{"id":12933,"date":"2022-10-17T01:00:56","date_gmt":"2022-10-17T05:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=12933"},"modified":"2025-07-07T13:30:18","modified_gmt":"2025-07-07T17:30:18","slug":"romanos-4-15-25","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/romanos-4-15-25\/","title":{"rendered":"Romanos 4.15-25"},"content":{"rendered":"<p>\u2026plenamente convencido de que Dios era tambi\u00e9n poderoso para hacer todo lo que hab\u00eda prometido. <em>Por eso su fe se le tom\u00f3 en cuenta como justicia<\/em>. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Romanos 4.22, <em>Reina-Valera Contempor\u00e1nea<\/em><\/p>\n<p>El verbo justificar (<em>dikaio\u00f3<\/em>), traduce aqu\u00ed el verbo hebreo <em>tsedek<\/em>, en causativo (<em>hifil<\/em>). Es decir, Dios hace que los seres humanos hagan justicia. Si la gran calamidad que Pablo nos hizo ver era que no hab\u00eda ni un justo, nadie que hiciera el bien, ahora el mismo Pablo afirma lo contrario: por la manifestaci\u00f3n de la Justicia de Dios mediante la fe de Jesucristo y su resurrecci\u00f3n, se abre la posibilidad a todos de hacer justicia, pues han sido justificados, comenzando con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Elsa Tamez, \u201cJusticia y justificaci\u00f3n\u201d (1993)<\/p>\n<p><strong>Trasfondo<\/strong><\/p>\n<p>El 31 de octubre de 1999 se firm\u00f3 en Augsburgo, Alemania, la Declaraci\u00f3n Conjunta sobre la Doctrina de la Justificaci\u00f3n por parte de la Iglesia Cat\u00f3lico-Romana y la Federaci\u00f3n Luterana Mundial. El documento establece que las confesiones cat\u00f3lica y luterana profesan la misma doctrina sobre la justificaci\u00f3n por la fe, aunque con desarrollos diferentes. En 2006, se uni\u00f3 el Consejo Metodista Mundial, y en octubre de 2017, la Comuni\u00f3n Mundial de Iglesias Reformadas. \u201cLa justificaci\u00f3n s\u00f3lo por la fe (<em>sola gratia-sola fide<\/em>) es la caracter\u00edstica teol\u00f3gica m\u00e1s espec\u00edficamente protestante\u201d, es decir, lo que define el tono genuinamente protestante de la fe evang\u00e9lica. Tal como fue relanzada por los esfuerzos conjuntos de la Primera Reforma (husitas y valdenses), Mart\u00edn Lutero y los dem\u00e1s reformadores magisteriales, adem\u00e1s de las diversas alas de la llamada Reforma Radical. Ella define de manera central el nuevo apropiamiento de la salvaci\u00f3n mediante Jesucristo en los albores de la modernidad occidental. As\u00ed lo expresa el documento: \u201cEn la fe, juntos tenemos la convicci\u00f3n de que la justificaci\u00f3n es obra del Dios trino. El Padre envi\u00f3 a su Hijo al mundo para salvar a los pecadores. Fundamento y postulado de la justificaci\u00f3n es la encarnaci\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. Por lo tanto, la justificaci\u00f3n significa que Cristo es justicia nuestra, en la cual compartimos mediante el Esp\u00edritu Santo, conforme con la voluntad del Padre\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La doctrina de la justificaci\u00f3n no s\u00f3lo es el primer criterio de toda aut\u00e9ntica reforma de la Iglesia; constituye a la vez una llamada permanente para que la Iglesia no olvide la raz\u00f3n y el sentido de su misi\u00f3n, que consiste en servir a la santidad de todos los hombres, en ayudar a que vivan en gracia y amistad con Dios. La doctrina de la justificaci\u00f3n recuerda a la Iglesia la primac\u00eda del Evangelio y de la gracia, la necesidad de no absolutizar sus estructuras visibles o los programas de acci\u00f3n pastoral. La Iglesia no es primaria ni fundamentalmente una organizaci\u00f3n humana o una educadora moral de la sociedad, sino \u201cla portadora de la gracia victoriosa de Cristo para el mundo\u201d (Jutta Burgraff).<\/p>\n<p><strong>De la condenaci\u00f3n a la justificaci\u00f3n por la fe<\/strong><\/p>\n<p>Con esta frase bien se puede resumir el camino que va desde el principio de la carta a los Romanos (1.18-32), en donde se habla firmemente de la realidad del pecado humano y c\u00f3mo ha conducido al distanciamiento con Dios. Aun cuando el texto propiamente dicho abre con la gran afirmaci\u00f3n de 1.17: \u201cPorque en el evangelio se revela la justicia de Dios, que de principio a fin es por medio de la fe, tal como est\u00e1 escrito: \u2018El justo por la fe vivir\u00e1\u2019 [Hab 2.4]\u201d. Despu\u00e9s se desarrolla la realidad grandiosa de la justificaci\u00f3n por la fe a trav\u00e9s de un extraordinario repaso de la figura fundamental de Abraham, padre de los creyentes, y su experiencia de esa misma realidad de salvaci\u00f3n obrada por Dios en su vida. Partiendo de la ira de Dios (1.18), y de una doloros\u00edsima enumeraci\u00f3n de la maldad e injusticia humanas (1.21-32), en el siguiente cap\u00edtulo diserta sobre el juicio divino contra ellas (2.1-16) y encarando la situaci\u00f3n hist\u00f3rica del juda\u00edsmo conocedor de la Ley (2.17-29), pero poco practicante de la justicia, en contraposici\u00f3n con quienes no la conocieron, aunque por igual son objeto del juicio por causas de su injusticia. En 3.1 surge la pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 ventaja tiene, pues, el jud\u00edo?\u201d, que preside una s\u00f3lida reflexi\u00f3n sobre la forma en que la injusticia humana resalta la justicia de Dios (3.5). \u201cNo hay justo ni aun uno\u201d se afirma, citando extensamente el Salmo 14 (3.10-18), para llegar a los vv. 22-24 y afirmar enf\u00e1ticamente: \u201cLa justicia de Dios, por medio de la fe en Jesucristo, es para todos los que creen en \u00e9l. [\u2026] por cuanto todos pecaron y est\u00e1n destituidos de la gloria de Dios; pero son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redenci\u00f3n que provey\u00f3 Cristo Jes\u00fas\u201d. Y concluye con un alegato sobre la superioridad de la ley de la fe (3.27-28).<\/p>\n<p>All\u00ed es donde hace su aparici\u00f3n la figura paradigm\u00e1tica de Abraham como padre de los creyentes. El cap. 4 abre con una pregunta muy directa acerca de lo acontecido con \u00e9l: \u201c\u00bfQu\u00e9 fue lo que obtuvo nuestro antepasado Abraham?\u201d (4.1). Esa interrogante pone sobre la mesa la explicaci\u00f3n de lo que vivi\u00f3 el gran patriarca para ser justificado precisamente por la fe. La respuesta a la pregunta dio inicio a una de las exposiciones m\u00e1s ricas y exhaustivas sobre ello: \u201cPorque si Abraham hubiera sido justificado por las obras, tendr\u00eda de qu\u00e9 jactarse, pero no delante de Dios\u201d (2). Pues la Escritura es muy clara: \u201cQue Abraham le crey\u00f3 a Dios, <em>y esto se le tom\u00f3 en cuenta como justicia<\/em>\u201d (3b). Y concluye: \u201cAhora bien, para el que trabaja, su salario no es un regalo sino algo que tiene merecido; pero al que no trabaja, sino que cree en aquel que justifica al pecador, <em>su fe se le toma en cuenta como justicia<\/em>\u201d. El gran esquema jur\u00eddico asumido por el ap\u00f3stol para explicar satisfactoriamente la realidad de la justificaci\u00f3n por la fe aparece aqu\u00ed en toda su dimensi\u00f3n para que uno como lector pueda comprender todo lo sucedido con Abraham.<\/p>\n<p><strong>Dios justifica a todos\/as mediante la fe, gran verdad revolucionaria<\/strong><\/p>\n<p>Romanos 4.15-25 puede ser le\u00eddo como \u201cun gran poema teol\u00f3gico\u201d e incluso sus vers\u00edculos pueden ser dispuestos como versos. A cada paso, la reflexi\u00f3n sobre la experiencia de Abraham va desplegando nuevas iluminaciones sobre la preeminencia de la fe. La afirmaci\u00f3n de 4.15 es un punto de partida contundente: \u201cPorque la ley produce castigo, pero donde no hay ley, tampoco hay transgresi\u00f3n\u201d. La promesa es recibida por fe (16a) y, como todo es por gracia, la promesa se afirm\u00f3 para toda la descendencia de Abraham (16b), lo mismo para los de la ley (jud\u00edos) que para la descendencia espiritual (16c). As\u00ed se cumple aleg\u00f3ricamente el gran anuncio: \u201cTe he puesto por padre de muchas naciones\u201d (17a). Como \u00e9l crey\u00f3 \u201ccontra toda esperanza\u201d (18a), se realiz\u00f3 esa promesa y su fe no flaque\u00f3, aun cuando todo estaba en su contra: su edad y la esterilidad de su esposa (19). Por el contrario: \u201cSe fortaleci\u00f3 en la fe y dio gloria a Dios\u201d (20b) ante la enorme posibilidad de que Dios har\u00eda lo que hab\u00eda dicho (21). De esa manera, obtuvo la gran misericordia divina: \u201cSu fe se le tom\u00f3 en cuenta como justicia\u201d (22). Como afirma Karl Barth: \u201c \u2018Por eso\u2019, porque la fe de Abraham es su \u2018fe ante Dios\u2019 (4.17b), porque ella, no como una parte de su actitud, sino como su absoluta delimitaci\u00f3n, concreci\u00f3n y abolici\u00f3n absoluta, es el milagro absoluto, el comienzo puro, la creaci\u00f3n original; por eso, porque su fe no se agota en un suceso hist\u00f3rico sino que es al mismo tiempo la negaci\u00f3n pura de todo suceso y no suceso hist\u00f3rico, por eso Dios lo califica como justicia, por eso Abraham \u2014s\u00f3lo por la fe\u2014 participa en Dios de la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n, de la muerte de la muerte; por eso, todo lo que hay de suceso hist\u00f3rico en Abraham no impide que su fe brille como luz de la Luz increada\u201d.<\/p>\n<p>Esta grandiosa realidad de salvaci\u00f3n se extender\u00e1 a todos\/as quienes siguen la huella de la fe de Abraham (23) y se aplica a \u201cnosotros\u201d, agrega san Pablo, \u201cpues Dios tomar\u00e1 en cuenta nuestra fe\u201d (24a) en quien resucit\u00f3 a Jesucristo (23b), quien \u201cfue entregado por nuestros pecados, y resucit\u00f3 para nuestra justificaci\u00f3n\u201d (25). \u201cLa salvaci\u00f3n s\u00f3lo por la gracia de Dios en Cristo inspira toda la historia y el pensamiento protestantes. Es el principio rector, primero y esencial\u201d (L. Gagnebin y R. Picon). Por eso en Rom 8.30 la justificaci\u00f3n resplandece como parte central de la historia de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Queda patente que la doctrina de la justificaci\u00f3n no es un problema meramente te\u00f3rico o un asunto del pasado. Es m\u00e1s bien una cuesti\u00f3n que tiene implicaciones en la autocomprensi\u00f3n de la Iglesia misma. Constituye el punto de referencia de la vida cristiana: la autenticidad de la vida eclesial se fundamenta en la autenticidad de la vida de la gracia. En este sentido, la afirmaci\u00f3n de Lutero, [de] que el art\u00edculo sobre la justificaci\u00f3n es el <em>articulus stantis et cadentis ecclesiae <\/em>[la doctrina por la cual la Iglesia permanece de pie o se cae]<em>,<\/em> es una afirmaci\u00f3n verdadera. Lo pueden afirmar tanto los cat\u00f3licos como los protestantes (J. Burgraff).<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Karl Barth, <em>Carta a los Romanos. <\/em>Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1998.<\/li>\n<li>Jutta Burgraff, \u201cLa declaraci\u00f3n conjunta cat\u00f3lico-luterana de 1999 acerca de la justificaci\u00f3n\u201d, en <em>A de Historia de la Iglesia,<\/em> 9 (2000), pp. 513.<\/li>\n<li><em>Declaraci\u00f3n conjunta sobre la doctrina de la justificaci\u00f3n. <\/em>Ginebra, Federaci\u00f3n Luterana Mundial-Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, 2017<em>.<\/em><\/li>\n<li><em>Del conflicto a la comuni\u00f3n. Conmemoraci\u00f3n conjunta Luterano-Cat\u00f3lico Romana de la Reforma en el 2017.<\/em> Malia\u00f1o, Federaci\u00f3n Luterana Mundial-Sal Terrae, 2013<em>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5499],"class_list":["post-12933","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-romanos-4"],"acf":{"biblical_books":[5499],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Romanos 4.15-25 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/romanos-4-15-25\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Romanos 4.15-25 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u2026plenamente convencido de que Dios era tambi\u00e9n poderoso para hacer todo lo que hab\u00eda prometido. 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