{"id":10337,"date":"2017-04-28T17:05:13","date_gmt":"2017-04-28T17:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/hechos-1\/"},"modified":"2022-04-25T08:43:30","modified_gmt":"2022-04-25T12:43:30","slug":"hechos-1","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/hechos-1\/","title":{"rendered":"Hechos 1"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA DIN\u00c1MICA PASCUAL EN LA VIDA DE LA IGLESIA (Hechos 1)<\/strong><\/p>\n<p>Estos seguidores de Jes\u00fas eran un grupo muy unido, y siempre oraban juntos. Con ellos se reun\u00edan los hermanos de Jes\u00fas y algunas mujeres, entre las que se encontraba Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas. Todos los de este grupo eran como ciento veinte personas.\u00a0\u00a0\u00a0 Hechos 1.14, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo del texto<\/strong><\/p>\n<p>Apenas se pasa la \u00faltima p\u00e1gina de los Evangelios, el libro de los Hechos nos transporta a un nuevo mundo, pr\u00e1cticamente impensable para la situaci\u00f3n descrita previamente. Como sabemos, solamente Lucas decidi\u00f3 continuar con un proyecto narrativo y en la segunda entrega de la historia de Jes\u00fas, y ahora de la comunidad dirigida por el Esp\u00edritu, los cambios son sorprendentes. Los disc\u00edpulos ahora son \u201cap\u00f3stoles\u201d, y hab\u00edan comenzado a dejar la ingenuidad espiritual, social y pol\u00edtica, para moverse en c\u00edrculos cada vez m\u00e1s amplios para dar testimonio de su fe. La iglesia, en su crecimiento, se va mostrando como un conjunto de comunidades marcadas por la integraci\u00f3n interracial, m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites jud\u00edos. Los hombres y mujeres van m\u00e1s all\u00e1 de la Ley y est\u00e1n conformando la realidad de una fraternidad nueva, en cuyo centro est\u00e1 la conciencia firme de la presencia del Resucitado (Hch 1.14: con la presencia activa de las mujeres, primeros testigos de la resurrecci\u00f3n)&#8230; Pero antes de eso, la iglesia naciente en Jerusal\u00e9n tuvo que asumir la Pascua como una realidad liberadora, transformadora y renovadora de una realidad que ya no daba para m\u00e1s, especialmente por los condicionamientos culturales, religiosos y pol\u00edticos.<\/p>\n<p><strong>El car\u00e1cter pascual del mensaje cristiano<\/strong><\/p>\n<p>Los Evangelios no fueron los primeros documentos producidos por las comunidades cristianas, lo cual implic\u00f3 que su perspectiva incluyera algunos \u00e9nfasis teol\u00f3gicos o doctrinales presentes en el ambiente, todo desde una perspectiva posterior a la pascua. En el caso de Lucas, a partir de la influencia de la interpretaci\u00f3n paulina del acontecimiento de Cristo. Los autores de los textos experimentaron en carne propia el tr\u00e1nsito de lo que los estudiosos han llamado \u201cdel Jes\u00fas hist\u00f3rico al Cristo de la fe\u201d, pues ahora se trataba de dar continuidad a la experiencia de Jes\u00fas de Nazaret. Eso lo har\u00edan ahora en una situaci\u00f3n m\u00e1s exigente, pues el car\u00e1cter sectario del grupo de disc\u00edpulos deb\u00eda ser sustituido ya no s\u00f3lo por actitudes de cr\u00edtica al sistema vigente. Ahora se les reclamaba la parte m\u00e1s positiva, m\u00e1s creativa, para insertar las consecuencias del anuncio de la venida del Reino de Dios en la realidad abigarrada del momento. Tambi\u00e9n se ha dicho, mediante una frase que es casi un lugar com\u00fan, que Jes\u00fas anunci\u00f3 la aparici\u00f3n inminente del reino de Dios y que lo que lleg\u00f3 fue la Iglesia. El \u00e9nfasis comunitario del libro de los Hechos puede y debe ser le\u00eddo en una clave eminentemente pascual, pues gracias al paso de Jes\u00fas por la cruz y por su posterior reivindicaci\u00f3n mediante la resurrecci\u00f3n, que la Iglesia pudo nacer y consolidarse. Como resume el te\u00f3logo y economista alem\u00e1n Franz Hinkelammert: \u201cEn la tradici\u00f3n b\u00edblica este tipo de sometimiento a la ley sacrificial es cortado por la fe de Abraham, y ya no aparece m\u00e1s. La situaci\u00f3n de Jes\u00fas es completamente diferente. El trata de escapar, y al ser atrapado, es matado. Pero no se mata a s\u00ed mismo, sino que se pone por encima de la ley, aunque esta lo mate. Jam\u00e1s acepta la justicia de su muerte: esta es injusta. Por tanto, en su resurrecci\u00f3n la vence\u201d.<\/p>\n<p>El horizonte pascual de la Iglesia est\u00e1 marcado por el rechazo de la derrota de Jes\u00fas ante la muerte de cruz y la \u201cnecedad\u201d de afirmar su retorno a la vida. Ambos, Jes\u00fas y el nuevo pueblo de Dios, se imponen sobre el circuito sacrificial a trav\u00e9s de la idea y la pr\u00e1ctica de la entrega. Materialmente, s\u00ed, Jes\u00fas fue asesinado por el imperio y sus c\u00f3mplices jud\u00edos, pero antes \u00e9l hab\u00eda decidido entregar su vida. M\u00e1s tarde, el Padre mismo lo levanta de los muertos, como dice Juan, porque Jes\u00fas mismo ten\u00eda poder para tomar su vida nuevamente, sin ning\u00fan alarde de triunfalismo (10.18). Por eso Lucas retoma su relato con la conciencia transformada por el efecto pascual, es decir, el retorno efectivo de Jes\u00fas, ahora como Mes\u00edas resucitado, al terreno de las acciones humanas para influir en ellas a trav\u00e9s del testimonio de sus seguidores. Jes\u00fas resucita y, con \u00e9l, el impulso originario de establecer una nueva comunidad en el mundo. Rodrigo Polanco esboza la din\u00e1mica que dio paso a la realidad comunitaria de la Iglesia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Jes\u00fas, al reunir al Israel verdadero, escatol\u00f3gico, estableci\u00f3 los signos comunitarios de la llegada del reino de Dios. Luego, a la luz de la experiencia de la resurrecci\u00f3n y del env\u00edo del Esp\u00edritu y del definitivo rechazo de la mayor\u00eda de Israel, los testigos de estos acontecimientos asumieron y actualizaron esas formas preparatorias de la Iglesia que se constituye despu\u00e9s de la pascua. Esta continuidad permite afirmar que el fundamento de la Iglesia radica en el acontecimiento global de Cristo. Esto implica que, bajo unas condiciones hist\u00f3ricas nuevas, aparecen determinadas formas estructurales centrales de la Iglesia como consecuencias leg\u00edtimas de la vida de Jes\u00fas. En la medida que la Iglesia se identifica con las autorrealizaciones de Jes\u00fas terreno, con su mensaje y destino, cabe hablar entonces de una continuidad estructural.<a name=\"_ftnref2\"><\/a><sup>[1]<\/sup><\/em><\/p>\n<p><sup>[1]<\/sup> R. Polanco, \u201cLa mediaci\u00f3n eclesial de la salvaci\u00f3n\u201d, en <em>Teolog\u00eda y Vida, <\/em>Santiago de Chile, vol. 42, n\u00fam. 1-2, 2001<em>.<\/em><\/p>\n<p><strong>Pascua, libertad y fraternidad: el nuevo pueblo de Dios<\/strong><\/p>\n<p>El ascenso de Jes\u00fas a los cielos, es visto por la teolog\u00eda de Lucas como un acontecimiento b\u00e1sico, simb\u00f3lico y fundador, para afirmar la ubicuidad de Jes\u00fas. Su retorno a la vida, implic\u00f3 reintegrarse a la Trinidad divina<em>, <\/em>el espacio de donde procedi\u00f3 para actuar en el mundo. Al llevar consigo la carne humana renovada, en el seno mismo de Dios hay un cambio porque, literalmente, el Hijo de Dios no regresa igual que como vino, dado que ahora \u201cacarrea\u201d la humanidad que antes no ten\u00eda. Se trata, as\u00ed, de un proceso de renovaci\u00f3n en los dos sentidos: la humanidad entera es beneficiada por la encarnaci\u00f3n divina, y el propio Dios es transformado con la carne resucitada de Jes\u00fas. El regreso a la realidad de los disc\u00edpulos, futuros ap\u00f3stoles, ser\u00e1 ahora con la encomienda de organizar la comunidad, de hacerla resucitar con base en el \u00e9nfasis pascual basado en el triunfo de Jes\u00fas sobre la muerte. La din\u00e1mica vida-muerte-resurrecci\u00f3n es instalada en ese preciso momento como raz\u00f3n de ser de la existencia de la Iglesia. Su forma de vida no puede estar dominada por los criterios del momento o por los dominantes en las \u00e9pocas futuras de la historia. El poder pol\u00edtico, econ\u00f3mico o religioso entiende el surgimiento y la formaci\u00f3n de comunidades de otra manera: cada comunidad debe alcanzar un estatus determinado para alcanzar prerrogativas o derechos. El sentido de pertenencia a la comunidad es algo que va m\u00e1s all\u00e1 de esas limitaciones, porque pertenecer a la comunidad es visto por Lucas como <em>un don o un regalo del Esp\u00edritu.<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed, la primera labor de la comunidad es caminar siempre hacia estar completa, pues as\u00ed como experimentaron la ausencia de un disc\u00edpulo-ap\u00f3stol para completar el n\u00famero simb\u00f3lico de doce, as\u00ed ser\u00eda de ahora en adelante la labor de buscar nuevos disc\u00edpulos\/as para tratar de estar lo m\u00e1s completos posible (Hch 1.21-26). \u00c9se es el motivo de la evangelizaci\u00f3n seg\u00fan Lucas, pues el siguiente paso es el de la consolidaci\u00f3n y reglamentaci\u00f3n de la fraternidad. <em>La Iglesia siempre est\u00e1 incompleta y debe avanzar hacia estar completa, <\/em>provisionalmente, porque sus integrantes son tambi\u00e9n,<em> siempre, un resultado provisional de la misi\u00f3n. <\/em>Ambos procesos se realizan, seg\u00fan Hechos, mediante el testimonio y la fraternidad, en una dial\u00e9ctica que rebasa cualquier forma de artificialidad. Mat\u00edas fue nombrado con base en algunos criterios que el grupo estableci\u00f3, y pidi\u00f3 la direcci\u00f3n del Esp\u00edritu para validar su elecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n. La iglesia vive en la din\u00e1mica pascual de su Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p>Esta acci\u00f3n, aparentemente tan normal, pone en evidencia el hecho de que muchas definiciones al interior de la Iglesia se llevan a cabo con una subjetividad puesta en las manos de Dios. Sobre esta institucionalidad en ciernes al interior de la comunidad, agrega Polanco:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Esta continuidad estructural se puede notar en algunos signos comunitarios que se perciben como queridos y establecidos por Jes\u00fas. Esos mismos signos, al convocarse como asamblea, la comunidad primitiva los asume como suyos. Y por \u00faltimo, al final del proceso neo-testamentario, esos signos llegan a ser una forma institucionalizada de la Iglesia primitiva. Cuatro son los principales.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>En primer lugar, la fe en comunidad [\u2026]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>En segundo lugar, la identificaci\u00f3n por comensalidad en la mesa del Se\u00f1or [\u2026]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La tercera forma de continuidad estructural la podemos encontrar en la conciencia de ser signo de salvaci\u00f3n para todos los pueblos [\u2026]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>Y en cuarto lugar, la predicaci\u00f3n por mandato divino en y ante la comunidad.<a name=\"_ftnref3\"><\/a><sup>[2]<\/sup><\/em><\/p>\n<p>La iglesia nace, muere y resucita cada vez, en la din\u00e1mica pascual del propio Jes\u00fas, quien recuper\u00f3 su \u201cestatus\u201d gracias al tr\u00e1nsito humilde generado por una actitud b\u00e1sica de entrega y servicio a los dem\u00e1s. \u00c9sa es la consigna para la Iglesia de hoy y siempre.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Franz Hinkelammert, \u201cEconom\u00eda y teolog\u00eda. Las leyes del mercado y la fe\u201d, en <em>Pasos<\/em>, n\u00fam. 23, mayo-junio de 1989.<\/li>\n<li>\u201cLa alegr\u00eda de la Pascua en la iglesia\u201d, en <em><a href=\"https:\/\/mercaba.org\/FICHAS\/Meditacion\/a_la_iglesia_que_amo08.htm\">mercaba.org\/FICHAS\/Meditacion\/a_la_iglesia_que_amo08.htm<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Rodrigo Polanco, \u201cLa mediaci\u00f3n eclesial de la salvaci\u00f3n\u201d, en <em>Teolog\u00eda y Vida, <\/em>Santiago de Chile, vol. 42, n\u00fam. 1-2, 2001.<\/li>\n<\/ul>\n<p><sup>[2]<\/sup> <em>Idem.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5467],"class_list":["post-10337","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-hechos-1"],"acf":{"biblical_books":[5467],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Hechos 1 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/hechos-1\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Hechos 1 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LA DIN\u00c1MICA PASCUAL EN LA VIDA DE LA IGLESIA (Hechos 1) Estos seguidores de Jes\u00fas eran un grupo muy unido, y siempre oraban juntos. 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