{"id":10319,"date":"2017-08-31T17:23:22","date_gmt":"2017-08-31T21:23:22","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/deuteronomio-26-1-11\/"},"modified":"2024-08-27T14:22:52","modified_gmt":"2024-08-27T18:22:52","slug":"deuteronomio-26-1-11","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/deuteronomio-26-1-11\/","title":{"rendered":"Deuteronomio 26.1-11"},"content":{"rendered":"<p><strong>LOS CREDOS HIST\u00d3RICOS DEL PUEBLO DE DIOS (Dt 26.1-11)<\/strong><\/p>\n<p>Mis antepasados pertenecieron a un grupo de arameos que no ten\u00edan ning\u00fan lugar fijo para vivir. Se fueron a vivir a Egipto, y ah\u00ed llegaron a ser un pueblo muy grande y poderoso. Pero los egipcios nos maltrataron mucho, y nos obligaron a ser sus esclavos. Entonces le pedimos ayuda al Dios de nuestros antepasados, y \u00e9l escuch\u00f3 nuestros ruegos, pues vio lo que ellos nos hac\u00edan sufrir.<\/p>\n<p>Deuteronomio 26.4b-7, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Es un lugar com\u00fan afirmar que \u201cDios se ha revelado en la historia\u201d, pero hay que aclarar que \u00c9l no lo ha hecho en la historia seg\u00fan el concepto moderno, una ciencia tan profana como nunca lo imagin\u00f3 la humanidad. Mucha gente acepta como v\u00e1lida la intenci\u00f3n de \u201cdesencantar el mundo\u201d, de hacerlo ver tal como realmente es, como parte de un proceso profundo y radical de alejamiento de los sagrado en la vida humana. Se tratar\u00eda de apreciar los acontecimientos en su justa dimensi\u00f3n hist\u00f3rica y aprender a situarse en medio de los conflictos. Esta intenci\u00f3n no necesariamente atenta contra la perspectiva b\u00edblica, seg\u00fan la cual Dios dirige la historia para realizar sus prop\u00f3sitos. El fil\u00f3sofo de la historia Robin G. Collingwood (1889-1943) reconoci\u00f3 que en la revelaci\u00f3n b\u00edblica, entendida de manera \u201cprovidencial\u201d, la historia es como un drama escrito por Dios, pero un drama en que ning\u00fan personaje es su favorito.<\/p>\n<p><strong>Historia, fe y revelaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La fe, al ubicarse hist\u00f3ricamente, entiende que la acci\u00f3n de Dios no necesariamente se hace visible a los ojos de todos. Pero ello no implica que las acciones divinas pasen desapercibidas aun cuando no se realicen de manera \u00e9pica o extraordinaria. El antiguo Israel manej\u00f3 un concepto din\u00e1mico de fe porque su relaci\u00f3n con la historia obedec\u00eda a la posibilidad siempre latente de encontrarse con Dios en medio de los problemas humanos, igual que hoy.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La historia hebrea era una interpretaci\u00f3n de los acontecimientos, pero una interpretaci\u00f3n de acuerdo con el conocimiento de Dios que afirma que \u00c9l es el rector de los acontecimientos. Los hebreos no vieron su historia y dedujeron su actividad presente; ellos le conoc\u00edan y se ve\u00edan forzados a admitir su actividad, pues el Dios que conoc\u00edan era un Dios activo, con una actividad no comparable a la de ning\u00fan dios. Los hebreos no vieron a Dios en la historia; vieron la historia en Dios\u201d (J.L. McKenzie, \u00e9nfasis agregado).<\/em><\/p>\n<p>Este \u201cencuentro con Dios en la historia\u201d (B\u00e1rbara Andrade) implic\u00f3 que su concepci\u00f3n de Dios proced\u00eda de episodios concretos de su historia como un pueblo construido e identificado gracias a esos sucesos. En el caso del \u00c9xodo, el acontecimiento fundador por excelencia, la figura divina no se comprend\u00eda tanto como la de una divinidad creadora sino como la de un Dios liberador, profundamente comprometido con la situaci\u00f3n previa del pueblo (Dt 26.4-10). El trasfondo hist\u00f3rico de la fe es por ello ineludible y las eventuales manifestaciones o revelaciones de Dios no estuvieron nunca desligadas de un contexto socio-pol\u00edtico, econ\u00f3mico, religioso y cultural. Al presentar las primicias de sus cosechas, el pueblo agradec\u00eda a Dios todo lo que hab\u00eda hecho por \u00e9l en su historia antigua y presente.<\/p>\n<p><strong>Los credos hist\u00f3ricos: la fe del pueblo de Dios anclada en la historia<\/strong><\/p>\n<p>Las m\u00e1s antiguas \u201cprofesiones de fe\u201d en Jehov\u00e1 tuvieron un car\u00e1cter hist\u00f3rico, es decir, pusieron el nombre de Dios en relaci\u00f3n con un acontecimiento hist\u00f3rico. Dios era quien \u201csac\u00f3 a Israel de Egipto\u201d: \u00e9sa es una de las f\u00f3rmulas de profesi\u00f3n de fe m\u00e1s antiguas y extendidas. Otras designan al Se\u00f1or como aquel que llam\u00f3 a los patriarcas y les prometi\u00f3 la tierra:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Junto a estas f\u00f3rmulas breves, que se contentan con un m\u00ednimo de elementos hist\u00f3ricos, [\u2026] aparecieron pronto sumarios de la historia salv\u00edfica con este mismo car\u00e1cter de profesi\u00f3n de fe, que abarcan un contenido notable de acciones hist\u00f3ricas divinas. [\u2026] Dt 26.5-9 no es una oraci\u00f3n, pues carece de invocaciones y s\u00faplica; todo \u00e9l es una profesi\u00f3n de fe. Recapitula los datos principales de la historia salv\u00edfica desde la \u00e9poca patriarcal \u2014el arameo es Jacob\u2014, hasta la conquista de Cana\u00e1n, con una rigurosa concentraci\u00f3n sobre los hechos hist\u00f3ricos objetivos. Falta \u2014como en el credo apost\u00f3lico\u2014, cualquier alusi\u00f3n a revelaciones, promesas o ense\u00f1anzas, y no encontramos tampoco ninguna reflexi\u00f3n sobre el comportamiento de Israel a esta historia divina (G. Von Rad).<\/em><\/p>\n<p>Se trata de una estricta celebraci\u00f3n, con conocimiento de causa, de las acciones divinas. \u00c9se ser\u00e1 el tono de la vida religiosa de Israel. Debemos ver tambi\u00e9n all\u00ed un gran aliento hist\u00f3rico, parecido al de los mayas que desarrollaron calendarios para una cuenta larga y otra corta de su historia. En ese sentido, los ciclos agr\u00edcolas y las celebraciones ligadas a ellos, entraban estrictamente en el circuito hist\u00f3rico de una relaci\u00f3n hist\u00f3rica con el Dios liberador que los acompa\u00f1\u00f3 a la \u201ctierra prometida\u201d y consigui\u00f3 hacer que la tierra rindiera frutos.<\/p>\n<p>Este credo hist\u00f3rico, insertado en un momento culminante del a\u00f1o agr\u00edcola, cumple la funci\u00f3n de hacer un alto en el trabajo colectivo no s\u00f3lo para agradecer la intervenci\u00f3n divina en el logro de las cosechas, sino para ubicar los acontecimientos posteriores en la obra de salvaci\u00f3n iniciada por Dios varios siglos atr\u00e1s. M\u00e1s tarde vendr\u00eda la experiencia traum\u00e1tica del surgimiento, evoluci\u00f3n y ca\u00edda de la monarqu\u00eda, de los reinos divididos y del exilio en territorios extra\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Para los hebreos, como para nosotros hoy, resulta imposible creer en un Dios mediante una fe hist\u00f3rica \u201cprestada\u201d, como cuando se hablan maravillas de las historias de misioneros anglosajones en \u00c1frica, pues con todo y la emoci\u00f3n que nos produce enterarnos de dichos logros, en sentido estricto no corresponden a nuestra historia. Ello porque tambi\u00e9n entre nosotros ha actuado Dios con todo su amor y misericordia.<\/p>\n<p>Es preciso que percibamos e interpretemos la actuaci\u00f3n divina en todas las historias, pues nos encontramos en ellas como parte de procesos espec\u00edficos, concretos. Asistimos as\u00ed a una reinterpretaci\u00f3n, una reapropiaci\u00f3n de la historia y un reencauzamiento de la misma, algo que nosotros como creyentes tambi\u00e9n necesitamos hacer. Adem\u00e1s, ninguna historia es superior a otra, por lo que no debemos seguir creyendo que s\u00f3lo en la historia de Israel se manifest\u00f3 la gracia divina. La obra del Esp\u00edritu Santo ha estado presente en todas las historias y culturas.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>B\u00e1rbara Andrade, <em>Encuentro con Dios en la historia. <\/em>Salamanca, S\u00edgueme, 1985.<\/li>\n<li>Robin G. Collingwood, <em>Idea de la historia.<\/em> M\u00e9xico, FCE, 1984.<\/li>\n<li>L. McKenzie, <em>Esp\u00edritu y mundo del Antiguo Testamento.<\/em> Estella, Verbo Divino, 1968.<\/li>\n<li>Gerhard von Rad, <em>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento. I. Teolog\u00eda de las tradiciones hist\u00f3ricas de Israel. <\/em>5\u00aa ed. Salamanca, S\u00edgueme, 1982.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4587],"class_list":["post-10319","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-deuteronomio-26"],"acf":{"biblical_books":[4587],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Deuteronomio 26.1-11 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/deuteronomio-26-1-11\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Deuteronomio 26.1-11 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LOS CREDOS HIST\u00d3RICOS DEL PUEBLO DE DIOS (Dt 26.1-11) Mis antepasados pertenecieron a un grupo de arameos que no ten\u00edan ning\u00fan lugar fijo para vivir. 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