{"id":10327,"date":"2017-07-07T17:57:37","date_gmt":"2017-07-07T17:57:37","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/genesis-4-1-14\/"},"modified":"2022-04-25T09:24:06","modified_gmt":"2022-04-25T13:24:06","slug":"genesis-4-1-14","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-4-1-14\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis 4.1-14"},"content":{"rendered":"<p><strong>EL PECADO DE LA VIOLENCIA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO (G\u00e9n 4.1-14)<\/strong><\/p>\n<p>L\u00edbrame de la violencia humana pues quiero cumplir tus preceptos.<\/p>\n<p>Salmo 119.134, <em>Dios habla hoy<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>La violencia en el mundo es una realidad muy antigua, lo cual no ha dejado de causar extra\u00f1eza. Para explicar su presencia, el Antiguo Testamento, y especialmente el G\u00e9nesis, recurri\u00f3 al lenguaje simb\u00f3lico. La explicaci\u00f3n es teol\u00f3gica, es decir, se relaciona con la Ca\u00edda, con los primeros pecados de la humanidad. Este esquema de interpretaci\u00f3n de la existencia humana permite penetrar y ampliar la visi\u00f3n de las cosas. Contrariamente a la lectura tan elemental con que se ha asumido el episodio del asesinato de Abel por parte de Ca\u00edn, el G\u00e9nesis plantea que la diversa interpretaci\u00f3n humana del verdadero culto a Dios y la recepci\u00f3n de \u00e9ste, origin\u00f3 la aparici\u00f3n consecutiva del mal, la violencia y la muerte en el mundo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0C\u00f3mo entr\u00f3 la violencia en el mundo: una mirada desde los or\u00edgenes<\/strong><\/p>\n<p>El origen de la violencia se relaciona con un problema entre hermanos: Ca\u00edn y Abel presentaron sus ofrendas a Dios queriendo agradarlo. Las consecuencias de la Ca\u00edda, que se acababan de consignar en el cap\u00edtulo anterior, comenzaron a tener un efecto devastador. Las palabras posteriores de Gn 6.11b y 6.13a: \u201cy la tierra estaba llena de violencia\u201d, alcanzan su explicaci\u00f3n cabal en la ira ocasionada por la reacci\u00f3n de Jehov\u00e1 ante los sacrificios presentados por Ca\u00edn, el campesino, y Abel, el pastor de ovejas. A Dios, escribi\u00f3 el especialista alem\u00e1n Gerhard von Rad (1901-1971), \u201cle agrad\u00f3 m\u00e1s el sacrificio cruento\u201d, el de Abel.<\/p>\n<p>Ca\u00edn se enoj\u00f3 rotundamente (Gn 4.5b) y Dios mismo fue a hablar con \u00e9l para preguntarle sus motivos (4.6-7). Von Rad explica as\u00ed la naturaleza literaria y teol\u00f3gica del relato (puesto que cada \u00e9poca o situaci\u00f3n de violencia forja su propia literatura, como ha sucedido en Brasil y Colombia, con la obra de Rubem Fonseca y Fernando Vallejo, respectivamente):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">El fuego del rencor se apodera de Ca\u00edn, lo saca fuera de s\u00ed (incluso f\u00edsicamente). Envidia a su hermano por la amistosa actitud de Dios hacia \u00e9l [\u00bfel celo filial por la preferencia paterna?]. Dios se dirige a Ca\u00edn advirti\u00e9ndole contra semejante cambio en lo m\u00e1s \u00edntimo de su ser, y del peligro que supone el pecado que bulle en su coraz\u00f3n. Palabras paternales, que quisieran mostrarle c\u00f3mo escapar a tal amenaza, antes de que sea demasiado tarde. (Vemos que Ca\u00edn no hab\u00eda sido rechazado definitivamente, aun cuando no fue aceptada su ofrenda.)<\/p>\n<p>Pero \u00e9l no respondi\u00f3 ni entendi\u00f3 razones y recurri\u00f3 directamente al enga\u00f1o y la violencia f\u00edsica. Nuevamente Dios lo confront\u00f3. A la pregunta que atraviesa toda la historia humana: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu hermano?\u201d, respondi\u00f3 altaneramente: \u201c\u00bfSoy acaso el vigilante de mi hermano?\u201d. \u201cLa responsabilidad ante Dios es responsabilidad por el hermano; la pregunta de Dios se enuncia ahora como pregunta social\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Ca\u00edn no tom\u00f3 la oportunidad que Dios le ofreci\u00f3, sino todo lo contrario. Pretendi\u00f3 no saber nada de su hermano. Su misi\u00f3n era cultivar la tierra; \u00bfpor qu\u00e9 iba a tener que guardar a su hermano? \u00bfAcaso no era su hermano el que llevaba el t\u00edtulo de guardi\u00e1n del ganado? [\u2026] \u00bfno es Dios mismo el verdadero guardi\u00e1n? \u00bfPor qu\u00e9 no intervino en vez de ponerse a juzgar ahora?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Ad\u00e1n hab\u00eda acusado a Dios de haberle dado una mujer; la mujer acusaba a Dios de haber suscitado la serpiente. Ca\u00edn acusa a Dios de no haber cumplido con sus funciones. \u00bfPor qu\u00e9 se le acusa al hombre? \u00bfNo es Dios el verdadero responsable? (Fran\u00e7ois Castel)<\/p>\n<p><strong>La estructura pecaminosa de la violencia humana<\/strong><\/p>\n<p>No hay piedad para el hombre entre los hombres.<\/p>\n<p>Pablo Neruda<\/p>\n<p>Las consecuencias de la ca\u00edda se fueron encadenando progresivamente. La narraci\u00f3n muestra de manera muy realista el efecto de la presencia cada vez mayor del pecado y del mal en el mundo, con un horizonte universal que abarca a toda la humanidad. El resultado es un texto cuyas conclusiones provisionales y cuyo cumplimiento prof\u00e9tico podemos seguir viendo hoy ante el predominio de la violencia en sus diversos niveles. El G\u00e9nesis, en ese sentido, no s\u00f3lo es realista a su modo, sino que adem\u00e1s es contundente al afirmar que la violencia se basa en el profundo desprecio por la fraternidad deseada por Dios. En ese esquema, la cercan\u00eda de los seres humanos, la familiaridad excesiva experimentada en las ciudades (Ca\u00edn es el fundador de la primera: G\u00e9n 4.17b), ejemplifica hasta qu\u00e9 grado puede llegar el odio y la no aceptaci\u00f3n del pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>La estructura pecaminosa de la violencia humana, para el G\u00e9nesis, es bastante elemental, pues procede de una desobediencia radical de la voluntad divina, ciertamente, pero tambi\u00e9n responde a la incomprensi\u00f3n de los motivos de los dem\u00e1s y al ansia incontrolable por ser siempre superior a los otros y hac\u00e9rselo sentir sin contemplaciones.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">La violencia es siempre una manifestaci\u00f3n de poder, y es desencadenada por el deseo ego\u00edsta de \u201cser\/tener\/poder\u201d m\u00e1s que otro, el cual se convierte en su receptor y en el perjudicado real. La violencia no se ejercita en el vac\u00edo sino sobre un \u201cotro\u201d y sus cosas. Es la primera violencia, la que rompe el equilibrio de las relaciones justas y normales de la sociedad, desde la familia hasta el estado. Es perversa por cuanto genera injusticias, por un lado, y respuestas violentas por el otro. M\u00e1s aun cuando el poder que la sostiene tiene en su origen la finalidad de proteger al desvalido, justamente al que no tiene poder (Severino Croatto).<\/p>\n<p>La gran met\u00e1fora de las formas de culto antiguas, que experimentaron Ca\u00edn y Abel, sigue vigente en nuestras formas de convivencia aun cuando ya no sean el centro del inter\u00e9s humano. Estemos o no al tanto de la estructura pecaminosa del pecado, la practicamos abiertamente con algunas personas, y de manera encubierta con otras. La gente violenta, como Ca\u00edn, produce indignaci\u00f3n, aunque potencialmente todos estamos en el mismo barco de la violencia.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Las Sagradas Escrituras ense\u00f1an, a contracorriente de nuestras inclinaciones humanas, que todos somos, a la vez, v\u00edctimas y victimarios, y que, a pesar de nuestras inclinaciones espirituales positivas reproducimos voluntariamente (aunque nos arrepintamos despu\u00e9s) el modelo de Ca\u00edn. La violencia est\u00e1 cosida al pecado, no a la naturaleza humana inicial, la cual seg\u00fan el G\u00e9nesis fue hecha a imagen y semejanza divina. Es posible superar la violencia mediante el ejercicio de una libertad cr\u00edtica, responsable y consciente de s\u00ed misma, con la ayuda del Dios que cre\u00f3 libres a los seres humanos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Fran\u00e7ois Castel, <em> Los once primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis. <\/em>Estella, Verbo Divino, 1987.<\/li>\n<li>Severino Croatto, \u201cViolencia y desmesura del poder\u201d, en <em>Revista de Interpretaci\u00f3n B\u00edblica Latinoamericana,<\/em> n\u00fam. 2, pp. 9-18.<\/li>\n<li>Pablo Neruda, \u201cNo s\u00e9 c\u00f3mo me llamo\u201d, en <em>Geograf\u00eda infructuosa. <\/em>Buenos Aires, Losada, 1972.<\/li>\n<li>Gerhard von Rad, <em>El libro del G\u00e9nesis.<\/em> 2\u00aa ed. Salamanca, S\u00edgueme, 1982 (Biblioteca de estudios b\u00edblicos, 18).<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4408],"class_list":["post-10327","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-genesis-4-2"],"acf":{"biblical_books":[4408],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>G\u00e9nesis 4.1-14 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-4-1-14\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"G\u00e9nesis 4.1-14 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"EL PECADO DE LA VIOLENCIA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO (G\u00e9n 4.1-14) L\u00edbrame de la violencia humana pues quiero cumplir tus preceptos. 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