{"id":14620,"date":"2024-05-06T01:00:24","date_gmt":"2024-05-06T05:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=14620"},"modified":"2024-05-03T09:17:31","modified_gmt":"2024-05-03T13:17:31","slug":"salmo-72-1-11","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/salmo-72-1-11\/","title":{"rendered":"Salmo 72.1-11"},"content":{"rendered":"<p>Que sea el rey como la lluvia que cae sobre la hierba,<br \/>\ny como el roc\u00edo que empapa la tierra<\/p>\n<p>Salmo 72.6, <em>Reina-Valera Contempor\u00e1nea<\/em><\/p>\n<p>A veces lo posible solamente se alcanza apuntando a lo imposible. Pero los hebreos eran incapaces de alcanzar este ideal [la sociedad gobernada por la voluntad de Yahv\u00e9] por medios pol\u00edticos; y \u00e9sta puede ser la lecci\u00f3n permanente de la historia de los reyes hebreos. Y \u00e9ste es el fruto que permanece de su experiencia: que no hay ning\u00fan sistema, ning\u00fan legado, ninguna organizaci\u00f3n que asegure la realizaci\u00f3n de la voluntad de Dios en la sociedad. Si el reino de Dios tuviera que identificarse con alguna sociedad puramente terrestre, con alg\u00fan gobierno o ley humana, no ser\u00eda el reino de Dios.<\/p>\n<p>J.L. McKENZIE<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico-teol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>Nada m\u00e1s lejano al Antiguo Testamento (o Biblia hebrea) que una teor\u00eda pol\u00edtica. La estatua de diversos materiales que aparece en el libro de Daniel, una met\u00e1fora totalizante de la sucesi\u00f3n de hegemon\u00edas puede servir como punto de partida y llegada para comprender la perspectiva del AT sobre la cuesti\u00f3n pol\u00edtica: una imagen simb\u00f3lica que abarca varias \u00e9pocas y juzga el comportamiento pol\u00edtico de los poderosos. Adem\u00e1s, no debe olvidarse que cualquier visi\u00f3n sobre las relaciones de poder en la Biblia hebrea estar\u00e1 marcada siempre por el revisionismo hist\u00f3rico-teol\u00f3gico llevado a cabo durante el exilio babil\u00f3nico, \u00e9poca en la cual el periodo mon\u00e1rquico (entendido como un aut\u00e9ntico fracaso del pueblo) fue idealizado mediante el mesianismo ligado a la figura y la dinast\u00eda de David. Tampoco deben soslayarse las relaciones de poder y sometimiento que en los diversos periodos de la historia del antiguo Israel mantuvieron los diversos sectores. As\u00ed, se explica el desarrollo de la sociedad y el surgimiento, consolidaci\u00f3n y crisis de la monarqu\u00eda en un marco socioecon\u00f3mico. Mediante una serie de esquemas, Jorge Pixley explica la conducta de las tribus y su adaptaci\u00f3n a las diferentes formas de organizaci\u00f3n que tuvo el pueblo: patriarcas, jueces, reyes y l\u00edderes carism\u00e1ticos, al lado del surgimiento de otras instancias o actores que incidieron en el destino del pueblo.<\/p>\n<p><strong>La Ley: la conciencia comunitaria del origen divino del poder<\/strong><\/p>\n<p>Un elemento com\u00fan es la teocracia de origen tribal, caracterizada por la centralizaci\u00f3n del poder en la figura tradicional y carism\u00e1tica del patriarca. Este postulado se cumple a contracorriente de los pueblos vecinos de Israel, pues se impuso mediante un proceso de desmitificaci\u00f3n, primero, de las fuerzas naturales (tal como aparece en los relatos cosmog\u00f3nicos), y despu\u00e9s, de la lucha contra la deificaci\u00f3n de los poderes humanos. Como parte de esta concepci\u00f3n, aparece la realidad del pueblo que se remite a una divinidad que est\u00e1 muy por encima de los poderes terrenales y es su origen tambi\u00e9n. Adem\u00e1s, esta imagen del Dios creador (omnipotente y soberano sobre el cosmos) fue precedida por el triunfo de Yahv\u00e9 sobre el Fara\u00f3n egipcio (poder humano deificado) como dios tribal que libera a su pueblo e instala en la historia una nueva forma de convivencia social.<\/p>\n<p>La ley que procede de esa gesta liberadora impone un orden vital cuyo origen es la misma fuente de poder que se instala de manera representativa (y hereditaria, al menos en lo concerniente a los aspectos rituales), aun cuando Mois\u00e9s, el primer l\u00edder del pueblo, es sustituido, a su muerte, por alguien ajeno a su familia. La figura del legislador y, posteriormente, del dirigente pol\u00edtico-militar (Josu\u00e9) se hallaba sometida completamente a la fidelidad al proyecto subversivo del Dios liberador. El pueblo concentr\u00f3 sus esperanzas en la figura de dirigentes fuertemente apegados a la voluntad del Dios revelado en las acciones liberadoras.<\/p>\n<p>Un episodio puso en entredicho este proceso en el seno mismo de la familia de Mois\u00e9s: la inconformidad y ambici\u00f3n de sus propios hermanos que intentaron cuestionar la legitimidad del gobernante escogido y acceder al poder. Otro m\u00e1s muestra c\u00f3mo el concepto que se ten\u00eda sobre el poder permiti\u00f3 que \u00e9ste circulara horizontalmente: Mois\u00e9s, siguiendo el consejo de su suegro, delega autoridad en un grupo de representantes suyos que resolvieron problemas comunitarios espec\u00edficos. El tr\u00e1nsito de esta figura a la de los <em>jueces <\/em>fue bastante natural, pues su incidencia efectiva en la vida del pueblo, adem\u00e1s de ser transitoria, concentraba en una sola persona el poder pol\u00edtico, militar y espiritual (J. Pixley).<\/p>\n<p><strong>Los <em>profetas anteriores<\/em> (libros hist\u00f3ricos): la pol\u00edtica contradictoria <em>in situ<\/em><\/strong><\/p>\n<p>No es casual que los antiguos israelitas denominaran como <em>prof\u00e9ticos <\/em>los documentos calificados m\u00e1s recientemente como <em>libros hist\u00f3ricos, <\/em>esto es, como testimonios de la intervenci\u00f3n divina a trav\u00e9s de revelaciones dirigidas espec\u00edficamente a personas portadoras de carisma (de esp\u00edritu) para influir de manera cr\u00edtica, pero determinante, en el rumbo que deb\u00eda tomar el pueblo, partiendo de su mentalidad religiosa. Los avatares cotidianos fueron proyectados a niveles de interpretaci\u00f3n adonde la lucidez del an\u00e1lisis teol\u00f3gico que expone los sucesos manifiesta intuiciones sociopol\u00edticas profundas. Es el caso, por ejemplo, de la espiral de violencia desatada en la \u00e9poca de los Jueces, tal como lo manifiesta el libro del mismo nombre en los cap\u00edtulos 19-21.<\/p>\n<p>Samuel, quien simult\u00e1neamente fue juez y profeta (o el \u00faltimo juez y primer profeta), encarn\u00f3 de manera paradigm\u00e1tica el tr\u00e1nsito ideol\u00f3gico y cultural del pueblo hasta experimentar la \u201cnecesidad\u201d de tener un monarca a la manera de los pueblos vecinos. Las iron\u00edas que pueden leerse al respecto en el libro de los Jueces, as\u00ed como la realista descripci\u00f3n del conflicto creado por la solicitud comunitaria, constituyen un complejo narrativo y teol\u00f3gico que afirma tajantemente el rechazo de que es objeto Yahv\u00e9 como gobernante de Israel (M. Schwantes). En este sentido, debe rescatarse lo que podr\u00eda definirse como la veta anarquista de dichos textos, pues, como explica Jacques Ellul: \u201cEsta historia [de la monarqu\u00eda] [\u2026] merecer\u00eda contarse porque muestra a qu\u00e9 grado, incluso para los &#8216;grandes&#8217; reyes, las narraciones b\u00edblicas son severas y precisamente severas en la medida en que los reyes representan para la \u00e9poca el equivalente de un Estado: ej\u00e9rcito, finanzas, administraci\u00f3n, centralizaci\u00f3n, etc\u00e9tera\u201d.<\/p>\n<p><strong>Los profetas posteriores (profec\u00eda cl\u00e1sica): la preeminencia de la pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan Walter Brueggemann, la <em>conciencia<\/em> <em>mon\u00e1rquica, <\/em>especialmente de la forma en que se experiment\u00f3 en la \u00e9poca del rey Salom\u00f3n, entr\u00f3 en profunda contradicci\u00f3n con el proyecto iniciado por Yahv\u00e9 en la historia del \u00e9xodo de Egipto, porque \u201csignific\u00f3 el progresivo abandono de la radicalidad del sue\u00f1o mosaico\u201d. Ante esta situaci\u00f3n, la llamada profec\u00eda cl\u00e1sica surgi\u00f3 como un contrapeso al poder mon\u00e1rquico, pues el profeta tuvo como funci\u00f3n b\u00e1sica reavivar las posibilidades de implantaci\u00f3n de la comunidad alternativa planteada como consecuencia del \u00e9xodo.<\/p>\n<p>De modo que la participaci\u00f3n de los profetas en la vida pol\u00edtica no se explica por el deseo de ser protagonistas directos de la historia sino, principalmente, por restablecer el horizonte ut\u00f3pico acorde con el proyecto divino que tend\u00eda a ser olvidado y suplantado por las iniciativas mon\u00e1rquicas. Este sistema de gobierno produjo cada vez mayor insatisfacci\u00f3n en los diversos profetas, al grado de que el cuestionamiento del r\u00e9gimen se volvi\u00f3 una constante y comenz\u00f3 a anunciarse su fin. Los textos dan fe del conflicto entre reyes y profetas, pues como apunta tambi\u00e9n Ellul:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Nunca, ning\u00fan profeta lleg\u00f3 en ayuda del rey; nunca fueron sus consejeros ni se \u201cintegraron\u201d. El profeta constituye, en suma, lo que en t\u00e9rminos modernos llamar\u00edamos un \u201ccontrapoder\u201d. Ese \u201ccontrapoder\u201d no representa al pueblo en s\u00ed mismo sino a Dios. Incluso los reyes id\u00f3latras ten\u00edan mucha dificultad para deshacerse de semejante representante de un Dios en el que el pueblo cre\u00eda todav\u00eda. Los profetas anunciaban sin cesar: \u201cEl rey se equivoca, lleva a cabo tal pol\u00edtica y he aqu\u00ed las consecuencias que se pod\u00edan esperar. Esas consecuencias hay que considerarlas como un juicio de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los profetas tomaron partido ante situaciones convulsas como la inevitable divisi\u00f3n del reino, situaci\u00f3n ante la cual los textos hist\u00f3ricos permiten apreciar las dos perspectivas: la oficialista y la de oposici\u00f3n. Cuando el reino finalmente se divide, tambi\u00e9n se producen dos perspectivas, la de cada reino, y ambas tienen cabida en los textos. Ante esas nuevas coyunturas, la visi\u00f3n prof\u00e9tica nunca dej\u00f3 de ser contestataria (J.L. Mckenzie). Isa\u00edas, a su vez, fue un analista de pol\u00edtica internacional de altura, mientras que Miqueas lanz\u00f3 una feroz diatriba contra la explotaci\u00f3n de las aldeas por parte de las ciudades.<\/p>\n<p><strong>El salmo 72: un abordaje sapiencial y po\u00e9tico de la figura del gobernante ideal<\/strong><\/p>\n<p>El salmo 72 es un poema sapiencial referido a la figura del rey ideal. Tiene la forma de una plegaria que solicita justicia permanente para el ejercicio del poder: \u00e9sa es la palabra clave desde la introducci\u00f3n. La segunda parte se dirige en segunda persona al rey y expresa el deseo de que su dominio perdure. La tercera incluye un panorama geogr\u00e1fico sobre la expansi\u00f3n del reino y apunta hacia el reconocimiento y servicio de las dem\u00e1s naciones. La siguiente subraya la intervenci\u00f3n del rey a favor de los pobres mediante la lucha institucional contra el enga\u00f1o y la violencia, y concluye con una afirmaci\u00f3n que bien vale la pena citar: \u201cY la sangre de ellos [del pobre y el necesitado] ser\u00e1 preciosas ante sus ojos\u201d (v. 14b). Esta observaci\u00f3n tan di\u00e1fana lleva a su culminaci\u00f3n, en un estadio bien determinado de la historia de pueblo, el concepto de gobernante derivado de la necesidad imperiosa de rebasar las pr\u00e1cticas autoritarias de los pueblos circundantes, algo que, desgraciadamente no se cumpli\u00f3 en muchos episodios. Finalmente, se anticipan las glorias futuras de un monarca que act\u00fae seg\u00fan la voluntad divina.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Walter Brueggemann, <em>La imaginaci\u00f3n prof\u00e9tica. <\/em>Santander, Sal Terrae, 1986 (Presencia teol\u00f3gica, 28).<\/li>\n<li>Jacques Ellul, <em>The Politics of God and the Politics of Man, <\/em>en <em><a href=\"http:\/\/www.newhumanityinstitute.org\/pdf-articles\/Jacques_Ellul-Politics-of-God-&amp;-Politics-of-Man.pdf\">newhumanityinstitute.org\/pdf-articles\/Jacques_Ellul-Politics-of-God-&amp;-Politics-of-Man.pdf<\/a>. <\/em><\/li>\n<li>L. McKenzie, <em>Esp\u00edritu y mundo del Antiguo Testamento. <\/em>Estella, Verbo Divino, 1966.<\/li>\n<li>Jorge Pixley, <em>Historia de Israel desde la perspectiva de los pobres. <\/em>M\u00e9xico, Palabra Ediciones, 1989.<\/li>\n<li>Milton Schwantes, \u201cFormaci\u00f3n de la monarqu\u00eda\u201d, en M. Schwantes y C. Mesters, <em>La fuerza de Yahv\u00e9 act\u00faa en la historia. <\/em>M\u00e9xico, Ediciones Dabar, 1992.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[1],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4975],"class_list":["post-14620","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-uncategorized","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-salmos-72"],"acf":{"biblical_books":[4975],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Salmo 72.1-11 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/salmo-72-1-11\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Salmo 72.1-11 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Que sea el rey como la lluvia que cae sobre la hierba, y como el roc\u00edo que empapa la tierra Salmo 72.6, Reina-Valera Contempor\u00e1nea A veces lo posible solamente se alcanza apuntando a lo imposible. 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