{"id":10315,"date":"2017-09-28T17:31:04","date_gmt":"2017-09-28T21:31:04","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/ii-reyes-23-4-23\/"},"modified":"2024-08-27T14:42:57","modified_gmt":"2024-08-27T18:42:57","slug":"ii-reyes-23-4-23","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/","title":{"rendered":"II Reyes 23.4-23"},"content":{"rendered":"<p><strong>REFORMA PROTESTANTE Y NATURALEZA DE LA IGLESIA (II Re 23.4-23)<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed que el pueblo celebr\u00f3 la Pascua en Jerusal\u00e9n, cuando Jos\u00edas ten\u00eda ya dieciocho a\u00f1os de reinar. Nunca antes todo el pueblo hab\u00eda celebrado la Pascua de esa manera, desde que ocuparon el territorio en tiempos de Josu\u00e9.<\/p>\n<p>II Reyes 23.22-23, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico: Iglesia, comunidad y reformas<\/strong><\/p>\n<p>\u201cCuando todo mundo es cristiano, ya nadie es cristiano\u201d, escribi\u00f3 el fil\u00f3sofo luterano dan\u00e9s S\u00f8ren Kierkegaard (1813-1855). Esta frase bien puede ayudarnos a entender la situaci\u00f3n social y eclesi\u00e1stica que se vivi\u00f3 en los siglos previos a las diversas luchas por la reforma de la Iglesia que se desarrollaron con tanta intensidad durante el siglo XVI. Por un lado, manifiesta la forma en que la sociedad medieval entend\u00eda el hecho de ser cristianos como formar parte de una gran colectividad de manera autom\u00e1tica, es decir, integrar lo que se conoc\u00eda como <em>Cristiandad<\/em>, el gran edificio pol\u00edtico, social y religioso encabezado desde el cielo por Dios y luego por los dirigentes religiosos y los monarcas del mundo. Por el otro, demuestra la posibilidad de que este gran cuerpo social se transformara para adaptarse a las nuevas necesidades de la \u00e9poca. Para ello, era muy necesario asumir una postura de autocr\u00edtica que buena parte de la Iglesia cat\u00f3lico-romana no estuvo dispuesta a asumir.<\/p>\n<p>Desde ambas perspectivas, la importancia de la Reforma Protestante en el debate sobre la raz\u00f3n de ser de la Iglesia cristiana y en la conformaci\u00f3n de una nueva manera de ser iglesia se presenta delante de nosotros, una vez m\u00e1s, a 500 a\u00f1os del inicio de la gesta de Mart\u00edn Lutero en Alemania. La religiosidad individual estaba muy limitada y era determinada por la instituci\u00f3n religiosa. La sumisi\u00f3n a esta forma de control garantizaba la unidad de la pir\u00e1mide social, pues se aceptaba que sus caracter\u00edsticas estaban determinadas por la voluntad de Dios. De ah\u00ed que poner en tela de juicio cualquier aspecto de su funcionamiento constitu\u00eda una falta grav\u00edsima, pol\u00edtica y religiosamente hablando. Pensar diferente o acudir por cuenta propia al contenido de la Biblia eran delitos en contra de la unidad de la Iglesia y del orden social.<\/p>\n<p><strong>El rescate de la naturaleza de la Iglesia<\/strong><\/p>\n<p>Los tiempos comenzaron a cambiar y, como en la \u00e9poca del rey Jos\u00edas se requiri\u00f3 un esfuerzo de an\u00e1lisis y valoraci\u00f3n de las acciones del pueblo en funci\u00f3n de la obediencia a Dios, diversos movimientos buscaron reconsiderar el papel de la Iglesia. El prop\u00f3sito era sacudirse la tutela de los intereses pol\u00edticos que reg\u00edan el destino de las comunidades cristianas desde hac\u00eda mucho tiempo. El supuesto triunfo de la Iglesia sobre el paganismo romano signific\u00f3, en realidad un creciente sometimiento a las imposiciones de los poderes del momento. Los reyes eran quienes nombraban a los obispos, por ejemplo. Si el pueblo del reino sure\u00f1o de Jud\u00e1 tuvo la fortuna de que fuera el rey quien encabez\u00f3 la reforma de la vida nacional, con base en la obediencia a la Palabra de Dios, en los inicios del siglo XVI la \u00fanica posibilidad de reconstruir la naturaleza de la Iglesia consisti\u00f3 en los movimientos reformadores. Ellos s\u00f3lo deseaban restaurar un estado de cosas m\u00e1s conforme con la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Nadie deseaba en ese momento organizar una nueva iglesia, sino que se deseaba volver a experimentar la existencia de una comunidad m\u00e1s acorde con los designios del Nuevo Testamento. Es decir, que no hubiera m\u00e1s cabeza de la Iglesia que Cristo mismo y que los dones del Esp\u00edritu Santo circularan libremente en medio del pueblo de Dios. Nunca se abandon\u00f3 la idea de que la Iglesia seguir\u00eda siendo una sola, a pesar de las divisiones que comenzaron a surgir. Algunos grupos, como los albigenses o los valdenses, o personas como John Wiclif (1320-1384), Jan Hus (1369-1415) o Jer\u00f3nimo Savonarola (1452-1498) intentaron cambiar la situaci\u00f3n. La respuesta autoritaria de la Iglesia acab\u00f3 con la posibilidad de una reforma menos conflictiva.<\/p>\n<p><strong>El modelo reformado de Iglesia<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Mart\u00edn Lutero (1483-1546) dio pasos firmes en el camino hacia la transformaci\u00f3n de la Iglesia de su tiempo (recordemos la discusi\u00f3n de sus 95 tesis y el rechazo absoluto a renunciar a sus ideas ante el Emperador en 1521), se fue haciendo m\u00e1s clara la idea de que, efectivamente, la situaci\u00f3n de la Iglesia en el mundo cambiar\u00eda para siempre. Primero, porque nunca m\u00e1s ser\u00eda ya una sola iglesia, y despu\u00e9s, porque la nueva forma de experimentar la vida cristiana ya no ser\u00eda la misma. Comenz\u00f3 a entenderse que la Iglesia verdadera siempre est\u00e1 presente donde se invoca el nombre de Cristo. Otras dos cosas saltaron a la vista: la afirmaci\u00f3n b\u00edblica del sacerdocio universal de los creyentes (la vocaci\u00f3n cristiana que rompe para siempre la distinci\u00f3n entre cl\u00e9rigos y laicos), as\u00ed como la insistencia en el encuentro efectivo, personal y desafiante con la obra redentora de Cristo. La Iglesia deb\u00eda recuperar su car\u00e1cter de movimiento del Esp\u00edritu para mostrar la gracia de Dios al mundo.<\/p>\n<p>Volver a leer la Biblia fue lo que produjo el modelo reformado de Iglesia, es decir, la superaci\u00f3n del modelo antiguo, piramidal, para destacar la importancia de la conversi\u00f3n y entrega al Evangelio de Jesucristo. Tambi\u00e9n se avanz\u00f3 en la pr\u00e1ctica de la libertad de asociaci\u00f3n y en la b\u00fasqueda de un mejor servicio, dentro y fuera de la Iglesia. Las grandes decisiones tomadas por Jos\u00edas en Jud\u00e1 (acabar con los cultos a los \u00eddolos y restablecer la obediencia a la Ley, II Reyes 23.8-12) anticiparon, sin duda, el esfuerzo de los reformadores por levantar no una nueva Iglesia, sino formas frescas de vivir la gracia de Dios en medio de una comunidad, sin que lo impidan los poderes materiales o humanos.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La Iglesia, hoy, debe seguir recapacitando acerca de su manera de entender la misi\u00f3n cristiana. Esto quiere decir que debe aplicar la voluntad de Dios a todo lo que hace. Adem\u00e1s, es necesario que haga realidad en el mundo la luz, la verdad y la justicia para que todas las personas se sientan dirigidas por la Palabra de Dios. La Iglesia existe para atender las necesidades humanas m\u00e1s urgentes y para transmitir continuamente el amor de Dios de manera plena. La Reforma Protestante sigue vigente en la medida que nos recuerde estas cosas y seamos capaces de llevarlas a cabo con la responsabilidad que nos corresponde.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Leopoldo Cervantes-Ortiz, <em>100 personajes de la Reforma Protestante. <\/em>M\u00e9xico, Casa Unida de Publicaciones-Comuni\u00f3n Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, 2017.<\/li>\n<li>Te\u00f3fanes Egido, <em>Las reformas protestantes. <\/em>Madrid, S\u00edntesis, 1992, <em><a href=\"https:\/\/issuu.com\/lcervortiz\/docs\/egido-reformasprotestantes\">https:\/\/issuu.com\/lcervortiz\/docs\/egido-reformasprotestantes<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Pierre Gibert, <em>Los libros de Samuel y de los Reyes. <\/em>Estella, Verbo Divino, (Cuadernos b\u00edblicos, 44), <a href=\"https:\/\/mercaba.org\/ORARHOY\/FOLLETOS%20EVD\/044_los_libros_de_samuel_y_de_los_reyes_-_pierre_gibert.pdf\"><em>mercaba.org\/ORARHOY\/FOLLETOS%20EVD\/044_los_libros_de_samuel_y_de_los_reyes_-_pierre_gibert.pdf.<\/em><\/a><\/li>\n<li>Eliseo P\u00e9rez \u00c1lvarez, <em>Introducci\u00f3n a S\u00f8ren Kierkegaard o la teolog\u00eda patas arriba. <\/em>Nashville, Abingdon Press, 2009.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4751],"class_list":["post-10315","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-2-reyes-23"],"acf":{"biblical_books":[4751],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>II Reyes 23.4-23 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"II Reyes 23.4-23 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"REFORMA PROTESTANTE Y NATURALEZA DE LA IGLESIA (II Re 23.4-23) As\u00ed que el pueblo celebr\u00f3 la Pascua en Jerusal\u00e9n, cuando Jos\u00edas ten\u00eda ya dieciocho a\u00f1os de reinar. Nunca antes todo el pueblo hab\u00eda celebrado la Pascua de esa manera, desde que ocuparon el territorio en tiempos de Josu\u00e9. II Reyes 23.22-23, Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-08-27T18:42:57+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@calvinseminary\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/\",\"name\":\"II Reyes 23.4-23 - Center for Excellence in Preaching\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website\"},\"datePublished\":\"2017-09-28T21:31:04+00:00\",\"dateModified\":\"2024-08-27T18:42:57+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"II Reyes 23.4-23\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\",\"name\":\"Center for Excellence in Preaching\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization\",\"name\":\"Center for Excellence in Preaching\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png\",\"width\":100,\"height\":100,\"caption\":\"Center for Excellence in Preaching\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching\",\"https:\/\/x.com\/calvinseminary\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"II Reyes 23.4-23 - Center for Excellence in Preaching","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"II Reyes 23.4-23 - Center for Excellence in Preaching","og_description":"REFORMA PROTESTANTE Y NATURALEZA DE LA IGLESIA (II Re 23.4-23) As\u00ed que el pueblo celebr\u00f3 la Pascua en Jerusal\u00e9n, cuando Jos\u00edas ten\u00eda ya dieciocho a\u00f1os de reinar. Nunca antes todo el pueblo hab\u00eda celebrado la Pascua de esa manera, desde que ocuparon el territorio en tiempos de Josu\u00e9. II Reyes 23.22-23, Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual&hellip;","og_url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/","og_site_name":"Center for Excellence in Preaching","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching","article_modified_time":"2024-08-27T18:42:57+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@calvinseminary","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/","name":"II Reyes 23.4-23 - Center for Excellence in Preaching","isPartOf":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website"},"datePublished":"2017-09-28T21:31:04+00:00","dateModified":"2024-08-27T18:42:57+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/ii-reyes-23-4-23\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"II Reyes 23.4-23"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/","name":"Center for Excellence in Preaching","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization","name":"Center for Excellence in Preaching","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png","contentUrl":"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png","width":100,"height":100,"caption":"Center for Excellence in Preaching"},"image":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching","https:\/\/x.com\/calvinseminary"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary\/10315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary"}],"about":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/commentary"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary\/10315\/revisions"}],"acf:term":[{"embeddable":true,"taxonomy":"authors","href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors\/4146"},{"embeddable":true,"taxonomy":"biblical_books","href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/biblical_books\/4751"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10315"},{"taxonomy":"rcl_weeks","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/rcl_weeks?post=10315"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=10315"},{"taxonomy":"biblical_books","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/biblical_books?post=10315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}