{"id":10332,"date":"2017-06-02T17:59:21","date_gmt":"2017-06-02T17:59:21","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/genesis-32-22-32\/"},"modified":"2022-04-25T08:52:16","modified_gmt":"2022-04-25T12:52:16","slug":"genesis-32-22-32","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-32-22-32\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis 32.22-32"},"content":{"rendered":"<p><strong>ESPIRITUALIDAD Y MASCULINIDAD EN CONSTRUCCI\u00d3N: EL CASO DE JACOB (Gn 32.22-32)<\/strong><\/p>\n<p>Entonces el desconocido le dijo: \u2014\u00a1Su\u00e9ltame! \u00a1Ya sali\u00f3 el sol! Pero Jacob le respondi\u00f3: \u2014No te suelto si no me bendices.<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 32.26, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico: masculinidad y espiritualidad en conflicto seg\u00fan la Biblia<\/strong><\/p>\n<p>La vida de Jacob es un excelente ejemplo de c\u00f3mo la narrativa b\u00edblica desarrolla tem\u00e1ticas integradas en amplios conjuntos textuales. La forma en que el libro de G\u00e9nesis expone los avatares de su vida, dada su importancia para la conformaci\u00f3n del pueblo de Dios, en los caps. 25-50 (\u00a1medio libro!), da testimonio de c\u00f3mo su evoluci\u00f3n espiritual le permiti\u00f3 llegar a ser el fundador de la naci\u00f3n. Eso sucedi\u00f3 solamente despu\u00e9s de atravesar por una serie de etapas, todas complicadas, en las que se form\u00f3 adecuadamente como <em>a) <\/em>ser humano, <em>b) <\/em>var\u00f3n y <em>c) <\/em>creyente. En este sentido, Jacob es un buen modelo de personaje b\u00edblico, pero para penetrar en los aspectos relacionados con la masculinidad es necesario romper un poco el esquema que caracteriza a los actores de la historia b\u00edblica como h\u00e9roes de una sola pieza. La masculinidad patriarcal y el desarrollo espiritual se entrelazan a tal grado que obligan a preguntarse si en 20 siglos de cristianismo no hemos sido capaces de definir y llevar a cabo suficientemente una espiritualidad masculina que exprese y promueva s\u00f3lidamente los valores del Reino de Dios.<\/p>\n<p><strong>Los a\u00f1os formativos: \u201cla historia de un hombre es la historia de todos los hombres\u201d<\/strong><\/p>\n<p>La identidad de Jacob como var\u00f3n se defini\u00f3 a contracorriente de su padre y su hermano Esa\u00fa. Como hijo de Isaac y Rebeca, su lucha empez\u00f3 desde el momento de nacer, en el forcejeo con su hermano (Gn 25.24-26), con quien vivir\u00e1 una relaci\u00f3n profundamente antit\u00e9tica, literariamente impecable. Inicia as\u00ed la cadena de simulaciones y suplantaciones alentadas algunas de ellas por su propia madre. Incluso la etimolog\u00eda de su nombre se va acomodando a su conducta: primero, \u201cnacer agarrado al tal\u00f3n\u201d, despu\u00e9s, \u201cse hizo pasar por m\u00ed, me enga\u00f1\u00f3\u201d. Luego de enga\u00f1ar a su hermano (mediante artes supuestamente femeninas, la cocina, Gn 25.27-34) y de obtener la bendici\u00f3n paterna, su viaje de huida se efect\u00faa a la inversa de Abraham y el pacto con \u00e9ste se pone en riesgo. \u201cJacob est\u00e1 psicol\u00f3gicamente bien preparado para iniciar la madurez (apoyo materno hasta una edad y aprobaci\u00f3n del padre para el resto de la vida) aunque est\u00e1 arrastrando a\u00fan el conflicto con su propio hermano, quien representa a todos los varones en igualdad de condiciones (camaradas, colegas, compa\u00f1eros de ministerio, etc\u00e9tera)\u201d.<\/p>\n<p>Jacob tiene ahora la visi\u00f3n en la que insiste en ascender pelda\u00f1os hacia el cielo. Su reacci\u00f3n es establecer un pacto de lealtad con Dios (en el esquema de pacto entre varones: la v\u00eda positiva en su m\u00e1xima expresi\u00f3n) y levantar un monumento. Pasa a formar un hogar, pero se enfrenta a otro var\u00f3n en proceso, Lab\u00e1n (\u201crepresenta los peores rasgos de masculinidad: astucia y enga\u00f1o para obtener beneficios materiales, control y dominio sobre otros varones encaminado a la adquisici\u00f3n de seguridad en la vejez\u201d), quien lo enga\u00f1ar\u00e1 y le har\u00e1 ver su suerte. Se afirma como var\u00f3n f\u00e9rtil con sus varias esposas e hijos, pero incubando al mismo tiempo el mal que no tardar\u00e1 en manifestarse. La lucha de poder parece insalvable y Jacob deber\u00e1 huir nuevamente hasta alcanzar otro \u201cpacto entre caballeros\u201d (Gn 31): mientras m\u00e1s lejos uno del otro, mejor. Delimitar territorios, como en el mundo animal\u2026<\/p>\n<p><strong>Las etapas de la vida de Jacob<\/strong><\/p>\n<p>Por ello, el esquema que propone Hugo C\u00e1ceres Guinet, desde Per\u00fa organiza la experiencia de Jacob en tres etapas, en funci\u00f3n de su crecimiento espec\u00edfico como hombre: <em>primero<\/em>, \u201cbusca adquirir, lograr, superar, aventajar y morir peleando por mantener lo arrebatado a otros machos igualmente deseosos de ascender en la empresa, la pol\u00edtica o la iglesia\u201d, misma etapa vivida por los disc\u00edpulos de Jes\u00fas cuando compet\u00edan entre ellos y buscaban ser el m\u00e1s importante (Mr 9.33-36). Aqu\u00ed no hay amistad, fraternidad o colaboraci\u00f3n con otros varones y mucho menos con mujeres, pues ellas son vistas como colaboradoras inferiores y d\u00e9biles a quienes hay que proteger, pero nunca escuchar. Sobre esta etapa en la iglesia, C\u00e1ceres observa puntualmente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Esta es la relaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan entre ministros varones y mujeres [\u2026], ellos asumen el deber de protegerlas (moral, doctrinal o espiritualmente) y, en el caso de mujeres con poca estima personal, ellas adoptan el rol pasivo de dom\u00e9sticas, dirigidas y dependientes, que ayudan a su protector a escalar por la pendiente del poder y la autoridad. Mientras el hombre espiritual permanezca en [esta etapa], su camino es el de la ambiciosa disciplina, del auto-empoderamiento, del reforzamiento espiritual de s\u00ed mismo; si contin\u00faa en este camino se convierte en un ministro h\u00e1bil y eficiente, v\u00edctima de su propia acumulaci\u00f3n de poder, var\u00f3n luchando contra varones por ser el primero.<\/em><\/p>\n<p>La <em>segunda<\/em> etapa es el redescubrimiento de la solidaridad, que permite al var\u00f3n hacerse uno con sus hermanos y hermanas, \u201crenunciando al camino ascendente del control y la dominaci\u00f3n. Es la b\u00fasqueda amplia por la justicia y la equidad\u201d. Es anhelar la superaci\u00f3n de todas las diferencias para instalar el respeto y la edificaci\u00f3n mutuos. Se ceden derechos a otros, se comparten funciones y se celebra la diversidad. \u201cLa amistad con otros varones le ayuda a visualizar mejor sus heridas y a solicitar ayuda de quienes conocen mejor el alma viril, es decir, otros hermanos de g\u00e9nero\u201d. Hay una reconciliaci\u00f3n con la imagen paterna y se toma conciencia de los mecanismos de poder ligados a una sociedad patriarcal, con resistencia a emplearlos, aunque sigan ah\u00ed presentes. La paradoja de la masculinidad consiste en que el poder adquirido con tanto esfuerzo debe descubrir una modalidad de comuni\u00f3n: si esto no se asume, puede haber un retorno a la primera etapa.<\/p>\n<p>La <em>\u00faltima<\/em> etapa es la <em>v\u00eda negativa <\/em>(Gn 32.22-32), en la que hay que \u201cdesaprender el camino del poder, potenciar a otros, hacerse hermano de la creaci\u00f3n, derribar barreras para ser parte de una nueva humanidad. [\u2026] Es vivir como el producto definitivo del Esp\u00edritu que hace de todos uno, ser el logro de Cristo que reconcilia todas las cosas en S\u00ed mismo\u201d. Si la persona se mantiene en la segunda etapa, el hombre puede ser un buen ser humano de Dios, dispuesto a caminar junto con los dem\u00e1s hermanos y hermanas, pero operando desde los mismos principios positivos de orden y buena administraci\u00f3n (\u201cDonde hay orden, all\u00ed est\u00e1 Dios\u201d): sus fuerzas masculinas siguen en lucha. Aqu\u00ed, \u201cel poder espiritual masculino\u201d alcanza la visi\u00f3n unitaria de los m\u00edsticos, uno con todos: \u201cReconciliado consigo mismo, su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s actualiza la bendici\u00f3n de Dios sobre la sociedad humana\u201d. Es el caso tambi\u00e9n del ap\u00f3stol Pedro cuando, viejo y fatigado, luego de dialogar con su Se\u00f1or, puede encargarse de sus ovejas (Jn 21.15-18).<\/p>\n<p><strong>\u201cLa lucha con el \u00e1ngel\u201d<\/strong><\/p>\n<p>En la plenitud de su vida, Jacob ya ha aprendido algunas cosas, pero falta la m\u00e1s importante: ahora est\u00e1 de regreso, cargado de riquezas y responsabilidad hacia su clan. Ya no espera muchas cosas, pero Dios le guarda todav\u00eda algunas sorpresas. Ahora tendr\u00e1 encuentros humanos y divinos, todos en busca de solucionar antiguos conflictos. Primero ve a los \u00e1ngeles de Dios (Gn 32.1-2), en camino hacia la reconciliaci\u00f3n con su hermano. Escucha la advertencia: \u201cTu hermano viene con 400 hombres\u201d y reacciona en la b\u00fasqueda de protecci\u00f3n hacia Dios para su parentela, algo t\u00edpico del papel varonil. Es el tr\u00e1nsito hacia la tercera etapa, en donde Jacob, luego de vivir el encuentro m\u00e1s extraordinario de su vida, saldr\u00e1 de \u00e9l para convertirse en una nueva persona (Gn 32.25, 29):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>En la penumbra y los horrores nocturnos, Jacob libra su \u00faltima reyerta, no con un individuo sino con todos los hombres con quienes ha peleado y a quienes ha enga\u00f1ado: su hermano Esa\u00fa, su padre Isaac, su suegro Lab\u00e1n. Esta es la noche espiritual masculina [\u00bfacaso cuando nace nuestro primer hijo\/a y pensamos sabe Dios qu\u00e9 cosas, pues o creemos que lo planeamos todo o no pensamos en nada\u2026?], su naturaleza se aferra, lucha, exige, pregunta por el nombre de su contrincante. [\u2026] Est\u00e1 por nacer otro hombre, el hombre transformado por la superaci\u00f3n de las experiencias de enfrentamiento y frustraciones, y dar paso a la experiencia aut\u00e9ntica de la paternidad: no esperar nada, excepto la salvaci\u00f3n de la prole. En la oscuridad ve el rostro de Dios y \u00e9ste le revela un nuevo nombre [\u2026] Jacob ha tenido la experiencia de los m\u00edsticos que reconocen que nada se parece m\u00e1s a Dios que la oscuridad. (\u00c9nfasis original).<\/em><\/p>\n<p>Jacob ya no caminar\u00e1 erguido el resto de su vida en se\u00f1al de que reconoci\u00f3 dolorosamente su humanidad: \u201cya no ser\u00e1 el joven autosuficiente que parti\u00f3 [sino como] el hombre completo que vive plenamente su virilidad en el reconocimiento de sus miedos y limitaciones, sin embargo, suficientemente dispuesto a vivir para los dem\u00e1s\u201d. \u00bfC\u00f3mo nos obligan hoy la ley, la sociedad, la iglesia y la familia a ejercer una paternidad responsable? Porque parece que \u00e9se es el verbo exacto: obligarnos, \u00bfporque de otra manera no lo har\u00edamos? Jacob llega a la \u00faltima etapa luego de luchar con Dios y sus fantasmas, despu\u00e9s de arrancarle su bendici\u00f3n (\u00a1todo un experto en obtenerlas a como diera lugar!), y regresa a las luchas de la vida desde otra perspectiva, pero con un buen n\u00famero de a\u00f1os encima: la nueva masculinidad no nace de la noche a la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Asumida la v\u00eda negativa, Jacob reencuentra a su hermano y trata de proteger a su clan para humildemente solicitar la misericordia del poderoso (quien, entre par\u00e9ntesis, debi\u00f3 vivir tambi\u00e9n su propia construcci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de lo masculino). Jacob se reconcilia con Esa\u00fa en medio de un ambiente de gran bendici\u00f3n: se abrazan y la desconfianza desaparece. \u201cJunto con la maduraci\u00f3n humana y espiritual, y posesionado genuinamente del papel de la paternidad, Jacob probar\u00e1 la amargura de algunos fracasos en el seno familiar\u201d (pp. 22-23). Cuatro acontecimientos golpear\u00e1n la madurez humana, masculina y espiritual de Jacob: su hija es violada (Gn 34) y hay una venganza de sus hijos; nace su \u00faltimo hijo y pierde al amor de su vida (Gn 35.16-20); Rub\u00e9n, su hijo mayor, cohabita con una de sus concubinas (Gn 35.21); y Jos\u00e9, su hijo predilecto es vendido como esclavo por sus propios hermanos.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n. El nuevo Jacob: madurez, experiencia y paternidad responsable<\/strong><\/p>\n<p>Jacob saldar\u00e1 sus cuentas con el pasado paterno (junto con su hermano, acude a los funerales de su padre) y volver\u00e1 al mismo lugar del comienzo (Bet-El, 35.1-15), aunque ahora ya no se le revelar\u00e1n escalas por ascender. \u201cEl lugar es el mismo, Dios es el mismo, pero Jacob es ahora Israel y act\u00faa como un aut\u00e9ntico gu\u00eda espiritual o reformador religioso: exige que se retiren los \u00eddolos de entre las pertenencias de la caravana y como testimonio de su encuentro con Dios erige una estela conmemorativa, como en su juventud\u201d (p. 23). Como var\u00f3n aut\u00e9ntico, deja el lugar a los m\u00e1s j\u00f3venes, y pasa a un discreto segundo plano. Al ir a vivir a Egipto con Jos\u00e9 (46-47.28), le hace prometer que lo enterrar\u00e1 en la tierra de Cana\u00e1n, haci\u00e9ndolo jurar \u201ccon la mano debajo de su muslo\u201d (47.29): un juramento solemne, en donde el muslo es un eufemismo para los \u00f3rganos sexuales. \u201cYa que los hijos han salido del \u2018muslo\u2019 del padre (Gn 46.26; \u00c9x 1.5), un falso juramento que involucra los \u00f3rganos genitales acarrear\u00eda la extinci\u00f3n de la descendencia\u201d (p. 23, n. 12).<\/p>\n<p>Jacob cierra su ciclo vital, espiritual y masculino con una nueva visi\u00f3n de la existencia y la fe. Oseas (12.4-5) interpret\u00f3 la vida de Jacob en funci\u00f3n de sus luchas, como una \u201cpuerta de comunicaci\u00f3n entre Dios y nosotros, el resto del g\u00e9nero masculino\u201d (p. 24): \u201cEn el seno materno agarr\u00f3 el calca\u00f1ar de su hermano y en su virilidad luch\u00f3 con Dios [\u00a1luchar con Dios, el m\u00e1s supremo acto de virilidad posible\u00a1]; luch\u00f3 con el \u00e1ngel y pudo m\u00e1s; llor\u00f3 y le implor\u00f3 gracia. En Betel lo hall\u00f3 y all\u00ed habl\u00f3 con nosotros\u201d. Y Hebreos 11.21 lo ve como un modelo de creyente en el acto de bendecir a su prole. Se trat\u00f3 de un var\u00f3n que hab\u00eda \u201ctransitado apoyado en el bast\u00f3n y que, finalmente, proyecta la imagen de la dignidad de la ancianidad fecunda\u201d. De modo que la fe es un desaf\u00edo para la masculinidad en cualquier etapa de la vida y hay que estar a la altura de sus exigencias espirituales.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Hugo C\u00e1ceres Guinet, \u201cAlgunos elementos de la espiritualidad masculina vistos a trav\u00e9s de la narraci\u00f3n b\u00edblica de Jacob\u201d, en <em>Revista de Interpretaci\u00f3n B\u00edblica Latinoamericana, <\/em>Quito, Ecuador, n\u00fam. 56, 2007-1.<\/li>\n<li>Hugo C\u00e1ceres, <em>Jes\u00fas<\/em>, <em>el var\u00f3n<\/em>. <em>Aproximaci\u00f3n b\u00edblica a su masculinidad. <\/em>Estella, Verbo Divino, 2011.<\/li>\n<li>Salatiel Palomino L\u00f3pez, \u201cEn b\u00fasqueda de aceptaci\u00f3n y reconocimiento: las luchas de las mujeres en el ministerio\u201d, en <em>Mundo Reformado<\/em>, Ginebra, Alianza Reformada Mundial, n\u00fam. 1-2, marzo-junio de 1999, pp. 51-66, <em><a href=\"https:\/\/evangelizadorasdelosapostoles.wordpress.com\/2010\/07\/01\/en-busca-de-aceptacion-y-reconocimiento-las-luchas-de-las-mujeres-en-el-ministerio\/\">https:\/\/evangelizadorasdelosapostoles.wordpress.com\/2010\/07\/01\/en-busca-de-aceptacion-y-reconocimiento-las-luchas-de-las-mujeres-en-el-ministerio\/<\/a>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4436],"class_list":["post-10332","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-genesis-32-2"],"acf":{"biblical_books":[4436],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>G\u00e9nesis 32.22-32 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-32-22-32\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"G\u00e9nesis 32.22-32 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"ESPIRITUALIDAD Y MASCULINIDAD EN CONSTRUCCI\u00d3N: EL CASO DE JACOB (Gn 32.22-32) Entonces el desconocido le dijo: \u2014\u00a1Su\u00e9ltame! \u00a1Ya sali\u00f3 el sol! 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