{"id":10329,"date":"2017-06-23T16:24:11","date_gmt":"2017-06-23T16:24:11","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/genesis-22-1-14\/"},"modified":"2022-04-25T09:22:04","modified_gmt":"2022-04-25T13:22:04","slug":"genesis-22-1-14","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis 22.1-14"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfCREEMOS EN NUESTROS PADRES Y EN SU MASCULINIDAD? (G\u00e9nesis 22.1-14)<\/strong><\/p>\n<p>Pero Isaac le dijo a Abraham: \u2014Padre m\u00edo, tenemos fuego y le\u00f1a, pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el cordero que vamos a ofrecerle a Dios? Abraham le respondi\u00f3: \u2014Ya Dios se encargar\u00e1 de darnos el cordero, hijo m\u00edo.<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 22.1-14, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Celebrar a los padres de familia es una buena costumbre cristiana, pues proporciona una oportunidad doble. Por un lado, se agradece el don que Dios otorga a los hombres para criar y formar a sus hijos. Y por el otro, se relaciona esa realidad con el rostro paterno de Dios, tal como lo ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas de Nazaret en los evangelios. Ambas posibilidades permiten que la reflexi\u00f3n se dirija, en el mejor esp\u00edritu, a exhortar a los varones de las iglesias a asumir responsablemente el papel que Dios les ha permitido tener. De ese modo, se podr\u00e1n asimilar las ense\u00f1anzas de los textos b\u00edblicos desde una \u00f3ptica que permita superar los estereotipos, es decir, las formas impuesta de comportamiento que se practican sin mucha conciencia. Esas pr\u00e1cticas o h\u00e1bitos sirven para repetir costumbres que deben superarse para conseguir una mayor identificaci\u00f3n con el Dios Padre anunciado y vivido por su Hijo en el mundo.<\/p>\n<p><strong>Abraham, modelo de padre obediente<\/strong><\/p>\n<p>G\u00e9nesis 22 no introduce juicios de valor, simplemente presenta a los protagonistas en su el papel que Dios ha querido que desempe\u00f1en: \u00c9l mismo, quien exige algo contrario moralmente a sus propias leyes, Abraham, cuyo hijo es resultado de la promesa, Isaac y el \u00e1ngel que interviene para evitar el asesinato filial. \u201cYahveh pide que Abraham se convierta en verdugo de su hijo, que obre en contra de su felicidad y de su conciencia\u201d (Isabel Cabrera). Hay dos elementos aparentemente negativos: la exigencia del sacrificio, y la obediencia ciega de Abraham. Las intervenciones divinas est\u00e1n sujetas a las leyes morales, por lo que Dios no podr\u00eda violar la moral sin arriesgar su presencia leg\u00edtima. El dilema moral es terrible: Abraham no tiene la intenci\u00f3n de matar a su hijo sino de obedecer a Dios. Dicho en lenguaje m\u00e1s familiar: \u201cDios me hizo ser padre y ahora me ordena dejar de serlo\u201d. Aparentemente, no hay contradicci\u00f3n, pero el dilema de Abraham va a travesar toda la Biblia con su impacto.<\/p>\n<p>\u201cAbraham se salva porque obedece\u201d (I. Cabrera). Es un padre obediente que no niega a su hijo al Dios de la vida. El problema es que Dios no solicitaba sacrificios humanos y ahora est\u00e1 exigiendo uno sin motivo expl\u00edcito, aunque el texto subraya que \u201cs\u00f3lo\u201d lo hizo para probar a Abraham (22.1), un motivo parecido a la historia de Job. Abraham acepta sacrificar a Isaac sacrific\u00e1ndose a s\u00ed mismo cuando apenas estaba aprendiendo a ser el padre de los creyentes en la persona de Isaac. El sacrificio es impedido en el momento supremo en que Abraham levanta su mano para convertir en sagrado el cuerpo de su hijo, superando cr\u00edticamente los riesgos de la idolatr\u00eda. Con ello, consigue proclamar la fuerza de su paternidad, sujeta a los designios incomprensibles de Dios, quien env\u00eda a su \u00e1ngel para evitar el crimen. La paternidad de Dios se multiplica en la acci\u00f3n de Abraham, quien puso en la balanza la obediencia y el amor, y pudo m\u00e1s la primera, porque <em>primero hab\u00eda conocido a Dios<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Paternidad y masculinidad en Abraham e Isaac<\/strong><\/p>\n<p>A diferencia del episodio entre Agar, Ismael y Dios, donde el peso de los sentimientos filiales y de la crisis teol\u00f3gica recay\u00f3 sobre la esclava egipcia (Gn 21.8-21), en esta historia vemos que, como no hay mujer de por medio, porque el asunto es s\u00f3lo entre hombres: Dios, el padre, el hijo y el \u00e1ngel. Un asunto masculino. Mucho se ha escrito acerca de que Isaac es un modelo del redentor: \u201cAbraham representa al dios que es capaz de entregar a su propio hijo para la redenci\u00f3n de los pecados y la purificaci\u00f3n de su creaci\u00f3n, e Isaac es otro Cristo dispuesto a sufrir por salvar a la humanidad y por cumplir la voluntad de su padre\u201d (I. Cabrera). La carta a los Hebreos, en la amplia secci\u00f3n de Abraham de su \u201ccat\u00e1logo de h\u00e9roes de la fe\u201d, afirma que \u00e9ste no dud\u00f3 en entregar a su hijo porque estaba \u201cpensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, tambi\u00e9n le volvi\u00f3 a recibir\u201d (11.19). Abraham consigue renovar el pacto porque no espera obtener nada a cambio del mayor de los sacrificios.<\/p>\n<p>Como coment\u00f3 el fil\u00f3sofo jud\u00edo Fil\u00f3n de Alejandr\u00eda (25 a.C.-50 d.C.): \u201cPero hizo como sacerdote, los primeros ademanes del sacrificio sobre el mejor de los hijos, \u00e9l el m\u00e1s tierno y afectuoso de los padres. Y quiz\u00e1 hubiera desmembrado a su hijo, y siguiendo la regla de los holocaustos, lo hubiera ofrecido en sacrificio miembro por miembro. No se inclin\u00f3 por una parte hacia el ni\u00f1o y por otra hacia la piedad. Consagr\u00f3 su alma entera a la santidad, haciendo caso omiso del parentesco de sangre\u201d. Finalmente, casi siempre falta la mirada del hijo a sacrificar, la de Isaac en relaci\u00f3n con su padre, a quien ve obedecer, sin chistar, la solicitud de Dios.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Abraham afirma su masculinidad en la prueba m\u00e1xima de obediencia a un Dios cuyos rasgos s\u00e1dicos son superados en el \u00faltimo momento porque \u00e9l tambi\u00e9n es un padre que enfrentar\u00e1 la experiencia de Abraham para redimir a la humanidad. Podr\u00eda decirse que Dios \u201caprende\u201d, en Abraham, a ser un \u201cpadre desprendido\u201d en la entrega hacia la humanidad de una salvaci\u00f3n procedente del dolor paterno absoluto. De la misma manera, en la actualidad es posible aprender mucho de la paternidad de Abraham, un hombre que demostr\u00f3 una fe a toda prueba, incluso en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles de su vida. Hemos de vernos en \u00e9l como en un espejo profundamente espiritual e hist\u00f3rico, pues su valor ha llegado hasta nosotros en medio de tiempos igualmente complejos y exigentes para ser hombres de verdad y creyentes responsables.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Isabel Cabrera, \u201cEl Dios de Abraham\u201d, en <em>El lado oscuro de Dios. <\/em>M\u00e9xico, Paid\u00f3s-Facultad de Filosof\u00eda y Letras\/UNAM, 1998.<\/li>\n<li>Leon\u00eddeo Gaede, \u201cLa construcci\u00f3n de la esperanza en Moria (G\u00e9nesis 22)\u201d, en <em>Revista de Interpretaci\u00f3n B\u00edblica Latinoamericana, <\/em>n\u00fam. 39, pp. 28-29.<\/li>\n<li>Francisco Reyes Archila, \u201c\u2019Mi padre y padre de ustedes, mi Dios y Dios de ustedes\u2019. La imagen de Dios Padre en los evangelios\u201d, en <em>Revista de Interpretaci\u00f3n B\u00edblica Latinoamericana, <\/em>n\u00fam. 56, pp. 71-84<em>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4426],"class_list":["post-10329","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-genesis-22-2"],"acf":{"biblical_books":[4426],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>G\u00e9nesis 22.1-14 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"G\u00e9nesis 22.1-14 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00bfCREEMOS EN NUESTROS PADRES Y EN SU MASCULINIDAD? (G\u00e9nesis 22.1-14) Pero Isaac le dijo a Abraham: \u2014Padre m\u00edo, tenemos fuego y le\u00f1a, pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el cordero que vamos a ofrecerle a Dios? Abraham le respondi\u00f3: \u2014Ya Dios se encargar\u00e1 de darnos el cordero, hijo m\u00edo. G\u00e9nesis 22.1-14, Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual Trasfondo b\u00edblico Celebrar&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2022-04-25T13:22:04+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@calvinseminary\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/\",\"name\":\"G\u00e9nesis 22.1-14 - Center for Excellence in Preaching\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website\"},\"datePublished\":\"2017-06-23T16:24:11+00:00\",\"dateModified\":\"2022-04-25T13:22:04+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"G\u00e9nesis 22.1-14\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\",\"name\":\"Center for Excellence in Preaching\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization\",\"name\":\"Center for Excellence in Preaching\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png\",\"width\":100,\"height\":100,\"caption\":\"Center for Excellence in Preaching\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching\",\"https:\/\/x.com\/calvinseminary\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"G\u00e9nesis 22.1-14 - Center for Excellence in Preaching","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"G\u00e9nesis 22.1-14 - Center for Excellence in Preaching","og_description":"\u00bfCREEMOS EN NUESTROS PADRES Y EN SU MASCULINIDAD? (G\u00e9nesis 22.1-14) Pero Isaac le dijo a Abraham: \u2014Padre m\u00edo, tenemos fuego y le\u00f1a, pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el cordero que vamos a ofrecerle a Dios? Abraham le respondi\u00f3: \u2014Ya Dios se encargar\u00e1 de darnos el cordero, hijo m\u00edo. G\u00e9nesis 22.1-14, Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual Trasfondo b\u00edblico Celebrar&hellip;","og_url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/","og_site_name":"Center for Excellence in Preaching","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching","article_modified_time":"2022-04-25T13:22:04+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@calvinseminary","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"6 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/","name":"G\u00e9nesis 22.1-14 - Center for Excellence in Preaching","isPartOf":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website"},"datePublished":"2017-06-23T16:24:11+00:00","dateModified":"2022-04-25T13:22:04+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-22-1-14\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"G\u00e9nesis 22.1-14"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/","name":"Center for Excellence in Preaching","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization","name":"Center for Excellence in Preaching","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png","contentUrl":"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png","width":100,"height":100,"caption":"Center for Excellence in Preaching"},"image":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching","https:\/\/x.com\/calvinseminary"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary\/10329","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary"}],"about":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/commentary"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary\/10329\/revisions"}],"acf:term":[{"embeddable":true,"taxonomy":"authors","href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors\/4146"},{"embeddable":true,"taxonomy":"biblical_books","href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/biblical_books\/4426"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10329"},{"taxonomy":"rcl_weeks","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/rcl_weeks?post=10329"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=10329"},{"taxonomy":"biblical_books","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/biblical_books?post=10329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}