{"id":10360,"date":"2016-11-21T13:53:09","date_gmt":"2016-11-21T13:53:09","guid":{"rendered":"https:\/\/cep.lndo.site\/commentary\/i-corintios-15\/"},"modified":"2022-04-11T08:26:33","modified_gmt":"2022-04-11T12:26:33","slug":"i-corintios-15","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-corintios-15\/","title":{"rendered":"I Corintios 15"},"content":{"rendered":"<p><strong>VIDA Y RESURRECCI\u00d3N EN LAS MANOS DE DIOS<\/strong><\/p>\n<p>Pero no, Cristo ha resucitado venciendo la muerte y su victoria es anticipo de la de aquellos que han muerto. Pues si por un hombre vino la muerte, tambi\u00e9n por un hombre viene la resurrecci\u00f3n de los muertos.<\/p>\n<p>I Corintios 15.20-21, <em>La Palabra (Hispanoam\u00e9rica)<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo del texto<\/strong><\/p>\n<p>Indudablemente I Corintios es el gran tratado neo-testamentario sobre la resurrecci\u00f3n de Cristo y de los suyos. No obstante, semejante planteamiento doctrinal e ideol\u00f3gico obedeci\u00f3 tambi\u00e9n a una circunstancia y a un contexto propio que llega hasta nosotros para situar la respuesta que el ap\u00f3stol Pablo dio a las enormes dudas sobre la fe en la resurrecci\u00f3n. Lo que se negaba no era la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (15.1, 11, 13-16) sino la de sus seguidores. La reconstrucci\u00f3n del trasfondo del debate es muy \u00fatil para acercarse, as\u00ed sea ligeramente, al ambiente complejo que propici\u00f3 la escritura de este cap\u00edtulo. El ap\u00f3stol tuvo que enfrentar en Corinto a algunos \u201cmaestros\u201d que negaban la realidad de la resurrecci\u00f3n para los creyentes (v. 12). Estamos ante una fuerte confrontaci\u00f3n doctrinal ideol\u00f3gica y existencial, puesto que es creencia resultaba fundamental para la comunidad de ese lugar, por lo que es abordada como un aut\u00e9ntico problema pastoral.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Irene Foulkes, aquellas personas no buscaban una \u201caclaraci\u00f3n sino m\u00e1s bien trataban de poner en rid\u00edculo la idea misma de una resurrecci\u00f3n de quienes han muerto. En lugar de una esperanza futura, parece que ense\u00f1aban que los cristianos deben experimentar en el presente una especie de vida exaltada: \u2018reinan\u2019 ya (4.8); se precian de [ser] \u2018entendidos\u2019 (8.1), de \u2018espirituales\u2019 dotados de carismas espectaculares (12.1-31,14.1-40)\u201d, pero en realidad buscaban justificar posturas \u00e9ticas divididas: algunos optaban por el libertinaje (5.1; 6.12-20), y otros profesaban el ascetismo (7.1, 7.28). Pablo tom\u00f3 en cuenta estas posturas, pero para argumentar en su contra (15.32b). Polemiza con ellos sobre la incongruencia de la l\u00ednea que han adoptado, aceptar la resurrecci\u00f3n de Cristo y, al mismo tiempo, negar la posibilidad de una resurrecci\u00f3n futura de los cristianos (15.13-34).<\/p>\n<p><strong>La gran afirmaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n del Hijo de Dios<\/strong><\/p>\n<p>Luego del gran resumen de lo que Pablo hab\u00eda recibido como parte de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica (vv. 1-7) y de su testimonio de encuentro con Jesucristo (vv. 8-11), inmediatamente aborda el problema en cuesti\u00f3n: \u201csi Cristo no ha resucitado, tanto nuestro anuncio como la fe que ustedes tienen carecen de sentido\u201d (v. 14). Y agrega: \u201cEs m\u00e1s, resulta que somos testigos falsos de Dios, por cuanto hemos dado testimonio contra \u00e9l al afirmar que ha resucitado a Cristo, cosa que no es verdad si se da por supuesto que los muertos no resucitan\u201d (v. 15). La relaci\u00f3n din\u00e1mica entre una y otra resurrecciones es la base de las afirmaciones paulinas, pues sin resurrecci\u00f3n no hay salvaci\u00f3n. El principio de Ad\u00e1n, aplicado en el sentido de la muerte, en Cristo se aplica para la vida de los\/as creyentes (v. 22). El orden del primer resucitado, en un \u00e1mbito trascendental, se seguir\u00e1 con el impacto de la vida para todos los dem\u00e1s (v. 23). Todas las \u201cpotencias enemigas\u201d ser\u00e1n aniquiladas, a fin de que el reino de Jes\u00fas se convierta en el del Padre (v. 24). En ese sentido, hay una estrecha relaci\u00f3n entre la vida de Dios aplicada a los suyos y la manifestaci\u00f3n plena de su Reino. As\u00ed se vincula el gran logro de la vida plena y eterna con el triunfo absoluto del poder divino (v. 25).<\/p>\n<p>El \u201c\u00faltimo enemigo\u201d, queda claro, es la muerte, el \u00faltimo en ser destruido (v. 26), porque nada puede quedar fuera del sometimiento a Cristo (v. 27), \u201cpara que Dios sea soberano de todo\u201d (v. 28b), incluso de la potestad de lo mort\u00edfero, el espacio de la anti-vida, de todo aquello que atenta contra la vida de Dios manifestada en su creaci\u00f3n. \u201cEl hecho de que los corintios practicaban el bautismo por los muertos (v. 29) implica que cre\u00edan en alg\u00fan tipo de sobrevivencia de las personas aun cuando no fuera corp\u00f3rea\u201d (I. Foulkes). Las diversas opiniones produc\u00edan posturas mezcladas, por lo que Pablo tiene que sintetizar ir\u00f3nicamente una de las m\u00e1s extendidas, el epicure\u00edsmo latente, cuya m\u00e1xima es referida en esos t\u00e9rminos: \u201cSi los muertos no resucitan, <em>\u00a1comamos y bebamos, que ma\u00f1ana moriremos!\u201d<\/em> (32b).<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el ap\u00f3stol procede a responder las preguntas m\u00e1s acuciantes: \u201c\u00bfy c\u00f3mo resucitar\u00e1n los muertos? \u00bfCon qu\u00e9 cuerpo lo har\u00e1n?\u201d (35) y retoma la met\u00e1fora sobre la semilla que muere para hacerlo (36-38), adem\u00e1s de extenderse en consideraciones sobre lo que Foulkes resume muy bien como \u201cvida hoy para los cuerpos que resucitar\u00e1n ma\u00f1ana\u201d (39-41) y que \u201cPablo proclama que nuestro cuerpo est\u00e1 involucrado en nuestra salvaci\u00f3n\u201d, a diferencia de algunas tendencia actuales que quieren pasar por muy \u201ccristianas\u201d y desprecian radicalmente el cuerpo, mediante una nueva forma de dualismo. La f\u00f3rmula paulina es impecable: \u201c\u2026se siembra algo corruptible, resucita incorruptible; se siembra una cosa despreciable, resucita resplandeciente de gloria; se siembra algo endeble, resucita pleno de vigor; se siembra, en fin, un cuerpo animal, resucita un cuerpo espiritual\u201d (42b-44a), con sus referencias a Ad\u00e1n y su proyecci\u00f3n en el tiempo posterior (45-49). Lo material requiere ser transformado para poder heredar el Reino de Dios en nuevas estructuras ontol\u00f3gicas, existenciales y espirituales: \u201c\u2026lo que es s\u00f3lo carne y sangre no puede heredar el reino de Dios; que lo corruptible no heredar\u00e1 lo incorruptible\u201d (50).<\/p>\n<p><strong>Dios comparte la vida con su pueblo<\/strong><\/p>\n<p>La grandeza de la vida de Dios transferida por Jesucristo a su pueblo brilla aqu\u00ed en toda su intensidad (vv. 51-52) a fin de lograr que \u201ceste ser corruptible se revista de incorruptibilidad y que esta vida mortal se revista de inmortalidad\u201d. Cuando eso suceda, se habr\u00e1 traspuesto la \u201cbarrera metaf\u00edsica\u201d que hoy obstaculiza todav\u00eda la realizaci\u00f3n plena de la vida (v. 53). De ah\u00ed el recuerdo prof\u00e9tico (Is 25.8: \u201cLa muerte ha sido devorada por la victoria\u201d; v. 54b) y el c\u00e1ntico por la victoria (v. 55) obtenida por medio del Se\u00f1or Jesucristo (57), a pesar de los esfuerzos del pecado y la ley (v. 56). La exhortaci\u00f3n final, como siempre, es a mantenerse firmes y constantes, colaborando en la tarea cristiana (v. 58), dado que \u00e9sta nunca ser\u00e1 en vano.<\/p>\n<p>Pero, lamentablemente, seguimos rodeados por las fuerzas de la muerte y es necesario asumir una postura de fe que sin ser ingenua o temerosa, afirme la actuaci\u00f3n divina en nuestra vida presente. Las palabras de Foulkes resultan muy pertinentes:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>\u00bfD\u00f3nde operan las fuerzas de la muerte en nuestro entorno? \u00bfC\u00f3mo debemos vivir y qu\u00e9 debemos hacer para resistirlas en nombre de Jesucristo, quien se opuso a ellas hasta la muerte? Los personajes y las circunstancias que colaboraron para tramar la muerte de Jes\u00fas demuestran que las potencias mort\u00edferas operan solapadamente a trav\u00e9s de instituciones humanas leg\u00edtimas, como la religi\u00f3n, el gobierno, la econom\u00eda. Esto debe abrirnos los ojos a la probabilidad de encontrar que hoy tambi\u00e9n algunos fuerzas anti-vida operan en cada una de estas esferas dentro de nuestra propia sociedad. Sus frutos nefastos las delatan: hambre, miseria, insalubridad, intimidaci\u00f3n psicol\u00f3gica, agresi\u00f3n contra la dignidad de las personas. Si la esperanza de la resurrecci\u00f3n futura hace que nos despreocupemos por estas realidades, nuestra fe se ha tergiversado, y este art\u00edculo del credo cristiano \u2014que debe abrir pasos de vida\u2014 se habr\u00e1 convertido en afirmaci\u00f3n de la muerte. [\u2026]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\"><em>La resurrecci\u00f3n de los muertos exige que pensemos en el cuerpo. Los cuerpos humanos son vulnerables, y si una persona o un grupo dominante quieren someter a otras personas lo puede hacer vali\u00e9ndose de acciones que ponen en peligro sus cuerpos. [\u2026] Nuestra comprensi\u00f3n de la cruz y la resurrecci\u00f3n nos debe llevara tomar acciones que afirman la vida en medio de la vulnerabilidad y la mortalidad de los cuerpos.<\/em><\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Vivimos tiempos en los que la vida, en pr\u00e1cticamente todas sus formas, se ha convertido tambi\u00e9n en una mercanc\u00eda. Su valor ha disminuido ante los embates del crimen, la violencia y la inseguridad. Las afirmaciones b\u00edblicas sobre la vida, la muerte y la resurrecci\u00f3n colocan cada una de esas realidades en el horizonte que Dios las ha dispuesto. Atentar contra la vida es atentar contra Dios mismo porque el Creador est\u00e1 detr\u00e1s de cada ser vivo e, incluso, la violencia contra implica violentar sus planes de establecer por todas partes una vida plena y satisfactoria. Al enfrentar la muerte, los creyentes pueden asumirla como una fase m\u00e1s de la existencia y como la parad\u00f3jica posibilidad de que se convierta en camino de plenitud en el encuentro definitivo con Dios. Esta idea y firme creencia acompa\u00f1a las palabras de San Pablo que se han revisado, por lo que el grito de victoria que recuerda el ap\u00f3stol forma parte de la experiencia cristiana m\u00e1s aut\u00e9ntica: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1, oh muerte, tu aguij\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguij\u00f3n de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d (I Co 15.55-57).<\/p>\n<p>Un poema de Julia Esquivel lo expresa magn\u00edficamente:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><strong>No tengo miedo a la muerte<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>Ya no tengo miedo a la muerte,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>conozco muy bien<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>su corredor oscuro y fr\u00edo<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>que conduce a la vida.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>Tengo miedo de esa vida<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>que no surge de la muerte,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>que acalambra las manos<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>y entorpece nuestra marcha.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>Tengo miedo de mi miedo,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>y a\u00fan m\u00e1s del miedo de los otros,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>que no saben a d\u00f3nde van<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>y se siguen aferrando<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>a algo que creen que es la vida<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>y nosotros sabemos que es la muerte!<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>Vivo cada d\u00eda para matar la muerte,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>muero cada d\u00eda para parir la vida,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>y en est\u00e1 muerte de la muerte,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>muero mil veces<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>y resucito otras tantas,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>desde el amor que alimenta<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>de mi Pueblo,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 270px;\"><em>la esperanza!<\/em><\/p>\n<p><strong>Sugerencias para leer<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Bonora, \u201cMuerte\u201d, en <em><a href=\"https:\/\/mercaba.org\/DicTB\/M\/muerte.htm\">www.mercaba.org\/DicTB\/M\/muerte.htm<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Jos\u00e9 Luis Caravias, \u201cEl triunfo de Cristo\u201d, en <em>Cristo, nuestra esperanza. El amor de Dios seg\u00fan el Nuevo Testamento, <a href=\"https:\/\/mercaba.org\/Cristologia\/XTO_esp_caravias_07.htm\">www.mercaba.org\/Cristologia\/XTO_esp_caravias_07.htm<\/a><\/em><\/li>\n<li>Abel Clemente V\u00e1zquez, \u201cLa eutanasia: aspectos religiosos. Punto de vista protestante\u201d, en Fernando Cano Valle <em>et al.<\/em>, coords., <em>Eutanasia: aspectos jur\u00eddicos, filos\u00f3ficos, m\u00e9dicos y religiosos.<\/em> M\u00e9xico, UNAM\/Instituto de Investigaciones Jur\u00eddicas, 2001 (Estudios jur\u00eddicos, 22), pp. 311-317, <em>iedf.org.mx\/sites\/DDHH\/publicaciones\/05.pdf.<\/em><\/li>\n<li>Julia Esquivel, <em>El Padrenuestro desde Guatemala y otros poemas. <\/em>San Jos\u00e9, DEI, 1981.<\/li>\n<li>Irene Foulkes, <em>Problemas pastorales en Corinto. Comentario exeg\u00e9tico-pastoral a 1 Corintios. <\/em>San Jos\u00e9, Departamento Ecum\u00e9nico de Investigaciones, 1996.<\/li>\n<li>Hans K\u00fcng, <em>\u00bfVida eterna? <\/em>Madrid, Trotta, 2000.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5527],"class_list":["post-10360","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-1-corintios-15"],"acf":{"biblical_books":[5527],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":"gospel","description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>I Corintios 15 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/i-corintios-15\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"I Corintios 15 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"VIDA Y RESURRECCI\u00d3N EN LAS MANOS DE DIOS Pero no, Cristo ha resucitado venciendo la muerte y su victoria es anticipo de la de aquellos que han muerto. 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