{"id":16397,"date":"2026-06-08T01:00:38","date_gmt":"2026-06-08T05:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=16397"},"modified":"2026-06-04T14:19:36","modified_gmt":"2026-06-04T18:19:36","slug":"mateo-22-22-32","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-22-22-32\/","title":{"rendered":"Mateo 22.22-32"},"content":{"rendered":"<p>\u2026\u00bfno hab\u00e9is le\u00eddo lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: \u201cYo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob\u201d? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.<\/p>\n<p>Mateo 22.31b-32, <em>Reina-Valera Contempor\u00e1nea<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo b\u00edblico-teol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>La realidad de la continuidad o discontinuidad entre la vida y la muerte es algo que ha costado mucho trabajo procesar a las iglesias evang\u00e9licas pues la mezcla de elementos que ha habido no permite distinguir lo que puede rescatarse en el marco de la doctrina de la resurrecci\u00f3n. El pasaje en cuesti\u00f3n, bastante conocido y citado es una ventana hacia la adecuada discusi\u00f3n y clarificaci\u00f3n de lo que sucede con las personas que han pasado a la presencia del Se\u00f1or. Una posibilidad de acercamiento al tema lo proporciona la distinci\u00f3n entre la \u201ciglesia militante\u201d y la \u201ciglesia triunfante\u201d, pues en \u00e9sta \u00faltima se encuentran quienes ya forman parte del pueblo que adora a Dios directamente, cara a cara.<\/p>\n<p><strong>El problema y la esperanza de la resurrecci\u00f3n (vv. 22.23-29)<\/strong><\/p>\n<p>El di\u00e1logo que Jes\u00fas tuvo con los saduceos, quienes no cre\u00edan en la resurrecci\u00f3n, por ser una creencia relativamente reciente es una excelente lecci\u00f3n para abordar c\u00f3mo superar los esquemas relacionados con la relaci\u00f3n vida-muerte. Las grandes trabas que ellos ten\u00edan ante esa nueva creencia pueden explicarse por su concepto del cuerpo y de la realidad f\u00edsica. Ellos, los grandes terratenientes, los que se sent\u00edan descendientes de un gran sacerdote, aunque en el fondo trataban de resaltar m\u00e1s el significado de la palabra, \u201clos justos\u201d, los que dominaban el Sanedr\u00edn, se apegaban a lo que la Ley ense\u00f1aba y se aferraban a la tradici\u00f3n m\u00e1s antigua. Su intenci\u00f3n fue cuestionar la ense\u00f1anza de Jes\u00fas que se aline\u00f3, seg\u00fan ellos, con las novedades apocal\u00edpticas. Por eso acudieron a una historia hipot\u00e9tica para ilustrar la ley del levirato de Deuteronomio 25.5-10 con el fin de acorralar a Jes\u00fas con la certeza de que no habr\u00eda una explicaci\u00f3n suficiente del supuesto problema. Algo as\u00ed como el debate acerca de si los difuntos vienen o no a saborear los alimentos y bebidas que disfrutaron en su vida terrenal: es un problema falso en el que entran en juego los sentimientos acumulados, el duelo bien procesado y la memoria de las personas.<\/p>\n<p>Es evidente que los muertos no regresan, seg\u00fan lo afirm\u00f3 el propio Se\u00f1or en otro lugar (Lucas 16.31). De ah\u00ed el \u00e9nfasis de su respuesta inicial (\u201cUstedes andan equivocados porque desconocen las Escrituras y el poder de Dios\u201d) que plantea la doble dificultad de los saduceos: no comprender el esp\u00edritu de las Escrituras, que ya es delicado, sino peor a\u00fan, no captar la grandeza de poder de Dios que comparte su vida con su creaci\u00f3n y, en este caso, con las personas. Los dilemas de la vida y la muerte son asunto serio para Dios y lo deben ser para nosotros tambi\u00e9n. Por ello el Se\u00f1or reconduce la pregunta y la coloca en el marco m\u00e1s adecuado: la sana comprensi\u00f3n del mensaje divino y un buen entendimiento del poder de Dios, el cual se sit\u00faa en la dimensi\u00f3n de la afirmaci\u00f3n de la vida, el horizonte de la fe en el que se cumplir\u00e1n todas las promesas relacionadas con el futuro y la eternidad.<\/p>\n<p><strong>El Dios de los vivos, no de los muertos (vv. 30-32)<\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el Se\u00f1or ofrece una gran lecci\u00f3n de doctrina escatol\u00f3gica al afirmar que en la resurrecci\u00f3n las personas \u201cni se casar\u00e1n ni se dar\u00e1n en casamiento\u201d y ser\u00e1n \u201ccomo los \u00e1ngeles de Dios en el cielo\u201d (22.30). Esto quiere decir que, a la luz de la realizaci\u00f3n final del reino de Dios, varios aspectos de la vida humana se relativizan o pierden su importancia. Se hace \u201cinnecesaria la propagaci\u00f3n de la especie humana por medio del matrimonio\u201d (A. Levoratti). Es aquello a lo que los te\u00f3logos denominan las cosas \u201c\u00faltimas\u201d y las \u201cpen\u00faltimas\u201d, es decir, que lo m\u00e1s relevante en el plan de Dios se impone sobre las realidades cotidianas y contingentes que tienen su importancia propia, pero que, confrontadas con el horizonte final de la voluntad divina, pasan a un segundo t\u00e9rmino. Las creencias que surgieron en el periodo intertestamentario inclu\u00edan precisamente los \u00e1ngeles, que eran considerados como seres asexuados ajenos a las veleidades de la vida humana. De all\u00ed se nutri\u00f3 la doctrina cristiana al momento de elaborar esa parte de las creencias. Pero luego el Se\u00f1or interpret\u00f3 \u00c9xodo 3.6 \u00a1en clave escatol\u00f3gica! al aplicar a ese vers\u00edculo la resurrecci\u00f3n de los muertos y ver a Abraham, Isaac y Jacob como personas vivas por lo que su conclusi\u00f3n l\u00f3gica es una aportaci\u00f3n magn\u00edfica al tema: \u201cDios no es Dios de muertos, sino de vivos\u201d (v. 32b). Por lo tanto, ellos y quienes han pasado a la presencia de Dios est\u00e1n vivos y permanecen vivos, \u00a1ahora mismo! La consecuencia es clara y sumamente creativa: \u201cJes\u00fas afirma que Dios no podr\u00eda llamarse el Dios de los patriarcas, que ya no existen, si estos no estuvieran vivos de alguna manera\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p>Por esa raz\u00f3n viene a cuento la afirmaci\u00f3n cristiana de la comuni\u00f3n de los santos, pues \u00e9sta abarca no s\u00f3lo a la iglesia \u201cmilitante\u201d sino tambi\u00e9n a la iglesia \u201ctriunfante\u201d, aquella que ya contempla el rostro de Dios en toda su luminosidad e intensidad. Asimismo, y esto es lo m\u00e1s inquietante y renovador, los que estamos en el mundo siguiendo al Se\u00f1or estamos y seguimos en comuni\u00f3n con aquellos que nos antecedieron porque siguen vivos y no requieren acudir o presentarse en t\u00e9rminos de temor o terror, pues, por el contrario, su cercan\u00eda pasa por el filtro del amor, de la comuni\u00f3n, del recuerdo, de la cercan\u00eda espiritual, afectiva, entra\u00f1able.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El Dios de vivos en el cual creemos es el origen, fuente y garant\u00eda de la vida por encima de cualquier posibilidad de oposici\u00f3n desde la muerte a su voluntad. Ante la presencia de Dios todos aquellos creyentes que han entrado a la dimensi\u00f3n eterna est\u00e1n vivos, por lo que reciben la vida que \u00e9l comparte. Todos quienes han muerto en Cristo est\u00e1n vivos en la presencia de Dios y esperando una gloriosa resurrecci\u00f3n. La cercan\u00eda con Dios produce la certeza de una vida plena y aut\u00e9ntica, m\u00e1s all\u00e1 de los lazos mort\u00edferos que pretenden socavarla.<\/p>\n<p><strong>Sugerencia de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Armando J. Levoratti, \u201cEvangelio seg\u00fan san Mateo\u201d, en A. Levoratti, dir., <em>Comentario b\u00edblico latinoamericano.<\/em> <em>Nuevo Testamento. <\/em>Estella, Verbo Divino, 2007.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[1],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5395],"class_list":["post-16397","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","category-uncategorized","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-mateo-22"],"acf":{"biblical_books":[5395],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mateo 22.22-32 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/mateo-22-22-32\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mateo 22.22-32 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u2026\u00bfno hab\u00e9is le\u00eddo lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: \u201cYo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob\u201d? 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