{"id":12849,"date":"2022-09-26T01:00:59","date_gmt":"2022-09-26T05:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=12849"},"modified":"2025-07-07T13:27:07","modified_gmt":"2025-07-07T17:27:07","slug":"isaias-55-1-11","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/isaias-55-1-11\/","title":{"rendered":"Isa\u00edas 55.1-11"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 80px;\">As\u00ed como la lluvia y la nieve caen de los cielos, y no vuelven all\u00e1, sino que riegan la tierra y la hacen germinar y producir, con lo que dan semilla para el que siembra y pan para el que come, as\u00ed tambi\u00e9n mi palabra, cuando sale de mi boca, no vuelve a m\u00ed vac\u00eda, sino que hace todo lo que yo quiero, y tiene \u00e9xito en todo aquello para lo cual la envi\u00e9.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Isa\u00edas 55.10-11, RVC<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Resulta fascinante contrastar los grandes momentos escriturales en los que se celebra la grandeza de la palabra divina revelada (Salmos 9, 119, Ezequiel 36, etc\u00e9tera) con aquellos en los que la voz prof\u00e9tica se hace eco de esa grandeza y se manifiesta tambi\u00e9n la portentosa realidad de que Dios quiso ser escuchado y le\u00eddo para transformar la vida y la historia humanas. Entre estos segundos destacan, por mucho las ense\u00f1anzas de la segunda parte de Isa\u00edas (caps. 40-55), secci\u00f3n bien definida que inicia y concluye precisamente con grandes afirmaciones sobre la naturaleza eterna de la palabra revelada (40.8) y su funci\u00f3n en el \u00e1mbito humano (55.11). La primera referencia (que aparece, por cierto, en la portada de la <em>Biblia del Oso, <\/em>de Casiodoro de Reina, 1569) se centra en su capacidad de estar por encima del tiempo: \u201cS\u00ed, la hierba se seca, y la flor se marchita, \/ pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre\u201d. La segunda reafirma el impacto soberano de la palabra transmitida en medio de la existencia humana: \u201cAs\u00ed tambi\u00e9n mi palabra, cuando sale de mi boca, no vuelve a m\u00ed vac\u00eda, sino que hace todo lo que yo quiero, y tiene \u00e9xito en todo aquello para lo cual la envi\u00e9\u201d. Ambas afirmaciones reverberan siempre, especialmente al recordar el contexto hist\u00f3rico del cual surgieron y a cuya circunstancia respondieron \u00f3ptimamente para volver a levantar la fe de un pueblo derrotado, sometido y exiliado.<\/p>\n<p><strong>La Palabra divina, accesible para el pueblo sencillo<\/strong><\/p>\n<p>Al cumplirse 500 a\u00f1os de la aparici\u00f3n de la traducci\u00f3n del Nuevo Testamento realizada por Mart\u00edn Lutero en su retiro forzado en el castillo de Wartburg, adonde fue resguardado por el pr\u00edncipe Federico de Sajonia despu\u00e9s de la Dieta de Worms (abril de 1521), las palabras del Segundo Isa\u00edas resplandecen con luz propia. Confinado en esas cuatro paredes, aislado de su familia y de la comunidad religiosa y acad\u00e9mica a la cual se deb\u00eda, el reformador afront\u00f3 el desaf\u00edo de la propia palabra del Se\u00f1or que lo conmin\u00f3, en voz de sus allegados (particularmente, Felipe Melanchton), a trasladar al idioma de su pueblo la segunda parte de la revelaci\u00f3n escrita. Due\u00f1o de un o\u00eddo privilegiado para percibir los matices del habla cotidiana del pueblo alem\u00e1n, Lutero fue capaz de poner en marcha un conjunto de criterios de traducci\u00f3n para acercar, no sin un gran esfuerzo de por medio, las divinas palabras antiguas a sus contempor\u00e1neos, hombres y mujeres sencillos que las necesitaban para fortalecer su fe en el salvador y Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>En la <em>Misiva sobre el arte de traducir<\/em> (1530) respondi\u00f3 a las cr\u00edticas y esboz\u00f3 ampliamente los criterios ling\u00fc\u00edsticos, teol\u00f3gicos y culturales de los que ech\u00f3 mano. All\u00ed dice, por ejemplo, en muy peculiar estilo: \u201cAl traducir, me propuse hacerlo en un alem\u00e1n puro y claro [&#8230;] [Quien quiera traducir bien al alem\u00e1n debe], preguntarles y verles el hocico \u2014m\u00e1s bien\u2014 al ama de casa, a los ni\u00f1os de la calle, al hombre com\u00fan, para ver c\u00f3mo hablan; y de acuerdo con ello hay que traducir. De esta manera entender\u00e1n y notar\u00e1n que se les est\u00e1 hablando en alem\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>Cuando a\u00f1os m\u00e1s tarde, al completar su labor inicial con la traducci\u00f3n del Antiguo Testamento completo, dio fe del trabajo arduo que le represent\u00f3 traducir a los profetas, con otras palabras, igualmente apasionadas: \u201cMe cuesta sangre y sudores pasar los Profetas a la lengua vulgar. \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 trabajoso y dif\u00edcil es forzar a los escritores hebreos a hablar en alem\u00e1n&#8230;! Como no quieren abandonar su hebraicidad, se niegan a deslizarse en la barbarie germ\u00e1nica. Es como si el ruise\u00f1or, perdiendo su dulce melod\u00eda, se viera obligado a imitar al cuco con su mon\u00f3tona nota\u201d. Pero hay que afirmar que el \u00e9xito de Lutero se reflej\u00f3 no s\u00f3lo en la calidad y musicalidad de su traducci\u00f3n sino tambi\u00e9n en su gran aportaci\u00f3n a la construcci\u00f3n de la lengua y la literatura alemanas.<\/p>\n<p><strong>La palabra divina no vuelve vac\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Isa\u00edas 55.10-11 son un compendio l\u00edrico, espiritual y teol\u00f3gico encaminado a comprender <em>la firmeza y soberan\u00eda con que<\/em> <em>la palabra divina<\/em> <em>acontece<\/em> <em>en el mundo<\/em>. Proferida verbalmente por mediadores humanos y trasladada despu\u00e9s a la escritura, cumple un trayecto tecnol\u00f3gico que culmina con su proyecci\u00f3n en el tiempo, m\u00e1s all\u00e1 de los avatares y las coyunturas. Es lo que sugiere Is 40.8, pues as\u00ed, superando los l\u00edmites cronol\u00f3gicos, esta palabra trasciende y es vista y potencialmente recibida por receptores\/as de todas las generaciones y \u00e9pocas. Cuando el profeta se planta frente a la palabra y escucha al propio Dios asegurar que sus dichos cumplen su libre voluntad irrestrictamente, en su calidad de mensajero es sacudido por la intensidad de una palabra tan grande y efectiva.<\/p>\n<p>Sobre estos vers\u00edculos, escribieron L.A. Sch\u00f6kel y J.L. Sicre:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Han sonado dos aspectos de Dios: su cercan\u00eda (v. 6) y su lejan\u00eda (v. 9). Entre las dos, media su palabra, que baja del cielo para exponer el plan, para realizar y revelar la salvaci\u00f3n. La palabra de Dios, comparada antes al grano, se compara ahora a la lluvia, bendici\u00f3n primaria de Dios, don activo que desata actividad, riego que fecunda y hace engendrar. Su ritmo no es el de la eficiencia, sino el de la fecundidad. Fecundando la tierra, la lluvia pone en movimiento un ciclo, da la semilla de futuras cosechas y alimenta al hombre. <em>Pero no s\u00f3lo de pan vive el hombre: la palabra que sale de la boca de Dios es un mensajero que dice y un encargado que realiza. La palabra del Se\u00f1or habla y hace, es reveladora y din\u00e1mica. <\/em>(\u00c9nfasis agregado.)<\/p>\n<p>El exilio del pueblo de Dios estuvo a punto de acabar con su fe, pero la palabra prof\u00e9tica que lo acompa\u00f1\u00f3 en tierras extra\u00f1as la levant\u00f3 del polvo y la coloc\u00f3 nuevamente en el centro de la historia del pacto, una alianza que, para ser eterna, deb\u00eda fundamentarse en <em>la palabra eterna, viva y vivificadora del Dios vivo. <\/em>\u00c9sa es la gran ense\u00f1anza de esta porci\u00f3n crucial del Segundo Isa\u00edas, en la que, por encima de todos los optimismos y pesimismos superficiales, la voz divina lleg\u00f3 para volver a dar vida a lo que estaba pr\u00e1cticamente muerto.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Hoy, como entonces, en las situaciones \u00e9picas de Isa\u00edas 40-55 y del esfuerzo reformador de Lutero, hemos de volver siempre a la Palabra del Se\u00f1or para reencontrarnos con ella, o m\u00e1s bien, para que ella nos reencuentre una vez m\u00e1s, as\u00ed como estamos, dominados a veces por el desaliento y la desesperanza. Tener acceso a ella, familiarizarnos con ella de manera cr\u00edtica y constructiva, sigue siendo el gran desaf\u00edo para quienes decimos estar apegados a ella, m\u00e1s all\u00e1 del dispositivo tecnol\u00f3gico del libro, ahora en nuestros tel\u00e9fonos y tabletas, para seguir escuchando la voz de Dios, quien desea seguir interactuando con nosotros, tal como lo afirma Hebreos 1.1 en t\u00e9rminos apost\u00f3licos y con enorme claridad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Como podemos ver, Dios, entre los m\u00faltiples modos en que se ha comunicado con el hombre, parece haber mostrado siempre una clara preferencia por el lenguaje. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">El texto de la Carta a los Hebreos citado antes nos dice que, a trav\u00e9s de la historia, Dios ha estado procurando establecer comunicaci\u00f3n con el hombre \u2018\u2018muchas veces y de varias maneras\u2019\u2019. \u00bfPor qu\u00e9 \u2018\u2018muchas veces\u2019\u2019? Porque ha estado habl\u00e1ndoles a generaciones distintas y distantes. \u00bfPor qu\u00e9 \u2018\u2018de varias maneras\u2019\u2019? Porque cada grupo humano, y cada persona, tiene su propia manera de hablar y de entender. De modo que si Dios quiere realmente comunicarse con cada hombre \u2014y, en efecto, quiere hacerlo y lo hace\u2014, tiene que echar mano de todos sus recursos comunicativos. Lastimosamente, del hombre no se puede decir lo mismo, ni en su comunicaci\u00f3n con Dios ni en su comunicaci\u00f3n con sus semejantes (Alfredo Tepox V.).<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Luis Alonso Sch\u00f6kel y Jos\u00e9 Luis Sicre, <em> I. <\/em>Madrid, Ediciones Cristiandad, 1980.<\/li>\n<li>Her\u00f3n P\u00e9rez Mart\u00ednez, \u201cMisiva de Mart\u00edn Lutero sobre el arte de traducir\u201d, en <em>Relaciones, <\/em>El Colegio de Michoac\u00e1n, M\u00e9xico, n\u00fam. 138, primavera de 2014, pp. 153-178, <em>revistarelaciones.com\/index.php\/relaciones\/article\/view\/120\/149<\/em>.<\/li>\n<li>Alfredo Tepox V., \u201cMuchas versiones distintas, una sola Palabra verdadera\u201d<em>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5163],"class_list":["post-12849","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-isaias-55"],"acf":{"biblical_books":[5163],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - 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