{"id":10356,"date":"2016-12-19T21:21:28","date_gmt":"2016-12-19T21:21:28","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/lucas-2-30-31\/"},"modified":"2022-04-18T11:54:58","modified_gmt":"2022-04-18T15:54:58","slug":"lucas-2-30-31","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-30-31\/","title":{"rendered":"Lucas 2.30-31"},"content":{"rendered":"<p><strong>ENCARNACI\u00d3N DE DIOS Y COTIDIANIDAD HUMANA: EL C\u00c1NTICO DE SIM\u00c9ON Y EL ANUNCIO DE ANA<\/strong><\/p>\n<p>Con mis propios ojos<\/p>\n<p>he visto al Salvador,<\/p>\n<p>a quien t\u00fa enviaste<\/p>\n<p>y al que todos los pueblos ver\u00e1n.<\/p>\n<p>Lucas 2.30-31, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo del texto<\/strong><\/p>\n<p>No cabe duda de que las personas mayores, representantes de lo m\u00e1s genuino de la tradici\u00f3n de fe en nuestras sociedades, siguen siendo depositarias de una esperanza ancestral que sigue vigente. Verlas y escucharlas hablar de su experiencia de vida resulta todo un desaf\u00edo para las generaciones presentes. Su testimonio y la forma en que se expresan sobre sus experiencias y la manera en que han tratado con Dios os convierte en voz viva de las comunidades que siguen con fidelidad el Evangelio de Jesucristo. Atenderlos y considerar seriamente lo que dicen para aplicarlo a la vida de las iglesias es una exigencia cristiana que permite asomarse a la forma en que el Se\u00f1or se ha manifestado en tantas ocasiones para renovar la fe de su pueblo.<\/p>\n<p>En este contexto, las figuras de Sime\u00f3n y Ana, rescatadas tan atinadamente por el evangelio de Lucas, nos permiten hoy percibir c\u00f3mo se transmiti\u00f3 la esperanza en la venida del Mes\u00edas en las capas m\u00e1s sencillas del pueblo de Dios. Su fidelidad y obediencia a las promesas los presenta como integrantes de una generaci\u00f3n que no quitaba el dedo del rengl\u00f3n: si el Se\u00f1or Dios prometi\u00f3 algo, seguramente lo cumplir\u00e1, aunque claro, siempre al modo en que a \u00c9l le place y en el momento menos pensado. Todo ello, m\u00e1s all\u00e1 de las mezquindades y abusos de los poderosos que hubieran querido ser los protagonistas de las gestas espirituales vividas por la gente com\u00fan. Acercarse a \u00e9l y a ella para compartir su profunda confianza en Dios es una magn\u00edfica oportunidad para ser tocados por la gracia y la hermosura del Adviento, entendido como temporada de esperanza y cercan\u00eda del amor divino.<\/p>\n<p><strong>Sime\u00f3n y la tradici\u00f3n b\u00edblica antigua<\/strong><\/p>\n<p>\u201cVivir para mirar la salvaci\u00f3n de Dios\u201d. Esta f\u00f3rmula se aplica perfectamente a Sime\u00f3n, quien con su anciana mirada pudo contemplar, en la persona del Ni\u00f1o de Bel\u00e9n, la consecuci\u00f3n de la obra de Dios para salvar a la humanidad. Su nombre significa: \u201cDios me ha escuchado\u201d, y vaya que en este caso se ha cumplido plenamente: Sime\u00f3n \u201cviv\u00eda esperando que Dios libertara al pueblo de Israel. El Esp\u00edritu Santo estaba sobre Sime\u00f3n, y le hab\u00eda dicho que no iba a morir sin ver antes al Mes\u00edas que Dios les hab\u00eda prometido\u201d (Lc 2.25b-26). Semejante anuncio le dio fuerzas para sobrevivir y esperar el momento justo del encuentro, cara a cara, con tan grande realidad de fe. Al ver al ni\u00f1o en el templo, no se pudo contener y lo tom\u00f3 en sus brazos para, inmediatamente, alabar a Dios con palabras solemnes, el poema llamado <em>Nunc dimittis, <\/em>es decir, \u201cAhora permites\u2026\u201d, en el que afirma que ya pod\u00eda morir en paz despu\u00e9s de tama\u00f1a experiencia. Su clamor es extraordinario: \u201c\u00a1Ya cumpliste tu promesa!\/ Con mis propios ojos\/ he visto al Salvador,\/ a quien t\u00fa enviaste\/ y al que todos los pueblos ver\u00e1n\u201d (Lc 2.29b-31).<\/p>\n<p>Comenta Felipe Santos: \u201cS\u00f3lo los hombres iluminados por el Esp\u00edritu saben explicar exactamente la Escritura y juzgar los eventos de la salvaci\u00f3n. Los brazos del anciano Sime\u00f3n representan los brazos bimilenarios de Israel que reciben la flor de la vida nueva, la promesa de Dios\u201d. Y agrega: \u201cEl c\u00e1ntico de Sime\u00f3n se pone en la l\u00ednea de la gran tradici\u00f3n del Siervo de Yahv\u00e9: \u2018Te har\u00e9 luz de las naciones para que lleves mi salvaci\u00f3n hasta la extremidad de la tierra\u2019 (Is 49.6). Ahora se cumple cuanto se hab\u00eda anunciado: \u2018Levantaos, revest\u00edos de luz, la gloria del Se\u00f1or brilla sobre ti. Porque, he aqu\u00ed, las tinieblas recubren la tierra, y las mismas naciones; pero sobre ti resplandece el Se\u00f1or, su gloria aparece en ti. Caminar\u00e1n los pueblos a tu luz, los reyes al esplendor de tu fuente\u2019 (Is 60.1-3)\u201d. Siguiendo esta orientaci\u00f3n, el poema de Sime\u00f3n es di\u00e1fano: \u201c\u00c9l ser\u00e1 una luz\/ que alumbrar\u00e1\/ a todas las naciones,\/ y ser\u00e1 la honra\/ de tu pueblo Israel\u201d (Lc 2.32).<\/p>\n<p>El encuentro con el Mes\u00edas-ni\u00f1o es un encuentro salvador: \u201cS\u00f3lo quien ve a Jes\u00fas como salvador puede vivir y morir en paz\u201d. Como reflexiona Santos: \u201cA la salvaci\u00f3n y a la paz, ya presentes en el c\u00e1ntico de Zacar\u00edas, se une la luz con una clara connotaci\u00f3n de universalidad: la salvaci\u00f3n es para todos los pueblos\u201d. Sime\u00f3n, movido por el Esp\u00edritu, reconoci\u00f3 a Jes\u00fas y tambi\u00e9n predijo su destino: \u201cDios envi\u00f3 a este ni\u00f1o para que muchos en Israel se salven, y para que otros sean castigados. \u00c9l ser\u00e1 una se\u00f1al de advertencia, y muchos estar\u00e1n en su contra. As\u00ed se sabr\u00e1 lo que en verdad piensa cada uno. Y a ti, Mar\u00eda, esto te har\u00e1 sufrir como si te clavaran una espada en el coraz\u00f3n\u201d (Lc 2.34b-35). La labor prof\u00e9tica del Hijo de Dios en el mundo le exigir\u00e1 un enorme precio.<\/p>\n<p><strong>Ana y la fe del pueblo<\/strong><\/p>\n<p><em>Cuando Sime\u00f3n termin\u00f3 de hablar, Ana se acerc\u00f3 y comenz\u00f3 a alabar a Dios, y a hablar acerca del ni\u00f1o Jes\u00fas a todos los que esperaban que Dios liberara a Jerusal\u00e9n<\/em>.<\/p>\n<p>Lucas 2.38<\/p>\n<p>El nombre de la profetisa y la de sus advertencias significan salvaci\u00f3n y bendici\u00f3n. Ana quiere decir: \u201cDios da la gracia\u201d: Fanuel (su padre): \u201cDios es luz\u201d; Aser (su ancestro): \u201cFelicidad\u201d. \u201cLos nombres no est\u00e1n privados de significado. Y aqu\u00ed su significado ilumina y sumerge todo en el esplendor de la alegr\u00eda, de la gracia y de la clemencia de Dios. El tiempo mesi\u00e1nico es tiempo de luz plena\u201d. Ana es considerada como ejemplo luminoso e, iluminada por el Esp\u00edritu Santo, reconoce al Mes\u00edas inmediatamente. Como Sime\u00f3n, tambi\u00e9n alaba a Dios y habla continuamente de Jes\u00fas a todos aquellos que esperaban \u201cque Dios liberara a Jerusal\u00e9n\u201d (Lc 2.38). Jes\u00fas, el ni\u00f1o-Mes\u00edas est\u00e1 en el templo para cumplir con la ley, para sumarse al pueblo de Dios en la fe de sus padres. Su presencia abre las puertas de la esperanza para todo el pueblo, aunque solamente estos dos ancianos tengan la mirada clara para percibirlo. Su testimonio es firme: \u00e9l liberar\u00e1 a su pueblo y otorgar\u00e1 la libertad tan deseada: \u201cDe Jerusal\u00e9n, en cuyo templo se ensalza el signo, se irradia la luz que llegar\u00e1 a los paganos y se manifiesta la gloria de Israel. Eso sucede ahora, mientras Jes\u00fas viene al templo; y se ver\u00e1 m\u00e1s claramente cuando se vea en Jerusal\u00e9n, es decir, ensalzado en la gloria. Entonces se reunir\u00e1 el nuevo pueblo de Dios, y sus mensajeros desde Jerusal\u00e9n se difundir\u00e1n a todo el mundo para acoger a los pueblos en torno al signo de Cristo\u201d.<\/p>\n<p>Escribe Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha Andr\u00e9s: \u201cAna alaba a Dios y habla del Ni\u00f1o a todos los que esperaban la redenci\u00f3n de Israel. Es interesante anotar que el verbo que aqu\u00ed se refiere a la alabanza p\u00fablica que Ana dedica a Dios no aparece m\u00e1s veces en todo el Nuevo Testamento. El an\u00e1lisis del texto sugiere, adem\u00e1s, que la buena anciana no se limit\u00f3 a hablar aquel d\u00eda de Jes\u00fas, sino que \u2018sus palabras sobre el Ni\u00f1o siguieron difundi\u00e9ndose m\u00e1s all\u00e1 de los muros del santuario\u2019 (J.A. Fitzmyer). As\u00ed pues, Ana descubre al Salvador y proclama la hora de la salvaci\u00f3n, es decir, de la redenci\u00f3n y del \u2018rescate\u2019, que evoca la antigua liberaci\u00f3n de su pueblo del poder opresor de los egipcios. Ana contempla al Salvador y anuncia la llegada de su salvaci\u00f3n. En eso consiste su don de profec\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEntre las personas que viv\u00edan a la espera de la novedad de Dios, el evangelista Lucas nos presenta a dos personas ancianas: Sime\u00f3n y Ana. Adem\u00e1s del papel teol\u00f3gico que desempe\u00f1an en el texto, Sime\u00f3n y Ana nos descubren el misterio y ministerio de una ancianidad que, en medio de la algarab\u00eda -como la de aquel templo de Jerusal\u00e9n- abren su esp\u00edritu al paso del Esp\u00edritu. Son dos \u2018testigos\u2019 que nos hablan de las posibilidades de una ancianidad al servicio del Evangelio y la evangelizaci\u00f3n\u201d. Podr\u00eda decirse que, tras los pastores y los magos, ambos ancianos son \u201clos primeros disc\u00edpulos y ap\u00f3stoles del Mes\u00edas\u201d. Sime\u00f3n, hombre justo y piadoso, lleno del Esp\u00edritu. \u201cPor \u00e9l pasa el eje que separa el mundo de la Ley y el mundo del Esp\u00edritu\u201d. Y Ana, con su clarividencia, encuentra en Jes\u00fas al Mes\u00edas de Israel y as\u00ed lo anuncia a todos quienes esperan la liberaci\u00f3n. \u201cSan Lucas ha querido ver en estos dos ancianos los prototipos del profetismo m\u00e1s aut\u00e9ntico\u201d.<\/p>\n<p>El gran poeta T.S. Eliot dedic\u00f3 a Sime\u00f3n uno de sus poemas m\u00e1s singulares.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 150px;\"><strong>Un canto para Sime\u00f3n<br \/>\n<\/strong><br \/>\nSe\u00f1or,<br \/>\nLos jacintos romanos florecen en los tiestos<br \/>\nY el sol de invierno repta por laderas nevadas;<br \/>\nHa hecho una pausa la terca estaci\u00f3n.<br \/>\nMi vida es leve, como<br \/>\nA la espera del viento de la muerte<br \/>\nUna pluma en la palma de mi mano.<br \/>\nEl polvillo en la luz y el recuerdo en los huecos<br \/>\nEsperan ese viento<br \/>\nQue sopla helado hacia la tierra muerta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 150px;\">Danos tu paz.<br \/>\nHe caminado muchos a\u00f1os en esta ciudad,<br \/>\nFe y ayuno he guardado, he ayudado a los pobres,<br \/>\nHe dado y recibido honor y bienestar.<br \/>\nNunca nadie fue echado de mi puerta.<br \/>\n\u00bfAlguien recordar\u00e1 mi casa,<br \/>\nLos hijos de mis hijos tendr\u00e1n donde vivir<br \/>\nCuando lleguen los d\u00edas del dolor?<br \/>\nBuscar\u00e1n el sendero de las cabras, la guarida del zorro,<br \/>\nHuyendo de las caras extranjeras, de extranjeras espadas.<br \/>\nAntes del tiempo de las cuerdas y los azotes y sollozos,<br \/>\nDanos tu paz.<br \/>\nAntes de los estadios de la monta\u00f1a de desolaci\u00f3n,<br \/>\nAntes de la hora cierta del dolor maternal,<br \/>\nAhora en la naciente estaci\u00f3n del deceso,<br \/>\nDeja que el Ni\u00f1o, la Palabra que a\u00fan no ha sido ni es pronunciada,<br \/>\nConceda la consolaci\u00f3n de Israel<br \/>\nA quien tiene ochenta a\u00f1os y no tiene un ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 150px;\">De acuerdo a tu palabra.<br \/>\nAlabar\u00e1n tu nombre y sufrir\u00e1n<br \/>\nCon gloria y con escarnio, cada generaci\u00f3n,<br \/>\nLuz sobre luz, subiendo la escala de los santos.<br \/>\nQue el martirio no sea para m\u00ed, ni el \u00e9xtasis<br \/>\nDel pensamiento y la plegaria,<br \/>\nNo sea para m\u00ed la visi\u00f3n \u00faltima.<br \/>\nDame tu paz.<br \/>\n(Y una espada traspasar\u00e1 tu coraz\u00f3n,<br \/>\nTuya tambi\u00e9n).<br \/>\nEstoy cansado de mi vida y de las vidas de los que han de venir,<br \/>\nEstoy muriendo de mi muerte y de las muertes de los que han de venir.<br \/>\nDeja a tu siervo partir,<br \/>\nDespu\u00e9s de ver tu salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 150px;\"><em>1928<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 150px;\">[De <em>Poemas de Ariel<\/em>, 1927-1930]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 150px;\">Versi\u00f3n de P. A., R\u00edo Ceballos-C\u00f3rdoba, 1997-1998, Alta Gracia, 1998-1999<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Joseph A. Fitzmyer, <em>El Evangelio seg\u00fan Lucas. II. Traducci\u00f3n y comentario. Cap\u00edtulos 1-8,21. <\/em>Madrid, ediciones Cristiandad, 1987, <a href=\"https:\/\/mercaba.org\/mediafire\/fitzmyer,%20joseph%20a%20-%20el%20evangelio%20segun%20lucas%2002.pdf\"><em>mercaba.org\/mediafire\/fitzmyer,%20joseph%20a%20-%20el%20evangelio%20segun%20lucas%2002.pdf<\/em><\/a>.<\/li>\n<li>Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha Andr\u00e9s, \u201cSime\u00f3n y Ana: testigos de la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas en el Templo\u201d, en <em><a href=\"https:\/\/mercaba.org\/SANTORAL\/Vida\/10\/10_8_simeon_y_ana.htm\">mercaba.org\/SANTORAL\/Vida\/10\/10_8_simeon_y_ana.htm<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Vicente Le\u00f1ero, <em>El evangelio de Lucas Gavil\u00e1n. <\/em>M\u00e9xico, Seix-Barral, 1979 (Nueva narrativa hisp\u00e1nica).<\/li>\n<li>Felipe Santos, \u201cVivir para mirar la salvaci\u00f3n de Dios: el c\u00e1ntico de Sime\u00f3n\u201d, en <a href=\"http:\/\/igl-ammi-shadday.blogspot.mx\"><em>http:\/\/igl-ammi-shadday.blogspot.mx<\/em><\/a>, 19 de diciembre de 2007.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5421],"class_list":["post-10356","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-lucas-2"],"acf":{"biblical_books":[5421],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Lucas 2.30-31 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-30-31\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lucas 2.30-31 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"ENCARNACI\u00d3N DE DIOS Y COTIDIANIDAD HUMANA: EL C\u00c1NTICO DE SIM\u00c9ON Y EL ANUNCIO DE ANA Con mis propios ojos he visto al Salvador, a quien t\u00fa enviaste y al que todos los pueblos ver\u00e1n. 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