{"id":16548,"date":"2026-08-10T01:00:42","date_gmt":"2026-08-10T05:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/cepreaching.org\/?post_type=commentary&#038;p=16548"},"modified":"2026-08-07T09:27:30","modified_gmt":"2026-08-07T13:27:30","slug":"salmo-119-81-88","status":"publish","type":"commentary","link":"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/salmo-119-81-88\/","title":{"rendered":"Salmo 119.81-88"},"content":{"rendered":"<p>Casi han acabado conmigo,<\/p>\n<p>pero yo obedezco tus mandamientos porque son la verdad.<\/p>\n<p>Salmo 119.86, <em>Traducci\u00f3n en Lenguaje Actual<\/em><\/p>\n<p><strong>Trasfondo<\/strong><\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n de la presencia de la Palabra divina en el mundo y en medio del pueblo de Dios se muestra como un aut\u00e9ntico producto de la espiritualidad ligada a la Ley, por lo que todo lo que se relaciona con ella apunta hacia una verdadera \u201cteolog\u00eda de la revelaci\u00f3n escrita\u201d, la que fue planteada en los mejores t\u00e9rminos por el Salmo 19. Hay as\u00ed una clara continuidad entre los Salmos 1, 19 y 119, unidos por la preocupaci\u00f3n religiosa de otorgar a la Palabra del Se\u00f1or el lugar que le corresponde como propiciadora, alimentadora y fomentadora de la fe individual y colectiva. Es la expresi\u00f3n de lo que el gran rabino Abraham J. Heschel explic\u00f3 en <em>Dios en busca del hombre: <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La Biblia no se propone ense\u00f1arnos principios de creaci\u00f3n o redenci\u00f3n. Vino a ense\u00f1arnos que Dios est\u00e1 vivo, que \u00c9l es el Creador y el Redentor, el Maestro y el Legislador. La filosof\u00eda se preocupa de analizar o explicar, la religi\u00f3n se preocupa por purificar y santificar. La religi\u00f3n hunde sus ra\u00edces en una tradici\u00f3n particular o en una intuici\u00f3n personal; la filosof\u00eda cl\u00e1sica pretende estar arraigada en premisas universales. La especulaci\u00f3n empieza en el concepto, la religi\u00f3n b\u00edblica empieza en el suceso. La vida de la religi\u00f3n no se da en la preservaci\u00f3n mental de ideas, sino en sucesos o intuiciones, en algo que ocurre en el tiempo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La Biblia encierra la palabra de Dios al hombre, pero tambi\u00e9n la palabra del hombre a \u00c9l y acerca de \u00c9l; no s\u00f3lo la manifestaci\u00f3n de Dios, sino la intuici\u00f3n del hombre. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La Biblia muestra el comportamiento de Dios con el hombre y el comportamiento del hombre con Dios. Contiene a la vez la queja de Dios contra el perverso y el grito del hombre golpeado que demanda justicia a Dios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La Biblia es la expresi\u00f3n eterna de una preocupaci\u00f3n continua, el grito de Dios que reclama al hombre; no una carta de alguien que tras enviar un mensaje permaneci\u00f3 indiferente a la actitud del destinatario. <em>No es un libro para ser le\u00eddo sino un drama para participar en \u00e9l<\/em>; no es un libro acerca de sucesos sino que ella misma es un suceso, la continuaci\u00f3n del suceso, a la vez que nuestro compromiso con ella es la continuaci\u00f3n de la respuesta.[1]<\/p>\n<p><strong>La ansiedad humana ante la acci\u00f3n de la Palabra (vv. 81-84)<\/strong><\/p>\n<p>En este bloque es posible escuchar la expresi\u00f3n de la ansiedad humana al menos en tres aspectos bien claros: <em>a) <\/em>sensaci\u00f3n de muerte (v. 81), <em>b) <\/em>la vista nublada (82) y <em>c)<\/em> edad avanzada (83-84). \u201cEl \u2018odre ahumado\u2019 sugiere que se siente consumido, que est\u00e1 renegrido (cf. Lam 4.8) o arrugado; prolongaci\u00f3n del doble \u2018consumirse\u2019 y puente para la pregunta \u2018cu\u00e1ntos a\u00f1os tengo o me quedan\u2019 [84a]. Si es as\u00ed, se al\u00edan la edad y la acci\u00f3n del enemigo. Con todo, el orante sigue \u2018esperando\u2019, no olvida, o abandona los mandamientos. Dios lo har\u00e1 revivir\u201d (L. Alonso Sch\u00f6kel y Cecilia Carniti).[2] La situaci\u00f3n humana que evidencian estos vers\u00edculos exhibe un ambiente de persecuci\u00f3n y cierta zozobra: a los acontecimientos puntuales le sucede la angustia existencial, el temor por el paso del tiempo y el deterioro corporal. Todo ello es confrontado y contrastado por la acci\u00f3n vivificante de la palabra divina como respuesta a esas urgencias.<\/p>\n<p>Estrictamente hablando estamos delante de una lamentaci\u00f3n, pero la respuesta a ella es la actuaci\u00f3n firme de la Palabra en la vida del hablante: \u201cpero sigo confiando en tu palabra\u201d (81b), \u201cpero tengo presentes tus estatutos\u201d (83b). La Ley de Dios es el asidero fiel al cual se aferra para superar esas circunstancias negativas y opresoras, no puede haber otro recurso m\u00e1s seguro. La eternidad de esa Palabra es la roca s\u00f3lida que permite afianzarse en la esperanza y en la confianza de que Dios responder\u00e1 y aplicar\u00e1 su poder en la vida de quienes s\u00f3lo lo buscan a \u00c9l: \u201c\u00bfQu\u00e9 es la ley? Una manera de encarar el m\u00e1s dif\u00edcil de todos los problemas: la vida. La ley es un problema para quien piensa que la vida es un fen\u00f3meno com\u00fan y corriente. <em>La ley es una respuesta<\/em> para quien sabe que <em>la vida es un problema<\/em>\u201d (A.J. Heschel, \u00e9nfasis original).<\/p>\n<p><strong>Los mandamientos del Se\u00f1or son verdaderos (vv. 85-88)<\/strong><\/p>\n<p>La remembranza de la oposici\u00f3n de personas que se niegan a acatar la ley divina (85) le sirve al creyente que habla para aludir directamente a la mayor caracter\u00edstica de los mandamientos divinos: la verdad (86). Irremediablemente se recuerda el Dec\u00e1logo como fuente b\u00e1sica de toda la Ley antigua, un resumen apretado de las instrucciones divinas para vivir, comportarse y mantener la estabilidad individual y social. Cada uno de ellos apuntaba hacia aspectos espec\u00edficos de la existencia humana en su \u00e1mbito familiar, comunitario y nacional. Las prohibiciones para practicar el mal y los mandatos para poner a funcionar el bien se sucedieron en la vida del pueblo a fin de mostrar la v\u00eda para constituirse en una naci\u00f3n diferente, alternativa a los comportamientos que predominaban en la antig\u00fcedad. Hab\u00eda que traducir esos mandatos eternos en las nuevas situaciones experimentadas por el pueblo: \u201cEl significado cabal de las palabras b\u00edblicas no fue revelado una vez y para siempre. A cada hora se devela otro aspecto. La palabra nos fue dada una vez; el esfuerzo por comprenderla ha de continuar por siempre. No basta con aceptar, ni siquiera con cumplir los mandamientos. Estudiar, examinar, explorar la Tor\u00e1 es una forma de culto, un deber supremo. Pues la Tor\u00e1 es una invitaci\u00f3n a la perceptividad, un llamado a la comprensi\u00f3n continua\u201d (<em>\u00cddem<\/em>).<\/p>\n<p>\u201cPoco ha faltado para que me derriben, \/ pero ni as\u00ed me he apartado de tus mandamientos\u201d (87). He ah\u00ed una actitud recta y agradable a Dios en medio de las dificultades m\u00e1ximas. Al ser verdaderos y, por lo tanto, absolutamente confiables, los mandamientos del Se\u00f1or conducen inevitablemente por caminos verdaderos y justos, en ellos no puede haber perversi\u00f3n ni malas intenciones: \u201cLas mitzvot no son ideales, entidades espirituales suspendidas para siempre en la eternidad. Son mandamientos que se dirigen a cada uno de nosotros, <em>Son los caminos en los que Dios se enfrenta con nosotros en momentos particulares. En el infinito mundo hay una tarea que yo debo cumplir<\/em>. No una tarea general, sino una tarea para m\u00ed, aqu\u00ed y ahora. Las mitzvot son fines espirituales, puntos de eternidad en el fluir de la temporalidad\u201d (<em>\u00cddem, <\/em>\u00e9nfasis agregado).<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La verdad que aflora continuamente en los mandamientos divinos nos confronta con nuestra realidad en la que la mentira acecha permanentemente. La insistencia del Se\u00f1or en develar las acciones humanas para instalar su transparencia absoluta compromete profundamente al pueblo de Dios para aplicar la veracidad total de esas instrucciones. Ninguna fisura se encuentra en ellas por lo que su confiabilidad las convierte en exigencias directas, justas y posibles.<\/p>\n<p>Recurriendo al Lev\u00edtico podemos subrayarlo nuevamente: \u201cPara ser santo un hombre ha de temer a su madre y a su padre, guardar el Shabat; no ha de volverse hacia \u00eddolos&#8230; ni falsear&#8230; ni mentir al pr\u00f3jimo&#8230; ni maldecir al sordo o poner obst\u00e1culo delante del ciego&#8230; ni ser culpable de injusticia alguna&#8230; ni propalar calumnias&#8230; ni permanecer indiferente ante la sangre de su pr\u00f3jimo&#8230; ni odiar&#8230; ni vengarse&#8230; ni guardar rencor&#8230; sino que ha de amar a su pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo (Lev\u00edtico 19:3-18)\u201d (<em>\u00cddem<\/em>). As\u00ed, podemos concluir con el poeta, acompa\u00f1\u00e1ndolo en sus buenos deseos: \u201c\u00a1Dame vida, conforme a tu misericordia, \/ para que cumpla los testimonios que has emitido!\u201d (88).<\/p>\n<p><strong>Sugerencias de lectura<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Abraham J. Heschel, <em>Dios en busca del hombre. Una filosof\u00eda de la religi\u00f3n.<\/em> Buenos Aires, Ediciones Seminario Rab\u00ednico, 2021, <em>seminariorabinico.org\/wp-content\/uploads\/DIOS-EN-BUSCA-DEL-HOMBRE.pdf.<\/em><\/li>\n<li>Luis Alonso Sch\u00f6kel y Cecilia Carniti, <em>Los Salmos. <\/em><em> 60-150. <\/em>Estella, Verbo Divino, 1993.<\/li>\n<\/ul>\n<p>[1] A.J. Heschel, <em>Dios en busca del hombre. Una filosof\u00eda de la religi\u00f3n.<\/em> Buenos Aires, Ediciones Seminario Rab\u00ednico, 2021, pp. 42, 53, 316, 336, <em>www.seminariorabinico.org\/wp-content\/uploads\/DIOS-EN-BUSCA-DEL-HOMBRE.pdf.<\/em><\/p>\n<p>[2] , <em>Los Salmos. <\/em><em>II. 60-150. <\/em>Estella, verbo Divino, 1993, p. 504.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"template":"","categories":[],"rcl_weeks":[],"authors":[4146],"biblical_books":[5022],"class_list":["post-16548","commentary","type-commentary","status-publish","hentry","authors-leopoldo-cervantes-ortiz","biblical_books-salmos-119"],"acf":{"biblical_books":[5022],"type":"non-rcl","legacy_slug":"","legacy_id":"","author":4146,"keywords":"","rcl_week":false,"sunday_name":"","year":"","date":null,"lectionary":false,"description":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Salmo 119.81-88 - Center for Excellence in Preaching<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cepreaching.org\/es\/commentary\/leopoldo-cervantes-ortiz\/salmo-119-81-88\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Salmo 119.81-88 - Center for Excellence in Preaching\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Casi han acabado conmigo, pero yo obedezco tus mandamientos porque son la verdad. 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