{"id":10358,"date":"2016-12-05T19:13:55","date_gmt":"2016-12-06T00:13:55","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/lucas-1-39-56\/"},"modified":"2024-08-26T11:36:24","modified_gmt":"2024-08-26T15:36:24","slug":"lucas-1-39-56","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-1-39-56\/","title":{"rendered":"Lucas 1.39-56"},"content":{"rendered":"<p><strong>ENCARNACI\u00d3N DE DIOS Y CERCAN\u00cdA DE LA GRACIA: EL C\u00c1NTICO DE MAR\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p>Dios act\u00faa con poder<\/p>\n<p>y hace huir a los orgullosos.<\/p>\n<p>Quita a los poderosos de sus tronos,<\/p>\n<p>y da poder a los pobres.<\/p>\n<p>Lucas 1.51-52, <em>Traducci\u00f3n en lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo del texto<\/strong><\/p>\n<p>La figura de Mar\u00eda de Nazaret, la madre de Jes\u00fas, es dif\u00edcil de digerir para el protestantismo. Como bien subraya Abel Garc\u00eda, no es algo que llame la atenci\u00f3n en el medio evang\u00e9lico, no es parte de \u201cnuestra tradici\u00f3n\u201d. La fuerte devoci\u00f3n mariana (y guadalupana) ha hecho que los protestantes seamos una rara especie que insiste, todav\u00eda, en que no existe ni existi\u00f3 forma alguna de co-participaci\u00f3n salv\u00edfica por su parte y que, para llegar a Dios, no se requiere otra intermediaci\u00f3n que la de Jesucristo. Dondequiera se escucha, para explicar la devoci\u00f3n por ella, que <em>como madre que<\/em> <em>es, <\/em>tiene, indudablemente, un \u201cderecho de picaporte\u201d para convencer a su hijo de responder a las demandas de los creyentes como si se tratara de mover influencias para convencerlo\u2026 Un libro monumental de Marina Warner, <em>T\u00fa sola entre las mujeres. El mito y el culto de la Virgen Mar\u00eda, <\/em>explora exhaustivamente este s\u00edmbolo religioso y cultural de todas las \u00e9pocas desde todos sus aspectos, sin dejar de advertir la forma en que ha sido utilizado, parad\u00f3jicamente, para subyugar a las mujeres en nombre de una supuesta y absoluta sumisi\u00f3n a la voluntad de Dios, quien invadi\u00f3 su intimidad para hacerla part\u00edcipe de la historia de la salvaci\u00f3n. Una de sus conclusiones es estremecedora: \u201cLa Virgen Mar\u00eda no es el arquetipo innato de la naturaleza femenina, el sue\u00f1o encarnado; es el instrumento de una din\u00e1mica argumental de la Iglesia Cat\u00f3lica acerca de la estructura de la sociedad, presentada como un c\u00f3digo dado por Dios. [\u2026] Pero la realidad que su mito describe se acab\u00f3. El c\u00f3digo moral que ella afirma se ha agotado\u201d.<\/p>\n<p>A los protestantes tampoco nos va muy bien: \u201cAunque Mar\u00eda no puede ser un modelo para la Nueva Mujer, una diosa es mejor que ninguna diosa, pues el mundo de la religi\u00f3n protestante, de gustos sobriamente masculinos, es, con todo, muy semejante a un club de caballeros al cual las se\u00f1oras s\u00f3lo son admitidas en d\u00edas especiales\u201d. Desde el concilio de \u00c9feso (431) podr\u00eda hablarse de algo as\u00ed como la <em>marianizaci\u00f3n <\/em>del cristianismo, hasta la Reforma, en que podr\u00eda apreciarse una <em>desmarianizaci\u00f3n <\/em>de la fe. Mart\u00edn Lutero se ocup\u00f3 de analizar el c\u00e1ntico de Mar\u00eda en un c\u00e9lebre texto de 1521 en donde dice que \u201cella quiere ser el ejemplo m\u00e1s grande de la gracia de Dios para impulsar a todos a la confianza y a la alabanza de la gracia divina\u201d.<\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda, modelo de fe anclada en la historia<\/strong><\/p>\n<p>La fe de Mar\u00eda expresada en el c\u00e1ntico de Lucas 1 (el <em>Magnificat, <\/em>por la primera palabra, en lat\u00edn del mismo: \u201cEngrandece\u2026\u201d) tiene una historia doble: <em>primero<\/em>, porque responde adecuada y exactamente a la tradici\u00f3n de fe de su pueblo, y <em>segundo<\/em>, porque expresa el proceso experimentado por ella como creyente en Jesucristo. En otras palabras, Mar\u00eda tambi\u00e9n tuvo que convertirse a Jes\u00fas y practicar el seguimiento suyo con la esperanza puesta en la venida futura del reino de Dios. Mar\u00eda, como disc\u00edpula de su hijo carnal, participa dentro del pueblo de Dios como una creyente y <em>testiga<\/em> m\u00e1s, sin ninguna diferencia, m\u00e9rito o superioridad<em>. <\/em>Mar\u00eda, en una actitud de humildad, al final recibi\u00f3 y aprendi\u00f3 que la fe en Jes\u00fas, como Hijo de Dios y redentor de la humanidad, le permiti\u00f3 participar de las bendiciones anunciadas por Dios desde la antig\u00fcedad. De ah\u00ed que cuando ella retoma las palabras de Ana, la madre de Samuel, y se las aplica a su propia persona, <em>la invasi\u00f3n de Dios <\/em>y el trastorno f\u00edsico, existencial, emocional, conyugal y familiar de que fue objeto al convertirse en la elegida de Dios para ser el veh\u00edculo de la encarnaci\u00f3n de Dios en el mundo, se transforma en un acto prof\u00e9tico-literario de conexi\u00f3n con la historia de su pueblo. Mar\u00eda va a demostrar con el c\u00e1ntico, que estuvo en posibilidades de comprender e interpretar, con la ayuda textual de un c\u00e1ntico antiguo de gratitud a Dios, c\u00f3mo la gestaci\u00f3n de este nuevo ser fue el pre\u00e1mbulo de una nueva intervenci\u00f3n divina en la historia conflictiva de la humanidad. Con la enorme diferencia de que ahora Dios mismo caminar\u00e1 en los pasos de su Hijo en el mundo.<\/p>\n<p>Si se hiciera una encuesta entre las mujeres evang\u00e9licas acerca de ella como modelo de mujer creyente, seguramente habr\u00eda muchas sorpresas dado que ella ha sido excluida del cat\u00e1logo de modelos de fe, pues como comenta Ineke Bakker, los protestantes, \u201ctemiendo ir en contra de la dignidad de Jesucristo, no se atreven a reconocer la dignidad de Mar\u00eda como tal\u201d. Ivone Gebara y Mar\u00eda Clara L. Bingemer trabajaron con mucha sensibilidad el tema de la encarnaci\u00f3n en Mar\u00eda y hacen algunas puntualizaciones fundamentales:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>El reconocimiento de Mar\u00eda, imagen del pueblo fiel, como especial morada de Dios, es la expresi\u00f3n m\u00e1xima del misterio de la encarnaci\u00f3n y la expresi\u00f3n m\u00e1s original del cristianismo surgido del movimiento inicial de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La afirmaci\u00f3n \u201cDios se hizo carne\u201d debe ser completada por otra del mismo valor teol\u00f3gico: \u201cDios nace de una mujer\u201d. Ambas significan un paso o salto cualitativo extraordinario en la conciencia hist\u00f3rica de la relaci\u00f3n de la humanidad con Dios. El descubrimiento de que ya no es preciso buscarlo en la observancia cultual estricta o en la letra de la ley, sino en el m\u00e1s indigente de los hombres y mujeres, suscita en los seguidores de Jes\u00fas una revoluci\u00f3n de consecuencias hist\u00f3ricas que se prolongan hasta nuestros d\u00edas. [\u2026]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La encarnaci\u00f3n es fundamentalmente la experiencia que cada mujer y cada hombre, sustentados por una comunidad de fe, hacen de Dios presente en la fragilidad de la carne humana, de forma que Dios est\u00e1 en el otro y en m\u00ed, y se torna en llamada de conversi\u00f3n de vida en el otro y en m\u00ed. <\/em>(\u00c9nfasis agregado.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda, mujer prof\u00e9tica<\/strong><\/p>\n<p>El c\u00e1ntico de Mar\u00eda es un ejercicio de relectura y actualizaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n de Dios en la historia, partiendo del antiguo c\u00e1ntico de 1 Samuel 2. Las ligeras modificaciones constituyen la aportaci\u00f3n propia de la creyente que asume las palabras del viejo poema con una nueva proyecci\u00f3n de fe hist\u00f3rica, en la tradici\u00f3n de las mujeres de Israel, silenciadas o invisibilizadas en la \u201chistoria seria\u201d, pero reivindicadas por la microhistoria afectiva, emocional y po\u00e9tica. La primera parte (vv. 46b-47), de car\u00e1cter doxol\u00f3gico, celebratorio, expresa la fe individual en Dios como redentor. La segunda (vv. 48-50) relaciona la situaci\u00f3n personal de bajeza, vivida desde las formas de marginaci\u00f3n como persona sometida, con la intervenci\u00f3n divina en una vida com\u00fan y corriente que ahora es conectada, literal y simb\u00f3licamente, con la gran corriente de la actuaci\u00f3n de Dios en el mundo. Una cotidianidad estrecha, reducida a lo dom\u00e9stico, es colocada en la vor\u00e1gine de los tiempos, en el centro de la acci\u00f3n divina a favor de la humanidad.<\/p>\n<p>La bienaventuranza producida por Dios en esta vida concreta, alcanza una relevancia inesperada que le permite a ella percibir <em>un nuevo rostro de Dios<\/em>. La tercera secci\u00f3n (vv. 51-55) manifiesta la nueva comprensi\u00f3n de las acciones divinas, mediante la afirmaci\u00f3n de la inversi\u00f3n de los valores predominantes en el mundo: Dios otorga privilegios a los de abajo, a los humildes y hambrientos, y golpea los intereses de los poderosos. Si Mar\u00eda dijese esto hoy en algunas iglesias, seguramente ser\u00eda silenciada y condenada. Ella no se sale de la norma o de la tradici\u00f3n, pues \u00e9stas indican que la acci\u00f3n de Dios siempre ha sido as\u00ed, pues en estricto sentido no hay nada nuevo, acaso los o\u00eddos necios de los creyentes para poner en pr\u00e1ctica las consecuencias de esta \u201copci\u00f3n preferencial\u201d. La continuaci\u00f3n del c\u00e1ntico de Mar\u00eda ser\u00e1 la lectura de Jes\u00fas en la sinagoga de Nazaret: el programa liberador de Dios puesto en marcha por el Hijo mismo en la historia, capaz de modificar las relaciones humanas seg\u00fan la voluntad de Dios mismo. Una l\u00ednea de acci\u00f3n que hoy las iglesias deben retomar en su esp\u00edritu m\u00e1s profundo. \u00c9sa es la m\u00e9dula de la celebraci\u00f3n que estamos comenzando de aquello que llamamos <em>Navidad<\/em>, es decir, la consumaci\u00f3n de un paso m\u00e1s en la encarnaci\u00f3n absoluta de Dios en medio de la historia y la necesidad humanas.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Hace falta recuperar el testimonio de Mar\u00eda, como mujer prof\u00e9tica y de fe, para la vida de las iglesias de hoy. La manera en que reaccion\u00f3 ante la presencia profunda de Dios en su vida es un modelo de recepci\u00f3n de la voluntad divina para ponerla en acci\u00f3n como consecuencia del llamado. Las mujeres de la actualidad, pero no solamente ellas, pueden tomar este ejemplo como un desaf\u00edo para su propia manera de sumarse a los planes de Dios en el mundo. La dignidad y libertad con que Mar\u00eda asumi\u00f3 los proyectos del Se\u00f1or, en medio de los riesgos que su familia y la comunidad le plantearon, la colocaron en l\u00ednea directa con los grandes personajes b\u00edblicos que recibieron encargos espec\u00edficos para servir a Dios y al pr\u00f3jimo. Su respuesta para practicar ese servicio y la claridad con que comprendi\u00f3 la llamada \u201chistoria de la salvaci\u00f3n\u201d son una lecci\u00f3n de obediencia y valor. Escuch\u00e9mosla y aprendamos de su fe a partir de este gran poema.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Ineke Bakker, \u201cMar\u00eda a los ojos de una mujer evang\u00e9lica\u201d, en <em>Cristianismo y Sociedad, <\/em>tercera \u00e9poca, a\u00f1o XXI, n\u00fam. 77-78, 1983.<\/li>\n<li>Abel Garc\u00eda G., \u201cReivindicando a Mar\u00eda: su <em>Magnificat<\/em> y el mensaje hacia los pobres\u201d, marzo de 2007, en <em><a href=\"http:\/\/teonomia.blogspot.mx\/2007\/03\/reinvindicando-mara-su-magnificat-y-el.html\">http:\/\/teonomia.blogspot.mx\/2007\/03\/reinvindicando-mara-su-magnificat-y-el.html<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Ivone Gebara y Maria Clara Luchetti Bingemer, <em>Mar\u00eda, mujer prof\u00e9tica. <\/em>Trad<em>. <\/em> Requena Calvo. Madrid, Paulinas, 1988 (Cristianismo y sociedad, 11).<\/li>\n<li>Mart\u00edn Lutero, \u201cEl <em>Magnificat <\/em>traducido y comentado (1520-1521)\u201d, en Te\u00f3fanes Egido, ed., M. Lutero, Salamanca, S\u00edgueme, 1977, pp. 176-204.<\/li>\n<li>Marina Warner, <em>El mito y el culto de la Virgen Mar\u00eda. <\/em> J.L. Pintos. Madrid, Taurus, 1991 (Humanidades, 328).<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5420],"class_list":["post-10358","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-lucas-1"],"acf":{"biblical_books":[5420],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Lucas 1.39-56 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-1-39-56\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lucas 1.39-56 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"ENCARNACI\u00d3N DE DIOS Y CERCAN\u00cdA DE LA GRACIA: EL C\u00c1NTICO DE MAR\u00cdA Dios act\u00faa con poder y hace huir a los orgullosos. 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