{"id":12219,"date":"2022-05-02T01:00:55","date_gmt":"2022-05-02T05:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=12219"},"modified":"2022-04-29T13:26:27","modified_gmt":"2022-04-29T17:26:27","slug":"isaias-66-1-9","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/isaias-66-1-9\/","title":{"rendered":"Isa\u00edas 66.1-9"},"content":{"rendered":"<p>As\u00ed dice el Se\u00f1or:<\/p>\n<p>El cielo es mi trono, y la tierra, el estrado de mis pies:<\/p>\n<p>\u00bfqu\u00e9 templo podr\u00e9is construirme o qu\u00e9 lugar para mi descanso?<\/p>\n<p>Todo esto lo hicieron mis manos,<\/p>\n<p>y existi\u00f3 todo esto \u2014or\u00e1culo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Pero en \u00e9se pondr\u00e9 mis ojos: en el humilde y en el abatido<\/p>\n<p>que se estremece ante mis palabras.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 66.1-2, L. Alonso Sch\u00f6kel y J.L. Sicre<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>El \u00faltimo cap\u00edtulo del llamado Tercer Isa\u00edas y de todo el libro comienza con una diatriba divina en la que se ponen en tela de juicio las motivaciones profundas que condujeron a la reedificaci\u00f3n del templo. Es un asunto que no tiene continuidad directa con el cap\u00edtulo anterior, pero que retoma uno de los temas cruciales para la \u00e9poca: despu\u00e9s de esa secci\u00f3n, que conclu\u00eda con promesas de bienaventuranza para los \u201csiervos\u201d y \u201celegidos de Yahv\u00e9\u201d, aparece un anuncio de cr\u00edtica respecto de algo inesperado, la construcci\u00f3n de un templo. Se registra un conjunto de actos lit\u00fargicos, se hace una evaluaci\u00f3n teol\u00f3gica y se fundamenta el castigo anunciado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 templo se puede construir a Dios?<\/strong><\/p>\n<p>La primera y solemne afirmaci\u00f3n del v. 1 (\u201cEl cielo es mi trono, y la tierra, el estrado de mis pies\u201d) remata con una pregunta ret\u00f3rica que sacude y conmueve cualquier idea o pensamiento al respecto de la necesidad de un espacio que abarque al eterno e inabarcable Creador de todas las cosas: \u201c\u00bfQu\u00e9 templo podr\u00e9is construirme o qu\u00e9 lugar para mi descanso?\u201d (1b). Es totalmente impropio e improcedente levantar un edificio hecho por los seres humanos para que Yahv\u00e9 descanse all\u00ed. J. Severino Croatto (1930-2004) advierte: \u201cSe puede confrontar el v. 1a con Ezequiel 43.7. Con un lenguaje parecido se dicen cosas muy diferentes. Seg\u00fan este \u00faltimo, <em>el templo <\/em>es \u2018el lugar de mi trono y el lugar de las plantas de mis pies\u2019; en cambio, para Isa\u00edas 66.1, \u2018<em>los cielos<\/em> son mi trono, y <em>la tierra,<\/em> el estrado de mis pies\u2019. El trono de un rey no est\u00e1 nunca al aire libre sino en una \u201ccasa\u201d (= templo)\u201d. Tambi\u00e9n viene a la memoria el discurso inaugural de Salom\u00f3n cuando dijo: \u201c\u00bfEs posible que Dios habite en la tierra? Si no cabes en el cielo y lo m\u00e1s alto del cielo, \u00a1cu\u00e1nto menos en este templo que he construido!\u201d (I Reyes 8.27). Las resonancias c\u00f3smicas y lit\u00fargicas son inevitables: \u201c\u2026todo lo que constituye el universo no es m\u00e1s que el trono de Yahv\u00e9. \u00bfD\u00f3nde, entonces, puede estar el templo? El otro punto de referencia dentro del espacio es la tierra misma; pero \u00e9sta es s\u00f3lo el apoyo de los pies de Yahv\u00e9, imaginado sentado en los cielos. Tampoco hay espacio para una construcci\u00f3n que cobije ese estrado\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p>El texto subraya, siguiendo la primera parte del v. 2, que el proyecto humano por establecer una casa para Yahv\u00e9 ha sido precedido ya por la propia divinidad, que se ha anticipado, pues \u00c9l <em>ya hizo <\/em>aquello que es su trono y el estrado de sus pies. Los humanos, como siempre, han llegado demasiado tarde\u2026 Por lo tanto, vuelve a advertir Croatto, de estas palabras \u201cresulta evidente una visi\u00f3n religiosa que considera <em>prescindible <\/em>todo templo como \u2018lugar\u2019 de manifestaci\u00f3n de Yahv\u00e9\u201d, incluso sin ninguna referencia al culto.<\/p>\n<p>El contenido del v. 2b es particularmente relevante y de gran impacto porque hace descender, desde las alturas celestiales aludidas, el problema (dilema o desaf\u00edo) del culto humano hasta el nivel de la actitud humana m\u00e1s deseable, y m\u00e1s atendida por Dios mismo, ante las palabras divinas: \u201cla independencia de Yahv\u00e9 respecto del templo para reinar [pues su grandeza no depende en absoluto de \u00e9l] tiene su equivalencia en su libertad para \u2018mirar\u2019, <em>ya que no est\u00e1 constre\u00f1ido por el culto que se le rinde sino por su propia elecci\u00f3n<\/em>\u201d (<em>\u00cddem, <\/em>\u00e9nfasis agregado). Este Dios libre e independiente, que no se deja manipular por ninguna forma de culto, es capaz de elegir en qui\u00e9n poner sus ojos: \u201cel oprimido, el abatido de esp\u00edritu\u201d, como traduce puntualmente Croatto. Esta \u201cpredilecci\u00f3n\u201d divina, como destaca el exegeta argentino, recae sobre este tipo de personas y sobre quienes respetan su palabra, en una suerte de asociaci\u00f3n existencial y espiritual que corre por la conjunci\u00f3n de los niveles sociopol\u00edtico (oprimidos) y subjetivo (abatimiento de esp\u00edritu), la misma que se muestra en Is 61.1-3 (el mensaje central del III Isa\u00edas) y 65.13-14 (las bienaventuranzas de este profeta).<\/p>\n<p><strong>Los lectores\/as, oprimidos tambi\u00e9n<\/strong><\/p>\n<p>Croatto insiste en que nos comprendamos hoy los lectores\/as de este texto como \u201coprimidos y <em>sufridos\u201d <\/em>y exhorta a \u201cno \u2018suavizar\u2019 el significado de <em>\u2018\u0101n\u00ee, <\/em>traduci\u00e9ndolo por \u2018humilde\u2019\u201d porque lo impide el anuncio principal (61.1-13), adonde el sin\u00f3nimo <em>\u0101n\u0101w <\/em>tiene como referencia directa la realidad social. La cercan\u00eda en el significado entre \u201coprimido \/ pobre \/ humillado\u201d es evidente, tal como se ve en la secuencia de Is 58.3, 5, 7, 10. Aquella persona a la que Dios mira, es tambi\u00e9n el \u201ctemeroso de su palabra\u201d, expresado por un adjetivo verbal menos usual (<em>j\u0101r\u0113d<\/em>), \u201cque indica temor profundo, susto, temblor, estremecimiento\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). As\u00ed aparece en Esdras 9.4 y 10.3. El mismo \u00e9nfasis en la palabra divina puede reflejar la ausencia de templos en la di\u00e1spora e incluso en la provincia persa de Yehud. No obstante lo anterior, los destinatarios de este anuncio son los poderosos, por su capacidad de decidir y edificar un templo. \u201c<em>A ese grupo, <\/em>que se ocupa de Yahv\u00e9, \u00e9ste le dice que su propia atenci\u00f3n est\u00e1 puesta en <em>otros, <\/em>que no parecen atenderlo c\u00falticamente\u201d. La actualidad de este mensaje est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de cualquier intento de mediatizaci\u00f3n o manipulaci\u00f3n. Cuando alg\u00fan grupo o sector social bien <em>acomodado <\/em>se siente objeto privilegiado de la atenci\u00f3n de Dios (como sugieren perversamente algunos exponentes de la denominada \u201cteolog\u00eda de la prosperidad\u201d), la tendencia hacia la exclusi\u00f3n de quienes <em>no son como ellos <\/em>se convierte en una \u201cconsigna espiritual\u201d deleznable.<\/p>\n<p>El siguiente vers\u00edculo enumera, por pares, algunas costumbres rituales encadenadas comparativamente para exhibir, en la segunda parte, su ilegitimidad para la fe yahvista verdadera y un culto aut\u00e9ntico, aceptable. La cr\u00edtica radical del culto aflora nuevamente, pues quienes practicaban esos actos no eligieron lo que era agradable a Yahv\u00e9. El \u00faltimo verso lo confirma: \u201cTodos ellos eligieron su camino y escogieron sus abominaciones\u201d. Siguiendo la l\u00ednea de la elecci\u00f3n, Dios tambi\u00e9n elegir\u00e1 los castigos propios para ellos (4), retomando la acusaci\u00f3n de 65.12 (\u201cPorque yo los llam\u00e9 \/ y ustedes no me respondieron [\u2026] hicieron lo que no me gusta,<br \/>\ny eligieron lo que no me agrada\u201d).<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El pasaje concluye con una exhortaci\u00f3n ligada al v. 2b: era preciso que atendieran la palabra divina quienes se estremecen con ella (5a), los que son rechazados por los rebeldes, un grupo antag\u00f3nico que a\u00fan no consumaba la ruptura total. Ese grupo es capaz de rechazar y expulsar a los otros. \u201cLa frase de esta gente [\u201cQue el Se\u00f1or muestre su gloria y veamos nosotros vuestra alegr\u00eda\u201d, 5b] est\u00e1 poniendo en duda la veracidad o eficacia de tal palabra po\u00e9tica\u201d. Pero ellos ser\u00edan avergonzados por la voz que atronar\u00eda en la ciudad, en el templo (6a), la voz justiciera del Se\u00f1or (6b), pues su poder indiscutible as\u00ed lo har\u00eda. Parece una pol\u00e9mica entre profetas verdaderos y falsos que desemboc\u00f3 en un anuncio perjudicial para ese grupo. Dios exige un culto aut\u00e9ntico y verdadero como demostraci\u00f3n de una profunda aceptaci\u00f3n de su palabra y, por ende, de su voluntad. La capacidad recreadora del Se\u00f1or, aludida en los vv. 7-9, debe quedar fuera de toda duda. Dios recrear\u00e1 a su pueblo (\u201cdar\u00e1 a luz\u201d) siempre que sea necesario y se relacionar\u00e1 con \u00e9l, lit\u00fargica e hist\u00f3ricamente, en medio de la autenticidad con que se presente a rendirle culto. Un pueblo <em>recreado <\/em>por \u00c9l, deber\u00eda ser capaz de presentarse en una asamblea lit\u00fargica renovada tambi\u00e9n. Una exigencia similar es la que se enfrenta actualmente por causa de las formas en que Dios contin\u00faa recreando, continuamente, la relaci\u00f3n o el pacto con su pueblo. Hemos de tomar seriamente las lecciones del caso para responder en consecuencia.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Jos\u00e9 Severino Croatto, <em>Imaginar el futuro. Estructura ret\u00f3rica y querigma del Tercer Isa\u00edas. <\/em>Buenos Aires-M\u00e9xico, Lumen, 2001.<\/li>\n<li>Shigeyuki Nakanose, Enilda de Paula Pedro y Cec\u00edlia Toseli, <em>C\u00f3mo leer el Tercer Isa\u00edas. Cielos nuevos y tierra nueva. <\/em>Bogot\u00e1, San Pablo, 2009.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[1],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5174],"class_list":["post-12219","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-uncategorized","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-isaias-66"],"acf":{"biblical_books":[5174],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Isa\u00edas 66.1-9 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/isaias-66-1-9\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Isa\u00edas 66.1-9 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"As\u00ed dice el Se\u00f1or: El cielo es mi trono, y la tierra, el estrado de mis pies: \u00bfqu\u00e9 templo podr\u00e9is construirme o qu\u00e9 lugar para mi descanso? 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