{"id":14688,"date":"2024-06-17T01:00:08","date_gmt":"2024-06-17T05:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=14688"},"modified":"2024-06-14T10:38:18","modified_gmt":"2024-06-14T14:38:18","slug":"romanos-14-17-19","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/romanos-14-17-19\/","title":{"rendered":"Romanos 14.17-19"},"content":{"rendered":"<p>El reino de Dios no consiste en comidas ni bebidas, sino en la justicia, la paz y el gozo del Esp\u00edritu Santo. Quien sirve as\u00ed a Cristo agrada a Dios y es estimado de los hombres. Por tanto, busquemos lo que fomenta la paz mutua y es constructivo.<\/p>\n<p>Romanos 14.17-19<\/p>\n<p>El futuro del reino de Dios, por cuya venida rezan los cristianos con las palabras de Jes\u00fas (Mt 6.10a), es la suma de la esperanza cristiana.<\/p>\n<p>Wolfhart Pannenberg<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico-teol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>El Reino de Dios se relaciona profundamente con la esperanza humana, pues las Escrituras concentran en \u00e9l todas las ansiedades y deseos por acceder a un estado de bienestar permanente, justicia y paz. Pero como esos deseos se vean alterados por las ambig\u00fcedades y contradicciones de la existencia hist\u00f3rica, la esperanza se transforma y proyecta, sucesivamente, en personas, circunstancias y procesos que conducen a las personas por las diferentes etapas para ajustar su horizonte ut\u00f3pico a los logros parciales que sean posibles. En ese sentido, palabras como las del ap\u00f3stol Pablo, quien participaba tambi\u00e9n, como todos los creyentes de la \u00e9poca del Nuevo Testamento, de la esperanza en la venida del Reino, manifiestan la oposici\u00f3n y constante tensi\u00f3n entre las aspiraciones humanas para un mundo mejor y m\u00e1s equitativo, y la dura realidad de sometimiento e injusticia.<\/p>\n<p><strong>San Pablo y el Reino de Dios<\/strong><\/p>\n<p>Para el ap\u00f3stol, no era compatible ni parte de la aut\u00e9ntica praxis cristiana participar de una visi\u00f3n elevada y de una gran esperanza en la transformaci\u00f3n del mundo y, al mismo tiempo, entretenerse en cuestiones tan banales como dejar de comer o beber alguna cosa. Y conste que esas situaciones ya se daban desde entonces, aunque siguen siendo de una gran actualidad, lo que significa que en la comunidad de Roma exist\u00edan esas tendencias, esto es, que se ocupaban de prohibiciones legalistas ya superadas en teor\u00eda, en vez de aplicar la realidad del Reino de Dios y las nuevas relaciones humanas y sociales producidas por \u00e9l en la historia humana. Esta tentaci\u00f3n, tan frecuente en las comunidades, sigue da\u00f1ando la percepci\u00f3n cristiana del tipo de pr\u00e1ctica que, bien llevada, conduce a una inevitable confrontaci\u00f3n con las fuerzas contrarias a que el Reino divino se haga efectivamente presente en la historia, fuerzas anti-Reino, anti-cristianas, aunque no necesariamente anti-Iglesia. La justicia, la paz y el gozo, valores enunciados por Pablo en su refutaci\u00f3n deben experimentarse en las comunidades como parte de la realizaci\u00f3n presente de los designios totales de Dios para la humanidad. Las relaciones dominadas por ellos producir\u00e1n, seg\u00fan esta afirmaci\u00f3n, cambios sustanciales ante las ambig\u00fcedades y dudas que continuamente se viven en el mundo.<\/p>\n<p>El pastor pentecostal chileno Jos\u00e9 Pe\u00f1a Mendoza escribe al respecto. \u201cEl reino de Dios es camino de salvaci\u00f3n en la historia y por lo tanto se transforma en respuesta a las ambig\u00fcedades propias del mundo hist\u00f3rico. Pero esas mismas ambig\u00fcedades han llegado a constituir un problema para entender el efectivo nexo existente entre reino de Dios e historia humana\u201d. Y agrega:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">El problema de las finalidades radica en que hoy todo es medido en t\u00e9rminos de costo-beneficio, donde todo es relaci\u00f3n de medios a fin. Ya nada es medio como medio, ni fin como fin. Si se estudia, no se estudia porque ello sea algo noble; se estudia para obtener un t\u00edtulo, caso en el cual la existencia humana se funcionaliza. Y en cuanto a la libertad, \u00e9sta se ha perdido y ya no se puede decidir qu\u00e9 ser en el mundo. La libertad actual no es libertad propiamente; no somos libres para escoger lo trascendente, pero s\u00ed somos esclavos de la moda, del consumismo, y otras tantas cosas. Si tenemos libertad para elegir, sin embargo, todos elegimos lo mismo y damos cuenta, as\u00ed, de un ensimismamiento radical que acaba por esclavizar. La p\u00e9rdida de libertad, entre otras, requiere de una respuesta cristiana que proporcione una esperanza razonable respecto de lo que puede advenir a nuestro mundo.<\/p>\n<p><strong>El Reino de Dios por encima de todo<\/strong><\/p>\n<p>Las ambig\u00fcedades, dudas y prop\u00f3sitos tergiversados son factores que tambi\u00e9n transforman nuestra esperanza, especialmente ante los sucesos entendidos como negativos que modifican el sentido de lo que una sana lectura de los signos de los tiempos muestra como lo que deber\u00eda esperarse que suceda en el camino hacia la manifestaci\u00f3n plena del Reino de Dios. Para el caso de Pablo en Romanos 14, un p\u00e9simo signo, contrario a esta esperanza, era el trato que se daba a las personas d\u00e9biles (aqu\u00ed con la connotaci\u00f3n eufem\u00edstica de \u201cignorantes\u201d, \u201cdespose\u00eddos\u201d o \u201cno empoderados por el conocimiento\u201d) en la comunidad, que no marcaba ninguna diferencia con lo que pasaba fuera de ella: \u201cComprendan al que es d\u00e9bil en la fe sin discutir sus razonamientos. Uno tiene fe, y come de todo; otro es d\u00e9bil, y come verduras. Quien come no desprecie al que no come, quien no come no critique al que come, porque Dios tambi\u00e9n lo ha recibido a \u00e9ste\u201d (vv. 1-3). Ciertamente se trataba de un asunto, dir\u00edamos hoy, b\u00e1sico, pero que pod\u00eda poner en riesgo la fe de algunos integrantes de la comunidad.<\/p>\n<p>Y es que Pablo est\u00e1 planteando, impl\u00edcitamente, una de las obligaciones cristianas por antonomasia, especialmente hacia las personas con carencias fuertes en cuesti\u00f3n de proyecci\u00f3n social, humana e hist\u00f3rica: contribuir a que la esperanza en la venida presente y futura del Reino de Dios se concrete y se coloque como el horizonte de fe que gobierne la conciencia y las acciones de los seguidores de Jesucristo. Lo cual no es poca cosa, pues si existe algo valioso en este mundo, eso es precisamente la esperanza de un conglomerado humano que anhela que las cosas sean mejores en t\u00e9rminos de desarrollo, sostenimiento, ingreso y estabilidad en todos los \u00f3rdenes. No es posible, sugiere, que la comunidad se mantenga discutiendo prohibiciones o promoviendo la represi\u00f3n de la vida, mientras las exigencias sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas reclaman una actitud cr\u00edtica y propositiva mediante la acci\u00f3n comunitaria, as\u00ed sea en el nivel m\u00e1s peque\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>De ah\u00ed que el trato, manejo o manipulaci\u00f3n de la esperanza colectiva sea un asunto de alto riesgo y de una enorme responsabilidad tanto que, al menos en muchos pasajes b\u00edblicos, prof\u00e9ticos, sobre todo, se asume con un gran cuidado, puesto que representa la concentraci\u00f3n de la vida total en aquello que se espera que venga de la mano de Dios. Cuando pol\u00edticos, gobernantes y dirigentes de todos tipos la utilizan y conducen por senderos de mezquindad, ser\u00e1 el propio Dios quien se encargue de aplicar su justicia sobre quienes as\u00ed lo hagan. De modo que, en lo que nos ata\u00f1e, es preciso desenmascarar a quienes desencaminan la esperanza de las personas y proclamar la primac\u00eda del Reino de Dios sobre esperanzas irreales y sometidas a los intereses de unos cuantos (Jos\u00e9 Cueli).<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Jos\u00e9 Cueli, \u201c\u00bfLa p\u00e9rdida de la esperanza es imperdonable?\u201d, en <em>La Jornada,<\/em> 13 de julio de 2012, <a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2012\/07\/13\/opinion\/a07a1cul\"><em>jornada.unam.mx\/2012\/07\/13\/opinion\/a07a1cul<\/em><\/a><em>. <\/em><\/li>\n<li>Wolfhart Pannenberg, <em>Teolog\u00eda sistem\u00e1tica. <\/em> I. Madrid, Universidad Complutense, 2007.<\/li>\n<li>Jos\u00e9 Pe\u00f1a Mendoza, \u201cReino de Dios: esperanza y camino de salvaci\u00f3n en la historia\u201d, en Centro de Investigaci\u00f3n Religiosa Archivos y Biblioteca, Chile.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[1],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5509],"class_list":["post-14688","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-uncategorized","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-romanos-14"],"acf":{"biblical_books":[5509],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Romanos 14.17-19 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/romanos-14-17-19\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Romanos 14.17-19 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El reino de Dios no consiste en comidas ni bebidas, sino en la justicia, la paz y el gozo del Esp\u00edritu Santo. 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