{"id":13654,"date":"2023-04-03T01:00:07","date_gmt":"2023-04-03T05:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=13654"},"modified":"2023-03-31T10:36:48","modified_gmt":"2023-03-31T14:36:48","slug":"marcos-15-33-41","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/marcos-15-33-41\/","title":{"rendered":"Marcos 15.33-41"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 40px;\">El jefe de los sacerdotes volvi\u00f3 a preguntarle: \u00bfEres t\u00fa el Mes\u00edas, el Hijo del Dios que todos adoran? Jes\u00fas le respondi\u00f3: As\u00ed es. Y ustedes ver\u00e1n cuando yo, el Hijo del hombre, venga en las nubes del cielo con el poder y la autoridad que me da el Dios todopoderoso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marcos 14.61b-62<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Desde el mediod\u00eda hasta las tres de la tarde, el cielo se puso oscuro. A esa hora, Jes\u00fas grit\u00f3 con mucha fuerza: \u201cElo\u00ed, Elo\u00ed, \u00bflem\u00e1 sabactani?\u201d. Eso quiere decir: \u201c\u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo! \u00bfPor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marcos 15.33-34, <em>TLA<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo: La crucifixi\u00f3n en el relato de Marcos: originalidad y especificidad <\/strong><\/p>\n<p>Por amor acept\u00f3 Jes\u00fas de Nazaret subir a la cruz para ser masacrado. A esa conclusi\u00f3n posterior llegar\u00edan los autores de los documentos del Nuevo Testamento a medida que profundizaron en el misterio de su entrega voluntaria, de su asesinato injusto y violento, y de su retorno a la vida gracias al poder de Dios el Padre de amor y misericordia. Algunos de ellos fueron testigos directos o indirectos de los sucesos encadenados como parte de una prolongada agon\u00eda que supuso la dolorosa asimilaci\u00f3n de que Dios no actuar\u00eda visiblemente para impedir la muerte de Jes\u00fas y as\u00ed llegar hasta el final de la historia insertada en el proyecto de salvaci\u00f3n. Marcos, uno de ellos, se incluye en su relato de una forma velada y afirma que era muy joven en el momento de los sucesos (14.51-52). La extensa y minuciosa narraci\u00f3n del escarnio, los juicios religioso y pol\u00edtico, las torturas y la muerte de Jes\u00fas en Mr 14-15 ser\u00eda retomada y modificada por Mateo y Lucas. Jes\u00fas se identific\u00f3 con el \u201chijo de hombre\u201d apocal\u00edptico de Daniel (14.62), por lo que asumi\u00f3 su papel a trav\u00e9s de \u00e9l en la historia: \u201cLo que el centro jud\u00edo no puede tolerar es que alguien del pueblo, de fuera de los n\u00facleos de poder, se presente como la alternativa liberadora que Dios respalda. Eso es, para ellos, la verdadera blasfemia. La consecuencia es la condena a muerte\u201d (Carlos Bravo Gallardo). Efectivamente, Jes\u00fas no libr\u00f3 el juicio religioso porque, a pregunta expresa, afirm\u00f3 ser el Mes\u00edas esperado (14.61b-62) y desat\u00f3 la c\u00f3lera y el esc\u00e1ndalo de todo el sistema.<\/p>\n<p>Mr 15 inicia con una enf\u00e1tica constataci\u00f3n del contubernio entre el Sanedr\u00edn jud\u00edo y el poder romano invasor, que preside toda la historia de una manera siniestra: comenzando el d\u00eda los l\u00edderes religiosos se reunieron y decidieron entregar a Jes\u00fas al gobernador romano (15.1). El interrogatorio de Pilato se bas\u00f3 exclusivamente en la preocupaci\u00f3n pol\u00edtica acerca de la eventual realeza de Jes\u00fas (2a), algo que a \u00e9ste le ten\u00eda sin cuidado (2b). El gobernador ten\u00eda otras acusaciones (rituales, religiosas y teol\u00f3gicas) por parte de los dirigentes jud\u00edos (3), que es a lo que se refiri\u00f3 inmediatamente (4). Al no responder nada el acusado, Pilato \u201cse qued\u00f3 asombrado\u201d (5), pues cualquier otro reo hubiera solicitado clemencia o reconocido su culpabilidad. La escueta respuesta de Jes\u00fas era enigm\u00e1tica e indiferente.<\/p>\n<p>En un libro reciente (Aldo Schiavone<em>, Poncio Pilato: un enigma entre historia y memoria<\/em>), se discuten las teor\u00edas sobre la intervenci\u00f3n de este personaje en el acontecimiento de Jes\u00fas, siempre cuestionadas. Tertuliano, uno de los primeros grandes autores cristianos, lleg\u00f3 al extremo de decir, en el siglo II, que el prefecto romano ten\u00eda \u201ccoraz\u00f3n cristiano\u201d, aunque la situaci\u00f3n fue muy diferente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">[Pilato] Esperaba a un exaltado, un agitador, un subversivo peligroso, un rebelde. Puede que sus informadores sobre el terreno \u2014que probablemente tuvieron oportunidad de escuchar antes a Jes\u00fas, o al menos habr\u00edan recogido informaci\u00f3n de primera mano sobre \u00e9l\u2014 le hubieran presentado una realidad algo distinta, menos sesgada. Pero lo sucedido fue del todo imprevisto. La personalidad del prisionero debi\u00f3 parecerle, en el cara a cara, de una magnitud perturbadora e inesperada. Hab\u00eda bastado una entrevista con \u00e9l para que todo el montaje de acusaciones preparado por los sacerdotes, que probablemente nunca llegaron a convencer del todo a Pilato, revelase su inconsistencia. La sospecha, que seguramente no le abandon\u00f3 nunca, de haberse visto implicado en un ajuste de cuentas entre facciones jud\u00edas del que el poder romano har\u00eda bien en mantenerse al margen, se hab\u00eda convertido ya casi en una certeza. Se hab\u00eda creado una situaci\u00f3n inesperada, de la que deb\u00eda salir con el menor perjuicio (A. Schiavone).<\/p>\n<p>En el nivel teol\u00f3gico, explica Carlos Bravo Gallardo, en todo el ciclo de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas hay una \u201cintrahistoria\u201d, un di\u00e1logo espiritual profundo entre el Hijo y el Padre, en donde hasta el silencio desempe\u00f1\u00f3 un papel central (14.35-36, 39, 41a):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Lo que el Padre quiere no es que el Hijo muera para <em>satisfacerlo,<\/em> sino que <em>no evada m\u00e1gicamente la condici\u00f3n humana: que permanezca fiel y que asuma la conflictividad de su historia hasta el final, como consecuencia de su opci\u00f3n en favor de la vida amenazada, y que no resista a la violencia usando un poder similar al que lo condena.<\/em> S\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 desenmascarar el car\u00e1cter homicida del poder del Centro y de la Ley de la Pureza, y romper el c\u00edrculo diab\u00f3lico que excluye al pueblo de la vida. El Hijo ha de dejar en manos del Padre el rescate del Reino y su propio rescate, hundi\u00e9ndose en la oscura certeza de la esperanza contra esperanza (segundo \u00e9nfasis agregado).<\/p>\n<p>A ello sigue un procedimiento burocr\u00e1tico y carnavalesco, extraordinario, la posibilidad de que un preso fuese liberado por causa de la fiesta, una costumbre establecida casi como ley (vv. 6-8). Pilato, al no estar tan convencido de la culpa de Jes\u00fas y darse cuenta de la envidia que \u00e9l produc\u00eda, opt\u00f3 por proponer su liberaci\u00f3n (9-10), pero la multitud fue manipulada por los dirigentes y exigieron la libertad del otro prisionero (11). Pilato insisti\u00f3 y el griter\u00edo clam\u00f3 por la muerte de Jes\u00fas (12-15). Podr\u00eda decirse que se trata de un \u201cacto populista reaccionario\u201d por definici\u00f3n, dado que, como subraya el texto, el gobernador extranjero quer\u00eda congraciarse con el pueblo (15a), por lo que liber\u00f3 a Barrab\u00e1s (detenido posiblemente por un crimen cometido en una revuelta importante), orden\u00f3 azotar a Jes\u00fas y orden\u00f3 su crucifixi\u00f3n (15b). De modo que Jes\u00fas cargar\u00eda finalmente con una culpa ajena: promover la resistencia mesi\u00e1nica contra la dominaci\u00f3n romana.<\/p>\n<p><strong>El asesinato impune y la salvaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El poder romano se deshizo de Jes\u00fas y lo entreg\u00f3, condenado, a la burla de los soldados, que parodiaron la afirmaci\u00f3n de su realeza (16-20), y lo escarnecieron hasta cansarse, para luego salir con \u00e9l donde estaba la infame turba, dirigentes y pueblo com\u00fan, continuar\u00edan el tr\u00e1gico espect\u00e1culo. Comenzaba, as\u00ed, el largo camino hacia la cruz en el que una familia de creyentes (Sim\u00f3n de Cirene y sus hijos Alejandro y Rufo) lo ayud\u00f3, pues Sim\u00f3n carg\u00f3 la cruz. Algunos comentaristas han visto en esta familia \u201cun prototipo de los primeros cristianos, y del seguimiento cargando con la cruz\u201d (<em>\u00cddem)<\/em>. Jes\u00fas fue sacado de la ciudad pues no pod\u00eda morir dentro dado que har\u00eda impuros a todos los que se acercasen. En la ruta del G\u00f3lgota experiment\u00f3 el abandono total y al ser clavado experiment\u00f3 lo que Bravo Gallardo esquematiz\u00f3 como sigue:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Primera burla: No puede destruir el Templo y salvarse (vv. 29-30)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Segunda burla: No puede salvarse a s\u00ed mismo y bajar de la cruz (vv. 31-32)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Primer juicio: El silencio de Dios (vv. 33-34)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Tercera burla: Veamos si lo salva El\u00edas (vv. 35-36)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Segundo juicio: El velo rasgado (v. 38)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Tercer juicio: El comienzo de la fe (v. 39).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Las tres burlas tienen que ver con una concepci\u00f3n m\u00e1gica de salvaci\u00f3n: ser justo implica salvarse de la muerte, bajando de la cruz (<em>\u00cddem)<\/em>.<\/p>\n<p>La primera burla viene del poder religioso, pues seg\u00fan los esquemas de poder vigentes, el que Jes\u00fas no act\u00fae con poder para salvarse prueba su culpa. Desde una mentalidad triunfalista, en la que el poder justifica y la impotencia es raz\u00f3n de condena, el que triunfa es el que tiene la raz\u00f3n siempre. \u201cJes\u00fas rompe esos paradigmas; precisamente no bajando de la cruz es como se muestra fiel a Dios\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). El letrero de la cruz (26) tambi\u00e9n era una burla teol\u00f3gico-pol\u00edtica, pues ni buscaba el acceso al poder ni su reino podr\u00eda ser tan limitado. La segunda burla provino de los jefes del pueblo; su argumento fue id\u00e9ntico: que se salvase a s\u00ed mismo bajando de la cruz para creer en \u00e9l. Se trataba de una fe d\u00e9bil, chantajista, sin recursos, condicionada al triunfo sobre los enemigos y que necesitaba la victoria como prueba. No aparece ni pizca del horizonte ut\u00f3pico del reino de Dios y hasta los dem\u00e1s que estaban en la cruz compartieron esta burla.<\/p>\n<p>El primer juicio es la oscuridad del cielo (expresi\u00f3n de luto) y el silencio de Dios, con lo que entrar\u00eda en crisis la experiencia y la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas acerca de un Dios cercano y amoroso. Tanto desconcierto hay en Jes\u00fas que emite un grito basado en el Salmo 22 sobre el abandono divino (34; salmo tambi\u00e9n aludido en la repartici\u00f3n de sus ropas: 22.18):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">No se dirige ahora a su <em>Abba<\/em> sino a Dios, expresando en esas palabras la distancia que experimenta entre \u00e9l como, criatura, y el Creador. Ya no es el <em>Abba<\/em> cercano, sino el Dios del que se siente abandonado. Pero Jes\u00fas no reclama; simplemente expresa su desconcierto ante algo que lo rebasa, que no comprende y que dolorosamente experimenta como abandono. Este mismo desconcierto parece estar detr\u00e1s de la manera como muere, lanzando un fuerte grito cuyo contenido desconocemos. El relato de Marcos presenta en toda su crudeza estos interrogantes, sin resolverlos (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p>Joachim Gnilka, a su vez, comenta el uso del Salmo 22 como parte de una experiencia de fe que alcanza su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la cruz: \u201cJes\u00fas, abandonado por todos los hombres, tuvo que entrar tambi\u00e9n en este sentirse abandonado por Dios para poder aferrarse a Dios. A pesar de sentirse abandonado por Dios, le dirige a \u00e9l su oraci\u00f3n de lamento. Con ello da a entender que no se aleja de Dios\u201d. En la tercera burla, derivada de la forma en que se dirige a Dios, la confusi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica sirve a sus adversarios para referirse al profeta El\u00edas (35), aunque se trata de una distorsi\u00f3n voluntaria. Mientras tanto, el rostro de Dios que ve Jes\u00fas es como el de un \u201cDios inverso\u201d que calla ante la sangre derramada de su Hijo. este Dios por amor se ha despojado de todo poder: \u201c<em>no se impone, sino que se ofrece, expuesto a ser rechazado<\/em>\u201d. La oferta de vinagre, al lado de la insistencia en la ayuda de El\u00edas, fue rechazada (36), y en ese momento acontece el grito inarticulado de Jes\u00fas al momento de morir. Un grito desgarrador, sin contenido aparente: \u201cNo se le puede entender como continuaci\u00f3n del grito a Eloi. Puesto que uno que muere en la cruz se encuentra totalmente sin fuerzas, el grito inarticulado de Jes\u00fas encierra una significaci\u00f3n especial. [\u2026] No es el grito de auxilio del justo, como el del v. 34, ni el grito del demonio de la muerte. El trasfondo apocal\u00edptico podr\u00eda aconsejar interpretarlo como grito de triunfo, como llamada de juicio o como se\u00f1al apocal\u00edptica del final\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p><strong>Amor, soledad y abandono en el madero de la ignominia<\/strong><\/p>\n<p>El segundo juicio es el de velo rasgado (38), el inicio del juicio de Dios, que se opone hondamente al juicio de los seres humanos contra su Hijo. Dos se\u00f1ales escatol\u00f3gicas revelan el sentido de la muerte de Jes\u00fas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>a)<\/em> Ha llegado el d\u00eda de Yahv\u00e9, cuya dimensi\u00f3n salv\u00edfica, no de venganza, aparece en el cap. 13; el D\u00eda de Yahv\u00e9 coincide con la muerte de Jes\u00fas, por la que se hunde el mundo antiguo e irrumpe el mundo nuevo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>b)<\/em> el velo se rasga y ya no retiene la presencia de Dios, acabando con la distancia entre \u00c9l y el pueblo; simboliza el fin del templo anunciado por Jes\u00fas (cf 11.12-14, 20, 23). Se cumple la condena de Jes\u00fas contra el centro jud\u00edo (cf. 1.21-22). Entre estas dos interpretaciones escatol\u00f3gicas de la muerte de Jes\u00fas se sit\u00faan los dos momentos en que \u00e9l mismo la interpreta: su oraci\u00f3n (v. 34) y el grito (v. 37) (C. Bravo Gallardo).<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde se encontrar\u00e1 Dios ahora en la historia? Marcos remite a la imagen de Ezequiel, cuando Dios abandon\u00f3 el Templo por causa de las infidelidades de Israel. En este caso, el pueblo ha obedecido al Dios del Poder asesinado al justo y al pobre indefenso. Por eso, Dios sale de all\u00ed al momento de la muerte de Jes\u00fas. \u201cEso aclara el fondo del drama, y muestra la identidad que hay entre Jes\u00fas y la presencia de Dios en Israel. Ha sido el \u00fanico verdaderamente fiel al proyecto de Dios\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Con todo ello, el culto sacrificial ha concluido para siempre. Adem\u00e1s, la ruptura del velo puede ser le\u00edda como \u201capertura del acceso a Dios para los no sacerdotes y para los gentiles o como revelaci\u00f3n de la majestad de Dios. En la muerte de Jes\u00fas se produce la apertura del acceso o de la revelaci\u00f3n de Dios. [\u2026] Dios se desvela en la cruz de su Hijo y es accesible para todos, tambi\u00e9n para los gentiles\u201d (J. Gnilka) y las mujeres, tal como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El tercer juicio es el del comienzo de la fe \u00a1en un representante del imperio criminal! que confiesa que \u201cese hombre era el Hijo de Dios\u201d (39). Su fe juzga a todos los que no han cre\u00eddo en medio de tantos signos salv\u00edficos, adem\u00e1s de que marc\u00f3 el contraste entre quienes pasaban e insultaban a Jes\u00fas, en vez de creer en \u00e9l. \u201cQuien est\u00e1 dispuesto a creer no necesita se\u00f1ales m\u00e1gicas; es capaz de comprender que precisamente <em>no bajando de la cruz se revela como hijo;<\/em> porque no es el hijo del Todopoderoso, sino el hijo del Padre, que est\u00e1 al otro lado del poder mundano\u201d (C. Bravo Gallardo). Estamos completamente delante del poder-servicio, del poder-sumisi\u00f3n a la voluntad divina, de un poder desdoblado en amor y entrega que no requiere alardes visibles ni triunfalistas. En la aparente derrota se visualizaba y se anticipaba una nueva forma de victoria sobre los poderes de la muerte y de la injusticia, no desde la violencia supuestamente aceptable, sino de la acci\u00f3n divina expresada en la entrega incondicional del Hijo amado. A diferencia de la dirigencia jud\u00eda que exig\u00eda se\u00f1ales extraordinarias para creer, el centuri\u00f3n desemboca en una fe inapelable y cierta. \u201cHay, pues, un profundo cambio en las condiciones para <em>ver<\/em>, que prepara el mensaje \u00faltimo del relato: <em>d\u00f3nde se ve <\/em>a Jes\u00fas. No se le ve <em>d\u00f3nde <\/em>y <em>c\u00f3mo <\/em>el lector ha determinado previamente, sino en el grito desconcertado, pero confiado, ante el silencio del Padre y en el morir de esa manera. Y hay que responderle regresando por el camino de Galilea, una vez que haya resucitado\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p>El relato no puede cerrarse sin mostrar a las \u00fanicas personas que hab\u00edan sido fieles y serviciales de principio a fin (41a), las muchas mujeres que, ahora, \u201cmiraban desde lejos\u201d (40a) por causa de las restricciones legales y rituales. Mirar no estaba prohibido, era lo \u00fanico que pod\u00edan hacer, pero su mirada era de fe y creencia indiscutibles. Este vers\u00edculo se apoya en el salmo 38.11, sobre la lejan\u00eda de los m\u00e1s cercanos. Pero esa presencia solidaria y emp\u00e1tica dice mucho: ellas ser\u00e1n fuente informaci\u00f3n y testigos del acontecimiento, tres mujeres como r\u00e9plica (y cr\u00edtica) de los disc\u00edpulos preferidos. \u201cSi han hecho la marcha a Jerusal\u00e9n con Jes\u00fas [41b], <em>debe present\u00e1rselas como quienes entendieron que el seguimiento de Jes\u00fas es seguimiento de la cruz. <\/em>[\u2026] A la recta comprensi\u00f3n de la fe tiene que acompa\u00f1ar la praxis recta de la vida. \u00c9sta comprende el <em>servicio amoroso<\/em> y el s\u00ed a la cruz\u201d (J. Gnilka). Fueron disc\u00edpulas completas y firmes a carta cabal, tal como lo afirma la estudiosa brasile\u00f1a Ana Mar\u00eda Tepedino (1941-2018):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Si Marcos consideraba que estas mujeres est\u00e1n junto a la cruz pertenec\u00edan al grupo menor de disc\u00edpulos, \u00bfpor qu\u00e9, hasta ese momento, quedan pr\u00e1cticamente ocultas en el evangelio?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Un argumento frecuentemente utilizado contra ellas se basa en que los evangelios no relatan ninguna vocaci\u00f3n de mujeres. La forma de relacionarse Jes\u00fas con ellas, respetando su dignidad y trat\u00e1ndolas con ecuanimidad era suficiente para que lo siguiesen. Es como si Jes\u00fas no tuviera que ordenarles \u201cs\u00edgueme\u201d. Parece que el seguimiento de las mujeres se basa en la gratuidad y en la gratitud. Algunos especialistas hacen hincapi\u00e9 en que el \u201cmensaje de Jes\u00fas debi\u00f3 tener un especial impacto sobre las mujeres de Israel\u201d [Carlos Mesters].[\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Marcos identifica a las mujeres tres veces: en 15.40, como testigos de la crucifixi\u00f3n; en 15.47, como testigos de la localizaci\u00f3n del sepulcro, y en 16.1, como testigos del sepulcro vac\u00edo. Esa triple referencia, \u00bfno ser\u00e1 acaso una intenci\u00f3n marcana de disculparse por el silencio anterior y de mencionar el discipulado de la mujer?<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Finalmente, este recorrido por la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rico-teol\u00f3gica de Marcos puede ayudar a superar los \u00e9nfasis <em>concordistas<\/em>, es decir, la supuesta necesidad de agrupar todos los relatos evang\u00e9licos para producir una visi\u00f3n \u00fanica de los sucesos. Al verificar lo relatado as\u00ed, por primera vez, y en los dem\u00e1s evangelios, incluso por separado, es posible apreciar los matices propios de cada uno. Marcos hizo una grandiosa aportaci\u00f3n con su recorrido puntual, dominado por el deseo de exponer la singularidad de la acci\u00f3n redentora de Jes\u00fas de Nazaret:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Con el asesinato de Jes\u00fas, los hombres daban su \u00faltima palabra sobre su proyecto de Reino. La respuesta del hombre a la oferta de vida que hacia el Padre fue dar muerte a su Hijo. El silencio del Padre ante la muerte de Hijo no debe interpretarse como resignaci\u00f3n pasiva o como una aprobaci\u00f3n de Dios a la muerte de su Hijo, como muchas veces se ha entendido. Resulta blasfemo entender a Dios de esa manera. Su respuesta ser\u00e1 no la muerte de los asesinos, sino el dar vida definitiva al Hijo asesinado (C. Bravo Gallardo).<\/p>\n<p>O, como lo expresa el te\u00f3logo reformado alem\u00e1n J\u00fcrgen Moltmann (1926) mirando hacia el interior del propio Dios al plantearse \u201clos sufrimientos divinos de Cristo\u201d:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">El Padre padece la muerte del Hijo; la padece con el infinito dolor del amor al Hijo. por eso, a la muerte del Hijo corresponde el dolor del Padre. Y si el Hijo pierde de vista al Padre en este viaje al infierno, tambi\u00e9n el Padre pierde de vista al Hijo en este juicio. <em>Aqu\u00ed est\u00e1 en juego el ser de Dios, la vida interna de la trinidad.<\/em> El amor compasivo del Padre se convierte en dolor infinito hasta la muerte. El amor-respuesta del Hijo se convierte en sufrimiento infinito por el abandono del Padre. <em>Lo que acontece en el G\u00f3lgota llega a las honduras de la divinidad y por eso marca la vida trinitaria de Dios en la eternidad. <\/em>Cristianamente hablando, <em>en el centro de la trinidad est\u00e1 siempre la cruz, <\/em>pues la cruz revela el coraz\u00f3n del Dios trino que late por toda su creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo responder ante todo esto?:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>No me mueve, mi Dios, para <\/em>perderte<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">el mundo que me das, por ya sabido,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>ni me mueve el<\/em> valor de lo sentido<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>para dejar, por eso, <\/em>de quererte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>T\u00fa me mueves, Se\u00f1or, <\/em>y al ofenderte<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">ya atribulado, ah\u00ed, ya sometido,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>mu\u00e9veme, <\/em>as\u00ed, el furor de lo vivido,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>mu\u00e9venme tus <\/em>anhelos y tu suerte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Ll\u00e9vanme hoy tus manos y la espera<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">de saber que en el <em>cielo<\/em> hay un ara<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">donde el encuentro fiel no se <em>temiera<\/em>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">una ocasi\u00f3n fugaz <em>porque te quiera<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">para gozar tu paz que, oh, desespera,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">porque, aunque <em>quiero <\/em>m\u00e1s, ya te <em>quisiera.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(LC-O, <em>De aqu\u00ed al cielo. Poemas (1984-2021. <\/em>M\u00e9xico, CUPSA, 2021).<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Carlos Bravo Gallardo, <em>Jes\u00fas, hombre en conflicto. El relato de Marcos en Am\u00e9rica Latina. <\/em>M\u00e9xico, CRT-UIA, 1996.<\/li>\n<li>\u00cd\u00f1igo Dom\u00ednguez, \u201cPilato, cooperador necesario\u201d, en <em>El Pa\u00eds, <\/em>Madrid, 8 de abril de 2020, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2020-04-08\/pilato-cooperador-necesario.html\"><em>https:\/\/elpais.com\/cultura\/2020-04-08\/pilato-cooperador-necesario.html<\/em><\/a><em>.<\/em><\/li>\n<li>Joachim Gnilka, <em>El evangelio seg\u00fan san Marcos. II. <\/em>Salamanca, Ediciones S\u00edgueme, 1986 (Biblioteca de estudios b\u00edblicos, 56).<\/li>\n<li>J\u00fcrgen. Moltmann, <em>El camino de Jesucristo. Cristolog\u00eda en dimensiones mesi\u00e1nicas. <\/em>[1989] 2\u00aa ed. Salamanca, Ediciones S\u00edgueme, 2000.<\/li>\n<li>Aldo Schiavone, <em>Poncio Pilato: un enigma entre historia y memoria. <\/em>Madrid, Trotta, 2020.<\/li>\n<li>Ana Maria Tepedino, <em>Las disc\u00edpulas de Jes\u00fas. <\/em>Madrid, Narcea, 1994, <a href=\"https:\/\/mercaba.org\/ARTICULOS\/D\/discipulas_de_jesus.htm\"><em>https:\/\/mercaba.org\/ARTICULOS\/D\/discipulas_de_jesus.htm<\/em><\/a><em>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[1],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5417],"class_list":["post-13654","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-uncategorized","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-marcos-15"],"acf":{"biblical_books":[5417],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Marcos 15.33-41 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/marcos-15-33-41\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Marcos 15.33-41 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El jefe de los sacerdotes volvi\u00f3 a preguntarle: \u00bfEres t\u00fa el Mes\u00edas, el Hijo del Dios que todos adoran? 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