{"id":15385,"date":"2025-06-02T01:00:28","date_gmt":"2025-06-02T05:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=15385"},"modified":"2025-05-29T13:03:41","modified_gmt":"2025-05-29T17:03:41","slug":"job-42-1-9","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/job-42-1-9\/","title":{"rendered":"Job 42.1-9"},"content":{"rendered":"<p>Yo hab\u00eda o\u00eddo hablar de ti,<br \/>\npero ahora mis ojos te ven.<\/p>\n<p>Job 42.5, RVC<\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico-teol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>El peregrinaje existencial y espiritual que representa el libro de Job tiene varios momentos clim\u00e1ticos en los cuales la fe experimenta una tensi\u00f3n poco com\u00fan. A cada paso que avanza la protesta de Job, las reacciones de sus amigos y el intercambio amargo entre ellos se percibe la forma en que el drama se desenvuelve y se encamina hacia su peculiar resoluci\u00f3n. Los ciclos de di\u00e1logos e intercambio (4-14; 15-21; 22-27) desembocan en el gran poema que celebra la sabidur\u00eda inalcanzable (28; \u201cPero \u00bfd\u00f3nde se halla la sabidur\u00eda? \/ \u00bfEn qu\u00e9 lugar est\u00e1 la inteligencia? \/ Nadie sabe lo que vale, \/ pues no se halla en este mundo\u201d, vv. 12-13; \u201cS\u00f3lo Dios sabe llegar hasta ella; \/ s\u00f3lo \u00e9l sabe en d\u00f3nde se halla\u201d, v. 23) y en el gran mon\u00f3logo de Job (29-31; \u201cClamo a ti, y no me escuchas; \/ a ti recurro, y ni siquiera me miras\u201d, 30.20; \u201cAhora soy compa\u00f1ero de los chacales \/ y amigo de las avestruces, 30.29), antes de dar lugar a la larga intervenci\u00f3n de Elih\u00fa, el amigo m\u00e1s joven (32-37). Finalmente, Dios comienza a responder y sale de su mutismo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Yav\u00e9 accede a la petici\u00f3n de Job y deja as\u00ed barridos dos de los reproches que \u00e9ste le ha dirigido tantas veces. \u201ct\u00fa est\u00e1s lejos, t\u00fa te muestras indiferente\u201d. La respuesta de Yav\u00e9 es ante todo un acontecimiento que va a vivir Job y que va a inducirle a una experiencia nueva de la presencia y de la actividad de Dios. En cierto sentido, toda la respuesta de Dios est\u00e1 ya dada por este encuentro que le ha concedido y que reafirma la permanencia de su amor a Job. Pero Job podr\u00eda enga\u00f1arse sobre el sentido de la venida de Dios, del mismo modo que se equivocaba al interpretar su silencio, podr\u00eda creer que esta epifan\u00eda lo justificaba plenamente, por eso Dios, una vez m\u00e1s, va a desvelar personalmente el significado de aquel acontecimiento, y entonces es cuando interviene la palabra, el discurso (J. L\u00e9v\u00eaque).<\/p>\n<p>Dios se va a revelar en la tormenta, en la tempestad (38.1), por lo que se trata de una aut\u00e9ntica teofan\u00eda (38-41): \u201cLa teofan\u00eda indica el paso de lo sapiencial a la revelaci\u00f3n, paso ya trazado en el salmo 73. Al presentarse Dios, aunque su tem\u00e1tica parezca sapiencial, el punto de vista y el enfoque pertenecen al orden de la revelaci\u00f3n. Job, como el orante del salmo 73, ser\u00e1 invitado a compartir el punto de vista de Dios. Adem\u00e1s, la teofan\u00eda puede provocar la reacci\u00f3n del hombre ante lo numinoso, ante el misterio fascinador y tremendo. Ahora bien, estos dos factores, revelaci\u00f3n y car\u00e1cter numinoso, quedan inaugurados con la teofan\u00eda y se difunden a lo largo de los discursos\u201d (L. Alonso Sch\u00f6kel y J.L. Sicre D\u00edaz). Dios echa por tierra todas las pretensiones de Job: \u201c\u00bfQui\u00e9n es el que oscurece el plan <em>(\u2018etsah <\/em>[plan, designio, proyecto, providencia (J. L\u00e9v\u00eaque)]<em>) \/ <\/em>con palabras privadas de ciencia?\u201d (38.2). Dios va a mostrar sus obras y acciones para destacar la superioridad de su ser como creador. Su revisi\u00f3n es abrumadora: \u00bf\u201dD\u00f3nde estabas t\u00fa cuando yo fundaba la tierra? \/ H\u00e1zmelo saber, si tienes inteligencia\u201d (38.4). \u201cLo m\u00e1s extra\u00f1o en la respuesta de Dios es que, en vez de aportar de antemano una soluci\u00f3n pac\u00edfica, va a consistir en una larga serie de preguntas Y el di\u00e1logo que finalmente se establece acorralar\u00e1 sobre todo a Job dentro de sus \u00faltimos reductos\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p><strong>Dios habla desde el torbellino y Job acepta sus limitaciones (40-41)<\/strong><\/p>\n<p>\u201cDios no se propone solamente suscitar en Job una nueva capacidad de asombro, quiere situarlo ante un triple l\u00edmite: el l\u00edmite de la duraci\u00f3n de su vida, el l\u00edmite de su saber y el l\u00edmite de su poder\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Lo que hizo con Job fue reconducirlo para aprender de esos l\u00edmites: 1. \u201cJob no ha asistido a la liturgia primordial (38.4), en el amanecer del mundo, no pudo unirse al coro de las estrellas. El hombre no es contempor\u00e1neo m\u00e1s que de una parte de la gesta de Dios, y su primer l\u00edmite es el de haber nacido despu\u00e9s del mundo (38.4, 21)\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). 2. \u201cJob no dispone realmente de la <em>binah, <\/em>es decir de la inteligencia en cuanto que penetra y discierne Se le escapa a Job en el sentido de que se le oculta la raz\u00f3n \u00faltima de las cosas (38.4; 39.26), y Job se ve obligado a admitir que finalmente los criterios de lo bello, de lo prudente, de lo \u00fatil no pertenecen al hombre, sino que brotan de la libertad creadora de Dios\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). 3. \u201cCada nueva alusi\u00f3n a la fuerza y a la habilidad del creador subraya inexorablemente la impotencia de Job. Catorce veces aparece la pregunta \u2018\u00bfqui\u00e9n?, \u00bfqui\u00e9n ha asentado,qui\u00e9n ha encerrado, qui\u00e9n ha engendrado?, etc\u00e9tera\u2019. Invariablemente, la respuesta ser\u00eda \u2018Dios\u2019, y poco a poco, de exclusi\u00f3n en exclusi\u00f3n, Job ve estrecharse el campo de su poder y de sus derechos El mundo es suyo, pero hay otro que actua, hay otro que reina\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p>\u201cEl poeta no describe una presencia de Dios como tal, sino su respuesta a Job \u2018desde el torbellino\u2019. Es decir, m\u00e1s que de un hecho visual se trata de una revelaci\u00f3n oral, de un discurso. La imagen del torbellino apunta a una experiencia que supera toda descripci\u00f3n, a una presencia abrumadora y a una fuerza demoledora de origen celestial\u201d (E. Arens). La teofan\u00eda estuvo acompa\u00f1ada de una verdadera avalancha de preguntas relacionadas con la creaci\u00f3n: \u201cel orden establecido por Dios en el mundo es algo que los seres humanos no podr\u00e1n comprender plenamente, y menos puede controlar o determinar\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Este suceso es tambi\u00e9n una fuerte cr\u00edtica a la concepci\u00f3n sapiencial del orden y del designio del mundo.<\/p>\n<p><strong>Job responde dos veces a Yahv\u00e9 (40.3-5; 42.1-6)<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s del vendaval de preguntas, Dios se dirige a Job y lo desaf\u00eda: \u201c\u00bfEs sabidur\u00eda contender con el Omnipotente (<em>Shaddai<\/em>)? \/ El que disputa con Dios (\u2018<em>eloah<\/em>), responda a esto\u201d (40.2). Job responde que es \u201cvil\u201d y que no tiene nada que argumentar y anuncia que no volver\u00e1 a hablar (40.3). El locuaz personaje deja de serlo y quien ocupa el escenario verbalizado es Dios: los factores se invierten. Job se reconoce como insignificante y usa el gesto de guardar silencio, pues al ser confrontado con la grandeza, el poder y la sabidur\u00eda divinas reconoce su ignorancia. En su segunda reacci\u00f3n (42.1-6), el momento m\u00e1s importante de toda la obra, nada menos, Job acepta que Dios lo puede todo (2a) y que habl\u00f3 de lo que no entend\u00eda (3b). \u201cDespu\u00e9s de reconocer el poder y la omnisciencia de Dios, Job se expresa sobre el designio (<em>\u2018etsah<\/em>) y el orden (<em>mishpat<\/em>) del mundo tras la respuesta de Dios en la teofan\u00eda\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p>En la confesi\u00f3n final (v. 5) Job reconoce que: \u201cLo que oy\u00f3 (tradici\u00f3n) no corresponde a lo que ahora ha visto. <em>Ha pasado del Dios de quien otros hablan a aquel a quien ha venido a conocer personalmente, <\/em>resaltado por la cl\u00e1usula \u2018te han visto mis ojos\u2019. Es af\u00edn a lo que conocemos como revelaci\u00f3n. Lo \u2018visto\u2019 es Dios mismo no lo mostrado por \u00c9l\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Es el encuentro que \u00e9l hab\u00eda solicitado, pues ahora estaba en condiciones de decir qui\u00e9n es\u00a0 verdaderamente Dios. \u201cLa teofan\u00eda ha <em>cambiado <\/em>el centro de gravitaci\u00f3n de donde Job lo hab\u00eda puesto a donde Dios lo pone, de la pregunta por la justicia divina a la pregunta por la libertad de Dios. La respuesta de Dios es iconoclasta: ha destruido la imagen tradicional de Dios, a aquella que Job ten\u00eda de \u2018o\u00eddas\u2019, de la tradici\u00f3n\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Pero Job vivir\u00eda ahora \u201c<em>la experiencia<\/em> de la relaci\u00f3n con Dios <em>desde <\/em>su sufrimiento, desde su desinstalaci\u00f3n. Sus seguridades <em>religiosas<\/em> se han destrozado contra la cruda realidad que lo confronta. Dios no lo ha ignorado, pero tampoco es un dios previsible y manejable seg\u00fan esquemas\u201d (<em>\u00cddem, <\/em>\u00e9nfasis original).<\/p>\n<p><strong>Dios reivindica a Job y lo restaura (42.7-17)<\/strong><\/p>\n<p>De tres maneras Dios llev\u00f3 a cabo la reivindicaci\u00f3n de Job despu\u00e9s de que \u00e9ste asumi\u00f3 su situaci\u00f3n delante de \u00c9l: primero, acept\u00f3 su oraci\u00f3n (42.9b), luego, lo justific\u00f3 ante sus amigos e hizo que presentaran holocausto por causa de que no hab\u00edan \u201cdefendido\u201d la causa divina con rectitud (42.8), y por \u00faltimo, mediante la retribuci\u00f3n\/devoluci\u00f3n al doble de todo lo que hab\u00eda perdido: familia (sus hijas se llamar\u00e1n, en buen espa\u00f1ol, Paloma, Acacia, Azabache), bienes, honor (42.10b, 12-13), adem\u00e1s de que lo hizo vivir largamente (42.16-17). Pero quiz\u00e1 lo m\u00e1s notorio sea la frase con que abre el v. 10: \u201cY quit\u00f3 la aflicci\u00f3n de Job..\u201d, pues refleja la manera en que Dios valora su actitud como creyente fiel: \u201c\u2026en el ep\u00edlogo Dios reprochar\u00e1 a a los amigos que ve\u00edan la causa de las desgracias humanas en la doctrina de la retribuci\u00f3n divina, en lugar de considerar que pod\u00edan estar en el mundo desordenado y llevado al caos por <em>el hombre,<\/em> como un sat\u00e1n. De aqu\u00ed que Dios no declare inocente a Job, porque nunca fue culpable, y que no se declare justo \u00e9l mismo, porque no ha sido injusto\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p>Las consecuencias espirituales para Job son impactantes: \u201cRenunciando a las evidencias demasiado cortas de su sabidur\u00eda humana y dej\u00e1ndose cuestionar por sus limites de criatura, Job pudo convertirse del dios agresivo que se hab\u00eda hecho a su propia imagen al Dios que es, al Dios que era su amigo y que vino a \u00e9l en medio de la tempestad. Yav\u00e9 puede callarse de nuevo Job lo ha visto, y esto le basta. Ahora puede tambi\u00e9n callarse Job, su silencio es el mejor lenguaje de su fe\u201d (J. L\u00e9v\u00eaque).<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El tema de la apuesta reaparece en el final del libro en un doble sentido: por un lado, Job es mostrado como un rebelde que sali\u00f3 airoso gracias a su extraordinaria piedad y, por tanto, Dios volvi\u00f3 a apostar por \u00e9l: \u201cComo se ha dicho con una expresi\u00f3n feliz, tambi\u00e9n en este caso Dios ha apostado por Job, y una vez m\u00e1s ha acertado y ha ganado la apuesta. Podr\u00eda haber sucedido que Job se hubiera cerrado al mensaje del discurso, y en este caso el perdedor habr\u00eda sido el propio Dios\u201d (G. von Rad). Dios reincidi\u00f3 en <em>creer en Job,<\/em> se la jug\u00f3 por \u00e9l sin temor alguno y acert\u00f3 nuevamente. El otro aspecto es cristol\u00f3gico y brilla incandescentemente como parte de una interpretaci\u00f3n que proyecta la figura jobiana sobre el Se\u00f1or Jesucristo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Enviando a su Hijo, el Padre \u201capost\u00f3\u201d por la posibilidad de una fe y una conducta marcadas por la gratuidad y la exigencia de establecer la justicia. Siguiendo las huellas de Jes\u00fas, los \u201cperdedores\u201d de la historia \u2014como Job\u2014 est\u00e1n haciendo que el Se\u00f1or gane su apuesta. Los riesgos del hablar acerca de Dios desde el sufrimiento del inocente son grandes. Pero, como Job tambi\u00e9n, no podemos refrenar nuestra lengua. Con humildad debemos dejar que resuene en la historia el grito de Jes\u00fas en la cruz, y que \u00e9l nutra nuestro esfuerzo teol\u00f3gico. Como dice san Gregorio el Grande [\u2026], el clamor de Jes\u00fas no ser\u00e1 o\u00eddo \u201csi nuestra lengua calla lo que nuestra alma ha cre\u00eddo\u201d (G. Guti\u00e9rrez).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios aprueba a Job llam\u00e1ndolo \u201cmi siervo\u201d (42.7b) y al colocarlo como \u201csacerdote\u201d para sus amigos equivocados. Al tratar de defender la justicia divina no fueron capaces de \u201chablar de Dios desde el sufrimiento del inocente\u201d sino que lo hicieron desde sus ideas y prejuicios, pero Dios aprob\u00f3 la \u201csabidur\u00eda <em>cr\u00edtica <\/em>de Job\u201d (E. Arens). Job rechaz\u00f3 la imagen del Dios de la retribuci\u00f3n y acert\u00f3, \u201cno cre\u00eda que \u00e9se fuera el verdadero Dios; confiaba en que es Aquel que le reivindique, que se dar\u00e1 a conocer como es en verdad\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). Y el propio Dios le dio la raz\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Eduardo Arens, \u201cJob\u201d, en A. Levoratti, dir., <em>Comentario b\u00edblico latinoamericano<\/em>.<em> Antiguo Testamento. II.<\/em> Estella, Verbo Divino, 2007.<\/li>\n<li>Gustavo Guti\u00e9rrez, <em>Hablar de Dios desde el sufrimiento del inocente. Una reflexi\u00f3n sobre el libro de Job. <\/em>Salamanca, Ediciones S\u00edgueme, 1986.<\/li>\n<li>Jean L\u00e9v\u00eaque, <em>Job: el libro y su mensaje.<\/em> 2\u00aa ed. Estella, Verbo Divino, 1987.<\/li>\n<li>Gerhard von Rad, \u201cEl libro de Job\u201d, en <em>Sabidur\u00eda en Israel. Proverbios, Job, Eclesiast\u00e9s, Eclesi\u00e1stico, Sabidur\u00eda.<\/em> Madrid, Ediciones Cristiandad, 1973.<\/li>\n<li>Luis Alonso Sch\u00f6kel y J.L. Sicre D\u00edaz, <em>Job: comentario teol\u00f3gico-literario.<\/em> 2\u00aa ed. Madrid, Ediciones Cristiandad, 2002.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[1],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[4902],"class_list":["post-15385","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-uncategorized","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-job-42-2"],"acf":{"biblical_books":[4902],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Job 42.1-9 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/job-42-1-9\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Job 42.1-9 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Yo hab\u00eda o\u00eddo hablar de ti, pero ahora mis ojos te ven. 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