{"id":11312,"date":"2021-12-23T15:19:52","date_gmt":"2021-12-23T20:19:52","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=11312"},"modified":"2022-01-11T21:33:09","modified_gmt":"2022-01-12T02:33:09","slug":"lucas-2-1-14","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/","title":{"rendered":"Lucas 2.1-14"},"content":{"rendered":"<p>DE \u00c1NGELES, C\u00c1NTICOS Y PRODIGIOS: RELECTURA PO\u00c9TICA DE LOS S\u00cdMBOLOS NAVIDE\u00d1OS (Lucas 2.1-14)<\/p>\n<p>Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Se\u00f1or. Esto les servir\u00e1 de se\u00f1al: Hallar\u00e1n al ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre. En ese momento apareci\u00f3, junto con el \u00e1ngel, una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios y dec\u00edan: \u00a1Gloria a Dios en las alturas! \/ \u00a1Paz en la tierra a todos los que gozan de su favor!<\/p>\n<p>Lucas 2.11-14, <em>Reina Valera Contempor\u00e1nea<\/em><\/p>\n<p>Navidad, esa fiesta que es de todos. Se trata de un nacimiento, pero como deber\u00edan serlo todos: el de un ni\u00f1o esperando con amor y respeto, porque trae consigo la esperanza del mundo.\u00a0 M. Yourcenar<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>La Navidad es una \u00e9poca de m\u00e1scaras y realidades ocultas. La gran escritora belga Marguerite Yourcenar (1903-1987) lo ha dicho como pocos. Por ello, cada a\u00f1o que celebramos el nacimiento de Jes\u00fas, tenemos la obligaci\u00f3n de <em>releer los sucesos<\/em> mediante las claves proporcionadas por el texto b\u00edblico. El Adviento nos proporciona la oportunidad lit\u00fargica para acercarnos a los acontecimientos tan sabidos para explorar de nuevo su sentido. Como comenta el te\u00f3logo valdense italiano Giorgio Girardet: \u201cEs la historia de un ni\u00f1o divino, anunciado por presagios maravillosos, que nace en la pobreza, pero pronto es reconocido y recubierto de oro y vestiduras preciosas, recibiendo los honores de la sociedad de los poderosos. De la pobreza s\u00f3lo queda una m\u00edstica buena s\u00f3lo para los ricos\u201d. El evangelio de Lucas escogi\u00f3 una clave po\u00e9tica, simb\u00f3lica y musical para presentar los hechos. As\u00ed, escuchamos a Mar\u00eda, Sime\u00f3n y los \u00e1ngeles entonar sendos poemas-c\u00e1nticos con un contenido prof\u00e9tico nada superficial. Adem\u00e1s, la presencia de esos seres celestiales y la manifestaci\u00f3n de prodigios colaterales al nacimiento del ni\u00f1o proveen al relato de un aura de magnificencia que es imposible soslayar. De modo que, al revisar estos tres componentes, los \u00e1ngeles, los c\u00e1nticos y los prodigios, es preciso hacerlo con la intenci\u00f3n de releerlos en busca de su actualidad para la fe y la praxis cristianas.<\/p>\n<p><strong>Los \u00e1ngeles, mensajeros veraces de la voluntad divina<\/strong><\/p>\n<p>Los \u00e1ngeles son protagonistas privilegiados de toda esta historia: primero, uno de ellos anuncia a Zacar\u00edas el nacimiento de Juan, su hijo; luego, otro hace lo mismo con Mar\u00eda, la virgen de Nazaret; y, por \u00faltimo, en la noche del nacimiento de Jes\u00fas, varios de ellos se manifiestan a los pastores. El deslumbramiento inevitable que ocasionan estos personajes simb\u00f3licos hace que muchas veces se olvide su papel como mensajeros veraces de la voluntad divina. Quienes aparecen en los evangelios no son criaturas enviadas s\u00f3lo para guardar las noches de los ni\u00f1os y ni\u00f1as con el fin de que no tengan pesadillas. El <em>\u00e1ngel del Se\u00f1or,<\/em> mencionado varias veces en el Antiguo Testamento, simboliza la presencia bienhechora de Dios, que no abandona a su pueblo en ning\u00fan momento.<\/p>\n<p>Si se rastrea seriamente el origen de la creencia en los \u00e1ngeles, se encuentra que son una evidencia de la profunda necesidad humana por establecer nexos con la esfera divina. Lucas no deja de moverse entre ambas esferas, la teol\u00f3gica y la humana, para evidenciar sus relaciones y, sobre todo, para mostrar la forma en que Dios va a incidir en la historia. El mensaje que portan los \u00e1ngeles es lo verdaderamente relevante, pues ellos son <em>la \u00fanica forma de acceso a la sabidur\u00eda divina, <\/em>la cual, evidentemente, no pod\u00eda estar a la mano de la gente sencilla, pues, como siempre, los poderosos son quienes saben, quienes conocen y dominan la coyuntura social, pol\u00edtica y, en ocasiones, espiritual. Son ellos quienes, mesi\u00e1nicamente, saben a ciencia cierta qu\u00e9 necesita el pueblo y \u00e9ste debe callar, escucharlos y dejarse conducir.<\/p>\n<p>Los \u00e1ngeles aparecen en la historia de Lucas como seres que transmiten informaci\u00f3n privilegiada, negada en este caso a los pr\u00edncipes y gobernantes. La l\u00f3gica que preside su actuaci\u00f3n es la de la inversi\u00f3n de los poderes y del saber verdadero: quienes ahora conocen el designio divino, gracias a los intermediarios, a los informantes celestiales, son la clase m\u00e1s baja, quienes de otro modo estar\u00edan condenados a la ignorancia. En otras palabras, los \u00e1ngeles son anunciantes del proceso de liberaci\u00f3n puesto en marcha por Dios y que arranca desde abajo, desde la suciedad del pesebre y desde la marginalidad de un pueblo sometido a los caprichos de quienes lo gobiernan. Esto choca frontalmente con la imagen simpaticona y neutral con que usualmente se les presenta en la imaginer\u00eda tradicional. Su protagonismo es militante pues sus palabras est\u00e1n situadas en medio del conflicto inevitable, la presencia de un imperio ileg\u00edtimo que \u00fanicamente estaba pensando en la forma de extraer m\u00e1s tributo, como lo demuestra el censo ordenado por el C\u00e9sar (Lc 2.1).<\/p>\n<p><strong>Los c\u00e1nticos, poemas prof\u00e9ticos arraigados en la historia<\/strong><\/p>\n<p>Como en tantos momentos de la Biblia, la poes\u00eda es el g\u00e9nero literario privilegiado para transmitir el mensaje divino. Mar\u00eda reacciona al mensaje ang\u00e9lico con un poema (el <em>Magnificat; <\/em>Lc 1.46-55) que celebra la acci\u00f3n de Dios en la historia, espec\u00edficamente el hecho de abajar a los poderosos y levantar a los humildes, en continuidad con el c\u00e1ntico de Ana, la madre de Samuel. Mar\u00eda practica una relectura de la historia de la salvaci\u00f3n y hace una par\u00e1frasis personal de los acontecimientos humanos. Zacar\u00edas, por su parte, entona un c\u00e1ntico prof\u00e9tico (el <em>Nunc dimmitis; <\/em>Lc 1.67-79) que, emotivamente, lo coloca en el centro mismo de los acontecimientos salv\u00edficos. Semejante conciencia, presente y actuante en la periferia del pueblo y de la sociedad, es un aut\u00e9ntico milagro, pues cuando una comunidad se asume como protagonista de su propia historia, est\u00e1 a punto de hacer grandes cosas.<\/p>\n<p>El poema que los \u00e1ngeles entonan en su esfera propia es, no obstante, el que mejor resume lo sucedido en ese instante. Luego de explicar, dir\u00edamos que, en prosa, la noticia del nacimiento del salvador, se les escucha concentrando en una breve estrofa todo el sentido de los acontecimientos: el <em>gloria in excelsis Deo, <\/em>la gloria al Dios celestial (Lc 2.14), se acompa\u00f1a del anuncio de la paz en la tierra y de la buena voluntad de Dios para la humanidad entera. La poes\u00eda tiene aqu\u00ed un objetivo que fue captado muy bien por algunos villancicos coloniales, como el de Hern\u00e1n Gonz\u00e1lez de Eslava: \u201cYa la tierra es cielo\u201d, el matrimonio entre el cielo y la tierra.<\/p>\n<p>Pero el poema dice algo m\u00e1s: si en la esfera divina, la gloria para el Se\u00f1or es indiscutible, \u00e9sta no ser\u00e1 plena si no se realiza en el mundo el <em>shalom <\/em>ut\u00f3pico antiguo, no solamente la <em>pax, <\/em>algo que hab\u00edan garantizado los romanos si los dem\u00e1s pueblos aceptaban someterse a sus designios. La <em>eirene, <\/em>incluso, era una ficci\u00f3n neutralizante y ambigua que no alcanza a traducir el bienestar humano amplio que expresa el vocablo hebreo, trasfondo irrebatible del c\u00e1ntico. Adem\u00e1s, \u00e9ste desliza una cr\u00edtica s\u00f3lida al comportamiento humano, pues como comenta Girardet:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La palabra habitualmente traducida como \u201cbuena voluntad\u201d debe ser entendida en el contexto cultural de su tiempo. Se trata de la \u201cbuena voluntad\u201d de Dios para los hombres que ha elegido&#8230; El discurso tradicional de la \u201cbuena voluntad\u201d es por consiguiente puesto cabeza abajo. El centro no es la buena disposici\u00f3n de los hombres animados por buenos sentimientos, sino la voluntad de Dios que elige. El contexto es claro: la \u201cpaz\u201d \u2014que luego es sin\u00f3nimo de victoria final, de salvaci\u00f3n, de liberaci\u00f3n total\u2014 es anunciada a aquellos que Dios ha escogido y que hoy sufren opresi\u00f3n, los pastores marginados de la sociedad, los parientes de los zelotes crucificados, todos aquellos que en silencio velan y esperan su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Los prodigios, anuncios concretos de la venida del Reino de Dios<\/strong><\/p>\n<p>Una concepci\u00f3n tradicional de los milagros y prodigios del evangelio ha producido interpretaciones riesgosas de la acci\u00f3n divina en la historia y en las vidas humanas. Si el prop\u00f3sito de Dios en Jes\u00fas fue hacer presentes las primicias de su Reino, esto no pod\u00eda llegarse a cabo sin sorprender a los seres humanos con gestos simb\u00f3licos acordes con la novedad radical que representa la intervenci\u00f3n liberadora en la historia. La inversi\u00f3n de los valores predominantes en el mundo constitu\u00eda una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n en las mentalidades y en las pr\u00e1cticas comunitarias.<\/p>\n<p>El nacimiento de Jes\u00fas est\u00e1 rodeado de prodigios porque la imaginer\u00eda popular requiere este tipo de insumos para <em>la elaboraci\u00f3n y concreci\u00f3n de la esperanza. <\/em>El discurso y la pr\u00e1ctica mesi\u00e1nica de Jes\u00fas, anunciada con el p\u00f3rtico de estos hechos sobrenaturales, abre la puerta para que los d\u00e9biles de todos los tiempos trabajen su frustraci\u00f3n y la canalicen mediante actos m\u00ednimos, pero espec\u00edficos, de liberaci\u00f3n. La simbolog\u00eda navide\u00f1a, sepultada como est\u00e1 bajo el f\u00e1rrago de la comercializaci\u00f3n y la propaganda, ha perdido mucho de su potencial liberador, transformador, porque ha dejado de transmitir el horizonte ut\u00f3pico propio del mensaje cristiano, <em>cr\u00edstico<\/em>. Jes\u00fas es situado por el evangelio en dicho horizonte, como portador y adalid del reino de Dios y, por extensi\u00f3n, cada hombre o mujer, como los pastores, Zacar\u00edas o Mar\u00eda, puede acceder a esa misma posici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Los prodigios no est\u00e1n colocados por este narrador extraordinario para distraer del n\u00facleo de verdad de todo s\u00edmbolo, al contrario, la simbolog\u00eda navide\u00f1a debe ser retrabajada, revalorada y rele\u00edda para volver a ser lo que quiso Lucas que fuera: un instrumento de esperanza humana en las manos de Dios. Jesucristo amaneci\u00f3 en la historia desde su reverso, desde su <em>subversi\u00f3n<\/em>, desde la negaci\u00f3n de los palacetes y lujos hedonistas. Como lo compuso Salatiel Palomino, \u201centre borregos\u201d, Jes\u00fas naci\u00f3 entre el ganado y el esti\u00e9rcol para mostrar desde qu\u00e9 \u201clugar teol\u00f3gico\u201d vino a salvarnos. La marginalidad es donde mejor se mover\u00eda toda su vida, pues s\u00f3lo un aut\u00e9ntico <em>outsider<\/em> pod\u00eda captar la magnitud contracultural del Reino de Dios. Y todo empez\u00f3 y acabar\u00eda all\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Maria Cara Luchetti Bingemer e Ivone Gebara, <em>Mar\u00eda, mujer prof\u00e9tica. <\/em>Madrid, Ediciones Paulinas, 1988 (Cristianismo y sociedad, 11).<\/li>\n<li>Giorgio Girardet, <em>A los cautivos libertad. La misi\u00f3n de Jes\u00fas seg\u00fan San Lucas. <\/em>Buenos Aires, La Aurora, 1982.<\/li>\n<li>Marguerite Yourcenar, \u201cGlosa de Navidad\u201d, en <em>El tiempo, gran escultor. <\/em>Madrid, Alfaguara, 1994, <a href=\"https:\/\/libertadbajopalabra.com\/2020\/12\/24\/glosa-de-navidad-de-marguerite-yourcenar\/\"><em>https:\/\/libertadbajopalabra.com\/2020\/12\/24\/glosa-de-navidad-de-marguerite-yourcenar\/<\/em><\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5421],"class_list":["post-11312","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-lucas-2"],"acf":{"biblical_books":[5421],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Lucas 2.1-14 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lucas 2.1-14 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"DE \u00c1NGELES, C\u00c1NTICOS Y PRODIGIOS: RELECTURA PO\u00c9TICA DE LOS S\u00cdMBOLOS NAVIDE\u00d1OS (Lucas 2.1-14) Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Se\u00f1or. Esto les servir\u00e1 de se\u00f1al: Hallar\u00e1n al ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre. En ese momento apareci\u00f3, junto con el \u00e1ngel, una multitud&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2022-01-12T02:33:09+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@calvinseminary\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"9 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/\",\"name\":\"Lucas 2.1-14 - Center for Excellence in Preaching\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website\"},\"datePublished\":\"2021-12-23T20:19:52+00:00\",\"dateModified\":\"2022-01-12T02:33:09+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Lucas 2.1-14\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\",\"name\":\"Center for Excellence in Preaching\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization\",\"name\":\"Center for Excellence in Preaching\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png\",\"width\":100,\"height\":100,\"caption\":\"Center for Excellence in Preaching\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching\",\"https:\/\/x.com\/calvinseminary\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Lucas 2.1-14 - Center for Excellence in Preaching","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Lucas 2.1-14 - Center for Excellence in Preaching","og_description":"DE \u00c1NGELES, C\u00c1NTICOS Y PRODIGIOS: RELECTURA PO\u00c9TICA DE LOS S\u00cdMBOLOS NAVIDE\u00d1OS (Lucas 2.1-14) Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Se\u00f1or. Esto les servir\u00e1 de se\u00f1al: Hallar\u00e1n al ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre. En ese momento apareci\u00f3, junto con el \u00e1ngel, una multitud&hellip;","og_url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/","og_site_name":"Center for Excellence in Preaching","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching","article_modified_time":"2022-01-12T02:33:09+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@calvinseminary","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"9 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/","name":"Lucas 2.1-14 - Center for Excellence in Preaching","isPartOf":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website"},"datePublished":"2021-12-23T20:19:52+00:00","dateModified":"2022-01-12T02:33:09+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/lucas-2-1-14\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Lucas 2.1-14"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#website","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/","name":"Center for Excellence in Preaching","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#organization","name":"Center for Excellence in Preaching","url":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png","contentUrl":"https:\/\/cepreaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ceplogo.png","width":100,"height":100,"caption":"Center for Excellence in Preaching"},"image":{"@id":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/cepreaching","https:\/\/x.com\/calvinseminary"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary\/11312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary"}],"about":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/commentary"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/commentary\/11312\/revisions"}],"acf:term":[{"embeddable":true,"taxonomy":"authors","href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors\/4146"},{"embeddable":true,"taxonomy":"biblical_books","href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/biblical_books\/5421"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11312"},{"taxonomy":"rcl_weeks","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/rcl_weeks?post=11312"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=11312"},{"taxonomy":"biblical_books","embeddable":true,"href":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/biblical_books?post=11312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}