{"id":11838,"date":"2022-03-28T01:00:36","date_gmt":"2022-03-28T05:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=11838"},"modified":"2022-03-25T16:46:01","modified_gmt":"2022-03-25T20:46:01","slug":"isaias-64","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/isaias-64\/","title":{"rendered":"Isa\u00edas 64"},"content":{"rendered":"<p>No te excedas en la ira, Se\u00f1or,<\/p>\n<p>no recuerdes siempre nuestra culpa:<\/p>\n<p>mira que somos tu pueblo.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 64.8, L. Alonso Sch\u00f6kel y J.L. Sicre<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Cada vez que se habla de la intervenci\u00f3n de Dios en estos tiempos queda la impresi\u00f3n de que no se hacen diferencias con la forma en que \u00c9l actuaba en la antig\u00fcedad, cuando por frecuencia eran m\u00e1s visibles sus acciones sobrenaturales. Por ende, se espera que ahora lo haga de ese mismo modo, como si la conciencia humana o sus realidades fueran exactamente iguales. A eso se refiere Alfonso P\u00e9rez Ranchal en un texto basado en la s\u00f3lida reflexi\u00f3n del te\u00f3logo belga Jacques Lison (<em>\u00bfDios proveer\u00e1? Comprender la providencia. <\/em>Santander, Sal Terrae, 2009). Hace una magn\u00edfica definici\u00f3n con una cr\u00edtica expl\u00edcita: \u201cEl providencialismo es la creencia de que Dios act\u00faa en cada uno de los detalles de la vida. Esta creencia, por muy popular que sea en algunos c\u00edrculos, desfigura a Dios y lleva a una serie de derivas\u201d. En lo cual concuerda Wilhelm Breuning: \u201cDios gu\u00eda la historia, pero lo hace de tal modo que no destruye ni elimina la actividad espec\u00edfica y libre del hombre\u201d. Y Arno Schilson complementa: \u201c\u2026porque la acci\u00f3n providencial de Dios se realiza en la historia fundamentalmente en el hombre y a trav\u00e9s del hombre, incluyendo por tanto el hecho de la libertad y el acto de la fe, ocurre que la confianza en la providencia de Dios le lleva al hombre a una actuaci\u00f3n razonable y creadora de sentido en la misma historia\u201d. En otras palabras, la providencia divina sucede en el marco de la autonom\u00eda de los procesos hist\u00f3ricos humanos, en los que contingencias como las plagas o enfermedades pueden acontecer, seguir su curso libre y desembocar en sus consecuencias naturales.<\/p>\n<p><strong>Providencia divina e historia<\/strong><\/p>\n<p>Este brev\u00edsimo resumen de la doctrina de la providencia es para recordar que, en la \u00e9poca de Isa\u00edas III, la creencia en la acci\u00f3n divina pod\u00eda ubicarse en el \u00e1mbito hist\u00f3rico m\u00e1s cercano al momento de la escritura, por lo que la exigencia hacia lo que pod\u00eda esperarse de la presencia de Dios apelaba a las necesidades inmediatas que aquejaban al pueblo. Por ello, y como una suerte de repetici\u00f3n de lo afirmado en el cap. 59.9-15, Isa\u00edas 64 es un conjunto textual que subraya la forma en que el pueblo buscaba, anhelaba y solicitaba la intervenci\u00f3n de Dios en medio de su situaci\u00f3n. Partiendo de una nueva confesi\u00f3n de sus pecados, se expresa con nostalgia el deseo de que Yahv\u00e9 descienda desde lo alto, \u201crasgando el cielo\u201d a fin de mostrar a sus enemigos qui\u00e9n es (v. 1). De \u00c9l solamente se esperan portentos (2), lo que nadie imagin\u00f3 (3), pero que los fieles est\u00e1n seguros de que \u00c9l har\u00e1. Una gran diferencia aqu\u00ed es que, ahora, el Se\u00f1or saldr\u00e1 al encuentro \u00fanicamente de quien \u201cpractica gozosamente la justicia (4a), en donde ser resume la ense\u00f1anza de Is 56.12, 58.6ss. \u201cConfesado el pecado con deseos de enmienda, tiene que venir la liberaci\u00f3n y restauraci\u00f3n nacional. Para ello pide el pueblo un adviento o teofan\u00eda, con su acompa\u00f1amiento c\u00f3smico y efecto consiguiente en los enemigos (v\u00e9ase, por ejemplo, el salmo 68)\u201d (L.A. Sch\u00f6kel y J.L. Sicre).<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el pueblo reconoce el fracaso de sus acciones (4b), con lo que se deja ver el sentido autocr\u00edtico que surge en medio del arrepentimiento, as\u00ed como la manera en que se despliega la providencia lado a lado con la libertad de elecci\u00f3n individual y colectiva. El fracaso colectivo fue una realidad hist\u00f3rica innegable que deb\u00eda asumirse con todos sus riesgos. En el lenguaje espiritual, el pecado es la causa de estas acciones irreflexivas y la justicia practicada no era suficiente para impedir el castigo divino (5), reacci\u00f3n inescapable pues as\u00ed lo establec\u00eda la alianza con Dios: \u201cNadie invocaba tu nombre \/ ni se esforzaba por aferrarse a ti; \/ pues nos ocultabas tu rostro \/ y nos entregabas en poder de nuestra culpa\u201d (6, \u00e9nfasis agregado). \u201cEl pecado es mancha que provoca repugnancia y profana, es contagio que marchita por dentro al hombre, y despu\u00e9s lo arrebata como viento escatol\u00f3gico. En contexto penitencial, \u2018justicia\u2019 puede referirse a la inocencia real o pretendida de una parte El pueblo reconoce que no puede alardear de inocencia (v\u00e9ase 57.12: \u2018denunciar\u00e9 tu justicia\u2019)\u201d. Relaciones rotas con Dios: no pod\u00eda haber mayor tragedia para esa comunidad de fe, pues \u00c9l sancion\u00f3 esa ruptura nada menos que \u201cocultando su rostro\u201d, neg\u00e1ndose a un trato personal y, m\u00e1s a\u00fan, entregando a su socio en poder de su m\u00e1ximo enemigo, la culpa comunitaria (tal como lo plantear\u00eda despu\u00e9s San Pablo en Rom 1.26). La providencia divina se retorci\u00f3, por decirlo as\u00ed, ante las consecuencias propias del rechazo y la desobediencia.<\/p>\n<p><strong>La filiaci\u00f3n del pueblo de Dios<\/strong><\/p>\n<p>No obstante la crisis tan profunda de la alianza que se ha desglosado antes, la filiaci\u00f3n divina del pueblo es el \u00fanico resquicio que se vislumbra para salir de tan delicado momento y el pueblo no puede hacer m\u00e1s que recordar y devolver a Dios la imagen de la arcilla y el alfarero (7; 29.26; 45.9). A fin de extraer de ella una argumentaci\u00f3n audaz y que retoma el lenguaje penitencial, adem\u00e1s de la b\u00fasqueda del perd\u00f3n y de la intervenci\u00f3n divina directa: \u201cNo te excedas en la ira, Se\u00f1or, \/ no recuerdes siempre nuestra culpa: \/ mira que somos tu pueblo\u201d (8). Semejante observaci\u00f3n de las dimensiones de la ira de Dios es capaz de plantear sus peligros, puesto que tal \u201cexceso\u201d en las manos divinas, en su versi\u00f3n extrema, pod\u00eda incluir la desaparici\u00f3n hist\u00f3rica del pueblo. Las ciudades santas destruidas (9) y el templo como \u201cpasto del fuego\u201d (10) eran realidades inaceptables para una mirada de fe anclada en la alianza antigua, pero tambi\u00e9n fueron el resultado de las acciones fallidas del pueblo y de sus gobernantes. Con todo lo primordial para la fe colectiva reducido a escombros (10b), el pueblo estaba a merced de los caprichos del imperio persa, pero tambi\u00e9n ante la posibilidad de que Dios reconsiderase su intervenci\u00f3n ante tanto dolor acumulado. Dios no pod\u00eda permanecer insensible y sin actuar (11).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La situaci\u00f3n aqu\u00ed descrita corresponde a los a\u00f1os despu\u00e9s de la repatriaci\u00f3n, cuando no se han cumplido las magn\u00edficas promesas de Isa\u00edas. Del templo se recuerda m\u00e1s la alabanza que los sacrificios, y su menci\u00f3n hace eco a la menci\u00f3n inicial del santuario celeste. \u201cLo que m\u00e1s quer\u00edamos\u2019 se refiere al templo, como en Ez 24.21, 25.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Insensible, como en 63.15; callarse, como en 62.1. El pueblo no acaba de comprender el silencio de Dios, aunque confiesa que es padre misericordioso. La confianza no anula el sufrimiento, pero lo transforma en oraci\u00f3n (L.A. Sch\u00f6kel y J.L. Sicre).<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La esperanza ten\u00eda que reverdecer ante un marco tan oscuro, adem\u00e1s de renovarse en medio de estas condiciones. El imperio persa ten\u00eda un proyecto propio que pod\u00eda o no empatarse con los sue\u00f1os e ideales del pueblo de Dios. Pero la providencia divina ser\u00eda capaz de hallar un camino intermedio para la sanaci\u00f3n integral de la comunidad, tal como ahora se espera ante la situaci\u00f3n de enfermedad que est\u00e1 poniendo en riesgo la vida en el planeta. Aunque hoy, como no era posible entonces, las comunidades de fe, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier variante de exclusivismo de la fe, se presenta ante Dios para rogar su intervenci\u00f3n a favor de toda la creaci\u00f3n y de la humanidad entera. Dios cumplir\u00e1 sus planes redentores en el mundo, a pesar de las condiciones tan adversas, y al mismo tiempo dar\u00e1 a conocer su amor y misericordia. En eso confiamos plenamente y lo compartimos con el resto del mundo.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Wilhelm Breuning, \u201cProvidencia\u201d, en W. Beinert, dir., <em>Diccionario de teolog\u00eda dogm\u00e1tica. <\/em>Barcelona, Herder, 1990.<\/li>\n<li>Alfonso P\u00e9rez Ranchal, \u201cPensar en la providencia en tiempos del coronavirus\u201d, en <em>Pensamiento Protestante<\/em>, 27 de marzo de 2020,<em><a href=\"http:\/\/www.pensamientoprotestante.com\/2020\/03\/pensar-en-la-providencia-en-tiempos-del.html\">pensamientoprotestante.com\/2020\/03\/pensar-en-la-providencia-en-tiempos-del.html<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Luis Alonso Sch\u00f6kel y Jos\u00e9 Luis Sicre, <em>Profetas<\/em>. I. Madrid, Cristiandad, 1980.<\/li>\n<li>Arno Schilson, \u201cProvidencia-teolog\u00eda de la historia\u201d, en P. Eicher, dir., <em>Diccionario de conceptos teol\u00f3gicos. II. <\/em>Barcelona, Herder, 1990.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[1],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5172],"class_list":["post-11838","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-uncategorized","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-isaias-64"],"acf":{"biblical_books":[5172],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Isa\u00edas 64 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/isaias-64\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Isa\u00edas 64 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"No te excedas en la ira, Se\u00f1or, no recuerdes siempre nuestra culpa: mira que somos tu pueblo. 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