{"id":14449,"date":"2024-02-26T01:00:53","date_gmt":"2024-02-26T06:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=14449"},"modified":"2024-02-26T09:34:46","modified_gmt":"2024-02-26T14:34:46","slug":"1-corintios-2-10-16","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/1-corintios-2-10-16\/","title":{"rendered":"1 Corintios 2.10-16"},"content":{"rendered":"<p>En cambio el [hombre] espiritual juzga todas las cosas; pero \u00e9l no es juzgado de nadie. Porque \u00bfqui\u00e9n conoci\u00f3 la mente del Se\u00f1or? \u00bfQui\u00e9n le instruir\u00e1? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.<\/p>\n<p>I Corintios 2.15-16, <em>Reina-Valera Contempor\u00e1nea<\/em><\/p>\n<p>Toda busca de espiritualidad es un dato positivo, desde el punto de vista cristiano y humano \u2014por m\u00e1s que pueda descolocar a algunos\u2014, pero obliga a un sano af\u00e1n de examen y autocr\u00edtica, pues, desde una \u00f3ptica radicalmente cristiana, la complejidad y la enfermedad del coraz\u00f3n humano (cf. Jer 17.9) es tal que puede llevarle a convertir la misma espiritualidad en el \u00faltimo recurso que inventa el hombre para eludir a un Dios que es el Dios de los pobres, de los oprimidos y de los crucificados.<\/p>\n<p>Seminario de Teolog\u00eda de Cristianisme i Just\u00edcia<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico-teol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>El tema general que nos ocupar\u00e1 es: \u201cLa espiritualidad cristiana: fundamentos, pr\u00e1ctica y autocr\u00edtica\u201d a partir de I Corintios 2-3, y, para abordarlo inicialmente nos referiremos a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu divino como \u201cpunto de arranque de toda espiritualidad\u201d. Todo girar\u00e1 alrededor del concepto de espiritualidad, cuya definici\u00f3n no es \u00fanica ni de uso generalizado, pero para lo cual utilizaremos la del sacerdote peruano Gustavo Guti\u00e9rrez, uno de los iniciadores de la llamada \u201cteolog\u00eda de la liberaci\u00f3n\u201d:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u2026 es una forma concreta, movida por el Esp\u00edritu, de vivir el Evangelio. Una manera precisa de vivir ante el Se\u00f1or en solidaridad con todos los hombres, con el Se\u00f1or y ante los hombres. Ella surge de una experiencia espiritual intensa, que luego es tematizada y testimoniada. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Una espiritualidad significa una reordenaci\u00f3n de los grandes ejes de la vida cristiana en funci\u00f3n de ese presente. Lo nuevo est\u00e1 en la s\u00edntesis que opera, en provocar la profundizaci\u00f3n de ciertos temas, en hacer saltar a la superficie aspectos desconocidos u olvidados y, sobre todo, en la forma como todo eso es hecho vida, oraci\u00f3n, compromiso, gesto.<\/p>\n<p>En nuestro medio le hemos llamado \u201cvida devocional\u201d o \u201ccomuni\u00f3n con Dios\u201d, pero el concepto completo va mucho m\u00e1s all\u00e1 de esto. Tambi\u00e9n nos tomaremos de la mano de Irene Foulkes (1932-2016), especialista en esta complej\u00edsima carta. Fruto del trabajo misionero de san Pablo, la comunidad corintia fue un aut\u00e9ntico laboratorio social y espiritual que es muy referido, pero poco comprendido. El cuadro que le presentaron a Pablo fue \u201cde mucha tensi\u00f3n al interior de la nueva comunidad cristiana: grupos rivales, conductas escandalosas y discriminaci\u00f3n contra los m\u00e1s pobres\u201d. Foulkes afirma: \u201cMuchos de los problemas que enfrentaba la iglesia de Corinto surg\u00edan de su esfuerzo por vivir su fe en un mundo que en muchos sentidos le era hostil. La nueva iglesia deb\u00eda tener claridad en cuanto a qu\u00e9 es lo que distingue el mensaje cristiano de otras corrientes religiosas o filos\u00f3ficas\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Uno de ellos fue precisamente el surgimiento de grupos de personas que se consideraban eminentemente espirituales y que tend\u00edan a despreciar a sus hermanos m\u00e1s \u201ccarnales\u201d.<\/p>\n<p><strong>El Esp\u00edritu revela \u201clo profundo de Dios\u201d (vv. 10-13)<\/strong><\/p>\n<p>Luego de que en el primer cap\u00edtulo el ap\u00f3stol Pablo expuso su visi\u00f3n acerca de la necesidad de superar las divisiones y la \u201clocura de la cruz\u201d como forma de revelaci\u00f3n divina en Jesucristo, en el cap. 2 sit\u00faa su mensaje en el marco de \u201cla sabidur\u00eda oculta, la cual Dios predestin\u00f3 antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los pr\u00edncipes de este siglo conoci\u00f3\u201d (2.7b-8a) y se dirige ahora a los cristianos \u201cmaduros\u201d (\u201cperfectos\u201d, <em>tele\u00edois<\/em>). A partir de ello, se refiere a la obra del Esp\u00edritu divino, propiciador y generador de toda forma de espiritualidad en el mundo: \u201cDios mismo [se dio] a conocer en el crucificado \u00fanicamente por medio de su Esp\u00edritu (2.10, 14). Fue por esta raz\u00f3n que Pablo no se present\u00f3 ante los corintios con discursos h\u00e1bilmente razonados (2.13; 2.4). Pero esta autodivulgaci\u00f3n de Dios, su enigm\u00e1tica sabidur\u00eda (2.7), lejos de tener caracter\u00edsticas esot\u00e9ricas o m\u00edsticas, tiene que ver m\u00e1s bien con el mismo evento hist\u00f3rico de la cruz de Cristo (2.8)\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Pablo utiliza el lenguaje de sus adversarios (iniciados, misterio, conocimiento, sabidur\u00eda), quienes han introducido en su ense\u00f1anza conceptos tomados de las \u201creligiones mist\u00e9ricas\u201d, a fin de hacer m\u00e1s atractivo su propio mensaje, aunque cambia el sentido de los t\u00e9rminos, llen\u00e1ndolos de un fuerte contenido cristiano.<\/p>\n<p>\u201cLa labor del Esp\u00edritu se cumple cuando entendemos \u2018las cosas que Dios en su bondad nos ha dado\u2019 (2.12 VP), es decir, \u2018lo que hizo por nosotros\u2019 (BLA). [\u2026] es Dios mismo quien abre el acceso a s\u00ed mismo. Comunica su propia iniciativa por medio del Esp\u00edritu, y provee amplia entrada para todos los que se abren a \u00e9l\u201d (<em>\u00cddem)<\/em>. Luego entonces, el Esp\u00edritu es la puerta hacia la espiritualidad requerida, no para producir aires de grandeza o superioridad sino para conocer mejor los designios de Dios.<\/p>\n<p><strong>El ser humano <em>natural<\/em> y el ser humano <em>espiritual<\/em> (vv. 14-16)<\/strong><\/p>\n<p>El ser humano \u201cnatural\u201d (<em>ps\u00edquico <\/em>es la palabra original, v. 14) es aquel\/la \u201cpersona que no tiene otro recurso que \u2018su propia inteligencia\u2019 (BLA) para juzgar lo que oye en la predicaci\u00f3n del Cristo crucificado\u201d, pues \u201csin el concurso del Esp\u00edritu todo le parece tonter\u00eda, \u2018locura\u2019 (1.18, 21)\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). No debe sorprender este contraste, dado lo \u201cescandaloso\u201d de la revelaci\u00f3n divina en Jesucristo. Las personas que son espirituales, tienen al Esp\u00edritu, esto es, son capaces, \u201cde ejercer criterios apropiados para discernir \u2018todas las cosas\u2019\u201d y no se sujetan a criterios extra\u00f1os al Esp\u00edritu [v. 15]\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). No se sujeta a criterios ajenos a los del Esp\u00edritu (v. 15). Las personas que no poseen el Esp\u00edritu, sometidas a su propia inteligencia, juzgar\u00e1n como loco (dominado por la <em>mor\u00eda<\/em>, \u201cinsensatez\u201d, ) al creyente en Cristo. M\u00e1s adelante, Pablo aplicar\u00e1 este principio a s\u00ed mismo ante el juicio de los cristianos carnales (4.3-6): \u201cAunque el razonamiento filos\u00f3fico orientaba al pueblo en su abandono de la religi\u00f3n griega tradicional, Pablo insiste en que la raz\u00f3n humana no est\u00e1 capacitada para postularse a s\u00ed misma como gu\u00eda confiable en la b\u00fasqueda espiritual. [\u2026] Muchas personas buscaban en el arrebatamiento espiritual de los cultos mist\u00e9ricos un contacto directo con la divinidad\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p>El \u201cexamen espiritual\u201d (<em>pneumatik\u00f3s anakr\u00ednei<\/em>, 14.b) de todas las cosas (la \u201cespiritualidad aplicada\u201d, por decirlo as\u00ed), permite discernirlas espiritualmente, pues s\u00f3lo quien \u201ctiene la mente de Cristo\u201d (<em>noun Xristou, <\/em>16.b) puede hacerlo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Al contraponer el \u201chombre ps\u00edquico\u201d y el \u201chombre espiritual\u201d recurre a una distinci\u00f3n muy conocida por los corintios, procedente de la m\u00edstica de aquel tiempo. El hombre ps\u00edquico es aquel que a trav\u00e9s de su <em>psyke, <\/em>es decir, a trav\u00e9s de su mente y de su esp\u00edritu, tiene todas las capacidades naturales y normales propias del hombre. <em>Pero no tiene nada m\u00e1s mientras no sea introducido en el mundo de Dios mediante la participaci\u00f3n del esp\u00edritu propia de Dios, <\/em>de modo que pueda <em>pensar y amar al modo divino <\/em>(E. Walter)<em>.<\/em><\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Eso es la espiritualidad cristiana: la capacidad de abrirse a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu para que instaure en nosotros los valores, los principios, los pensamientos y la disposici\u00f3n para que todos los aspectos de la existencia sean vistos como espirituales, es decir, dirigidos por el propio Dios para vivirlos desde su perspectiva. Porque el Esp\u00edritu divino es el punto de arranque de toda forma de espiritualidad humana y cristiana que ha de vivirse en medio del mundo con una sana conciencia que brota de la b\u00fasqueda sincera de Dios. \u00c9sa es la gran lecci\u00f3n para nosotros hoy.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Irene Foulkes, <em>Problemas pastorales en Corinto.<\/em> San Jos\u00e9, DEI, 1986.<\/li>\n<li>Gustavo Guti\u00e9rrez, <em>Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Perspectivas. <\/em>Salamanca, Ediciones S\u00edgueme, 1974.<\/li>\n<li>Seminario de Teolog\u00eda de Cristianisme i Just\u00edcia, <em>Dios en tiempos l\u00edquidos: propuestas para una espiritualidad de la fraternidad<\/em>. Barcelona, Cristianismo y Justicia, 2019, <em><a href=\"http:\/\/www.cristianismeijusticia.net\/sites\/default\/files\/pdf\/es215.pdf\">cristianismeijusticia.net\/sites\/default\/files\/pdf\/es215.pdf<\/a>.<\/em><\/li>\n<li>Eugen Walter,<em> Primera carta a los Corintios. <\/em>Barcelona, Herder, 1971 (El Nuevo Testamento y su mensaje).<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5514],"class_list":["post-14449","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-1-corintios-2"],"acf":{"biblical_books":[5514],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>1 Corintios 2.10-16 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/1-corintios-2-10-16\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"1 Corintios 2.10-16 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En cambio el [hombre] espiritual juzga todas las cosas; pero \u00e9l no es juzgado de nadie. 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