{"id":10310,"date":"2017-11-09T18:25:26","date_gmt":"2017-11-09T23:25:26","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/juan-5-1-18\/"},"modified":"2024-08-29T09:25:47","modified_gmt":"2024-08-29T13:25:47","slug":"juan-5-1-18","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/juan-5-1-18\/","title":{"rendered":"Juan 5.1-18"},"content":{"rendered":"<p><strong>JES\u00daS RESTAURA LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS (Juan 5.1-18)<\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u2014Lev\u00e1ntate, alza tu camilla y camina. En ese momento el hombre qued\u00f3 sano, alz\u00f3 su camilla y comenz\u00f3 a caminar.\u00a0\u00a0 Juan 5.8-9<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 5 del Cuarto Evangelio describe con peculiar agudeza la necesidad humana que Jes\u00fas enfrent\u00f3 en su momento: luego del largo episodio de la Samaritana (que llev\u00f3 a la conversi\u00f3n de toda la comunidad de samaritanos) y de otro episodio de sanidad, el texto muestra a Jes\u00fas ya en Jerusal\u00e9n (participando en una fiesta indeterminada). Estaba dispuesto a confrontar su actuaci\u00f3n restauradora de la vida de las personas a trav\u00e9s de un suceso cuyos rasgos definen con claridad su labor. El v. 3 incluye una galer\u00eda de personajes azotados por el l\u00e1tigo de la enfermedad y el abandono; en los p\u00f3rticos del estanque de Bethesda (\u201ccasa de la misericordia\u201d, adjetivo simb\u00f3lico) se encuentra \u201cuna multitud de enfermos, ciegos, cojos y paral\u00edticos\u201d, ansiosos por recibir el beneficio de un suceso sobrenatural. El \u00e9nfasis del relato y la aceptaci\u00f3n de que s\u00f3lo mediante un acto de este tipo podr\u00edan cambiar su situaci\u00f3n, hac\u00eda que los necesitados estuvieran sujetos al azar y limitados a la posibilidad de estar cerca del agua.<\/p>\n<p><strong>En camino a la dignidad: la acumulaci\u00f3n de obst\u00e1culos<\/strong><\/p>\n<p>El Cuarto Evangelio enmarca la acci\u00f3n de Jes\u00fas en su conflicto por demostrar tres cosas. Primero, que el s\u00e1bado se ha convertido en una barrera in\u00fatil para la promoci\u00f3n de las personas (v. 9). Segundo, que \u00e9l, como Hijo de Dios, trabaja como Dios mismo, de tiempo completo al servicio de la vida y la dignificaci\u00f3n (v. 17). Y tercero, que una nueva comunidad solidaria est\u00e1 emergiendo en medio de los dictados desp\u00f3ticos y autoritarios de un conjunto de leyes que muy poco tiene que ver con la situaci\u00f3n humana real (v. 18). Jes\u00fas realiz\u00f3 la tarea de levantar a un hombre incapacitado completamente, postrado y sin posibilidades de restauraci\u00f3n, a la espera de un milagro, cuyo camino hacia la dignidad era largo y estaba plagado de obst\u00e1culos, adem\u00e1s de que no contaba con el apoyo de alguien que lo ayudara a acercarse, literalmente, al espacio de gracia que representaba el estanque.<\/p>\n<p>Con todo, el retrato literario del personaje no necesariamente logra que se sienta l\u00e1stima por \u00e9l, pues el \u00fanico dato que aporta el texto es cronol\u00f3gico, aunque sumamente estremecedor: \u00a1el hombre llevaba postrado 38 a\u00f1os! (v. 5). Ese \u00fanico elemento resume la necesidad de la persona: a\u00f1os y a\u00f1os de postraci\u00f3n y humillaci\u00f3n f\u00edsica. El poder del Evangelio para salvaci\u00f3n puede y deber ser traducido y entendido como <em>un programa intensivo de dignificaci\u00f3n humana, de humanizaci\u00f3n integral.<\/em> Sin \u00e1nimo de subordinar todas las bondades del mensaje de Jesucristo a s\u00f3lo algunos aspectos, hay que destacar la forma en que el Evangelio debe desdoblarse, tambi\u00e9n en nuestra \u00e9poca, en una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia de servicio a la integridad de las personas.<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas aplica un mensaje integral de restauraci\u00f3n humana<\/strong><\/p>\n<p>Aun cuando debe decirse, tambi\u00e9n, que el Evangelio cristiano no es la \u00fanica manera de recuperar la dignidad humana, puede afirmarse que la acci\u00f3n de Jes\u00fas en el Cuarto Evangelio representa el ataque sistem\u00e1tico a todas las estructuras que se han colocado sobre la humanidad. \u00c9stas se sirven de ella para que, en nombre de diversos sustitutos de Dios (el Estado, el progreso o el bien com\u00fan), contin\u00fae el c\u00edrculo vicioso de la enfermedad, la indignidad y la marginaci\u00f3n. Y es que, en ocasiones, las personas dejamos de ser realidades \u00fanicas, concretas e hist\u00f3ricas, reconocibles y con exigencias de realizaci\u00f3n, proyecci\u00f3n y actuaci\u00f3n relevante en el mundo para convertirnos en n\u00fameros y parte de las estad\u00edsticas de los gobiernos. Quienes dirigen las sociedades sacrifican a las personas m\u00e1s necesitadas en los altares del mercado y la pol\u00edtica, por lo que el Evangelio se presenta no s\u00f3lo como un refugio o un remanso de paz. Tambi\u00e9n es un verdadero motor para reconstruir la dignidad de quienes tienen menos recursos de todo tipo. Estas carencias obligan a reelaborar el Evangelio de Jesucristo para identificar adecuadamente su capacidad para restaurar vidas humanas.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas abord\u00f3 al hombre paral\u00edtico, su pregunta fue directa y aparentemente innecesaria: \u201c\u00bfQuieres ser sano?\u201d. Podr\u00eda decirse que Jes\u00fas la hizo para sondear la mentalidad del hombre, acaso ante la posibilidad de que quisiera seguir siendo objeto de la compasi\u00f3n de los dem\u00e1s. Se llev\u00f3 a cabo, entonces, un di\u00e1logo informativo y (re)constructivo en el que Jes\u00fas se enter\u00f3 de las circunstancias espec\u00edficas de la persona. Jes\u00fas no profundiz\u00f3 m\u00e1s en sus problemas y la atendi\u00f3 inmediatamente a trav\u00e9s de una orden salv\u00edfica integral, cuyo contenido expresa el programa restaurador del Evangelio en tres tiempos: \u201cLev\u00e1ntate, alza tu camilla y camina\u201d (v. 8). La situaci\u00f3n del hombre se transforma inmediatamente cuando \u00e9l sigui\u00f3 al pie de la letra las instrucciones y se convirti\u00f3 en una nueva persona, restaurada y dignificada. Siguiendo la orientaci\u00f3n de este evangelio, esta orden tuvo un significado que, puesto delante de la previsible reacci\u00f3n de los jud\u00edos, adquiri\u00f3 fuerza y relevancia en el contexto de la lucha de Jes\u00fas contra la Ley inhumana e injusta. Al agradecimiento inexistente hacia la obra de Dios llevada a cabo por Jes\u00fas, por parte de sus opositores, Jes\u00fas opone el silencio y el apartamiento (v. 13).<\/p>\n<p><strong>La dignidad humana es el valor \u00e9tico m\u00e1s alto en el Reino de Dios<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl hombre es la medida de todas las cosas\u201d, dijo el fil\u00f3sofo antiguo Prot\u00e1goras, y un te\u00f3logo como Kart Barth complet\u00f3 la frase: \u201c\u2026desde que Dios se hizo hombre\u201d. Porque Jes\u00fas afirm\u00f3 tajantemente, en Juan 5.17, al reencontrarse con el hombre restaurado (a quien le hizo una recomendaci\u00f3n adicional acerca de que no pecara m\u00e1s, v. 14), que ahora ya ten\u00eda voz (como el ciego del cap. 9 tambi\u00e9n). Y respondi\u00f3 a los jud\u00edos acerca de su labor restauradora: el trabajo central de Dios (incluso por encima del s\u00e1bado) <em>es la dignificaci\u00f3n humana<\/em>. Todo esto debido a que una gran tentaci\u00f3n del legalismo consiste en sacrificar a las personas en nombre de las instituciones religiosas. Es decir, se trata de poner la vida en un nivel inferior al de los rituales externos, dejando de lado el grito de la necesidad f\u00edsica, siempre urgente. Al trabajar igual que Dios, su Padre, Jes\u00fas se coloca como enemigo de la vida humana indigna y su ocupaci\u00f3n fundamental, desde la provocaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n en el d\u00eda sagrado, es la lucha continua por la restauraci\u00f3n y la dignificaci\u00f3n humana. As\u00ed se ganar\u00eda la incomprensi\u00f3n de quienes suponen que el trabajo divino es salvar a las personas sin restaurarlas en todos los sentidos. Muchos de nosotros hemos ca\u00eddo en esta incomprensi\u00f3n debido a la aceptaci\u00f3n de una separaci\u00f3n de realidades completamente ajena al mensaje cristiano, pues pasamos por alto lo que Ireneo, obispo de Lyon del segundo siglo, expres\u00f3 con suma claridad: \u201cEs honra de Dios que el hombre viva, pero la vida del hombre es ver a Dios\u201d.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Hace falta, entonces, alimentar nuestro entendimiento de las virtudes y exigencias del Evangelio de Jesucristo con las acciones y el discurso del Cuarto Evangelio, que atendieron tan notablemente las necesidades integrales de los seres humanos concretos, de carne y hueso. Ellos nos confrontan todo el tiempo con su situaci\u00f3n, que deber\u00eda recordarnos la manera en que Jes\u00fas interpret\u00f3 su actuaci\u00f3n a la luz del trabajo divino incansable a favor de la vida digna de sus criaturas. \u00c9se es el inter\u00e9s principal de Dios en relaci\u00f3n con la humanidad: que la vida se experimente con total dignidad y respeto en medio de todas las circunstancias.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Salvado Carrillo Alday, <em>El evangelio seg\u00fan san Juan. El Evangelio del Camino, de la Verdad y de la Vida. <\/em>M\u00e9xico, Verbo Divino, 2010.<\/li>\n<li>Bernadette Escaffre, <em>Evangelio de Jesucristo Seg\u00fan San Juan. <\/em>Estella, Verbo Divino, 2016 (Cuadernos b\u00edblicos, 145-146).<\/li>\n<li>Juan Manuel Mart\u00edn Moreno, <em>Personajes del Cuarto Evangelio.<\/em> Madrid, Editorial Comillas, 2002.<\/li>\n<li>Jean Zumstein, <em>El evangelio seg\u00fan Juan. I. (1-12). <\/em>Salamanca, Ediciones S\u00edgueme (Estudios b\u00edblicos, 152), 2016.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5449],"class_list":["post-10310","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-juan-5"],"acf":{"biblical_books":[5449],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Juan 5.1-18 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/juan-5-1-18\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Juan 5.1-18 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"JES\u00daS RESTAURA LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS (Juan 5.1-18) Jes\u00fas le dijo: \u2014Lev\u00e1ntate, alza tu camilla y camina. 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