{"id":14330,"date":"2024-01-15T01:00:37","date_gmt":"2024-01-15T06:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=14330"},"modified":"2024-01-12T11:26:50","modified_gmt":"2024-01-12T16:26:50","slug":"genesis-32-22-32-2","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-32-22-32-2\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis 32.22-32"},"content":{"rendered":"<p>Tu nombre ya no ser\u00e1 Jacob \u2014le dijo el hombre\u2014. De ahora en adelante, ser\u00e1s llamado Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 32.28, <em>Nueva Traducci\u00f3n Viviente<\/em><\/p>\n<p>La llamada de Dios obliga a Jacob a enfrentarse con\u00a0<em>su pasado\u00a0<\/em>antes de afrontar el futuro. Ha de reconocerlo, superarlo, exorcizarlo. El pasado no es s\u00f3lo el rencor de su hermano, es su propia conducta: su complicidad con la madre para enga\u00f1ar al anciano padre, suplantar y defraudar a sabiendas a su hermano. Fiel al nombre de <em>ya\u2019qob, <\/em>ha echado zancadillas.<a name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p>Luis Alonso Sch\u00f6kel<\/p>\n<p><strong>Trasfondo<\/strong><\/p>\n<p>Intentar hacer un retrato de Jacob y acompa\u00f1arlo narrativamente a trav\u00e9s del G\u00e9nesis puede ser una aut\u00e9ntica aventura literaria y espiritual. Los trazos \u00e1giles del texto permiten verlo como un personaje redondo, s\u00f3lido y bien trabajado, quiz\u00e1 el m\u00e1s consistente que aparece en todo ese libro, acaso superado \u00fanicamente por Abraham. \u00c9ste es una persona siempre bienintencionada, pero los claroscuros de la vida de Jacob entran m\u00e1s en el esquema de una novela que en los perfiles m\u00e1s legendarios de su padre y su abuelo. El resumen de sus a\u00f1os iniciales puede ser muy duro y justo al mismo tiempo: \u201cEn su juventud Jacob act\u00faa como un aut\u00e9ntico farsante, enga\u00f1a a su padre con ayuda de su madre, Rebeca, reemplazando a su hermano para quedarse con la bendici\u00f3n correspondiente al primog\u00e9nito. En su adultez la historia se revierte por medio de otra artima\u00f1a, Lab\u00e1n, hermano de Rebeca, enga\u00f1ar\u00e1 a Jacob \u2014el enga\u00f1ador es enga\u00f1ado\u2014 cas\u00e1ndolo con L\u00eda, hermana de Raquel, quien reemplaza a su hermana la noche de bodas, as\u00ed L\u00eda hace valer sus derechos de hija primog\u00e9nita\u201d (H. C\u00e1ceres Guinet). La antesala de su reconciliaci\u00f3n con Esa\u00fa es uno de los momentos m\u00e1s enigm\u00e1ticos de toda la Biblia, puesto que el encuentro con el \u00e1ngel (o var\u00f3n) lo muestra, como continuamente aparece en el relato, avezado y arriesgado, pero al mismo tiempo, al final, d\u00e9bil y sometido a una marca que lo acompa\u00f1ar\u00eda toda su vida. Nada hac\u00eda suponer, en medio del realismo de la historia, que sus tendencias religiosas lo pondr\u00edan en una situaci\u00f3n de desventaja que le impedir\u00eda actuar, una vez m\u00e1s, con la marruller\u00eda que lo caracteriz\u00f3 durante un buen tiempo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Jacob se hallaba aterrado ante la perspectiva de encontrarse con su hermano; este acontecimiento que se le avecinaba hab\u00eda movilizado todos sus pensamientos. Y entonces fue cuando se produjo este otro encuentro, inesperado y mucho m\u00e1s peligroso para \u00e9l. Por otra parte, si [\u2026] entendemos este acontecimiento como una respuesta a la oraci\u00f3n de Jacob (Gn 32.10s) que hasta entonces no hab\u00eda recibido ninguna, dicho suceso nocturno constituir\u00e1 un presagio a\u00fan m\u00e1s extra\u00f1o, por esa su calidad de respuesta a una oraci\u00f3n (G. von Rad).<\/p>\n<p><strong>\u201cJacob se qued\u00f3 solo\u2026\u201d: la soledad previa al combate y la purificaci\u00f3n (vv. 22-26)<\/strong><\/p>\n<p>Jacob hizo un gran esfuerzo log\u00edstico para preparar el reencuentro con su hermano: su preocupaci\u00f3n para cuidar a sus familias lo llev\u00f3 a que los reba\u00f1os y las caravanas atravesaran el r\u00edo Jaboc (actual Nahr Ez-Serka), que corre por un profundo vado, afluente del Jord\u00e1n por el lado oriental (<em>\u00cddem<\/em>). Cuando ya toda la gente estaba del otro lado y Jacob se hab\u00eda quedado atr\u00e1s para vigilar, es cuando acontece aquel suceso terrible. Seguramente en sus cavilaciones y en un horario extremo durante la noche, la mente de Jacob se ocup\u00f3 de m\u00faltiples cosas. El texto subraya que se apareci\u00f3 \u201cun hombre\u201d para pelear con \u00e9l, de una manera muy escueta (v. 24) que queda abierta a diversas interpretaciones, lo que coloca la posici\u00f3n de Jacob \u201cque \u00fanicamente pudo percibir una presencia masculina que se abalanz\u00f3 sobre \u00e9l\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Jacob se queda solo, la noche oscura se inicia, lo que provoca el encuentro con el ser misterioso \u2014a\u00fan la Biblia es ambigua, primero un hombre (32,25), despu\u00e9s Dios (32,29)\u2014 por medio de lo \u00fanico que Jacob sabe hacer: luchar. En la penumbra y los horrores nocturnos, Jacob libra su \u00faltima reyerta no con un individuo sino con todos los hombres con quienes ha peleado y a quienes ha enga\u00f1ado: su hermano Esa\u00fa, su padre Isaac, su suegro Lab\u00e1n. \u00c9sta es <em>la noche espiritual masculina, <\/em>su naturaleza se aferra, lucha, exige, pregunta por el nombre de su contrincante. Pero es <em>noche del alma<\/em> y no hay respuesta a su pregunta, est\u00e1 por nacer otro hombre, el hombre transformado por la superaci\u00f3n de las experiencias de enfrentamiento y frustraciones y dar paso a la experiencia aut\u00e9ntica de paternidad: no esperar nada excepto la salvaci\u00f3n de la prole (H. C\u00e1ceres Guinet).<\/p>\n<p>La identidad de este hombre es sumamente misteriosa, lo que permite al texto desarrollar ese misterio en una direcci\u00f3n estrictamente teol\u00f3gica: este ser humano enigm\u00e1tico \u00a1resultar\u00e1 ser Dios mismo! \u201cEl \u2018hombre sin nombre\u2019 simboliza a cada una de las personas con las que Jacob ha luchado\u201d (F. Garc\u00eda L\u00f3pez).<\/p>\n<p><strong>El cambio de nombre de Jacob: nueva personalidad para afrontar la reconciliaci\u00f3n (vv. 27-32)<\/strong><\/p>\n<p>Fue una larga lucha que se prolong\u00f3 durante toda la noche: \u201cel combate permaneci\u00f3 indeciso hasta que el misterioso contrincante [\u2026] logr\u00f3 alcanzarle en la cadera disloc\u00e1ndosela como por arte de magia\u201d (G. von Rad). Las fuerzas de Jacob pusieron en un aprieto a su adversario (25a) y \u00e9ste solicita que lo deje ir (26a).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">En la oscuridad ve el rostro de Dios y \u00e9ste le revela un nuevo nombre, Israel el que lucha con Dios, (<em>\u0161arita<\/em> = has luchado) nombre de una naci\u00f3n (Gn 32.24). Jacob ha tenido la experiencia de los m\u00edsticos <em>que reconocen que nada se parece m\u00e1s a Dios que la oscuridad. <\/em>De all\u00ed puede regresar a reconciliarse a fondo con su hermano, a convertirse en verdadero padre y esposo, el var\u00f3n liberado de oposici\u00f3n y temor. Pero esa noche deja su huella, Jacob sale herido a buscar a su hermano y cojear\u00e1 el resto de su vida. Est\u00e1 herido en la articulaci\u00f3n del muslo (<em>y\u0101rak<\/em>), una zona b\u00edblicamente vinculada a la masculinidad. El camino de regreso a casa <em>implica el doloroso reconocimiento de su humanidad y no volver a caminar erguido como el joven autosuficiente que parti\u00f3 sino como el hombre completo que vive plenamente su virilidad en el reconocimiento de sus miedos y limitaciones, sin embargo, suficientemente dispuesto a vivir para los dem\u00e1s<\/em><a name=\"_ftnref9\"><\/a> (H. C\u00e1ceres Guinet).<\/p>\n<p>La salida del sol coincidi\u00f3 maravillosamente con el fin del combate y la desaparici\u00f3n del terror de Jacob. Su masculinidad qued\u00f3 herida para siempre (25b: Dios se la descoyunt\u00f3, \u00a1vaya met\u00e1fora tan directa de la oposici\u00f3n divina contra el patriarcado autoritario!) y \u00e9l intuy\u00f3 algo de la naturaleza divina de su adversario pues, en contraste con la resistencia que le hab\u00eda opuesto, se aferr\u00f3 a \u00e9l para solicitar su bendici\u00f3n, esto es, \u201cuna fuerza vital divina\u201d (26b). Al depositarse en la mano de Dios y en su poder para bendecir, manifest\u00f3 una reacci\u00f3n del ser humano ante lo divino. Pero \u00e9l tambi\u00e9n deb\u00eda dejarse interrogar sobre s\u00ed mismo, sobre su nombre que se cre\u00eda entonces conten\u00eda algo o mucho de la esencia del portador. \u201cAl decir cu\u00e1l era su nombre, Jacob ten\u00eda pues que revelar todo su ser, y de hecho [\u2026] el nombre \u2018Jacob\u2019 lo calificaba de trapacero (cf. Gn 25.26; 27.36\u201d (G. von Rad).<\/p>\n<p>Jacob tuvo que abrirse completamente ante Dios para estar en condiciones de afrontar su nuevo car\u00e1cter y personalidad (Gn 35.10), adem\u00e1s de la reconciliaci\u00f3n con su hermano. Su nombre nuevo lo lig\u00f3 para siempre a un nuevo estatus social y espiritual (\u201cTermina la etapa de las trampas, de <em>y\u2019qb, <\/em>comienza la etapa de Israel, padre de un pueblo. El pueblo de Israel que ha de aprender a luchar con Dios, a retenerlo y a soltarlo: el aut\u00e9ntico Israel\u201d (L. Alonso Sch\u00f6kel). La lectura de orientaci\u00f3n m\u00edstica es apasionante y seductora:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Dios mismo provoca al hombre a la pelea, a la b\u00fasqueda insatisfecha, al esfuerzo tenaz: para bendecirlo al final. En otros tiempos la pelea es por el nombre: el aut\u00e9ntico y limpio, no el que se ha gastado y viciado con el uso y el abuso humanos. Y hay que quedarse a solas y pelear de nuevo con el ser misterioso, para escuchar su nombre, fresco, reci\u00e9n pronunciado, por \u00e9l mismo. Dios bendice, calla su nombre. Haber o\u00eddo su palabra, haber sentido su contacto es ya descubrimiento de su presencia. De la lucha sale el hombre cojeando, el pobre peregrino hacia la tierra prometida (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Si, efectivamente, \u201cDios pega donde m\u00e1s duele\u201d (M. Gignilliat), habr\u00eda que leer este pasaje desde la perspectiva de la reconstrucci\u00f3n conflictiva de una personalidad dominada por el enga\u00f1o y el embuste para canalizarla hacia los rumbos del plan divino m\u00e1s amplio y abarcador. En Oseas se \u201cinterpreta que la lucha de Jacob con su hermano, al inicio de su vida, est\u00e1 ligada a su lucha con Dios en la plenitud de su virilidad (Os 12.4-5). Lo interesante es que el profeta traza el recorrido de la vida de Jacob indicando sus luchas (A) y (B) pero culminando con una afirmaci\u00f3n luminosa, sus reyertas fueron el acceso para encontrar a Dios, cruce vital que abre una puerta de comunicaci\u00f3n entre Dios y, nosotros, el resto del g\u00e9nero masculino (C)\u201d (H. C\u00e1ceres Guinet). La reconciliaci\u00f3n de Jacob con su hermano estar\u00eda, entonces, en funci\u00f3n de algo m\u00e1s relevante: el nacimiento de un pueblo desde la entra\u00f1a de la fraternidad reelaborada:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">El que luch\u00f3 con Dios y le arranc\u00f3 su bendici\u00f3n regresa ahora a las luchas de la vida con otra perspectiva. A diferencia de su abuelo y su padre que se escudaron tras las mujeres para salvar la vida (Gn 12.10-20; 20; 26.6-1), Jacob se coloca delante de su hermano protegiendo el clan para humildemente solicitar misericordia del poderoso Esa\u00fa (Gn 33.3). Sin embargo, asumida la v\u00eda negativa, Jacob debe aceptar algunas sorpresas de Dios. La reconciliaci\u00f3n con su hermano desciende gratuitamente como una bendici\u00f3n (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Hugo C\u00e1ceres Guinet, \u201cAlgunos elementos de la espiritualidad masculina vistos a trav\u00e9s de la narraci\u00f3n b\u00edblica de Jacob\u201d, en <em>RIBLA, <\/em>n\u00fam. 56, 2007\/1, <a href=\"https:\/\/www.centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/56.pdf\"><em>centrobiblicoquito.org\/images\/ribla\/56.pdf<\/em><\/a><\/li>\n<li>F\u00e9lix Garc\u00eda L\u00f3pez, <em>El Pentateuco. Introducci\u00f3n a los primeros cinco libros de la Biblia<\/em>. Estella, Verbo Divino, 2003, p. 116.<\/li>\n<li>Mark Gignilliat, \u201cCuando Dios pega donde m\u00e1s duele\u201d, en <em>Christianity Today,<\/em> 23 de noviembre de 2015, <a href=\"https:\/\/www.christianitytoday.com\/ct\/en-espanol\/cuando-dios-pega-donde-mas-duele.html\"><em>christianitytoday.com\/ct\/en-espanol\/cuando-dios-pega-donde-mas-duele.html<\/em><\/a>.<\/li>\n<li>Luis Alonso Sch\u00f6kel, <em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu hermano? Textos de fraternidad en el libro del G\u00e9nesis. <\/em>3\u00aa ed. Estella, Verbo Divino, 1997.<\/li>\n<li>Gerhard von Rad, <em>El libro de G\u00e9nesis. <\/em>2\u00aa ed. Salamanca, Ediciones S\u00edgueme, 1982 (Biblioteca de estudios b\u00edblicos, 18).<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[1],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4436],"class_list":["post-14330","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-uncategorized","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-genesis-32-2"],"acf":{"biblical_books":[4436],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>G\u00e9nesis 32.22-32 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-32-22-32-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"G\u00e9nesis 32.22-32 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Tu nombre ya no ser\u00e1 Jacob \u2014le dijo el hombre\u2014. 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