aparecen en el texto.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Pilato<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>As\u00ed, la propuesta pol\u00edtico-demag\u00f3gica de Pilato de soltar un reo (vv. 13-25; el escritor sueco P\u00e5r Lagerkvist (1891-1974), Premio Nobel de Literatura 1951, en su novela <em>Barrab\u00e1s, <\/em>profundiz\u00f3 notablemente en ese personaje, enfrent\u00e1ndolo a la realidad redentora de Jes\u00fas) confronta las leyes religiosa y pol\u00edtica. Le dio un curso \u201clegal\u201d a los sucesos mediante la manipulaci\u00f3n del derecho y la aparente exculpaci\u00f3n del gobernante romano, lo que se acentuar\u00e1 m\u00e1s tarde. \u201cNo era aquella ninguna se\u00f1al de una especie de piedad secreta para con un inocente; hombre duro y cruel, el prefecto intentaba una operaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d (Cousin, p. 230). A partir del v. 26, Jes\u00fas ya est\u00e1 en manos de los jud\u00edos, aunque habiendo obtenido una condena expresada con matices abiertamente pol\u00edticos en el contrasentido del t\u00edtulo que llevar\u00e1 en la cruz (\u201cel rey de los jud\u00edos\u201d, v. 38) escrito en los tres idiomas. Jes\u00fas morir\u00e1 como un ajusticiado por el imperio romano a manos de sus c\u00f3mplices jud\u00edos, pero con verdugos militares. \u201cPor su predicaci\u00f3n referente a la venida inmediata del Reino de Dios, Jes\u00fas pod\u00eda provocar alguna agitaci\u00f3n popular que no habr\u00eda servido ni a los intereses de Jerusal\u00e9n ni a los de Roma. Conven\u00eda, pues, echar mano a un personaje al que los sumos sacerdotes consideraban como un posible agitador\u201d (Cousin, pp. 215-216).<\/p>\n<p>En otras palabras, Jes\u00fas era un preso pol\u00edtico y Barrab\u00e1s perteneci\u00f3 al fuero com\u00fan, pues resultaba ser m\u00e1s peligroso. El poder de las tinieblas, el anti-Reino, estaba ya haciendo de las suyas (Lc 22.53). Jes\u00fas qued\u00f3 completamente en su poder. En contraste, Lucas afirma en\u00e9rgicamente la inocencia de Jes\u00fas (Lc 23.4, 14, 15, 22). Una vertiente de la tradici\u00f3n posterior no vacil\u00f3 en \u201ccristianizar\u201d a Pilato, pues circul\u00f3 un texto llamado <em>Hechos de Pilato,<\/em> y en <em>El Evangelio de Nicodemo <\/em>(siglo IV) aparece ya como creyente.<\/p>\n<p><strong>Sim\u00f3n de Cirene y la clave del seguimiento (Lc 23.26-27)<\/strong><\/p>\n<p>En contra de la costumbre seg\u00fan la cual el condenado deb\u00eda llevar personalmente el instrumento de su castigo, al menos el madero transversal. Sim\u00f3n, una persona de origen africano, muy probablemente perteneci\u00f3 a la comunidad lucano-paulina (el trasfondo m\u00e1s probable era Antioqu\u00eda, un espacio cristiano multicultural) que escribi\u00f3 el relato. Adem\u00e1s de la evidente debilidad de Jes\u00fas, que hizo que no permaneciera mucho tiempo en la cruz, el significado de portar la cruz \u201cdetr\u00e1s de Jes\u00fas\u201d era una lecci\u00f3n en s\u00ed misma. La frase final del v. 26 es una llamada de atenci\u00f3n que destaca a Sim\u00f3n como el primero en poner a funcionar, al pie de la letra, la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas en Lc 9.23 y 14.27: \u201cEl que no cargue su cruz [<em>cada d\u00eda, <\/em>seg\u00fan la primera cita] y venga <em>detr\u00e1s de m\u00ed, <\/em>no puede ser mi disc\u00edpulo\u201d. Con ello no deja de invitarse a cada creyente a imitar ese gesto tan relevante. Adem\u00e1s, la importancia de la cristiandad africana es reconocida ampliamente en este suceso.<\/p>\n<p><strong>Palabras de Jes\u00fas en el viacrucis<\/strong><\/p>\n<p>En Lc 23.28-31, Jes\u00fas no guarda silencio y camina hacia el martirio exhortando a las mujeres de Jerusal\u00e9n a prepararse para los d\u00edas futuros. Esta aparente explosi\u00f3n verbal se explica por el hecho de que su mirada escatol\u00f3gica y prof\u00e9tica tambi\u00e9n entr\u00f3 en juego.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Las mujeres no podr\u00e1n estar seguras de que la potencia del mal que lo ha llevado a \u00e9l a esta hora de tinieblas no vaya a tener efecto sobre sus propias vidas. Por eso, Jes\u00fas, en el momento que afronta su destino, aconseja a las pla\u00f1ideras que no lloren por \u00e9l sino por ellas mismas y por sus hijos. Lo que hace esta generaci\u00f3n tendr\u00e1 efecto en las generaciones futuras. [&#8230;]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Confrontado con el mal, Jes\u00fas compara su destino con \u201cel le\u00f1o verde\u201d, de dif\u00edcil combusti\u00f3n, y el de Jerusal\u00e9n, tambi\u00e9n enfrentada a las fuerzas del mal, con el \u201cle\u00f1o seco\u201d, susceptible de ser consumido por el fuego (J. Fitzmyer, p. 481).<\/em><\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Los caminos del amor apasionado de Dios en la cruz<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Jes\u00fas siempre supo que la l\u00f3gica de su vida lo llevar\u00eda irremediablemente a una muerte violenta y coloc\u00f3 este horizonte en el marco de la historia de la salvaci\u00f3n. Pero no esperaba, necesariamente, una muerte por crucifixi\u00f3n, sino m\u00e1s bien por lapidaci\u00f3n, en el m\u00e1s puro estilo jud\u00edo. La mezcla de elementos religiosos y pol\u00edticos entre los motivos de su asesinato hizo que terminase, m\u00e1s bien, condenado como sedicioso, como agitador contra el Imperio, en medio de la celebraci\u00f3n religiosa que se vio alterada profundamente.<\/p>\n<p><strong>Las tres frases en la cruz<\/strong><\/p>\n<p>No hay \u201csiete palabras\u201d en el evangelio de Lucas, ni en todos los evangelios. Eso ha sido una construcci\u00f3n tendiente al perfeccionismo simb\u00f3lico, que ha tratado siempre de suprimir las diferencias y contradicciones del relato. Lucas recopila tres frases sin paralelo alguno. La primera: \u201cPerd\u00f3nalos porque no saben lo que hacen\u201d (v. 34), plantea una dif\u00edcil encrucijada para sus seguidores: \u00bfqu\u00e9 disc\u00edpulo hubiera sido capaz, al pie de la cruz, de soportar una palabra de perd\u00f3n para los verdugos? (Cousin, p. 200).<\/p>\n<p>El di\u00e1logo con el ladr\u00f3n (compa\u00f1ero suyo seg\u00fan Lc 22.37, para cumplir otra profec\u00eda) produce otra frase que proyecta la esperanza del \u201cbuen ladr\u00f3n\u201d al \u00e1mbito escatol\u00f3gico: \u201cHoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d (Lc 23.43). Lo impl\u00edcito aqu\u00ed, propio de la teolog\u00eda de Lucas, es que \u201c\u00e9l es el \u00fanico que afirma con la mayor claridad que el destino del cristiano trasciende esta vida e incluso la muerte, que le pone fin. Y ese destino se concede libremente por el Salvador-Rey a todo el que se arrepiente a trav\u00e9s de una experiencia de conversi\u00f3n (<em>metanoia) <\/em>y de regreso <em>(epistrophe) <\/em>a la fuente de salvaci\u00f3n\u201d (Fitzmyer, p. 502).<\/p>\n<p>En el caso del Salmo 22, que habla del abandono de Dios, se introduce una oraci\u00f3n, si no apacible, al menos m\u00e1s llevadera para sus lectores gentiles. \u201cLa comunidad cristiana palestiniana, que utilizaba esta cita ve\u00eda en ella ante todo una afirmaci\u00f3n <em>positiva: <\/em>Jes\u00fas es el justo que sufre, anunciado por David y los profetas. Pero una iglesia griega corr\u00eda el peligro de verse impresionada ante todo por este grito de <em>desesperaci\u00f3n<\/em>; \u00bfno percibir\u00edan los oyentes de Lucas esta cita bajo un \u00e1ngulo negativo, imagin\u00e1ndose que Dios hab\u00eda abandonado realmente a Jes\u00fas?\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Se trata de una aut\u00e9ntica par\u00e1frasis en camino hacia la inculturaci\u00f3n del mensaje: la cita del Salmo 31.6 en el v. 46 (\u201cEn tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d) procede de otro estado de \u00e1nimo espiritual, pero el texto no deja de subrayar que fue \u201cun grito a gran voz\u201d. La protesta de Jes\u00fas se convierte en entrega total de su persona y en la afirmaci\u00f3n de confianza por la certeza de que Dios recibir\u00eda su esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Un himno evang\u00e9lico, que siempre ha herido a las buenas conciencias, expresaba en otras \u00e9pocas un apego a la cruz que se considera malsano y negativo: \u201cOh, yo siempre amar\u00e9 esa cruz\u201d, dec\u00eda, con lo que al parecer se produc\u00eda una especie de idolatr\u00eda por el instrumento de tortura, pero que muy en el fondo contribu\u00eda a evitar la evasi\u00f3n para mirar los horrores del mismo. Porque lo que la cristiandad occidental ha hecho con la cruz ha sido un proceso de dulcificaci\u00f3n e idealizaci\u00f3n: de instrumento de muerte, se ha convertido en joya o adorno.<\/p>\n<p><strong>El velo del templo se rasg\u00f3 (v. 45)<\/strong><\/p>\n<p>Estamos ante la gran se\u00f1al de la ruptura, del cambio de \u00e9poca, es decir, ante la gran realidad de la \u201cpaganizaci\u00f3n\u201d de Dios, o al rev\u00e9s, de la sacralizaci\u00f3n de todo lo material. Este borramiento de fronteras no pod\u00eda sino estar acompa\u00f1ado de un gran cataclismo apocal\u00edptico, pues Lucas no puede evitar el uso de este lenguaje tan establecido. Una especie de eclipse preludia la ruptura del velo para unificar los espacios y acabar para siempre con la distinci\u00f3n entre lo sagrado y lo profano. Los l\u00edmites se borran y s\u00f3lo queda delante la realidad teol\u00f3gica y antropol\u00f3gica de un hombre que est\u00e1 entregando su persona entera para la realizaci\u00f3n de los planes de Dios. Las palabras de Jes\u00fas no son serenas, en sentido estricto, aunque traslucen un aire de satisfacci\u00f3n por la labor realizada, aunque tambi\u00e9n anticipan la reversi\u00f3n de todo lo que hab\u00eda conseguido hasta entonces el mal. Los procesos van a seguir a la inversa ahora: se desencadenar\u00e1 el bien por parte de Dios y la justicia de la vida y el amor se impondr\u00e1n, no sin conflicto.<\/p>\n<p><strong>La confesi\u00f3n del centuri\u00f3n romano<\/strong><\/p>\n<p>Lo que hace este militar es confesar la inocencia de Jes\u00fas (v. 47) sin que necesariamente confiese su fe en \u00e9l, pero es un gran signo de victoria que alguien dentro de los enemigos proclame la justicia del m\u00e1rtir, luego de que los soldados se mofaron de \u00e9l antes de la crucifixi\u00f3n (vv. 36-37). \u201cJes\u00fas fue [dir\u00edamos hoy: <em>levantado <\/em>y] ejecutado como un criminal y atormentado en una cruz, con un suplicio que s\u00f3lo pod\u00eda infligirse a los que no eran ciudadanos romanos\u201d (Cousin, p. 252). Esta \u201cconversi\u00f3n\u201d del legionario imperial tambi\u00e9n representa una ruptura y manifiesta la evoluci\u00f3n del impacto de la fe cristiana en el mundo. El relato muestra al pueblo abandonando el escenario del martirio golpe\u00e1ndose el pecho (v. 48), sumido entre la indiferencia y la frustraci\u00f3n. Los cercanos y las mujeres, especialmente quienes lo acompa\u00f1aban desde Galilea, s\u00f3lo miraban desde lejos. Como un eficaz contrapunto narrativo, Lucas culmina la historia de la pasi\u00f3n con un toque de realismo en la observaci\u00f3n de los testigos.<\/p>\n<p><strong>Contradicciones y alcances de la muerte de Jes\u00fas, el justo<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La ejecuci\u00f3n capital del 7 de abril del a\u00f1o 30 pone al ejecutado en la lista de v\u00edctimas inocentes, desgraciadamente tan numerosas, de un poder absoluto y cruel; pero no representa m\u00e1s que uno de los innumerables accidentes o injusticias en un mundo en que la vida del que no era ciudadano romano estaba tan poco garantizada. [&#8230;]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>\u00bfCu\u00e1l es el amor que condujo a Jes\u00fas hasta el sacrificio de su vida? En definitiva, la muerte de Jes\u00fas no puede ser calificada m\u00e1s que por su vida terrena. [&#8230;]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Jes\u00fas es aquel a quien <\/em>le robaron la muerte<em>. [&#8230;] Jes\u00fas no tuvo siquiera la satisfacci\u00f3n de morir dando testimonio, a la faz de todo el pueblo, de la verdadera significaci\u00f3n que hab\u00eda dado a su existencia. A los ojos de la gente se presentaba en el G\u00f3logota como un mero agitador pol\u00edtico; \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda adivinar que aquel hombre, ejecutado en medio de dos terroristas, era un nuevo Jerem\u00edas, que era incluso el profeta \u00faltimo, \u201cel que ten\u00eda que venir\u201d? <\/em>Jes\u00fas fue crucificado; le robaron su muerte<em>. (Cousin, pp. 252, 253, 262. \u00c9nfasis agregado al final).<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Los crucificados de la historia esperan la salvaci\u00f3n. Y saben que para ello es necesario el poder; pero desconf\u00edan de lo que sea puro poder, ya que \u00e9ste siempre se les ha mostrado contrario a lo largo de la historia. Lo que desean es un poder que sea realmente cre\u00edble. Ellos no creen en simples promesas: no les dan esperanza.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>\u00bfEs cre\u00edble el poder de Dios para el pueblo crucificado? Para responder a esto es necesario volver de nuevo a Jes\u00fas crucificado y reconocer en \u00e9l la presencia de Dios y la expresi\u00f3n del amor de Dios que entrega a su Hijo por amor.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>En la cruz de Jes\u00fas aparece en primer lugar la impotencia de Dios. Esa impotencia, por s\u00ed misma, no causa esperanza, pero hace cre\u00edble el poder de Dios que se mostrar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n. La raz\u00f3n est\u00e1 en que la impotencia de Dios es expresi\u00f3n de su absoluta cercan\u00eda a los pobres y de que comparte hasta el final sus sufrimientos. Si Dios estuvo en la cruz de Jes\u00fas, si comparti\u00f3 de ese modo los horrores de la historia, entonces su acci\u00f3n en la resurrecci\u00f3n es cre\u00edble, al menos para los crucificados. El silencio de Dios en la cruz no es esc\u00e1ndalo para los crucificados, pues a ellos lo que realmente les interesa saber es si Dios estuvo tambi\u00e9n en la cruz de Jes\u00fas. Si as\u00ed es, ha llegado a su cumbre la cercan\u00eda de Dios a los hombres, iniciada en la encarnaci\u00f3n. La cruz es la afirmaci\u00f3n tajante de que nada en la historia ha puesto l\u00edmites a la cercan\u00eda de Dios a los hombres. Sin esa cercan\u00eda, el poder de Dios en la resurrecci\u00f3n correr\u00eda el peligro de no ser cre\u00edble para los crucificados de este mundo. Pero con esa cercan\u00eda pueden realmente creer que el poder de Dios es Buena Nueva, porque es amor.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Dios asume la cruz en solidaridad y amor con los crucificados, con los que sufren la cruz. Les dice: aunque absurda, la cruz puede ser camino para la liberaci\u00f3n, con tal que la asuman en libertad y amor. Entonces liberar\u00e1n a la cruz de su absurdo y se liberar\u00e1n a ustedes mismos. La libertad y el amor son mayores que todos los absurdos y m\u00e1s fuertes que la muerte; podemos hacer de ellos otros tantos caminos hacia Dios.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La cruz de Jes\u00fas es la demostraci\u00f3n m\u00e1s acabada del inmenso amor de Dios a los crucificados. La cruz de Jes\u00fas dice, de un modo cre\u00edble, que Dios ama a los hombres, y que \u00e9l mismo se dice y se da como amor y como salvaci\u00f3n. En la cruz Dios ha pasado la prueba del amor, para que despu\u00e9s podamos tambi\u00e9n creer en su poder, el poder triunfador de su resurrecci\u00f3n. As\u00ed la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas se puede convertir para los crucificados en s\u00edmbolo de esperanza.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La identificaci\u00f3n entre el Crucificado y el Resucitado alimenta la esperanza de que el futuro no est\u00e1 al lado de los opulentos, de los que no tienen coraz\u00f3n, de los criminales, sino del lado de los humillados, de los ofendidos y de los crucificados injustamente. (Jos\u00e9 Luis Caravias).<\/em><\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Jos\u00e9 Luis Caravias, \u201cLa cercan\u00eda de la cruz hace posible el poder del resucitado\u201d, en <a href=\"https:\/\/mercaba.org\/Cristologia\/DdeJ_caravias_00.htm\"><em>mercaba.org\/Cristologia\/DdeJ_caravias_00.htm<\/em><\/a><\/li>\n<li>Hugues Cousin, <em>Los textos evang\u00e9licos de la pasi\u00f3n. El profeta asesinado.<\/em> Estella, Verbo Divino, 1987.<\/li>\n<li>Joseph A. Fitzmyer, <em>El evangelio seg\u00fan Lucas. <\/em> 4. 2\u00aa ed. Madrid, Cristiandad, 2006, <em><a href=\"https:\/\/mercaba.org\/mediafire\/fitzmyer,%20joseph%20a%20-%20el%20evangelio%20segun%20lucas%2004.pdf\">www.mercaba.org\/mediafire\/fitzmyer,%20joseph%20a%20-%20el%20evangelio%20segun%20lucas%2004.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5442],"class_list":["post-10289","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-lucas-23"],"acf":{"biblical_books":[5442],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Lucas 23.13-49 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-23-13-49\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lucas 23.13-49 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"EL AMOR APASIONADO DE DIOS EN LA CRUZ DE JES\u00daS &#8230;mas esta es vuestra hora y la potestad de las tinieblas. 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