Nehemías 9.38-10.9; 28-30 Comentario

Todos los demás ciudadanos, incluidos los sacerdotes, los ayudantes, los vigilantes de las entradas, los cantores y los servidores del templo prometieron obedecer todos los mandamientos de Dios.

Nehemías 10.28

Trasfondo bíblico

Luego de la al parecer interminable oración de confesión de Nehemías 9, el pueblo se comprometería a obedecer a su Dios, mediante un documento sellado y firmado por sus jefes y sacerdotes. Nehemías 10 profundizó ese compromiso y lo trasladó a la realidad de la vida comunitaria cotidiana. Los niveles superiores del gobierno comprendieron las urgencias del momento para tomar las determinaciones conducentes. Dictarían normas y consignas para la vida social sumamente necesarias para la vida social. El compromiso se afianzaría de esta manera en todas las áreas de la vida del pueblo. La obediencia se instalaría en el pueblo como una forma de existencia que transformaría radicalmente su rumbo histórico, aun cuando las fallas se presentarían en episodios posteriores. Las nuevas exigencias para el pueblo se multiplicarían progresivamente en medio de las nuevas circunstancias para que, así, conociera rostros impensables de Dios.

La renovación del pacto

Este capítulo del libro de Nehemías presenta la renovación del pacto por el cual la comunidad judía se comprometió a observar fielmente la ley de Dios. Luego de la introducción (9.38) se incluye una lista de los que firmaron el documento legal (vv. 1-27), y la afirmación de que el resto de la comunidad comprendió y aprobó la decisión de los líderes (v. 28). […] En el capítulo anterior, la comunidad judía se presenta ante Dios para recibir misericordia y perdón. En este relato de la renovación del pacto, el pueblo se allega a Dios con una firme actitud de compromiso y responsabilidad (Samuel Pagán).

El tema de la renovación del pacto es importante en la literatura cronista. El mismo está presente en las reformas religiosas de Asa (II Cr 15); en la reorganización del gobierno efectuada por Joiada (II Cr. 23); en el restablecimiento del culto en el templo, desarrollado por Ezequías (II Cr 29); y en las reformas de Josías (II Cr 34). Este tema afirma la importancia de la ley en la comunidad posexílica, y destaca el énfasis que el cronista le dio al aspecto cultico y litúrgico del pueblo.

El pueblo se compromete permanentemente

El v. 9.38 relaciona los caps. 8 y 9. La frase inicial “a causa, pues, de todo esto…”, identifica la renovación del pacto con la confesión de pecados del pueblo. Este versículo, además, revela el carácter legal del documento. El pueblo hace una “fiel promesa” y sus líderes firman un documento de compromiso. La expresión que se traduce como “fiel promesa”, “firme compromiso” o “nos comprometemos firmemente” viene de una palabra hebrea cuya raíz transmite la idea de fidelidad y firmeza.

En este texto la expresión es equivalente a “establecer un pacto”, aunque le añade el sentido especial de que es un acto voluntario y unilateral. El v. 9.38 finaliza con la identificación del grupo que aceptó vivir de acuerdo con la ley de Dios: príncipes, levitas y sacerdotes (S. Pagán). Esta clasificación muestra de qué forma se hizo horizontal la responsabilidad entre el pueblo y se pudieron superar las jerarquías para instalar un criterio espiritual como norma o consigna para mirar hacia el futuro con otras perspectivas.

Conclusión

El libro de Nehemías plantea cómo un pueblo de fe fue capaz de alinearse, a contracorriente de sus múltiples tendencias, para alcanzar un consenso que fundiera las contradicciones vividas en una nueva forma de alianza con la divinidad que los había hecho surgir y resurgir continuamente. La gran lección para las generaciones venideras fue la manera en que consiguieron superarlas y establecer nuevas determinaciones capaces de articularlos una vez más como una comunidad histórica. Ese fue el motor de las nuevas determinaciones que le permitieron a la nación, ya sin territorio ni gobierno propios, sobrevivir en medio de hegemonías políticas muchas veces contrarias a sus ideales y expectativas. La obediencia a la ley y a la alianza se constituyeron en su razón de ser por encima del tiempo. Algo similar pueden hacer hoy las comunidades de fe para seguir el camino trazado por el Dios de Jesucristo, quien las ha creado y las conduce por los senderos del mundo hacia su Reino de paz y de justicia.

Sugerencias de lectura

  • Raymond Brown, Nehemías: siervo de Dios en tiempos de cambio. Barcelona, Publicaciones Andamio, 2010.
  • Samuel Pagán, Esdras, Nehemías y Ester. Miami, Caribe, 1991.

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