{"id":10291,"date":"2018-03-15T06:00:45","date_gmt":"2018-03-15T10:00:45","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/mateo-4-18-23\/"},"modified":"2024-10-23T15:26:26","modified_gmt":"2024-10-23T19:26:26","slug":"mateo-4-18-23","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/","title":{"rendered":"Mateo 4.18-23"},"content":{"rendered":"<p><strong>PEDRO, EL DISC\u00cdPULO: SEGUIMIENTO EN EL CAMINO DE LA CRUZ (Mt 4.18-23)<\/strong><\/p>\n<p>Iba Jes\u00fas paseando por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a dos hermanos: Sim\u00f3n, tambi\u00e9n llamado Pedro, y su hermano Andr\u00e9s. Eran pescadores, y estaban echando la red en el lago. Jes\u00fas les dijo: \u2014Vengan conmigo y los har\u00e9 pescadores de hombres. Ellos dejaron de inmediato sus redes y se fueron con \u00e9l.<\/p>\n<p>Mateo 4.18-20, <em>La Palabra (Hispanoam\u00e9rica)<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Cuando se habla del llamado \u201cministerio petrino\u201d, la figura del ap\u00f3stol Pedro, Sim\u00f3n o Cefas, vuelve a adquirir relevancia en todas las iglesias, m\u00e1s all\u00e1 de la aceptaci\u00f3n o el rechazo de quienes han pretendido ser sus \u201csucesores\u201d. Obviamente, la lectura protestante de Pedro difiere radicalmente de la cat\u00f3lica en los aspectos b\u00e1sicos relacionados directamente con la tradici\u00f3n y con la interpretaci\u00f3n de los textos b\u00edblicos claves, especialmente Mt 16.18. Para la tradici\u00f3n reformada, Pedro es uno m\u00e1s de los disc\u00edpulos y ap\u00f3stoles, sin ning\u00fan rango superior sobre sus dem\u00e1s hermanos. Es m\u00e1s, sus notorias deficiencias en la fidelidad al Maestro lo colocaron en una situaci\u00f3n muy complicada, y sus fricciones con el ap\u00f3stol Pablo lo mostraron como alguien que actu\u00f3 con poca congruencia.<\/p>\n<p><strong>Pedro: disc\u00edpulo y ap\u00f3stol<\/strong><\/p>\n<p>Una biograf\u00eda de Pedro, obra del te\u00f3logo reformado franc\u00e9s Oscar Cullmann (<em>Pedro: disc\u00edpulo, ap\u00f3stol, m\u00e1rtir, <\/em>1952), plantea que el apostolado de los Doce fue un suceso de salvaci\u00f3n irrepetible y que, por lo tanto, no admite sucesi\u00f3n. Por ello, el \u201cprimado temporal\u201d de Pedro estuvo en funci\u00f3n de ese apostolado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>\u00c9l es la roca de la Iglesia simplemente porque fue el primer testigo y el primer ap\u00f3stol que anunci\u00f3 la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or y que dirigi\u00f3 la Iglesia-Madre de Jerusal\u00e9n hasta que, liberado por el \u00e1ngel de la c\u00e1rcel, \u201cmarch\u00f3 a otro lugar\u201d (Hch 12.17). Desde entonces, hacia el a\u00f1o 42, Santiago asumir\u00e1 el episcopado de Jerusal\u00e9n, y San Pedro se convertir\u00e1 en el gran misionero de los jud\u00edo-gentiles. El tiempo de la roca se habr\u00eda realizado, pues, de una vez para siempre, sin sucesi\u00f3n posible. Ser\u00eda, pues, un primado temporal muy distinto del primado de jurisdicci\u00f3n que la Iglesia reconoce y atribuye a San Pedro.<\/em><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de considerar a cada evangelista y al ap\u00f3stol Pablo como testigos privilegiados de la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo, resulta obligado considerar tambi\u00e9n a Pedro a partir de lo que los propios evangelios, los Hechos de los Ap\u00f3stoles y otras cartas (incluyendo las suyas) dicen que fue: <em>disc\u00edpulo, ap\u00f3stol<\/em> y <em>m\u00e1rtir<\/em>. En ning\u00fan modo fue jefe de la Iglesia, dado que la forma de direcci\u00f3n de la iglesia con que actuaron los l\u00edderes de las comunidades durante el primer siglo impidi\u00f3 que se impusiera, en un primer momento, alguna forma de jerarqu\u00eda o \u201cautoridad superior\u201d. Eso suceder\u00eda s\u00f3lo posteriormente como resultado del embate de las fuerzas externas a la vida de la iglesia y de tendencias clericales internas que se asoman ya en las llamadas \u201ccartas pastorales\u201d del ap\u00f3stol Pablo.<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas llam\u00f3 a Pedro al camino de la cruz<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan Mateo 4, todo empez\u00f3 en un momento: en un abrir y cerrar de ojos: Jes\u00fas vio a dos pescadores, los hermanos Sim\u00f3n y Andr\u00e9s, y los invit\u00f3 a seguirlo, a \u00e9l que reci\u00e9n estaba comenzando una labor incierta muy similar a la de Juan el Bautista (predicar la conversi\u00f3n ante la cercan\u00eda del reino de los cielos: 4.17). Ante el arresto de Juan, Jes\u00fas se retir\u00f3 a Capernaum, en Galilea, donde ser\u00eda su base de operaciones. Pero en el momento de llamarlos a ambos no es posible saber nada de eso; solamente se trata de una acci\u00f3n simple ante un par de trabajadores que son conminados a cambiar de oficio mediante una met\u00e1fora tan extra\u00f1a como hermosa: \u201c\u2026ahora ser\u00e1n pescadores de personas\u201d (v. 19). Sorprendentemente, la respuesta de ellos es positiva, pues abandonaron sus instrumentos de trabajo \u201cy se fueron con \u00e9l\u201d. La simplicidad de la invitaci\u00f3n y de la aceptaci\u00f3n puede confundir porque representa el inicio formal del grupo de disc\u00edpulos. El relato contiene muchos recuerdos del Antiguo Testamento y, al mismo tiempo, ofrece claras novedades. Como explica Juan Mateos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La llamada de estas dos parejas de hermanos ser\u00e1 el paradigma de toda llamada en Mateo. Jes\u00fas camina junto al lago\/mar de Galilea, en la frontera mar\u00edtima con los pueblos paganos. Esta localizaci\u00f3n ilumina la escena: los hombres que habr\u00e1 que pescar ser\u00e1n lo mismo jud\u00edos que paganos. [\u2026]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Jes\u00fas llama a una misi\u00f3n prof\u00e9tica, que pretender\u00e1 atraer a los hombres [\u2026] y cuyo \u00e9xito est\u00e1 asegurado. Aparece por primera vez el verbo \u201cseguir\u201d, que, referido a los disc\u00edpulos, indicar\u00e1 la adhesi\u00f3n a la persona de Jes\u00fas y la colaboraci\u00f3n en su misi\u00f3n. A los que lo siguen, Jes\u00fas no pide \u201cla enmienda\u201d (4.17); la adhesi\u00f3n a su persona y programa supera con mucho las exigencias de aqu\u00e9lla; comporta una ruptura con la vida anterior, un cambio radical, para entregarse a procurar el bien del hombre.<\/em><\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Pedro inicia su seguimiento personal como un aut\u00e9ntico \u201ccamino hacia la cruz\u201d y su biograf\u00eda espiritual comienza con la respuesta afirmativa a la llamada de Jes\u00fas a seguirlo. Lo que cualquier lector puede hoy reconstruir armando la vida del ap\u00f3stol como un rompecabezas con base en los textos es, en realidad, una muestra del seguimiento de Jes\u00fas. En el caso de Pedro, este seguimiento termin\u00f3 en el martirio, es decir, en su propia cruz, pero que incluy\u00f3 la comprensi\u00f3n de los designios del Se\u00f1or para su vida, y en cuyo horizonte nunca estuvo el ejercicio del poder sino m\u00e1s bien el del servicio. En ese sentido, es un modelo de disc\u00edpulo y de obediencia al llamado del Se\u00f1or para su servicio.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Leonardo de Chirico, \u201cPedro, la roca y las llaves\u201d, en <em>Protestante Digital, <\/em>12 de septiembre de 2015, <em><a href=\"http:\/\/protestantedigital.com\/magacin\/37291\/Pedro_la_Roca_y_las_Llaves_Respalda_Mateo_16_la_Doctrina_del_Papado\">http:\/\/protestantedigital.com\/magacin\/37291\/Pedro_la_Roca_y_las_Llaves_Respalda_Mateo_16_la_Doctrina_del_Papado<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Rinaldo Fabris, \u201cPedro\u201d, en <em><a href=\"https:\/\/mercaba.org\/DicTB\/P\/pedro.htm\">mercaba.org\/DicTB\/P\/pedro.htm<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Juan Mateos, <em>El evangelio de Mateo. Lectura comentada <\/em>Madrid, Cristiandad, 1981.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5377],"class_list":["post-10291","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-mateo-4"],"acf":{"biblical_books":[5377],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mateo 4.18-23 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mateo 4.18-23 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"PEDRO, EL DISC\u00cdPULO: SEGUIMIENTO EN EL CAMINO DE LA CRUZ (Mt 4.18-23) Iba Jes\u00fas paseando por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a dos hermanos: Sim\u00f3n, tambi\u00e9n llamado Pedro, y su hermano Andr\u00e9s. Eran pescadores, y estaban echando la red en el lago. Jes\u00fas les dijo: \u2014Vengan conmigo y los har\u00e9 pescadores de&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-10-23T19:26:26+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@calvinseminary\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/\",\"name\":\"Mateo 4.18-23 - Center for Excellence in Preaching\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website\"},\"datePublished\":\"2018-03-15T10:00:45+00:00\",\"dateModified\":\"2024-10-23T19:26:26+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Mateo 4.18-23\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\",\"name\":\"Center for Excellence in Preaching\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization\",\"name\":\"Center for Excellence in Preaching\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png\",\"width\":100,\"height\":100,\"caption\":\"Center for Excellence in Preaching\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching\",\"https:\/\/x.com\/calvinseminary\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Mateo 4.18-23 - Center for Excellence in Preaching","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Mateo 4.18-23 - Center for Excellence in Preaching","og_description":"PEDRO, EL DISC\u00cdPULO: SEGUIMIENTO EN EL CAMINO DE LA CRUZ (Mt 4.18-23) Iba Jes\u00fas paseando por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a dos hermanos: Sim\u00f3n, tambi\u00e9n llamado Pedro, y su hermano Andr\u00e9s. Eran pescadores, y estaban echando la red en el lago. Jes\u00fas les dijo: \u2014Vengan conmigo y los har\u00e9 pescadores de&hellip;","og_url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/","og_site_name":"Center for Excellence in Preaching","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching","article_modified_time":"2024-10-23T19:26:26+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@calvinseminary","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/","name":"Mateo 4.18-23 - Center for Excellence in Preaching","isPartOf":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website"},"datePublished":"2018-03-15T10:00:45+00:00","dateModified":"2024-10-23T19:26:26+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-4-18-23\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Mateo 4.18-23"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/","name":"Center for Excellence in Preaching","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization","name":"Center for Excellence in Preaching","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png","contentUrl":"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png","width":100,"height":100,"caption":"Center for Excellence in Preaching"},"image":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching","https:\/\/x.com\/calvinseminary"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary\/10291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary"}],"about":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/commentary"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary\/10291\/revisions"}],"acf:term":[{"embeddable":true,"taxonomy":"authors","href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors\/4146"},{"embeddable":true,"taxonomy":"biblical_books","href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/biblical_books\/5377"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10291"},{"taxonomy":"rcl_weeks","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/rcl_weeks?post=10291"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=10291"},{"taxonomy":"biblical_books","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/biblical_books?post=10291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}