{"id":14341,"date":"2024-01-22T01:00:29","date_gmt":"2024-01-22T06:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=14341"},"modified":"2024-01-19T13:52:35","modified_gmt":"2024-01-19T18:52:35","slug":"genesis-33-9-14","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-33-9-14\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis 33.9-14"},"content":{"rendered":"<p>\u2014No\u2014insisti\u00f3 Jacob\u2014, si he logrado tu favor, te ruego que aceptes este regalo de mi parte. \u00a1Y qu\u00e9 alivio es ver tu amigable sonrisa! \u00a1Es como ver el rostro de Dios!<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 33.10, <em>Nueva Traducci\u00f3n Viviente<\/em><\/p>\n<p>Esta historia sagrada muestra cu\u00e1n dif\u00edcil es la reconciliaci\u00f3n. Implica riesgo, se realiza con sacrificio, incluso con da\u00f1o y toma fe y confianza en su Dios. El \u201cIsrael\u201d de la Tor\u00e1 nos ense\u00f1a, sin embargo, que cuando hacemos esto y finalmente podemos ver \u201cel rostro de Dios\u201d en el rostro de nuestro enemigo y reconciliarnos con nuestro hermano, seremos bendecidos.<\/p>\n<p>Andrea Schneider<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico-teol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>Siguiendo la definici\u00f3n de reconciliaci\u00f3n expuesta con anterioridad, el autor en cuesti\u00f3n ampl\u00eda y desglosa el tema a partir de una mirada cristiana y espiritual, sin dejar de considerar la vertiente psicol\u00f3gica, para considerar el fundamento \u00e9tico de la reconciliaci\u00f3n y las relaciones fundamentales de la reconciliaci\u00f3n con otros valores:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>a) Con la verdad. <\/em>No hay reconciliaci\u00f3n aut\u00e9ntica sin reconocimiento de la verdad de las injusticias cometidas. Las verdades a medias no sirven; es preciso reconocer toda la verdad, o todo lo que es posible conocer de esa verdad. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>b) Con la justicia. <\/em>Tampoco hay reconciliaci\u00f3n aut\u00e9ntica sin reparaci\u00f3n de todas y cada una de las v\u00edctimas. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">c) <em>Con el di\u00e1logo. <\/em>Un instrumento fundamental en el proceso de la reconciliaci\u00f3n, v\u00e1lido para resolver conflictos familiares, vecinales, sociales, pol\u00edticos o religiosos, es el di\u00e1logo. El di\u00e1logo ha evitado muchos enfrentamientos violentos a lo largo de la historia y a lo largo y ancho de los continentes\u2026 [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>d) Con el perd\u00f3n. <\/em>No hay reconciliaci\u00f3n sin perd\u00f3n. \u201cNo hay paz sin perd\u00f3n\u201d, dec\u00eda Desmond Tutu, arzobispo sudafricano. Pedir perd\u00f3n y otorgarlo. <em>Ninguna ley civil podr\u00e1 obligar a conceder o a pedir el perd\u00f3n; solo la ley moral.<\/em> Muchas veces es lo m\u00e1s dif\u00edcil. Como dice el te\u00f3logo Moingt: \u201cLa paradoja del perd\u00f3n consiste en que ninguna ley humana puede imponerlo, a pesar de ser la piedra angular de la vida en sociedad\u201d. La reconciliaci\u00f3n se consuma cuando se entrelaza el perd\u00f3n postulado y el perd\u00f3n ofrecido (J.M. Uriarte).<\/p>\n<p><strong>\u201cVer tu rostro sonriente es como ver el rostro de Dios\u201d (vv. 9-11)<\/strong><\/p>\n<p>El motivo dominante de esta secci\u00f3n es la repetici\u00f3n del hecho de \u201cver el rostro de Dios\u201d, en este caso por segunda vez en el rostro sonriente del hermano. Walter Brueggemann expone esta relaci\u00f3n que es bastante inmediata:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La historia de la reconciliaci\u00f3n fraterna debe estar unida a la afirmaci\u00f3n de la temida santidad. El encuentro con Dios y el encuentro con el hermano corren juntos en la experiencia de Jacob.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">El narrador conoce esta interrelaci\u00f3n por la forma en que ha dispuesto las declaraciones sobre el motivo del <em>rostro<\/em>: <em>a) <\/em>\u201cDespu\u00e9s ver\u00e9 su rostro&#8230;\u201d (32.20). <em>b) <\/em>\u201cPorque he visto a Dios <em>cara a cara, <\/em>y sin embargo mi vida ha sido guardada\u201d (32.30). <em>c) <\/em>\u201cPorque verdaderamente ver <em>tu rostro <\/em>es como ver <em>el rostro <\/em>de Dios\u201d (33.10). Es dif\u00edcil identificar a los participantes. En el <em>Dios santo<\/em>, hay algo del <em>hermano distanciado<\/em>. Y en el <em>hermano que perdona<\/em>, hay algo de la <em>bendici\u00f3n de Dios<\/em>. Jacob ha visto el rostro de Dios.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n del rostro fraterno como rostro divino forma parte del forcejeo por aceptar los regalos, la reparaci\u00f3n del da\u00f1o, la retribuci\u00f3n por lo sucedido tiempo atr\u00e1s (v. 10a). Se subraya tambi\u00e9n la generosidad de Dios hacia Jacob quien pudo tener \u201cm\u00e1s que suficiente\u201d para sobrevivir (11a). La afirmaci\u00f3n de Jacob sobre el rostro de Dios parece incidental, pero lo cierto es que esconde algo mucho m\u00e1s profundo, una intuici\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 del momento y la emoci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Ahora sabe que ver el rostro de Esa\u00fa es as\u00ed. No se nos dice de qu\u00e9 manera es como el rostro de Dios. Quiz\u00e1s en ambos sea la experiencia de alivio que uno no muere. El rostro perdonador de Esa\u00fa y el rostro bienhechor de Dios tienen una afinidad. Tal vez sea para enfrentar el pavor que se puede medir. En ambos casos, hay un imperativo, pero tambi\u00e9n algo paralizante. El lisiado no lo es hasta la muerte. El perd\u00f3n no es incondicional.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Ni por un minuto el narrador confunde a Dios y al hermano, cielo y tierra. Pero se ve que lo m\u00e1s secular y lo m\u00e1s santo se superponen. El permiso para ser Israel (y no Jacob) depende de la lucha y la victoria. Pero tambi\u00e9n requiere encontrarse con el hermano. Tal vez sea necesario conocer al hermano para considerar la cojera como una bendici\u00f3n. El encuentro religioso y la renovaci\u00f3n de la relaci\u00f3n no son lo mismo. Pero vienen juntos y no deben separarse (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p><strong>Predicar la reconciliaci\u00f3n es predicar el Evangelio<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas historias de reconciliaci\u00f3n no subyacen a \u00e9sta que es un modelo y un paradigma con un fuerte trasfondo teol\u00f3gico inexplicable?: \u201cA Jacob am\u00e9 mas aborrec\u00ed a Esa\u00fa\u201d (Mal 1.2b-3a; Ro 9.13).\u00a0Con todo eso, es preciso relacionar la predicaci\u00f3n y el \u201cministerio de la reconciliaci\u00f3n\u201d de la que habla San Pablo (II Co 5.18b) con \u00e9ste y otros episodios de reconciliaciones posibles (y tambi\u00e9n las aparentemente imposibles, que hay varias), puesto que cumplir con esa tarea es parte de la llamada abierta a que los seres humanos se reconcilien con Dios, que es el objetivo m\u00e1ximo de la salvaci\u00f3n de la humanidad. Eso mismo es una invitaci\u00f3n a volver a ver el rostro de Dios tambi\u00e9n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">El tema de la reconciliaci\u00f3n puede apuntarnos a la afirmaci\u00f3n paulina distintiva (II Co 5.16-21). En ese texto, somos invitados a discernir una nueva creaci\u00f3n. Lo viejo ha dejado de existir. Mientras que los textos de Gn 32-33 y II Co 5.16-21 son muy diferentes, hay paralelos. <em>En ambos, el comienzo est\u00e1 en la obra reconciliadora de Dios. En ambos, sigue el mandato de la reconciliaci\u00f3n horizontal<\/em>. La intuici\u00f3n paulina puede ayudarnos a comprender la extra\u00f1a yuxtaposici\u00f3n de Penu\u2019el y Esa\u00fa. La cojera de Penu\u2019el puede evitar que hablemos con ligereza del \u201cNuevo Ser\u201d, ya que la Nueva Criatura puede estar marcada por la cojera como se\u00f1al de novedad (cf. II Co 4.7-12: \u201csiempre llevamos en el cuerpo, y por todas partes, la muerte de Jes\u00fas, para que tambi\u00e9n la vida de Jes\u00fas se manifieste en nosotros\u201d, v. 10) (<em>\u00cddem<\/em>)<em>.<\/em><\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 rostro\/s de Dios brotan de los textos b\u00edblicos? Aqu\u00ed, definitivamente es el de Esa\u00fa, el hermano agraviado y debilitado que reaparece con una enorme fortaleza para conmover a su hermano y hacerlo volver al orden, el amor y la justicia partiendo del temor, el p\u00e1nico y la ansiedad. Habiendo visto el rostro de Dios en un extra\u00f1o, Jacob fue confrontado a mirarlo en el de su hermano reconciliado. Y al conseguirse ese milagro (toda reconciliaci\u00f3n concreta lo es) alcanza una nueva forma de humanidad con la que enfrent\u00f3 las cosas que le esperar\u00edan, algunas de las cuales fueron muy dif\u00edciles de soportar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u201cNadie ha visto jam\u00e1s a Dios (\u00bfni siquiera Jacob?). Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se perfecciona en nosotros. [&#8230;] Si alguno dice: \u2018Yo amo a Dios\u2019, pero odia a su hermano, es un mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, \u00bfc\u00f3mo puede amar a Dios, a quien no ha visto? Nosotros recibimos de \u00e9l este mandamiento. El que ama a Dios, ame tambi\u00e9n a su hermano\u201d (I Jn 4.12, 20-21).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">El amor a Dios y el amor al hermano van juntos. Queda por preguntar sobre ver y amar. \u00bfQu\u00e9 significa ser hijos y herederos de ese hombre, lisiados y benditos, humillados y perdonados? Se dar\u00e1 m\u00e1s de una respuesta. Pero todas las respuestas deben pasar por el prisma del Crucificado. \u00c9l es el que sabe a cabalidad de cojear y de bendecir, de inclinarse y perdonar (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Walter Brueggemann, <em>Genesis<\/em>. Atlanta, John Knox Press, 1982.<\/li>\n<li>Andrea Schneider, \u201cJacob\u2019s reconciliation with Esau: a sacred story of restorative justice\u201d, en\u00a0<em>Indisputably<\/em>, 9 de noviembre de 2015, <a href=\"http:\/\/indisputably.org\/2015\/11\/jacobs-reconciliation-with-esau-a-sacred-story-of-restorative-justice\/\">http:\/\/indisputably.org\/2015\/11\/jacobs-reconciliation-with-esau-a-sacred-story-of-restorative-justice\/<\/a><\/li>\n<li>Juan Mar\u00eda Uriarte, \u201cLa reconciliaci\u00f3n, tarea eclesial y social\u201d, en Aula de Teolog\u00eda, 29 de octubre de 2019, p. 2,\u00a0<em><a href=\"https:\/\/web.unican.es\/campuscultural\/Documents\/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n\/2019-2020\/1.%20La%20reconc.%20tarea%20ecls%20y%20social.%20JM%C2%AA%20Uriarte_.pdf\">https:\/\/web.unican.es\/campuscultural\/Documents\/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n\/2019-2020\/1.%20La%20reconc.%20tarea%20ecls%20y%20social.%20JM%C2%AA%20Uriarte_.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[3],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4437],"class_list":["post-14341","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-sin-categorizar","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-genesis-33-2"],"acf":{"biblical_books":[4437],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>G\u00e9nesis 33.9-14 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/genesis-33-9-14\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"G\u00e9nesis 33.9-14 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u2014No\u2014insisti\u00f3 Jacob\u2014, si he logrado tu favor, te ruego que aceptes este regalo de mi parte. \u00a1Y qu\u00e9 alivio es ver tu amigable sonrisa! \u00a1Es como ver el rostro de Dios! 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