{"id":16160,"date":"2026-04-06T01:00:58","date_gmt":"2026-04-06T05:00:58","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=16160"},"modified":"2026-04-03T09:38:26","modified_gmt":"2026-04-03T13:38:26","slug":"juan-21-1-19","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/juan-21-1-19\/","title":{"rendered":"Juan 21.1-19"},"content":{"rendered":"<p>Y la tercera vez le dijo: \u201cSim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme quieres?\u201d. Pedro se entristeci\u00f3 de que la tercera vez le dijera \u201c\u00bfMe quieres?\u201d, y le respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; t\u00fa sabes que te quiero\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cApacienta mis ovejas. De cierto, de cierto te digo: Cuando eras m\u00e1s joven, te vest\u00edas e ibas a donde quer\u00edas; pero cuando ya seas viejo, extender\u00e1s tus manos y te vestir\u00e1 otro, y te llevar\u00e1 a donde no quieras\u201d. Jes\u00fas dijo esto, para dar a entender con qu\u00e9 muerte glorificar\u00eda a Dios. Y dicho esto, a\u00f1adi\u00f3: \u201cS\u00edgueme\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juan 21.17-19, RVC<\/p>\n<p>Al reencontrarse con el disc\u00edpulo que lo hab\u00eda abandonado y negado d\u00edas atr\u00e1s, y encargarle formalmente el cuidado pastoral de la iglesia, el Jes\u00fas-Resucitado no solamente fund\u00f3 un nuevo orden ministerial, colegiado y subordinado a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, sino que tambi\u00e9n indic\u00f3 el horizonte por el cual deb\u00eda circular la marcha de las comunidades desde entonces. Porque la din\u00e1mica trazada por Juan 21 (con que cierra la literatura juanina) es muy clara y consistente: al retroceso de los disc\u00edpulos que volvieron a sus quehaceres anteriores (vv. 1-3) le sigue un acercamiento de simpat\u00eda por parte de Jes\u00fas, quien les indica, sin recriminar su acci\u00f3n, por d\u00f3nde deben pescar (vv. 4-6). Inmediatamente despu\u00e9s, cuando obtienen el beneficio y reconocen a su Se\u00f1or resucitado (vv. 7-11), pasan a los momentos de fraternidad, koinon\u00eda y comuni\u00f3n (vv. 12-14), en donde el texto subraya: \u201cA ninguno de los disc\u00edpulos se le ocurri\u00f3 preguntar: \u201c\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?\u201d, porque sab\u00edan muy bien que era el Se\u00f1or\u201d (v. 12b).<\/p>\n<p><strong>El Jes\u00fas-Resucitado acompa\u00f1ante<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esos momentos relajados e inolvidables en los que el alimento del cuerpo los alegra y bendice, el relato adquiere una solemne formalidad, pues Jes\u00fas pregunta directamente a Pedro si lo ama, y a cada respuesta le encomienda apacentar sus ovejas y corderos (vv. 15-17), a \u00e9l, que no hab\u00eda hecho los m\u00e9ritos suficientes para tama\u00f1a labor en consonancia con la obra de su Se\u00f1or. Su respuesta es bien conocida y el \u00e1nimo que le produjo para responder afirmativamente tambi\u00e9n. A esta linealidad (trabajo-comida\/comuni\u00f3n-encargo) le seguir\u00edan las acciones en las que el ministerio encargado producir\u00e1 resultados palpables apenas el Se\u00f1or desaparezca de su vista en la ascensi\u00f3n y los ahora ap\u00f3stoles deb\u00edan enfrentar oposici\u00f3n y rechazo. El propio Pedro transformar\u00eda su discurso y la orientaci\u00f3n de su pensamiento para exponer la historia salv\u00edfica con una convicci\u00f3n que debi\u00f3 sorprenderlo a \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>En el Pentecost\u00e9s de los jud\u00edos (Hch 2) predicar\u00eda con un \u00e9nfasis hist\u00f3rico-prof\u00e9tico sobresaliente y la presencia del Esp\u00edritu Santo se tornar\u00eda inteligible, a tal grado, que se integran miles de personas al grupo de seguidores, hombres y mujeres. M\u00e1s tarde, Pedro llegar\u00eda tambi\u00e9n a la conclusi\u00f3n de que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres (Hch 5.29) y demostrar\u00eda que aprendi\u00f3 la lecci\u00f3n cuando al escribir su primera carta define \u00f3ptimamente la labor de los pastores\/as y ancianos\/as (<em>presb\u00edteros): <\/em>la <em>presbiteralidad<\/em> de la Iglesia, su colegialidad, pudo alejarlo de cualquier tentaci\u00f3n de poder y por ello advierte que \u00e9sta debe quedar fuera del imaginario de quienes est\u00e1n al frente de una comunidad, no como \u201cdictadores\u201d (<em>kl\u00e9ron<\/em>) sino como \u201cmodelos\u201d (<em>gin\u00f3menoi<\/em>) del reba\u00f1o (I P 5.3).<\/p>\n<p>Con este cuadro de por medio se delinea con fortaleza el rumbo que debe seguir la Iglesia tras las huellas del resucitado, en medio de un panorama de pluralidad (deseado por el Esp\u00edritu), de convivencia humana (necesaria y hasta urgente), de crisis sociocultural (por el sometimiento generalizado al poder\u00edo del Imperio Romano) y de una serie de compromisos de cambio expuestos para desarrollarse prontamente. A diferencia de una visi\u00f3n triunfalista de lo que no es, de lo que debe y puede ser la Iglesia, el texto neotestamentario traza l\u00edneas de seguimiento de dicho horizonte que siguen vigentes hasta hoy, pues los liderazgos visibles de las comunidades no fueron concebidos como espacios o n\u00facleos de poder sino de servicio, y lo que hoy se conoce a\u00fan como <em>gobierno de la Iglesia, <\/em>en realidad consiste en la circulaci\u00f3n permanente de los dones otorgados por el Esp\u00edritu. El Jes\u00fas-Resucitado que suscita y (re)sucita continuamente a la comunidad (recu\u00e9rdese el nombramiento del ap\u00f3stol n\u00famero 12) es quien conduce su destino y quien, peri\u00f3dicamente, le hace ver el tama\u00f1o de los desaf\u00edos que debe afrontar para que, aunque se equivoque, caiga e incluso desaparezca visiblemente, y vuelva a comenzar, el intento continuo sea la obediencia a sus dictados de amor, esperanza y justicia. Este Jes\u00fas, el mismo que en continuidad con aquel que camino sobre el mar, es el que exhorta continuamente a lanzar las redes y a <em>encontrar siempre un buen n\u00famero de peces, <\/em>pues parte de un trabajo humano que es respetado y consolidado.<\/p>\n<p><strong>La iglesia renace siempre para seguir al Resucitado<\/strong><\/p>\n<p>Por lo anterior, cada vez que la Iglesia nace, muere y resucita como parte de la din\u00e1mica existencial que procede de Jes\u00fas, da comienzo nuevamente la espiral comunitaria que, vez tras vez, manifiesta la esperanza que el propio Dios tiene en aquellos\/as que desean seguir en los pasos de su Hijo Resucitado: aunque las realidades hist\u00f3ricas, religiosas y de todo tipo, se opongan a los planes para instalar su Reino en el mundo, las fuerzas espirituales convocadas por el Esp\u00edritu remover\u00e1n conciencias, inercias, poderes f\u00e1cticos y visibles, para que el magno prop\u00f3sito siga en marcha. Uno de los problemas consiste en la persistente negativa de los falsos poderes que surgen en las estructuras eclesi\u00e1sticas a entrar y participar de esta din\u00e1mica en la que la resurrecci\u00f3n es entendida como una marcha triunfal que inici\u00f3 el d\u00eda que Jes\u00fas entr\u00f3 a Jerusal\u00e9n, siendo que, mediante un proceso inverso, la toma de esa ciudad represent\u00f3 un espejismo para quienes supusieron que el Reino de Dios iba a establecerse mediante la violencia humana. Lo que los textos evang\u00e9licos desarrollan m\u00e1s tarde es lo que Lutero llam\u00f3 <em>teolog\u00eda de la cruz, <\/em>es decir, una manera de percibir los acontecimientos que establecer\u00edan los prop\u00f3sitos de Dios en medio de una conflictividad reacia a dejarse dominar o poseer por los designios divinos.<\/p>\n<p>La <em>teolog\u00eda de la gloria, <\/em>por el contrario, ha sido capaz de patrocinar proyectos eclesiales que, en nombre de lo sagrado, se sirve de un discurso que potencia acciones encaminadas a hacer creer que, en efecto, el \u201ccrecimiento eclesi\u00e1stico\u201d (num\u00e9rico, econ\u00f3mico o de influencia moral) es sin\u00f3nimo del avance del Reino de Dios en el mundo. Ante ella, hay que afirmar prof\u00e9ticamente la necesidad de que las comunidades cristianas se conviertan de nuevo a ese proyecto amplio de dignificaci\u00f3n humana, igualdad y restauraci\u00f3n de todas las realidades al designio del Dios vivido y anunciado por Jes\u00fas de Nazaret. La vida que \u00e9ste vivi\u00f3, la muerte que atraves\u00f3, y el momento clim\u00e1tico de su resurrecci\u00f3n marcan \u201clos tiempos y las sazones\u201d, las coyunturas que las comunidades deben leer, interpretar y discernir constantemente para encontrar v\u00edas para una mejor fidelidad a la esperanza evang\u00e9lica.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Somos convocados a formas de renacimiento que ponen en juego replantear por entero la vivencia de la espiritualidad, la pr\u00e1ctica del testimonio, la naturaleza del culto, la misi\u00f3n y la educaci\u00f3n, as\u00ed como los componentes b\u00e1sicos de la diacon\u00eda, la koinon\u00eda y el servicio mutuo, en el marco de nuevas condiciones, las cuales no fueron percibidas en los espacios tradicionales de los cuales provenimos. A la acusaci\u00f3n de que se est\u00e1 fragmentando una vez m\u00e1s el cuerpo de Cristo, hay que responder con acciones y discursos ligados a la proyecci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n continua de la Iglesia en el mundo, y con \u00e9sta en un proceso interminable de aprendizaje e identificaci\u00f3n de los signos que Dios coloca en las circunstancias que nos toca vivir. Si la promoci\u00f3n y reivindicaci\u00f3n de los ministerios de las mujeres fue la punta del iceberg de este movimiento, ahora hay que relanzar integralmente todo el corpus de la existencia cristiana, revisando a la luz de las Escrituras, de la tradici\u00f3n reformada y de la ya s\u00f3lida tradici\u00f3n teol\u00f3gica latinoamericana y as\u00ed poder inculturar nuevamente el mensaje evang\u00e9lico en nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Acaso a eso somos llamados\/as en esta situaci\u00f3n, pues a la otra cr\u00edtica superficial de que \u201ces m\u00e1s f\u00e1cil destruir que construir\u201d, es necesario responder con una creatividad dependiente de la movilidad y sorpresa del Esp\u00edritu a fin de que los pasos presentes verdaderamente canalicen un futuro viable, realista, pero tambi\u00e9n aut\u00e9nticamente fiel a las exigencias que, en otra \u00e9poca, acaso no se pudieron advertir, pero que hoy podemos reconocer que siempre estuvieron ah\u00ed: fortaleza en el di\u00e1logo ecum\u00e9nico, interreligioso, de participaci\u00f3n social, de formaci\u00f3n completa de personas y de mantenimiento de la vida de la creaci\u00f3n, entre otras cosas. Quiz\u00e1 por ah\u00ed va el rumbo de este seguimiento de la resurrecci\u00f3n. Ojal\u00e1 estemos a la altura de \u00e9l. Que Dios nos bendiga a todos y todas en el camino, en la organizaci\u00f3n y el di\u00e1logo.<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Raymond E. Brown, <em>La comunidad del disc\u00edpulo amado: estudio de la eclesiolog\u00eda ju\u00e1nica. <\/em>Salamanca, Ediciones S\u00edgueme, 1991 (Biblioteca de estudios b\u00edblicos, 43).<\/li>\n<li>Hugo Zorrilla y Daniel Chiquete, <em>Evangelio de Juan. <\/em>Miami, Sociedades B\u00edblicas Unidas, 2008.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[3],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5465],"class_list":["post-16160","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-sin-categorizar","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-juan-21"],"acf":{"biblical_books":[5465],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Juan 21.1-19 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/juan-21-1-19\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Juan 21.1-19 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Y la tercera vez le dijo: \u201cSim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme quieres?\u201d. 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