{"id":14310,"date":"2024-01-08T01:00:16","date_gmt":"2024-01-08T06:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=14310"},"modified":"2024-01-08T07:58:02","modified_gmt":"2024-01-08T12:58:02","slug":"genesis-33-1-9","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-33-1-9\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis 33.1-9"},"content":{"rendered":"<p>Entonces Esa\u00fa corri\u00f3 a su encuentro y lo abraz\u00f3, puso sus brazos alrededor de su cuello y lo bes\u00f3. Y ambos lloraron.<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 33.4, <em>Nueva Traducci\u00f3n Viviente<\/em><\/p>\n<p>La <em>realizaci\u00f3n<\/em> de la reconciliaci\u00f3n tiene su lugar, no tanto en la justificaci\u00f3n del individuo, cuanto en la convivencia concreta dentro de la <em>comunidad<\/em> (Ef 2.14ss) en un vivir que no es desde el principio de seres animados por los mismos sentimientos, sino de seres diversos (se\u00f1ores y esclavos, pobres y ricos) reconciliados con Dios y reconciliados entre s\u00ed (Gal 3.28).<\/p>\n<p>H.G. Link<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico-teol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>Retomemos una definici\u00f3n de reconciliaci\u00f3n, de Juan Mar\u00eda Uriarte: \u201c\u2026es un proceso en el que las personas o grupos enfrentados, bien sean ofensivos, bien sean defensivos, renuncian definitiva y visiblemente a perdurar en una relaci\u00f3n destructiva y se comprometen, firme e irreversiblemente a encarar una relaci\u00f3n constructiva, encaminada a reparar el pasado, a establecer un presente pac\u00edfico y a garantizar un futuro de paz y de colaboraci\u00f3n al bien com\u00fan\u201d. Y agrega este autor que, para hablar de reconciliaci\u00f3n, no es necesario que \u201clos enemigos se conviertan en amigos, sino que vuelvan a respetarse mutuamente como miembros de una misma sociedad. No requiere necesariamente una interpretaci\u00f3n com\u00fan de la naturaleza y el origen de la confrontaci\u00f3n violenta que ha durado 50 a\u00f1os, sino una voluntad firme y eficaz de evitar su repetici\u00f3n\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Por otro lado, la reconciliaci\u00f3n entre Dios y su pueblo (expiaci\u00f3n) estaba mediada por una serie de procedimientos rituales y ofrendas (Lv 8.15, 9.7, 10.17, etc\u00e9tera). Pero llegamos, por fin, al momento del reencuentro entre Esa\u00fa y Jacob, modelo y paradigma b\u00edblico de reconciliaci\u00f3n entre hermanos, es decir, entre familiares muy cercanos. Dejemos la palabra a Luis Alonso Sch\u00f6kel en su reconstrucci\u00f3n de este amor filial alterado por la conducta de Jacob, situada en el marco de la llamada y las promesas divinas. Ahora se trataba de ganar, literalmente, la voluntad del hermano ofendido, en medio de las nuevas circunstancias:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Jacob tiene que proseguir su marcha porque lo reclama el Dios de Betel. No tiene ra\u00edces en Har\u00e1n o Pad\u00e1n Aram, como no las ten\u00eda Abraham en Egipto [\u2026] Ha estado como hu\u00e9sped: de un mes a siete a\u00f1os, de siete a\u00f1os a catorce, de catorce a veinte. Ha recibido bendiciones de Dios, fecundidad y riqueza, y ha sido cauce de bendici\u00f3n. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Estaba unido a Esa\u00fa por hermandad y se ha separado forzosamente de \u00e9l, primero espiritualmente, despu\u00e9s corporalmente: m\u00e1s vale destierro que muerte. [\u2026] Lo reclama el Dios de Betel.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Pero el camino para la cita pasa por territorio de Esa\u00fa, zona peligrosa. Est\u00e1 \u201carmado de odio antiguo\u201d (Ez 35.5), odio armado de espada (Gn 27.40), que es su modo de vida. Lo respaldan cuatrocientos hombres: Abraham en el m\u00e1ximo de su poder reuni\u00f3 trescientos dieciocho (14.14). Pasar por los dominios de Esa\u00fa es arriesgado, quiz\u00e1 mortal: \u00bfno ser\u00e1 mejor el destierro que la muerte? No puede ser; la llamada de Dios persiste, retorna, insiste, como tambi\u00e9n la promesa \u201cestar\u00e9 contigo\u201d.<\/p>\n<p><strong>El reencuentro largamente postergado (vv. 1-4)<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEsa\u00fa lo abraza, los temores desaparecen y el llanto de ambos es un signo de sanaci\u00f3n de la vieja herida (Gn 33,4) que empez\u00f3 a abrirse en el vientre de la madre\u201d (H. C\u00e1ceres Guinet). Ahora Jacob se puso a la cabeza del grupo (3a) para recibir a su hermano con un ceremonial de saludos dignos del servilismo cortesano: postrarse siete veces (3b) era algo muy practicado en ambientes ligados a los faraones; hacerlo s\u00f3lo una vez ya era demostraci\u00f3n de respeto (Gn 18.2, 19.1). Por fin se desvaneci\u00f3 la tensi\u00f3n acumulada y el narrador presenta un noble retrato de Esa\u00fa, quien se dej\u00f3 llevar por la alegr\u00eda y la emoci\u00f3n del reencuentro. La terminolog\u00eda utilizada (hermano, bendici\u00f3n, postrarse) da cuenta de ello a fin de mostrar la reconciliaci\u00f3n fraterna como una victoria sobre el pasado: \u201cAl hecho profundo de la reconciliaci\u00f3n, hacia el cual gravitan estos dos cap\u00edtulos, servir\u00e1 desde arriba la ayuda de Dios y abajo la prudencia calculadora del hombre. Al final se restablecer\u00e1 el equilibrio\u201d (L. Alonso Sch\u00f6kel). No hay ni una palabra sobre el pasado, pues el abrazo demuestra firmemente su perd\u00f3n. El movimiento de Jacob es propio del homenaje de un siervo o vasallo a un jeque o se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>La posible restituci\u00f3n o reparaci\u00f3n del da\u00f1o (vv. 5-9)<\/strong><\/p>\n<p>El texto contin\u00faa con el di\u00e1logo, porque a\u00fan hay algo importante por decir: la presentaci\u00f3n de las familias de Jacob ante la pregunta de su hermano (5b). primero se postraron las esclavas ante \u00e9l (6) y despu\u00e9s las esposas (7). Al preguntar sobre las manadas que lo acompa\u00f1aban (8a) y que llevaba como regalo, la respuesta de Jacob lo muestra en plena sumisi\u00f3n ante \u00e9l: lo llama \u201cse\u00f1or\u201d (8) y Esa\u00fa le responde como \u201chermano\u201d (9). \u201cCon la humildad se doblega el rencor de Esa\u00fa\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). La emoci\u00f3n de Jacob lo lleva a entregar todo ello, pero Esa\u00fa lo rechaza \u201cpor tener m\u00e1s que suficiente\u201d (9a), aunque insistir\u00e1 en que lo reciba para que finalmente lo acepte.<\/p>\n<p>Adelant\u00e1ndonos un poco al v. 11, resuena una palabra que recuerda la posible restituci\u00f3n, restauraci\u00f3n o reparaci\u00f3n del da\u00f1o:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">El forcejeo [para aceptar los regalos] podr\u00eda ser convencional; pero aqu\u00ed tiene suma importancia la aceptaci\u00f3n, que el don sea aceptado. <em>Es prueba de reconciliaci\u00f3n. <\/em>Hay que leer la palabra \u201cobsequio\u201d en el v. 11, que es en hebreo <em>beraka. <\/em>Hasta ahora los llamaba \u201cpresentes, regalos\u201d = <em>minha<\/em>. Pero el \u00faltimo momento reserva una palabra que nos suena: <em>beraka. <\/em>En hebreo <em>brk <\/em>es desear un bien a otro que no lo ha conseguido a\u00fan, o felicitarle porque lo ha obtenido, o agradecerle el beneficio que nos ha hecho; y <em>beraka <\/em>puede ser el don que expresa el reconocimiento o agradecimiento. El que rob\u00f3 la <em>beraka <\/em>(bendici\u00f3n) ofrece ahora una abundante <em>beraka <\/em>(obsequio). <em>Y Esa\u00fa lo acepta. Se rompe el maleficio y se cierra el ciclo del rencor<\/em>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Esa\u00fa ha cambiado. El autor lo dice con tres expresiones: <em>hnn <\/em>[como Dios muestra al hombre su favor]<em>, rsh <\/em>[Esa\u00fa acepta, se usa m\u00e1s para referirse a Dios]<em>, pny <\/em>[como ver el rostro de Dios] (<em>\u00cddem).<\/em><\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Evidentemente, estas reflexiones se mueven en el \u00e1mbito de lo religioso o espiritual y, de ninguna manera, se exponen como pautas absolutas o psicol\u00f3gicas (en donde se despliegan muchos m\u00e1s elementos en juego) para la realizaci\u00f3n plena de la reconciliaci\u00f3n. No obstante ello, esta perspectiva conduce inevitablemente al terreno de la \u00e9tica como algo que debemos tener muy presente, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier forma de ingenuidad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Por una parte, la experiencia de fe se convierte en un elemento motivacional de primer orden: el perdonado y reconciliado con Dios encuentra en esta vivencia los resortes que le mueven a abrirse y a buscar activamente la reconciliaci\u00f3n con sus semejantes. Por otro, la moral cristiana, condensada sucintamente en el mandamiento del amor, formula contenidos concretos que han de estar presentes en la actuaci\u00f3n del fiel: ofrecer el perd\u00f3n sin l\u00edmites, incluso al enemigo; otorgar el perd\u00f3n solicitado por el ofensor; tener iniciativa al pedir perd\u00f3n y expresar arrepentimiento ante quien haya podido sufrir su ofensa (G. Bilbao Alberdi e I. S\u00e1ez de la Fuente Aldama).<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Galo Bilbao Alberdi e Izaskun S\u00e1ez de la Fuente Aldama, <em>Por una (contra)cultura de la reconciliaci\u00f3n. <\/em>Barcelona, Cristianismo y Justicia, 2020 (Cuadernos, 217).<\/li>\n<li>Hugo C\u00e1ceres Guinet, \u201cAlgunos elementos de la espiritualidad masculina vistos a trav\u00e9s de la narraci\u00f3n b\u00edblica de Jacob\u201d, en <em>RIBLA, <\/em>n\u00fam. 56, 2007\/1, <a href=\"https:\/\/www.centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/56.pdf\"><em>centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/56.pdf<\/em><\/a>.<\/li>\n<li>-G. Link, \u201cReconciliaci\u00f3n. Para la praxis pastoral\u201d, en L. Coenen <em>et al,<\/em> dirs.,\u00a0<em>Diccionario teol\u00f3gico del Nuevo Testamento<\/em>.\u00a0<em>IV<\/em>. 3\u00aa ed. Salamanca, Ediciones S\u00edgueme, 1994.<a name=\"_ftn2\"><\/a><\/li>\n<li>Alonso Sch\u00f6kel,\u00a0<em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu hermano? Textos de fraternidad en el libro del G\u00e9nesis.\u00a0<\/em>3\u00aa ed. Estella, Verbo Divino, 1997.<\/li>\n<li>Juan Mar\u00eda Uriarte, \u201cLa reconciliaci\u00f3n, tarea eclesial y social\u201d, en Aula de Teolog\u00eda, 29 de octubre de 2019, <a href=\"https:\/\/web.unican.es\/campuscultural\/Documents\/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n\/2019-2020\/1.%20La%20reconc.%20tarea%20ecls%20y%20social.%20JM%C2%AA%20Uriarte_.pdf\">https:\/\/web.unican.es\/campuscultural\/Documents\/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n\/2019-2020\/1.%20La%20reconc.%20tarea%20ecls%20y%20social.%20JM%C2%AA%20Uriarte_.pdf<\/a><\/li>\n<li>Juan Mar\u00eda Uriarte, <em>La reconciliaci\u00f3n<\/em>. Santander, Sal Terrae, 2013.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4437],"class_list":["post-14310","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-genesis-33-2"],"acf":{"biblical_books":[4437],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>G\u00e9nesis 33.1-9 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-33-1-9\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"G\u00e9nesis 33.1-9 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Entonces Esa\u00fa corri\u00f3 a su encuentro y lo abraz\u00f3, puso sus brazos alrededor de su cuello y lo bes\u00f3. 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